viernes, 26 de junio de 2009

EL LEGITIMISMO ECONÓMICO: GARANTIZAR EL COMERCIO JUSTO Y EL INTERCAMBIO EQUITATIVO

La escuela de pensamiento liberal clásica, más tarde neoclásica y finalmente neoliberal monetarista, cuyos representantes históricos más notables han sido Adam Smith, David Ricardo y Milton Friedmann entre otros, han pretendido absorver la memoria histórica colectiva del pensamiento económico atribuyendo al liberalismo toda la legitimidad posible, asociándolo con la Ley Natural y pervirtiendo la misma bajo el subterfugio del gran descontrol económico en el que se ha perpetuado a lo largo de la historia. La ideología económica de la burguesía no sólo ha manchado la honradez de la Ley Natural en favor del beneficio lucrativo y la búsqueda egoista del mismo, por la competencia entre plutócratas bajo la creencia de que dicho juego económico interaccional entre los mismos darían lugar a externalidades únicamente positivas, cuando también se derivan las negativas, ya que no todas benefician a la sociedad. Ha sido intención plena de la escuela liberal y neoliberal sustituir la naturaleza de la bondad del ser humano por la doctrina del egoísmo, acercando al liberalismo económico a una guerra competencial entre los diversos individuos y agentes económicos de la sociedad quienes buscan su propio beneficio egoísta.
Jean-Baptiste Colbert, partidario de la intervención del estado monárquico en la economía durante el siglo XVII en Francia.
La ideología económica liberal, iniciada principalmente por Adam Smith intenta erigirse en la panacea plenipotenciaria mundial, en el paradigma universal, en la ciencia única tras el enfrentamiento mortal con el socialismo real comunista de los países del este. Ha logrado presentarse como el mejor sistema económico de todos los tiempos, pero en el fondo de las cabezas de sus defensores existía una verdadera ilegitimidad por la impotencia trascendental de poder defender el origen y la evolución histórica del propio liberalismo económico. Y es ahí, en el desprecio que muestra la escuela liberal clásica por la fisiocrata, cuando defiende a ultranza la productividad y el excedente agrario, al imputar la esterilidad al resto de sectores y actividades económicas que no reportan un valor real y productivo a la economía de un país; quizá los fisiocratas ya adivinaban lo que históricamente se nos iba a evidenciar: la escased de alimentos y que no todos los bienes de la economía se pueden comer, ni sirven para el autosustento alimenticio que necesitamos los seres humanos para vivir. Sin embargo, a pesar del desprecio de los liberales clásicos por los fisiocratas, querrían aglutinar a estos en la propia corriente liberal, porque necesitaban legitimar históricamente el sistema económico liberal que preconizaban los clásicos, aprovechando que los fisiocratas habían sido una suerte de primeros y coetáneos liberales, al menos en la negativa de cualquier intervención del Estado o Monarquía en la economía.

Esa maniobra histórica-económica de manipular a la escuela fisiocrata para defender y legitimar los planteamientos de liberalismo económico no tendrá parangón, debido a la aparente "inconsistencia" de la teoría histórica del pensamiento intervencionista del Estado en la Economía. Y hago hincapié en esto porque aun hoy, a cualquiera que defienda el intervencionismo del Estado en la economía se le sigue acusando de comunista o socialista y creo que más bien se intenta evadir cualquier intento serio de sujetar a la plutocracia capitalista en interés del bien común, objetivo prioritario de las antiguas monarquías europeas. Si bien los liberales me pueden responder diciendo que en el origen histórico del intercambio comercial no había, ni existía intervencionismo del Estado en la economía, quizá el del Jefe del Clan, habría que estudiarlo, al menos podría contestar que no existía una unidad monetaria, y si existía, el intercambio se daba en una situación de agentes económicos con un peso similar, de manera que los intercambios los suponemos equitativos y justos, sin embargo en el momento que se favorece a un determinado grupo social que dispone de suficientes recursos y capital, a quienes se le reconoce la propiedad privada de los medios de producción, hablamos del comienzo de la asimetría comercial, porque no todos los agentes económicos tienen el mismo peso, y así deja de ser justo el intercambio comercial, entrando el mismo, al servicio de la plutocracia. El liberalismo y más aun el capitalismo se convierten en el instrumento de la plutocracia oligárquico-burguesa para monopolizar la vida económica y sus transacciones comerciales. No tenemos más que recordar lo que ocurre entre 4 agentes económicos con un peso similar, respecto a otro con mayores ventajas unilaterales, obtendremos que tendrá éste último la oportunidad de bajar los precios por debajo de sus costes de producción, compitiendo ferozmente con el objetivo de aniquilar y barrer a sus 4 pequeños contrincantes que aun asociándose entre ellos no son capaces de hacer frente a dicha competencia brutal. La base del capitalismo está en la guerra comercial del egoísmo individualista de la plutocracia burguesa empresarial, y así no se puede construir una sociedad sana.

Platón aseveró que en la economía, cuando se da el intercambio comercial, no tienen por qué salir beneficiados los agentes económicos, basta con que se de la situación anteriormente descrita, para hacer hincapié en la necesidad interventora y reguladora del estado en la economía, al no existir el peso económico equivalente entre los diversos agentes que compiten entre si. Platón lo veía muy claro, porque en el intercambio cuando alguien ganaba, era porque otro había perdido, no ganan todos, como dice la teoría liberal y neoliberal. La economía del intercambio es un juego de suma cero apareciendo la falta de equidad en el comercio internacional, entre empresas, entre individuos. Por ello Platón será partidario de la intervención del Estado en la economía, y no pertenecía a ningún sindicato del movimiento obrero.

El desprecio de los pensadores medievales ante las actividades comerciales derivaba del sentido trapicheador de las mismas al observar la desigualdad del comercio injusto y la falta de equidad entre los agentes económicos.

Llegamos a los siglos XV al XVII y encontramos las economías intervenidas por el poder monárquico de las Coronas de los Príncipes europeos. La necesidad de paz social lleva a prefijar los precios agropecuarios, en concreto el del trigo. Esta época se caracterizaba por el mercantilismo económico donde predominaban las Manufacturas Reales, que eran una especie de empresas públicas dependientes del Estado, en aquella época de la Corona-Estado. Destacaban las manufacturas de tapices, de orfebrería y porcelanas, y al mismo tiempo un fuerte desarrollo de los puestos de la administración funcionarial del Estado Monárquico. Al mismo tiempo destacar la prohibición de vender la propiedad de la tierra, sujeta a los apellidos familiares, la propiedad de la tierra servía para testar, porque de ella se obtenían los alimentos para el autosustento. Serán los liberales quienes usurpando el poder del estado las vendan al mejor postor. Sin embargo podemos observar un acercamiento parecido en ciertas formas de funcionamiento entre el periodo mercantilista de las monarquías intervencionistas y la época comunista en los países del este, siempre salvando las distancias, claro!. Destacar por tanto que antes del liberalismo ya existió el intervencionismo, y que la justificación del liberalismo es legítima cuando todos los agentes económicos tienen el mismo peso y poder, pero al no ser así, es necesaria la intervención del Estado en la economía, a pesar de que nos quieran los liberales llamar comunistas; me parece que las monarquías intervencionistas de los siglos XVI y XVII no eran comunistas.

El intervencionismo del estado en la economía ha sido algo natural en las sociedades y países, ya que lo anormal es el liberalismo. ¿Qué es el orden natural y sus leyes? ¿las del comercio justo, donde todos los agentes económicos tienen el mismo peso equivalente y por ello sería legítimo optar por la defensa del liberalismo económico como orden natural? ¿o aquel, que para devolver las leyes naturales a los agentes económicos de la sociedad, necesita de la intervención económica del Estado en la economía, precisamente para solucionar y poner fin a la asimetría del poder entre los agentes económicos, fin a los desequilibrios y desajustes existentes en la relación real de intercambio decreciente?

El liberalismo económico esta bien para una situación utópica donde todos los agentes económicos tienen el mismo peso y poder, sin embargo la realidad no es esa. Por esta razón la doctrina liberal no puede legitimarse en la historia y menos aun perpetuarse en el poder, ya que el propio liberalismo económico incentiva y favorece la asimetría económica comercial, el desequilibrio económico, beneficiando a las grandes corporaciones plutocráticas y capitalistas, siempre en perjuicio de los pequeños y medianos agentes económicos, luego no puede existir ni tener razón alguna la doctrina liberal capitalista.

La propia historia nos demuestra que el intervencionismo económico no es un invento de los comunistas, como nos quieren hacer ver y creer las huestes conservadoras neoliberales metiéndonos miedo de que vienen los comunistas, porque desde Platón, pasando por las doctrinas Mercantilistas de Colbert sobre intervencionismo del estado monárquico en la economía, pasando por el Socialismo Comunitario, por Marx e incluso por el mismo Keynes, podemos vislumbrar una cierta continuidad de intervencionismo económico existente a lo largo de la historia, sirva este texto de contraargumentación a los postulados liberales y neoliberales monetaristas que tratan de afirmar lo contrario.

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