jueves, 21 de mayo de 2009

LIBERTADES, SOCIALISMO, CONFEDERALISMO, AUTODETERMINACIÓN, AUTOGESTIÓN


Es evolución del lema carlista Dios-Patria-Fueros y Rey. Se trata de la propia permanencia de ambos lemas al defender exactamente lo mismo, el mismo fondo, pero de manera o formas distintas. Y claramente hay gente en la dirección actual del Partido Carlista y fuera de él, que pretende ver en la incorporación del lema Libertades, Socialismo, Confederalismo, Autodeterminación y Autogestión, total incompatibilidad con los principios tradicionalistas carlistas, cuando resulta ser todo lo contrario.




Aquellos que lo perciben incompatible, y hacen gala del mismo jactandose de una supuesta ruptura con el pasado histórico del carlismo se equivocan totalmente. Me he dado cuenta que la actual dirección, liderada por el Secretario General, llega hacer hasta un alarde revolucionario jacobino haciendo hincapié en una falsa ruptura, que manipulan para pretender instaurar dentro del carlismo político el anti-monarquismo. Así mismamente nos encontramos con una clara ausencia del lema carlista Dios-Patria-Fueros y Rey en las pags webs del Partido Carlista, prosiguiendo esa linea de actuación.




Como he observado tal conducta, me he decidido por escribir y explicar la significación de los lemas carlistas.




Para empezar yo no me avergüenzo en defender el lema carlista de Dios-Patria-Fueros-Rey, es más, los nacionalistas vascos del PNV continuan con su lema de Dios y Leyes Viejas y nadie se tira de los pelos, si embargo aquí en el Partido Carlista si.








LIBERTADES: No es libertad, como se afirma, copiando del liberalismo, su libertad burguesa de comerciar, que parece, reivindicar una generalidad de libertades, cuando ha demostrado lo propio de ser una libertad abstracta, tiránica, mercantil, injusta, desproporcionada. Se ha convertido en la libertad del que tiene frente al que no tiene, de manera que así interpretamos los carlistas la libertad burguesa, aquella nacida de la revolución liberal burguesa, primero en Inglaterra en 1640 y 1688 y posteriormente en Francia en 1789.




Por ello el carlismo defiende realmente la pluralidad y diversidad de libertades, y no como algo abstracto, sino como libertades concretas y determinadas, vinculadas a todos los cuerpos sociales ya sean asociados al mundo del trabajo ( Cámara Socio-Económica), ya sean asociados a los Territorios Históricos y Nacionalidades ( Cámara Territorial), ya sean asociados a los Partidos Políticos (Cámara Política). Libertades correspondientes a todos y cada uno de los cuerpos sociales intermedios de la sociedad y a las personas que los integran.




SOCIALISMO: Fue, en la defensa carlista histórica del Comunal de los Municipios y contra las diversas desamortizaciones o privatizaciones, lo que ha llevado a interpretar el hecho socialista evolucionado en el seno del tradicionalismo carlista. Los carlistas siempre defendieron la pequeña propiedad minifundista frente al latifundismo, el pequeño comercio frente al grande y anónimo y frente a la concentración de tierra y capital en pocas manos. El liberalismo capitalista se basaba en libertades abstractas y en el egoísmo e individualismo burgués. Arrebataba las propiedades amortizadas vinculadas a las familias, a la Iglesia y al Pueblo, que decían en manos muertas, ya que servían para testar, heredar, porque aquellos recursos eran propiedad intergeneracional, ya que no eran propiedad exclusiva y absoluta de sus miembros particulares, y por tanto la tierra no se podía comprar ni vender. El socialismo carlista desarrolló las cooperativas y defendía la vida de una sociedad comunitaria y fraternal, desterrando la base burguesa del egoísmo, el individualismo, el materialismo y el capitalismo. Es más, quienes formaban el Pueblo Carlista, se encontraban aristócratas venidos a menos, los hidalgos, o los curas de pueblo, labradores, campesinos, jornaleros, pequeños artesanos, pequeños burgueses.




CONFEDERALISMO: La vertebración confederal de las Españas no ha sido un invento del carlismo de los años recientes, sino basado precisamente en las Españas de los Reyes Católicos, que no tenían nada que ver con lo que el franquismo quiso imprimir en la memoria de la gente. Eso de Una, Grande y Libre, pura mentira, pura patraña. Las Españas eran Varias, Plurales y Diversas, y es ahí donde radicaba su grandeza, en el respeto a los particularismos históricos locales. La democracia nace en las personas y son estas, las que previamente asociadas y vinculadas a través de cuerpos y grupos orgánicos, deciden delegar en el gobierno central, o lo que había sido la Corona Legítima de las Españas, poder político. Pero esa delegación, significaba el reconocimiento del poder político de la Corona, al determinar en esta un poder exclusivamente Subsidiario, ya que el autogobierno o la verdadera autogestión política correspondería a las Comunidades de los distintos Territorios Históricos, que se autogobernarían por sus usos, y leyes tradicionales, por sus FUEROS. Y los Catalanes y su Principat de Catalunya tenía sus propios Fueros, y el Regne de València y los Valencianos tenían los suyos propios, aunque la lengua fuera la misma (valenciano como variante del catalán). Fuera de la Corona de Aragón ocurría exactamente lo mismo, o por lo menos así debió haber sido. El Carlismo apuesta por la vertebración confederal de las Españas para acabar de una vez con los conflictos territoriales y devolver el sentido histórico de pertenencia a la tierra a los Pueblos de las Españas. Fue el liberalismo capitalista el que desterró la pertenencia de los pueblos a la tiera y los vinculó al materialismo capitalista.




AUTODETERMINACIÓN: No es posible PACTAR un CONVENIO con la Corona de las Españas, Pactar nuestra Confederación, entre los diversos Pueblos y Nacionalidades Históricas de las Españas, sino hay posibilidad de hacerlo de abajo a arriba, y tendrán que ser los Pueblos de las Españas como decía el Carlista Catalán En Tomas Caylà Grau en Catalanismo, la única solución:
"El Estado español atraviesa un agudo período crítico. El alma de las diferentes nacionalidades que forman el Estado español se alza fuerte y valiente y exige de los poderes centrales el reconocimiento de sus personalidades.
Es vanguardia de este resurgimiento la que ha sido más oprimida y la que ha estado durante más tiempo y de una manera especial durante el período dictatorial el blanco de las iras de los gobiernos centralistas, Catalunya.
La cuestión catalana, y la de las demás nacionalidades, ha de ser afrontada y solucionada si el gobierno actual y los venideros quieren paz y tranquilidad.
Acabar de una vez con esta "parodia" que se llama "unidad española" e ir hacia una confederación en la que las diferentes nacionalidades puedan entrar libremente y por vía de pacto, es lo único que puede traer la pacificación de los espíritus.
Ha sido pretensión tonta y absurda de un centralismo caído y desacreditado, pretender unificar por la fuerza y en un solo cuerpo partes heterogéneas y diferentes entre sí, como son los pueblos que forman España.
Pero ahora el problema ha de solucionarse y esta solución la ha cegado, sin duda, la mala política del Directorio y todavía más los peores procedimientos empleados para ahogar esta cuestión.
Después de dos siglos de esclavitud, el alma del pueblo catalán reclama su libertad.
Catalunya quiere gobernarse con Cortes propias y conocedoras de sus problemas y de sus necesidades, quiere hablar su lengua, regirse con su Derecho y voltear a todos los vientos la bandera de las cuatro barras.
Toda solución que no sea esta, será motivo de discordia y malestar para el Estado español."
(traducido del original en catalán)
Fuente: Revista "Joventut", de Valls (Tarragona), el 12 de abril de 1930.




AUTOGESTIÓN: Una vez construida nuestra Confederación, entonces acometemos el proceso de conformar nuestra capacidad autogobernativa a todos los niveles de la sociedad. Se trata de la Autogestión para decidir. Pero no sirve de nada la autogestión sin que exista un poder subsidiario que la respalde, y es precisamente aquí donde tendremos en cuenta como poder subsidiario a la institución de la Corona Legitimista Carlista y su Monarquía.








Despues de haber visto y repasado este cuatrilema, debemos poner atención en que no renuncia a nada del lema Dios, Patria Fueros y Rey, que no es ruptura, sino permanencia, evolución y continuidad respetando el Tradicionalismo Carlista.




Libertades-Socialismo-Confederalismo-Autodeterminación-Autogestión no es más que la concretización y determinación estricta de Patria y Fueros en el lema Carlista.




La forma de entender la PATRIA en el Carlismo esta perfectamente definida en las Patrias chicas que componen la Patria Grande, y que esas patrias chicas no son sólo territoriales, sino que son cuerpos sociales intermedios que se autogestionan y se relacionan entre si, agrupaciones, asociaciones, estamentos, formados por personas con intereses ideológicos o gremiales comunes. Esos cuerpos sociales intermedios que se autogestionan y se relacionan entre si, contrapesan en el llamado equilibrio de poderes, de manera que se percibirá claramente que las Españas es una especie de "País de Estados", no solo territoriales sino económicos, políticos y gremiales.




FUEROS: claramente redactado anteriormente, se trataba de los derechos de los habitantes de un Territorio Histórico de las Españas. Eran Constituciones Históricas propias de cada uno de los antiguos Reinos, Señoríos y Principados de las Españas. Expresaban la vertebración Confederal de las Nacionalidades Ibéricas, como diría Don Jaime III de Borbón.








Una vez vinculados las palabras PATRIA-FUEROS con las de LIBERTADES-SOCIALISMO-CONFEDERALISMO-AUTODETERMINACIÓN-AUTOGESTIÓN, tenemos que pensar y que ver: ¿Qué ha pasado con DIOS y el REY?




Algunos dirigentes del Partido Carlista no se toman en serio la defensa de Dios, pero no de forma integrista, sino recordando que el PARTIDO CARLISTA es un partido que defiende el HUMANISMO CRISTIANO y las RAÍCES CRISTIANAS y que por tanto hará todo lo posible y lo que esté en su mano para salvaguaradar el Derecho a la Vida (contra el aborto) y por la Familia Cristiana.




Pero parece que esto se lo han querido dejar a los de la CTC y al integrismo católico aupado por cierta jerarquía de la Iglesia Católica, y eso es un error.




REY: El Partido Carlista es un partido accidentalista en el tema monarquía o republica, ya que considera que son opciones de forma de gobierno que debe determinar los habitantes y ciudadanos de las Españas a través de una consulta popular. Esto es algo que me parece correcto, debido a que la presente monarquía neoliberal capitalista es la heredera de Franco, y su representante Juan Carlos, también. Como democrátas, se debe seguir un razonamiento coherente. Pero y ¿cuando llegue el día en que se tenga que determinar si las Españas son Monarquía o Republica? ¿Qué es lo que diremos los carlistas?




Aquí queda presente mi discrepancia, pues pienso que el carlismo político debería apostar por la Familia Real Legítima, y por tanto defender la institución de la Monarquía Legítima o Carlista, para que se tenga en consideración la opción monárquica del carlismo.




Esto es debido a un sentido histórico, por la contribución histórica de la institución de la Corona de las Españas al mantenimiento y sostenimiento Subsidiario de la Confederación de las diversas Nacionalidades Ibéricas e Históricas, que conformaron los antiguos Reinos, Señoríos y Principados de las Españas.




Además, existe un Pacto Histórico entre el PUEBLO y la DINASTÍA, y precisamente, por la existencia de es Pacto, que algunos, desde la dirección política, pretenden ignorar, es el garante y la salvaguarda de los derechos y libertades públicas frente al egoísmo burgués privado capitalista y su globalización neoliberal capitalista.








¿Y el ECOLOGISMO del Carlismo?



Ante las primeras manifestaciones de la industralización burguesa capitalista, los tradicionalistas, y en concreto los carlistas en las Españas, criticaron dicho proceso, ya que adivinaban en el mismo, el desarrollo de la polución y las externalidades negativas, que han llevado al Planeta Tierra desde el siglo XIX hasta ahora a la deriva del recalentamiento global. La subida de las temperaturas puede acarrear serios problemas al futuro de la humanidad, sobretodo en lo concerniente a la fertilidad de la tierra, ya que un aumento en las temperaturas significa un inicio en la desertización sobre la línea del Ecuador, desplazándose la zona fértil hacia los polos. Ello se traduce por una disminución de la superficie productiva de la tierra.

Si a esto le añadimos la utilización de la superficie de tierra para biocombustibles, o para la producción de soja transgénica, forzamos a lo que queda de la tierra fértil a un mayor empobrecimiento de la misma, pues es sabido que el cultivo de soja desfertiliza el suelo y lo desertiza, y de esto saben bastante los ingenieros agrónomos que trabajan en Hispanoamérica.

La incorporación de la defensa de la Ecología en el Carlismo no es una invención acomodaticia, todo lo contrario, ya que las primeras protestas contra la industralización liberal capitalista fue desarrollada por las criticas de los tradicionalistas. De hecho en los parlamentos actuales aun se pueden oir voces liberales tachando a los ecologistas de reaccionarios y tradicionalistas.

Los campesinos, antes de la revolución industrial eran conscientes que su supervivencia dependía de la Tierra y su ecosistema. Puede que no lo supieran de forma científica, pero a través de la esperiencia tradicionalista del devenir de los siglos, quedó bien patente el intento de hacer buen uso de los recursos de la tierra, sin sobreexplotarlos. Sin embargo la llegada de la sociedad capitalista y consumista, la sociedad de consumo, liderada por los paladines del capitalismo y su escuela neoliberal, han llevado a la sobrexplotación de la tierra, y a un sobredesarrollo de la sociedad occidental, que vive por encima de sus posibilidades de forma no sostenible. Y como precisamente la sostenibilidad, deja patente la necesidad intergeneracional de un justo uso promediado de los recursos naturales, de forma que la tasa de extracción de los recursos naturales no sea mayor que la tasa de reposición o regeneración de los mismos, para que siempre exista un equilibrio natural que impida la sobreexplotación de los recursos naturales. Al mismo tiempo limitar las emisiones de efecto invernadero, por ello se hace importante el cumplimiento de Kioto, pues dichas emisiones acumulativas son responsables de que no salga el calor al exterior, de manera que actuan como una capa de tipo invernadero.

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