miércoles, 4 de noviembre de 2009

INCOMPETENCIA GUBERNAMENTAL, INCREMENTO DEL PARO, IMPOTENCIA DE LOS AGENTES SOCIALES

Escenificación de encuentro propiciado por el famoso Diálogo Social. Hoy vemos que no basta con esto, sino que es necesario la puesta en marcha de una Cámara Socio-económica donde estén representados los Sindicatos y la Patronal, para llegar a acuerdos y pactos sociales bien definidos.


Asistimos a una fuerte y creciente destrucción de empleo, debido a la crisis económica originada por el abuso de la construcción inmobiliaria y la especulación del suelo, que orquestada por el impulso prestamista de la Banca, se ha traducido en un incremento brutal de la oferta de vivienda dificil de absorver por la limitada y débil demanda de mercado.





El círculo monetario se cerró quedando limitado, pues el capital financiero necesario no está llegando a los agentes económicos y sociales que lo necesitan para crear o mantener un nivel adecuado de empleo y puestos de trabajo. La Banca recibió una buena y suculenta cantidad financiera con la compra de bonos y activos bancarios por parte del Estado, con la condición de que llegaría ese dinero a las familias, pequeñas empresas y autónomos. Sin embargo seguimos viendo como la Banca privada destina esos fondos gubernamentales a tapar agujeros, derivados de los incumplimientos en los pagos hipotecarios de la familias y empréstitos de las empresas de la construcción, que se han visto sin el flujo monetario necesario, y con ello ha habido un efecto arrastre en todos los sectores económicos que estaban vinculados de una manera u otra al fenómeno de la construcción. Con lo cual, no llega dinero a quienes lo necesitan (familias, pequeñas empresas y autónomos) para crear y mantener un nivel aceptable de empleo en las Españas.





Quizá muchos, comiencen a sospechar sobre el papel positivo que hubiera tenido una Banca Pública, que habría ayudado a paliar esta situación, supliendo la incompetencia de la Banca privada, más preocupada por tapar sus agujeros negros y en publicar sus grandes cifras millonarias, incluso llamando la atención con pre-jubilaciones multimillonarias, en lugar de estar y preocuparse por las gentes de a pie y por el Bien Público, al que según ellos, tanto dicen ayudar.





Por otro lado en las imputaciones de culpabilidad sobre la crisis capitalista, derecha e izquierda se acusan de sus innumerables y cuantiosos casos de corrupción, pretendiendo con ello desmoralizar aun más, desvirtuando la ya más que dudosa vida política española que se encuentra en una de las más corruptas que existen en el mundo occidental.





El gobierno del PSOE trata de disimular la crisis mediante cortinas de humo acometiendo snobadas políticas, que dicen ser socialistas, cuando solo son medidas liberal-progresistas.





Como ya sabemos, en realidad, ha sido la ideología neoliberal capitalista la que ha incentivado la crisis económica con sus medidas de descontrol económico y desregularización, procurando siempre un desmantelamiento progresivo de lo público, de lo social, favoreciendo la libre circulación de capitales financieros internacionales, sin peajes ni control de ningun tipo, propiciando el aumento del capital golondrina que va a descansar a los paraisos fiscales.




Pero el hecho de que la crisis neoliberal capitalista la hayan impulsado y propiciado la derecha ultraconservadora y neocon, no se está sabiendo gestionar con medidas y recetas de signo contrario, pues las actuales medidas políticas gubernamentales del PSOE han desarrollado un incremento presupuestario del gasto público en comparación con lo que se tiene previsto recaudar via impuestos, aunque diga el gobierno que recaudará al menos lo que va a gastar, todos sabemos que no es así.


Está bien llevar a cabo políticas de gasto social, pero ha de ser productivo, pues debe desarrollar un impulso autogestionario de la economía con proyectos reales y definidos y no a una sangría económica.




El nulo diálogo social entre patronal y sindicatos, la inexistencia de una Cámara Socio-económica que reuna a los agentes económico sociales, los sindicatos y la patronal, en la cual expongan sus medidas, diagnosticos, preocupaciones, desarrollos, acuerdos y soluciones, nos da que pensar sobre esta triste y mal llamada democracia que tenemos por régimen neoliberal-burgués capitalista, que solo instrumentaliza e impulsa el poder absoluto del Parlamento, llamado Congreso de los Diputados, en el cual está representada la partidocracia; cuando de lo que se trata es que la Cámara Política sea una más con poder de representación y soberanía, pero no la única y exclusiva, como lo es actualmente.




Uno de los fracasos más evidentes es que en caso de llevar a cabo las negociaciones entre patronal y sindicatos, éstas se harían en la trastienda, a espaldas de la gente, y esto no puede ser. Del mismo modo que tenemos derecho a escuchar y ver los debates parlamentarios, también tenemos derecho a escuchar, ver y participar en los debates y procesos de negociación que tendrían que haber en una Cámara Socio-económica entre Sindicatos y Patronal, para dar transparencia a esta economía oscurantista, arbitraria, antidemocrática y antisocial, que es la neocapitalista.




En este país de países, se está favoreciendo el paro, porque se está "pagando como nómina" el no hacer nada, con lo cual se está favoreciendo el desempleo. La protección social debe ser justa y necesaria, pues ésta es muy importante si se la vincula al mantenimiento de las personas en sus puestos de trabajo, no en incentivar que pierdan su empleo (crítica a los empresarios) y no en potenciar los incrementos del subsidio de desempleo para que las personas trabajadoras todas, de nuestro país, cobren sin trabajar (crítica a los sindicatos y al gobierno del PSOE), ya que se crean malos hábitos en los comportamientos de la ciudadanía al obligarles a una situación de paro permanente, fomentando así el desempleo.




En la misma Alemania lo han entendido, y no se trata de copiar sus formas capitalistas neoliberales, pero si comprender que los empresarios han reducido la jornada laboral a los trabajadores, dejándola en media jornada, con la condición de contratar a nuevos trabajadores desempleados que se encarguen de llevar a cabo el resto de la jornada, subvencionados salarialmente por el gobierno alemán que se compromete en financiar una parte e impulsar el nivel de empleo, y la productividad.




En cambio en España, vamos ya camino de los cuatro millones de parados, que en lugar de percibir una prestación por desempleo como salario nómina cotizando a la Seguridad Social, manteniendo su puesto de trabajo, con jornada laboral reducida; se encuentran con contratos rescindidos y con expedientes de regulación de empleo que los ponen de patitas en la calle.


Aquí la prestación por desempleo sirve para condenar al trabajador al paro eterno, con los efectos y trastornos negativos que ello conlleva.




Si la patronal CEOE, en lugar de preocuparse por los intereses económicos de los grandes empresarios, por el lucro y beneficio ilimitado, por flexibilizar las condiciones laborales y privatizar el resto de resortes de sectores económicos del país, si en lugar de eso, de pretender contratos basura y a la carta, si se preocuparan por la Conciliación de la Vida laboral y Familiar, asociada a una reducción de la mitad de la jornada laboral, con vistas a contratar el doble de la plantilla de trabajadores que tenían en un principio, con la financiación y ayuda subsidiaria y financiera de Estado, el nivel de empleo no estaría cayendo sino aumentando y al mismo tiempo la productividad.
Muchos trabajadores han perdido la esperanza de encontrar empleo y se conforman con el subsidio de desempleo, que por otra parte, el hecho de comenzar a trabajar y cobrar nómina, no les compensaría, pues la diferencia entre lo que perciben por estar desempleados y lo que ganarían en el caso de estar contratados es mínima, saliendoles "rentable" seguir cobrando el Paro. El enfoque debería ser: cobrar la prestación social subsidiaria y seguir desempeñando el puesto de trabajo que venían haciendo, cotizando a la Seguridad Social, aunque la cantidad salarial y la jornada laboral fuera menor, y no condenarlos al paro eterno, con los perjuicios sicológicos y sociológicos que ello tiene.


Recordando que en la actual Constitución de 1978 se declara que los Españoles tenemos Derecho al Trabajo, de manera digna, los agentes sociales deberían ser capaces de reunirse como digo para arbitrar los medios y ver las formas posibles existentes para acabar ya de una vez con la presente crisis económica, pero ello, en una Cámara Socio-económica y a la luz pública, y no en la trastienda oscura y en reuniones de café, totalmente antidemocráticas.

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