jueves, 23 de julio de 2009

Pragmática de Carlos III y otras cuestiones




Don Javier I de Borbón, Rey Legítimo de las Españas.


Cuando los okupas de la Zarzuela y sus partidarios nos digan algo sobre la nula consideración real de la Rama Bourbon-Bousset por descender de un Obispo de Lieja y pretender así anular la descendencia Carlista de Don Javier I de Borbón, al haber contraido matrimonio con Doña Magdalena de Borbón-Bousset; los Carlistas debemos contestar: Resulta paradójico tal consideración esgrimida hasta por el almanaque del Gotha, cuando nos recordaba Juan Balansó, que los Borbones de España como los Orleans descienden de un Papa, Paulo III, por el costado Farnesio, sin embargo gozan de la consideración en el almanaque del Gotha, y no se les discute su posición.











Don Juan de Battemberg tratando con el dictador Franco la llegada de Juan Carlos, actual "rey" legal, para hacer de él, todo un Príncipe del Movimiento.








Otra cuestión es la Pragmática de Carlos III. En la actualidad sigue vigente en la Corona de España, ya que no ha sido derogada dicha pragmática de Matrimonios, que excluye del Trono a los descendientes de los miembros de la familia real que contraigan matrimonios morganáticos o desiguales. Dicha Ley, llamada también Pragmática Sanción, de 27/3/1776, promulgada por el Rey Carlos III, prohibe el uso de apellidos y armas de la Casa para aquellos cónyuges que hubieran causado la desigualdad en la pareja al contraer matrimonio con una persona real.


Pero el Real Decreto de 10/4/1803 (en la Novísima Recopilación), promulgado por el Rey Carlos IV, supedita todo casamiento de las personas reales a la expresa autorización del monarca (Carlos IV) o de los reyes sus sucesores. ¿Qué significa esto? Pues parece que la Pragmática de Carlos III queda supeditada en última instancia a la decisión del Rey, por este real decreto de 1803, de forma que es el Rey quien tiene que dar el visto bueno a un determinado matrimonio.



Si el Rey no da visto bueno al matrimonio de su primogénito, entonces acudirá a la Pragmática de Carlos III para desposeerle, no a él, sino a su descendencia de cualquier tipo de derechos sucesorios sobre la Corona.Sin embargo, si el Rey da el visto bueno a un matrimonio desigual, entonces no acude a la Pragmática de Carlos III. Parece querer expresar esta intención el Real Decreto de 10/4/1803 promulgado por el Rey Carlos IV, de forma que la Pragmática de Carlos III es una Ley Secular de la Monarquía Española que depende de su aplicación, no el hecho de contraer matrimonio morganático, que parecería lo propio, sino la última decisión del Rey. Así la Pragmática de Carlos III se convierte en una Ley Secular, que depende de la decisión en última instancia del Rey, a pesar de haber cometido su hijo un posible matrimonio desigual. Mientras que la Ley Sálica de Felipe V es una Ley Secular de la Monarquía Española autorregulativa por recaer los derechos sucesorios en el Primogénito Varón. Parece que la Pragmática de Carlos III, a pesar de ser una Ley Secular de la Monarquía Española, no es autorregulativa, debido al Real Decrteto de 10/4/1803 (en la Novísima Recopilación), promulgado por el Rey Carlos IV.














Carlos IV de Borbón, Rey de las Españas.





Aquellos que no lo vean claro deberán recordar con un ejemplo de la rama usurpadora comenzando por Alfonso "XIII", quien hizo todo lo posible para que los hipotéticos derechos dinásticos recayeran en Don Juan de Battemberg, y no en su hermano mayor Don Jaime, Duque de Segovia y sordomudo. Alfonso "XIII" se aseguró mediante sucesivas renuncias al trono, impuestas a su hijo Jaime, hasta el punto de hacerle contraer matrimonio con Emmanuela Dampierre. Así pensaba Alfonso "XIII" que aquel matrimonio entre Don Jaime de Segovia y Emmanuella sería considerado por los monárquicos como morganático y por tanto contrario a la Pragmática de matrimonios de Carlos III. Esta reglamentación secular que regula la sucesión a la Corona, ha sido utilizada de forma arbitraria por los Borbones en el Trono a partir de Carlos III.










Muchos monárquicos en España consideramos que el matrimonio entre los hijos de Juan Carlos y Sofia son morganáticos y por tanto no cumplen con la Pragmática, sin embargo al estar sujeta su utilización de forma arbitraria por el monarca segun el Real Decreto 10/04/1803 promulgado por el Rey Carlos IV, se convierte dicho de alguna manera, en la ley de papá. Si a papá no le gusta la futura consorte como reina, entonces papá aplicará la Pragmática de Carlos III, desederando a los descendientes de su hijo, por haberle desobedecido. Si papá está de acuerdo con la pareja de su hijo, en este caso Felipe, y atendiendo al ejemplo de la rama usurpadora neoliberal, la cual ha sido la que ha aplicado en numerosas ocasiones la Pragmática de Matrimonio de Carlos III, entonces, papá no amenazará con la utilización arbitraria de dicha Ley Secular de la Monarquía Española. Una ley potestativa vinculada a la persona real, según el Real Decreto en la Novísima Recopilación del Rey Carlos IV.










Muchos neoliberales constitucionalistas que no dan credito a las antiguas normas seculares de la Monarquía española, al considerar a la Constitución de 1978 como fuente de ley reguladora de la sucesión a la Corona, haciendo tabla rasa de la Tradición Monárquica y secular española, digo, estos neoliberales, no se han fijado en este Real Decreto de Carlos IV, y sin atender a estos hechos, ni siquiera el ABC, ni El MUNDO con Victoria Prego a la cabeza, fueron capaces de leerse aquel Real Decreto del Rey Carlos IV, que convertía a la Ley Secular Pragmática de Carlos III, en una ley de papá, potestativa, vinculada a la persona real en su aplicación, y por tanto no es una ley autorregulativa. Pero ni neoliberales constitucionalistas, ni la aristocracia de la sangre fue capaz de poner atención a este Real Decreto de Carlos IV, de manera que la prensa salió en defensa de la decisión de la actual y legal Casa "Real" de la Zarzuela, admitiendo que la Pragmática de Carlos III no existía ya, porque la monarquía constitucional actual no tenía nada que ver con la antigua monarquía, y que por tanto se haría tabla rasa de las antiguas tradiciones seculares, también en la sucesión a la Corona. ¡Claro!, pueden imaginarse ustedes el efecto que causó entre los monárquicos tradicionalistas y las familias de la aristocracia, defensoras fervientes de las antiguas normas seculares, y ante el incumplimiento de Juan Carlos con su hijo Felipe por el matrimonio con Letizia, reaccionaron manifestando su total oposición, a pesar de las manifestaciones públicas de adhesión a la Zarzuela y a su Corona Legal, que no Legítima.


Simplemente terminaré esta explicación para señalar la existencia de dos ramas dinásticas, una legal, la que todos conocemos hoy, representa el neoliberalismo constitucionalista burgués de la oligarquía financiera, sin embargo, la otra rama dinástica, con mayores derechos a la sucesión de la Corona de las Españas, y que mantiene por todo lo alto las antiguas tradiciones seculares, no sólo las dinásticas, sino también la de los Fueros y la vertebración Confederal de las Españas, es la Dinastía de los Borbones Carlistas, cuyo titular es el Rey Legítimo de las Españas, Don Carlos Hugo de Borbón, y sus descendientes, sus hijos el Príncipe de Asturias, Don Carlos Javier de Borbón, y el Duque de San Jaime, Infante de las Españas, Don Jaime de Borbón.














Carlos III de Borbón, Rey Legítimo de las Españas





Segun el libro: los reyes que nunca reinaron, de María Teresa Puga y Eusebio Ferrer, en la pag 195 pone lo siguiente:



"En la correspondencia mantenida entre Don Javier de Borbón, Rey Legítimo de las Españas y Don Juan de Battemberg, Pretendiente Liberal al Trono de España, naturalmente el tema era siempre el mismo: la legitimidad de origen. Don Juan defendía la tesis de que en él convergían las dos ramas opuestas, a lo que Don Javier con clara inteligencia respondía: "si son opuestas una tendrá derecho y otra la responsabilidad, pero no pueden tener derecho las dos".

Afirmando claramente que una tenía Legitimidad de Derecho, la Carlista, mientras que la liberal tenía una legalidad de hecho que había sido sostenida por el capitalismo oligárquico burgués y el triunfo militar en las tres guerras carlistas del bando liberal, y por lo que había supuesto los diversos reinados, de hecho, que no de derecho, de la rama consecutivamente Isabelina y Alfonsina. Juan de Batemberg era heredero de Alfonso "XIII" pero no era heredero de la Legitimidad Monárquica tradicional, sino del golpismo restauracionista de Alfonso "XII" y Cánovas, nada que ver por tanto ni con los Fueros, ni con la voluntad de los diversos pueblos de las Españas y por tanto nada que ver con la legitimidad de la Causa Carlista.