sábado, 5 de marzo de 2011

LAS DIMENSIONES DE LA LEGITIMIDAD NATURAL,INTRÍNSECA AL SER HUMANO

EL ÁRBOL DE LA TRADICIÓN, SÍMBOLO REPRESENTATIVO DE LA LEY NATURAL
La llamada Ley Natural o preferiblemente Legitimidad Natural es la ley de la naturaleza proveniente de la Creación Cristiana del Mundo a través de Dios. Pero ¿qué es esto de la ley de la naturaleza?

Desde el punto de vista RELIGIOSO, la ley natural explica que el ser humano es producto y resultado de una creación evolutiva divina del propio devenir histórico, desde la creación, existencia y formación del Planeta Tierra, dentro del propio universo. Creacionismo y Evolucionismo no son términos opuestos como quieren justificarnos integristas y anticlericales, porque el ser humano es el resultado y producto de una evolución que tuvo lugar hace miles de años. Sin embargo el universo y su formación, que toda aquella materia y energía se concentrara y estallara así, de la nada, sigue siendo un misterio sin resolver, y es que, resulta extraño, que de la nada, aparezca algo, materia. Detrás de todo aquello esta la Creación Divina, esta Dios. Los diversos condicionantes contextuales que llevo a la formación del caldo biológico o sopa biológica, nos muestra que fue fruto de la obra de la Creación Divina. Que de aquel caldo biológico surgieran los primeros microorganismos y por tanto, la Vida, es un auténtico misterio que se lo debemos a Dios. Así, primero hay una actuación divina encarnada en el Creacionismo y posteriormente, aquello que Dios ha creado se ve sometido a un proceso Evolucionista, que es el devenir de los tiempos, a través de los siglos, que vendrá a expresar el inicio de un tradicionalismo natural conforme a la legitimidad natural o Ley de la Naturaleza.

Desde un punto de vista ECOLÓGICO, la ley natural es aquella que va conforme a la naturaleza, al medio-ambiente, a la ecología, a la biodiversidad y contexto ambiental en el que se mueve el ser humano y el resto de seres vivos. La Ley Natural o Legitimidad Natural esta intrinsecamente unida al ser humano y este al intentar contradecirla, al ponerse frente a ella, se expone a las mayores catastrofes ecológicas y medio-ambientales que terminarían con la existencia y la vida del ser humano. Por tanto la denominada Legitimidad o Ley Natural esta en perfecta consonancia con la conservación a ultranza del ecosistema ecológico, del medio-ambiente, de la naturaleza, de ahí que el tradicionalismo carlista se base en la Ley Natural, para la conservación del medio-ambiente desde el punto de vista estrictamente ECOLÓGICO. Sin ir mas lejos tenemos el dilema del CAMBIO CLIMÁTICO y el CALENTAMIENTO GLOBAL, dos ejemplos de contravenir la LEY NATURAL por parte del ser humano. Al ser el Capitalismo defensor de los intereses de la industria, las finanzas y el comercio, es contrario a la ley Natural de la Tradición ancestral agrícola de la Tierra.

En medio del Creacionismo y del Evolucionismo, el ser humano esta irremediablemente ligado a la naturaleza. Solo, los artificios del industrialismo capitalista y el maquinismo intentó alejarlo de la misma, aliandose en parte a un cientifismo negador de Dios y violador de la Naturaleza.

El estado de naturaleza, del que hablarían los filósofos y pensadores, esta ligada a la historia del ser humano. La ley Natural y su política se basa en la propia naturaleza del hombre, y en el desarrollo y devenir de su propia historia a través de un evolucionismo natural e historicista, en el cual emerge la experiencia humana. El hombre, el ser humano, al estar sujeto a la naturaleza, al depender de ella, del conservacionismo ecológico-ambiental, queda vinculado a la Tierra, como planeta y como factor tierra, de modo que la propia actividad agrícola es la garante de la autosubsistencia humana. Cobra importancia la tierra como herencia consuetudinaria de nuestros antepasados. La tierra no debería comprarse ni venderse, debería estar sujeta a los pequeños propietarios, campesinos, a los municipios, debería poder heredarse, tierras para testar, así se conservarían y se utilizarían fisiocráticamente para abastecer las necesidades alimentarias de la población conforme al desarrollo sostenible ecológico que predica la propia Ley Natural.

Desde un punto de vista MONÁRQUICO, la ley Natural se expresa dentro de la forma de la herencia histórica, y desde la misma forma que los campesinos heredan la tierra, los príncipes heredan la Corona. La experiéncia del devenir de los tiempos así lo ha demostrado, conforme a la tradición histórica. Los hombres deciden de común acuerdo, a través de pacto o convenio constituir una institución común, denominada monarquía, encarnada en la persona del Rey, para que arbitre, modere, intervenga de forma efectiva y ejecutiva, atendiendo a la condición del Principio de Subsidiariedad, en caso necesario actuará subsidiariamente, ya que los hombres tienen una inclinación natural por la sociedad regular y pacífica, de manera que el derecho natural deriva del instinto social, conforme a la idea democrática de diversificar el poder en los grupos y cuerpos intermedios territoriales y sociales, que representan la sociedad, para que estos se regulen autogestionariamente. Por esa razón la monarquía se convierte en la garantía democrática de los derechos autogestionarios de los pueblos, agrupados en los diversos cuerpos intermedios; y al mismo tiempo dicha institución podrá intervenir de forma subsidiaria, tal y como lo hace hoy el Estado Contemporaneo, manteniendo los derechos públicos de todos los ciudadanos.

Cuando se dice, Rey por la Gracia de Dios, significa que el Rey debe su poder de forma general a Dios. ¿Por qué? porque es hijo legítimo de Reyes, descendiente de un linaje histórico de reyes y príncipes, conforme a la ley Natural Secular e Histórica del Legitimismo Dinástico. Esto le proporciona la Legitimidad de Origen, fundamental para la Corona, pero no basta con ello, porque el Rey necesita de la legitimidad de Ejercicio para llevar a cabo sus funciones terrenales como Rey. Por tanto, el Rey lo será por Voluntad del Pueblo, porque el poder político se lo debe al Pueblo, al que representa conforme al PACTO o CONVENIO PUEBLO-DINASTÍA. Este pacto entre el Pueblo y la Corona representa la forma natural y tradicional de una alianza histórica entre el Pueblo y su Rey. Esta explicación le confiere a la Corona y a su representante su indiscutibilidad e independencia. Indiscutibilidad, porque se trata del descendiente legitimo, representante de los derechos históricos y seculares de la Tradición de los diversos pueblos de las Españas, depositario de los derechos históricos de la Corona, en este caso sería Don Carlos Javier de Borbón Parma, atendiendo al devenir histórico de la propia Ley Natural. Resaltaríamos su inviolabilidad de acuerdo y conforme a la legitimidad natural de Origen, heredera de un linaje antiguo, del devenir natural de la historia, de los tiempos. Pero es que la legitimidad de ejercicio también se ve afectada por la Ley Natural al hacer hincapié en que el Pacto PUEBLO-DINASTÍA también procede de un devenir natural de la historia de la Corona Legitimista. El Rey, lo es por la voluntad del Pueblo, no estando sujeto a ningun grupo concreto poderoso, ni a mandarinatos oligárquicos burgueses. Esto reflejaría la independencia natural de la Corona ante cualquier intentento de sur usurpada por los poderosos.

Desde un punto de vista CIVIL, sabemos que la existencia del ser humano es anterior a cualquier Estado, cuerpo intermedio y social. El Ser Humano es una persona que tiene por tanto derechos legítimos naturales inalienables. Él mismo solidifica y crea la institución Familiar Natural y Tradicional, que todos obviamente conocemos porque procedemos de ella. En los DERECHOS HUMANOS quedan bien reflejados los DERECHOS NATURALES DEL HOMBRE como es por ejemplo el Derecho a la Vida, muy defendido por la Ley Natural Cristiana. También, en dichos derechos esta el de Asociación. Las personas y las familias al ser sociales tienden a formar grupos, a asociarse, formando grupos y cuerpos intermedios que representan la sociedad o bien de forma orgánica (derechos profesionales) o bien de forma inorgánica (derechos ideológicos)

2 comentarios:

David dijo...

Quizás en algunos momentos haga falta un líder que sepa seguir los dictados del pueblo.Tal es el caso de Zumalacárregui.Se ganó a pulso el apoyo popular.La legitimidad se prueba,no podemos basarla en categorías como el linaje o la aristocracia.Los líderes pueden surgir en las peores familias.

M. Fernández dijo...

La Corona encarnada en el Legítimo Rey es un referente, un aglutinante. Lideres puede haberlos o no; que los haya, no implica la renuncia al fenómeno monárquico carlista. Los Reyes en el carlismo siempre fueron aglutinante y referente, símbolos y soporte de la tradición histórica y dinástica, representantes y depositarios de sus derechos dinásticos y del sufragio histórico de los habitantes de los pueblos de las Españas, cuyo pacto Pueblo-Dinastía se vislumbra en el carlismo.