jueves, 13 de agosto de 2009

La Orden de la Legitimidad Proscrita y el Estado Parmesano




Nuestro Rey Don Carlos Hugo de Borbón, al parecer ha convenido reintegrar la Orden de la Legitimidad Proscrita, no exactamente como Orden Parmesana, sino vinculada a la Casa Real y Ducal de la Familia de Borbón Parma,supongo con la colaboración y el consentimiento de sus miembros. Este tipo de acontecimientos son normales en la forma de funcionamiento interna de las Ordenes. Así por ejemplo al finalizar la Guerra de Sucesión Española (1702-1715), que enfrentó a dos Reyes considerados Legítimos por sus partidarios: Felipe V de Borbón y Carlos III de Austria, significó el desglosamiento de la condecoración borgoñona de la Orden del Toison de Oro, ya que los Reyes de las Españas tradicionalmente siempre han sido los herederos y depositarios de la Tradición del Gran Ducado de Borgoña, como herederos de los Valois borgoñones. Sin embargo, finalmente el Archiduque Carlos de Austria, Carlos III, Rey de las Españas, ocupó el trono de los Austrias del Sacro Imperio Romano Germánico con el nombre de Carlos VI, y ello significó perder la guerra en la Península Ibérica, después de Utrech 1713, sin embargo heredaría los territorios Borgoñones de los Países Bajos, y por tanto fue reconocido como Duque de Borgoña.


El Emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico, formó un Consejo de España donde trataba los asuntos españoles, a pesar de haber perdido la guerra contra Felipe V, Duque de Anjou. Esto significó que la Orden del Toison de Oro, que estaba considerada como una Orden Española, se vinculara finalmente y únicamente a la Casa de Austria, y no al país al que supuestamente se refería, España.


El hecho que el Rey Don Carlos Hugo de Borbón, haya decidido incluir la Orden de la Legitimidad Proscrita como vinculación específica a la Casa Real y Ducal de los Borbón Parma, debe servir como un gran acontecimiento, porque significa hacer publica una Orden que se creía inexistente o ajena a la Tradición de la Casa Real y Ducal de los Borbón Parma.


El Secretario General del Partido Carlista pretende interpretar estos hechos como que la Familia Borbón Parma quiere hacer de la Orden de la Legitimidad Proscrita Carlista, una Orden Parmesana, tratándola de vincular al inexistente Estado Parmesano. Y no, no es eso. Diferenciemos pues, vincular la Orden de la Legitimidad Proscrita, que es Carlista, con la Casa Real y Ducal de los Borbón Parma, es decir, una cosa es vincular o estrechar lazos entre la Orden de la Legitimidad y la Familia Real, a través de la Casa Real de los Borbón Parma, cosa que ha ocurrido, y por ello es un gran acontecimiento. Y otra cosa distinta, es aquello que quiere interpretar el Secretario General del Partido Carlista, afirmando como afirma en su Foro Carlista que controla unilateralmente: "que Don Carlos Hugo de Borbón quiere hacer de la Orden de la Legitimidad Proscrita, que es Carlista, una Orden del Estado Parmesano", cosa que no es cierta.


Primero porque el Estado Parmesano no existe oficialmente, y por ello no es concebible la escandalera que quiere levantar y provocar esta persona que la tiene emprendida con nuestro Rey Don Carlos Hugo de Borbón. Por otra parte, no es nada extraño que el S.G. del Partido Carlista, quiera entender este acontecimiento como algo que relaciona la Orden de la Legitimidad Proscrita con el Estado Parmesano, porque este Evaristo Olcina, no entiende de la existencia de vínculos formales entre las personas que forman la Orden de la Legitimidad Proscrita y el Rey Legítimo Don Carlos Hugo de Borbón, a través de la Real y Ducal Casa de Borbón Parma. Se trata simplemente de formalizar oficialmente el vínculo reconocible y verídico que se da de forma natural entre los miembros de la Orden de la Legitimidad Proscrita y el Rey Don Carlos Hugo. Pero Evaristo Olcina no entiende que puedan existir vínculos estrechos y verdaderos de fraternidad y lealtad entre las personas, entre el Rey Don Carlos Hugo de Borbón y los miembros de la Orden de la Legitimidad Proscrita; porque en todo caso Evaristo quiere traducir este hecho como vínculo entre la Orden de la Legitimidad Proscrita y un inexistente Estado Parmesano, diciendo que el Rey Don Carlos Hugo de Borbón quiere hacer de la Orden de la Legitimidad Proscrita, una Orden Parmesana, cosa que no es para nada cierta.


Como ya nos demostró historicamente el Archiduque Carlos de Austria, jamás la Casa de Austria se olvidaría de la Condecoración de la Orden del Toison de Oro borgoñona de la herencia Española, y de la misma forma que dicha orden la vinculó a la Familia de los Habsburgo, sin dejar de ser una orden española, nuestro Rey Don Carlos Hugo de Borbón, se vincula a la Orden de la Legitimidad Proscrita, orden Carlista y Española, a través de la portavocía de la Real y Ducal Casa de Borbón Parma, de la misma forma que los Habsburgo Austriacos lo hicieron con la Orden del Toison de Oro. Nos sirva pues, este precedente histórico para explicar los vínculos entre las Dinastías y los miembros de las Ordenes Militares de Caballería, pues en este caso se trata de un vínculo entre personas, no de un vínculo entre la Orden de la Legitimidad Proscrita y el Estado Parmesano, que oficialmente ni existe, asi que Evaristo Olcina, ya te estas buscando otra posible coartada y de otro tipo, que ya no sabes que hacer para seguir siendo "Senescal de Gondor"

1 comentario:

Chouan dijo...

La Real Orden de la Legitimidad Proscrita la concede S.M. El Rey de las Españas en el exilio.

Por tanto no es una orden parmesana, sino española.

Al concurrir en la persona del Duque de Parma los derechos a la corona de las Españas es lógico que exista una especial relación entre la Real Orden de la Legitimidad Proscrita y las ordenes de Parma (constaniniana y de San Ludovico), pero la Real Orden de la Legitimidad Proscrita es una orden española que solo la concede el Rey de las Españas en su condición de Rey Legítimo y Proscrito.

Así pues hay varias cosas de que deben enterarse algunas personas:

1º. La Orden de la Legitimidad Proscrita es una Orden Española y no parmesana por mucho que su gran maestre sea Duque de Parma y así, en ningún lugar, los Grandes Maestres de la orden (Don Carlos Hugo de Borbón Parma (DEP) y don Carlos Javier de Borbón Parma) han manifestado que sea una orden de Parma.

2º. El mero hecho de conceder la Cruz de la Legitimidad Proscrita implica un acto de autoreconomiento de legitimidad y de protesta testimonial contra la ilegitimidad.

3º. El hecho de aceptar la cruz implica el reconocimiento de la persona que la otorga como Rey Legítimo o de Derecho de las Españas.

4º. La Cruz no la concede ni un abanderado, ni un regente, ni un lider político sino la persona que es Rey de Derecho y legítimo de las Españas.

5º. La orden desaparecerá en el momento mismo en que el Rey de derecho de las Españas sea al mismo tiempo Rey de Hecho de las mismas.

Salud y Amistad