domingo, 20 de septiembre de 2009

NOS FALLAN LOS ESTABILIZADORES AUTOMÁTICOS, ESTAMOS EN CRISIS ECONÓMICA!

Siempre hemos creído en la posibilidad de recaudar mayores ingresos a través de los diversos impuestos en épocas de bonanza económica. Aquello que se repetía hasta la saciedad, cuando en parte era falso: "¡España va bien!".







Sin embargo todas aquellas ganancias, todos esos beneficios y dinero recaudado por la maquinaria del Estado Español, se nos presenta insuficiente ante la crisis económica actual. El Estado tiene mayores gastos que ingresos y esto es normal en época de crisis económica.



John Maynard Keynes, creador de la escuela económica que defiende la intervención del Estado en la Economía. Curiosamente las antiguas monarquías europeas tuvieron que sujetar a la plutocracia burguesa en interés del bien público, pero la debilidad de aquellos sistemas posibilitaron la revolución liberal plutocrática burguesa que dieron el golpe de Estado a la Corona Legitimista. La llegada del pensamiento Keynesiano de intervención del Estado en la Economía, supuso para los prejuiciosos neoliberales la reaparición del "antiguo intervencionismo monárquico tradicional" en economía que tanto odiaba la plutocracia oligárquica burguesa.




La derecha considera que el Estado debe ahorrar como logicamente lo harían las familias y las empresas, e incluso los bancos y cajas. Sin embargo no es al Estado al que le toca ahorrar, porque supuestamente salió muy beneficiado por los ingresos que obtuvo en época de bonanza económica. El Estado, lo que debiera ser la Corona Legitimista, debe ser la garantía de los débiles frente a los podersos, y puede que aquellos que tienen no sufran la crisis, sin embargo el Estado debe acordarse de aquellos que no tienen, que soportan grandes dificultades económicas. Si el Estado también se pone a ahorrar, contemplará la desprotección social, y no es momento de desproteger lo que ha hundido lo privado. Ha sido la incompetencia de lo privado, la incompetencia privada la que ha traído la crisis económica, y ahora pide al Estado que sea igual de incompetente que esta.







El Estado del Presidente de Gobierno José Luís Rodriguez Zapatero ha comprado una serie de activos económicos a los bancos para que estos tengan suficiente liquidez, para disponer de dinero y prestarlo. Sin embargo encontramos que la Banca no presta un duro ni a las empresas, ni a las familias.







Los empresarios despiden a sus trabajadores para ahorrar costes, porque no producen, y tampoco tienen dinero para invertir. El Estado, debe ser garantía de lo público, como lo sería la Corona Legitimista Carlista, frente a la incompetencia, e ignorancia privada. El Estado, debe incrementar el Gasto Público en épocas de recesión y crisis económica debido al hundimiento de lo privado. Para ello el Estado no debe incrementar los impuestos si quiere revitalizar el consumo privado de las familias, sin embargo debe proceder a endeudarse con la Banca. Pero claro! endeudarse con la Banca significa destinar los recursos financieros al Estado, cosa que no esta dispuesta a asumir la Plutocracia Burguesa de este país representada principalmente por la derecha del Partido Popular. ¿Por qué? porque son recursos limitados que dejarían de destinarse a través del prestamo a las familias y a las empresas. Por eso muchos empresarios no quieren que el Estado incremente el Gasto Público, porque recibirían menos recursos financieros, ya que estarían en posesión del Estado. Observamos, pues, que el sistema necesita de liquidez, de una inyección monetaria para poder satisfacer las necesidades financieras del Estado, de familias y empresas, sin embargo ya no es posible realizar la política monetaria ya que está centralizada y dirigida por el Banco Central Europeo, y esto condena a la economía al estrangulamiento, y es por esta razón por la cual la derecha económica pide la contención del gasto público, para impedir la perdida del poder adquisitivo de billetes y monedas en su poder, ¡es lo que tiene darle a la maquinita del dinero!.



Ante esta situación, la derecha tiene miedo a que el estado sustituya la Inversión Privada por la Inversión Pública asociada al Gasto Público, pero es que la incompetencia del Sector Privado pone en tela de juicio, no solo su gestión con respecto al despido desmesurado de trabajadores, sino la impotencia del mismo para hacer efectivo el ahorro derivado de los despidos de trabajadores. Despiden a los trabajadores, y piden mayor facilidad de despido para ahorrar costes, y encima pretenden imponer la Inversión Privada exigiendo al Estado la NO Intervención Pública. Si el Sector Privado es incompetente en su gestión: Ahorro-Inversión-Financiación-Creatividad-Sostenibilidad, entonces ante el aumento incesante del PARO no queda otra, que la presencia interventora del Estado para rectificar la deriva neoliberal capitalista que supone el dicho drama. Pero el Estado necesita recursos, y unos objetivos claros y fundamentales para articular su presencia en aquellos sectores que ha abandonado el Sector Privado:



1.-Vulnerar la legislación neoliberal monetarista impuesta por la Unión Europea y esto nos proporcionará llevar a cabo medidas Keynesianas combinando las políticas fiscal y monetarias expansivas, para garantizar las prestaciones sociales, la existencia de lo público, y por tanto el empleo fijo y de calidad, y para ello el sistema necesitaría de liquidez monetaria inyectando nueva masa monetaria forzando tipos de interés minimos, en torno al 1% real, esto nos llevaría a una devaluación de la moneda y por tanto seríamos más competitivos en el mercado de bienes a corto plazo.



2.- Modificar la legislación económica, tratando de evitar la evasión monetaria y fiscal, penalizando la libre circulación de capital, impidiendo las salidas de capital financiero, ya que la plutocracia burguesa, ante los bajos tipos de interés preferirán llevarse el dinero a otro país que les de mayor rentabilidad.



3.-Para evitar efectos especulativos en la economía española, cualquier inversor que quiera traer su dinero a España, deberá saber que no lo podrá sacar, hasta no haberse cumplido 1 año de estancia en el país.
Milton Friedman, economista neoliberal de la Escuela de Chicago, defensor de los planteamientos económicos liberales y clásicos originarios de Adam Smith y la revolución liberal burguesa, negador de la Intervención del Estado en la Economía, defensor de la doctrina del dejar hacer, dejar pasar

4.-Aquellas empresas y bancos que no respondan bien ante la crisis económica deberán ser nacionalizados en el corto plazo, con el objetivo a medio y largo plazo de desarrollar cooperativas autogestionarias, llevándose a cabo la partición de dichas grandes empresas y bancos. Lo que no es posible asumir es que los bancos y las empresas obtengan avales y garantías gubernamentales y además consigan dinero público, para que todo siga igual, con la misma incompetencia del sector privado, los cuales al mismo tiempo tienen la jeta de decir que la crisis económica actual es causa exclusiva del gobierno del PSOE.



5.-La inversión pública debe ir destinada a favorecer la aparición de sociedades cooperativas que sean autosostenibles y todas ellas deben estar vinculadas al favorecimiento del Sector Primario, concretamente el agropecuario, el cual debe basar escrupulosamente su gestión en el respeto al desarrollo sostenible ecológico medio-ambiental. Así la banca estará al servicio de las actividades agropecuarias, para la realización de proyectos energéticos autosustentables ecológicos. Por ejemlo: Donde hay superficie agrícola, a pesar de estar desértica, aprovechar la tierra para el cultivo de invernadero, demanera que el techado del mismo inveradero sean placas solares superpuestas orientadas segun la eficiencia para captar los rayor solares y obtener energía solar.



Las automovilísticas deberán invertir el dinero público para convertirse en sociedades cooperativas que proyecten la existencia de nuevos diseños de vehículos ecológicos, y tratar de sustituir las importaciones energéticas por energía autóctona ecológica. Siendo, que la economía deberá orientarse a la ecología, la abundancia de alimentos, la protección social y el pleno empleo.