sábado, 6 de junio de 2009

LEY SÁLICA DE FELIPE V: ¿AJENA A LA TRADICIÓN ESPAÑOLA?

Felipe V de Borbón, Rey de las Españas
Reinos, Señoríos y Principados de las Españas


Lo que en el conflicto armado se ventila es, la negativa de los carlistas, ante la arbitrariedad unilateral y absolutista de los liberales que modificaban una Ley fundamental, como era la sucesoria, sin la participación del pueblo y planteando, con ello, la reivindicación de las antiguas libertades populares ya muy mermadas y a punto de ser definitivamente conculcadas por el pacto oportunista entre los más importantes núcleos de la gran aristocracia y las oligarquías burguesas procedentes del "doceañismo" y más tarde partidarias de Isabel II. Con ello empalmaban con el resurgir del sentimiento de democracia foral ya apuntado, vivo en la España de los Habsburgos o claramente manifiesto ya anteriormente en el seno de las distintas monarquías hispanas, especialmente en el siglo XV. En este sentido, como precedente de los fenómenos forales y confederales de la España del siglo XIX sería interesante efectuar un estudio en este sentido de las democracias forales y populares medievales analizando el contenido ideológico de las guerras civiles del siglo XV, tanto en Castilla como en Catalunya.

En las Españas de los Austrias la monarquía pactista estaba vinculada a viejas tradiciones especialmente vivas en Aragón, unido este hecho al de la realidad de las formas constitucionales de los diversos Estados Territoriales de la monarquía plural que los Habsburgos heredaron de los Reyes Católicos, se podría hablar de la existencia en esta época de una Monarquía Confederal con distintas Constituciones propias o Fueros particulares a cada estado territorial, propiamente dicho.







Escudo de Armas del Archiduque Carlos de Austria, conocido como Carlos III de Austria, Rey de las Españas.




La opinión liberal entiende la causa carlista, como una causa machista para impedir que las mujeres puedan reinar en el Trono de las Españas. ¡Que gran idiotez y simpleza es esa!



La Ley Sálica la introdujo el primer Rey de la dinastía Borbónica que reinaría con el nombre de Felipe V, Rey de las Españas, para anular los derechos sucesorios al Trono de las Españas, esgrimidos por el Archiduque Carlos de Austria y su posible descendencia. Fue afán de Felipe V, después de ganada la guerra de Sucesión Española, impedir que la Casa de Austria volviera a reinar en las Españas, alejándola del Trono anunciando la Ley Sálica.



Resulta curioso observar como las leyes sucesorias seculares tradicionales de la Monarquía Hispánica eran en los Reinos de la Corona de Aragón afines totalmente a la Ley Sálica, o mejor dicho a su funcionamiento semisálico, porque las mujeres si transmitían los derechos al Trono a sus hijos. Sin embargo era en la Corona de Castilla y concretamente en el Reino de Castilla, de donde procedía la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio, en la cual se permitía reinar a las mujeres.


Durante la guerra de Sucesión Española de 1701 a 1714 Felipe V contó con casi la totalidad y la adhesión de la Corona de Castilla, en la cual las leyes sucesorias permitían reinar a las mujeres. Sin embargo ocurre lo propio con el Archiduque Carlos de Austria y la Corona de Aragón. No así con el Reino de Navarra y los Señoríos Vascos con legislación secular sucesoria de tipo semisálica.



Ahora bien, lo que pretendieron ignorar los liberales en el siglo XIX y concretamente en el año 1833, a la hora de aceptar de manera absolutista por parte de Fernando VII la abolición de la Ley Sálica mediante la Pragmática Sanción para volver a la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio, fueron tres cuestiones:



la primera, que la Ley Sálica había sido promulgada por Felipe V para hacer hincapié en la forma de sucesión semisálica que ya tenía lugar en los Reinos de la Corona de Aragón, en Navarra y los Señoríos Vascos, luego la Ley Sálica de Felipe V no es para nada antitradicional, como decían los liberales sino muy tradicional y la prueba de ello la legislación secular histórica y sucesoria existente en los Reinos, Señoríos y Principados Forales exceptiando el Reino de Castilla que se regía por la Ley de Partidas de Alfonso X.



la segunda, que la Ley Sálica promulgada por Felipe V anulaba los posibles derechos sucesorios que pudieran tener el Archiduque Carlos de Austria y sus descendientes al alterar la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio, que afectaba unicamente a Castilla, pero no al resto de Reinos, Señoríos y Principados de las Españas.



la tercera, quedaba en evidencia la óptica liberal constitucionalista y burguesa de acometer un Estado centralista y capitalista, comenzando la uniformización de la antigua monarquía hispánica, con la imposición de la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio, no sólo a Castilla, sino al resto de Territorios Históricos que se habían regido hasta 1833 con sus propias leyes y Fueros, por lo menos en lo concerniente al monarquismo legitimista.



Por ello, la Ley Sálica de Felipe V puede que sea ajena, con respecto a la Tradición de las leyes de Castilla, pero no a las Leyes de la Corona de Aragón, Señoríos Vascos, y Reino de Navarra, cuyas leyes son Semisálicas, siendo acordes con la Ley Sálica de Felipe V. Así que es muy discutible que es y que no es tradicional, segun la optica Castellana, o Catalano-Aragonesa-Valenciana-Mallorquina-Navarra y Vasca. La cuestión es que a Don Carlos V de Borbón se le usurpó la Corona, cuando ya tenía unos derechos adquiridos sobre la Corona de las Españas, precisamente, porque tenía una familia constituida y todo, mientras que Isabel "II" no, pues era una niña. Además se modificó la ley Sálica sin atender a Reunión en Cortes Legítimas y Tradicionales, pues era Costumbre Tradicional de los Monarcas españoles reunirlas, para determinar cuestiones importantes, por ser una Ley Fundamental que afectaba a los Reinos, Señoríos y Principados, en cuanto se refiere a la Ley Sálica de Felipe V, introducida por él, pero no ajena a la Tradición Española, debido a su existencia en otros Reinos.



La Contradicción de los Liberales al pretender determinar como legítima la Ley de Partidas apoyando la Pragmática Sanción de Fernando VII, constata dos cosas:



1.- Su intención de hacer de España una gran Castilla, al imponer la Ley de Partidas de Alfonso X el sabio, ley Castellana, pero ajena al resto de reinos, señorios y principados.



2º.- La implantación de la restauración de la Ley de Partididas de Alfonso X no se hizo a través de un procedimiento de reunión de Cortes, pues tanto liberalismo que propugnaban los susodichos liberales con su constitucionalismo, que al final nos salieron ultraabsolutistas, al no reunir Cortes Generales para anular la Ley Sálica de Felipe V, acepatando una decisión unilateral y absolutista de manos de Fernando VII, cuando se trataba de una ley fundamental; pues la podían haber anulado de no haber existido Don Carlos María Isidro de Borbón, sin embargo mantivieron los liberales la idea legal de que la Ley Sálica había sido abolida por Carlos IV, incluso por Fernando VII, cuando es bien sabido que fue ilegal completamente la pretensión abolicionista de la misma, además sin contar los efectos retroactivos para los herederos del Archiduque Carlos.


En realidad, la abolición de la Ley Sálica de Felipe V fue una maniobra para dar el poder a los liberales moderados, es decir a la derecha conservadora oligárquica y burguesa, ni mas ni menos. Es, por así decirlo, lo mismo que la reunión de las Azores entre Aznar, Blair y Bush para aniquilar las Leyes del Derecho Internacional, porque así la "Republica" Bananera Española, Gran Bretaña y los EEUU saldrían altamente beneficiados con el saqueo y control de los recursos petrolíferos de Iraq, como pretendía Aznar, Blair y Bush. Con Don Carlos V de Borbón, Rey Legítimo de las Españas los liberales cometieron una injusticia, procediendo a aniquilar el Derecho Sucesorio Secular y Tradicional a la Corona de las Españas.



Escudo de Armas del Rey Felipe V de Borbón, Rey de las Españas

2 comentarios:

kulasaim dijo...

"Es un hijo de un crápula..."

www.nicolasespositochedel.com

M. Fernández dijo...

¿Te refieres al padre de Felipe V
Luis de Borbón, el denominado Gran Delfin, hijo de Luís XIV?