viernes, 24 de abril de 2009

UN OBISPO PIDE AL CLERO DAR EL 10% DEL SUELDO A LOS PARADOS


El prelado de Segovia, Ángel Rubio, insta a sus sacerdotes a que vivan "en pobreza"


Predicar y dar trigo. Ésa es la no siempre fácil iniciativa que ha puesto en marcha el Obispo de Segovia, Ángel Rubio Castro. Por un lado, ha pedido a sus sacerdotes que vivan su ministerio "en pobreza". Por el otro, para que no se quede todo en una declaración de buenas intenciones, ha solicitado al clero que done el 10% de su exiguo salario a los parados. Y este prelado va a ser el primero.



"Os invito a ceder a los parados y a las familias con dificultades económicas el 10% del salario correspondiente a la nómina del próximo mes de mayo, como signo testimonial del presbiterio diocesano y fruto de la caridad que nos exige el Padre en la celebración de la Eucaristía", explicó monseñor Ángel Rubio el pasado domingo durante la Misa Crismal.



El Obispo de Segovia pidió a los sacerdotes que "libremente" determinen la forma de hacer realizable este proyecto, del que aseguró que ya existen precedentes en nuestro país.


La donación se realizará a través de Cáritas Diocesana.


Los 120 curas segovianos han acogido favorablemente la petición de su Obispo. Y eso que muchos de ellos tienen un sueldo que no llega a los 1000 € mensuales.


Son muchas a las iniciativas de este tipo que se están llevando a cabo en diversas diócesis y en muchas parroquias españolas. Es la Iglesia Samaritana, que predica y da trigo.

Fuente: Periódico: El Mundo, día 08/04/2009


Se trata de una buena iniciativa, que trata de paliar la crisis económica, que sufren las familias. Alguna vez habremos estudiado lo que era el diezmo, durante el antiguo régimen, un impuesto flexible que se entregaba en especie o en moneda a la Iglesia Católica, dependiendo. Esos ingresos en metálico o en especie que recibía la Iglesia, se dedicaban a la manutención de Horfanatos, Leproserías, Hospitales, Conventos, en fin, una serie de cosas que hoy las incluiríamos en los ministerios de Sanidad, Educación, y Patrimonio Socio-Cultural-Religioso. Con la llegada del régimen liberal burgués, y a partir del año 1833, la Hacienda Liberal Burguesa, suprimió los impuestos flexibles, como el diezmo, más fácil de pagar para los campesinos, porque se trataba de entregar la décima parte de lo que se había producido, en años de crisis, se entregaba únicamente la décima parte, de esa producción mínima, y en años de bonanza, igual. Sin embargo los liberales en el poder cambiaron el sistema de impuestos flexibles con posibilidad de pago en especie hacia un sistema de impuestos fijos y en metálico. Con ello se llegó a un empobrecimiento brutal de las familias y la clase trabajadora, que apenas tenían para alimentarse. Por otra parte el Estado Liberal Burgués procedió a centralizar en él todos los ingresos, descuidando todo lo relacionado con sanidad, educación y patrimonio-cultural, cuestiones por las que antes estaban garantizadas por la presencia de la Iglesia Católica y su independencia económica. Fue a partir de las expropiaciones, robos y desamortizaciones propiciados por la administración liberal burguesa, cuando la Iglesia Católica se quedó sin autofinanciación, teniendo que aceptar las soluciones a la fuerza coercitiva y autoritaria de la administración liberal burguesa decimonónica.




Resulta curioso observar como paulatinamente han tenido que cambiar las formas de la administración de la hacienda liberal adoptando las formas de los antiguos impuestos flexibles, e incluso ver la preocupación por el mantenimiento de los asuntos de Educación, Sanidad, y Socio-Culturales, cuestiones, de las que antes se preocupó únicamente la Iglesia Católica, hasta que el Estado Liberal Burgués la atrapó en sus redes capitalistas, a cambio del Presupuesto del Culto y Clero.

Pero lo dicho, la propuesta del prelado segoviano sirve para dar ejemplo, sobre todo a la clase política que no tuvo la suficiente sensibilidad, subiéndose el sueldo en plena crisis económica.