martes, 7 de abril de 2009

HOMOSEXUALIDAD Y LA LEY NATURAL

S.S.PAPA BENEDICTO XVI

La semana pasada se impartieron unas jornadas de diversas conferencias en la Universidad de Alicante, y una de ellas se llamaba: "La persona humana en cuanto cuerpo sexuado". Una de las ponentes principales invitadas a dicha universidad para hablar a los jóvenes, era la profesora Gloria María Tomás, perteneciente a la Universidad Católica de Murcia. Al comienzo de la charla ponencia todo fue bien hasta que dicha profesora mal interpretó y no fue prudente, al hablar de homosexualidad como perversión sexual. El tema en realidad no venía al cuento, pero esta señora dejó en una lamentable situación a la Iglesia Católica, y es que lo que más sorprende es que toda esta gente se parapete tras la Institución de la Iglesia Católica. Bien, comencemos. Para empezar, debemos saber que también existen perversiones sexuales en el mundo heterosexual, así que los homosexuales no tienen porque ser tachados de perversos sexuales. Esta señora afirma en el periódico información que "misteriosamente hay personas que nacen con tendencia homosexual, las cuales no se saben". En cuanto a esta afirmación debo compartirla, es cierto, no es mi caso personal, porque me gustan las mujeres, pero tengo amigos que son gays. Son gays que han nacido homosexuales, y ese misterio al que alude esta profesora, no es más que la otra cara de la denominada "Ley Natural" que les gusta tanto hondear a los Católicos.

 La Ley Natural es la ley de la naturaleza proveniente de la Creación Cristiana del Mundo a través de Dios. Dios, Cristo-Jesús no dijo nada de: "queda terminantemente prohibido ser homosexual" o "queda terminantemente prohibido ser heterosexual". No, el Cristianismo no iba de esto, sino que su mensaje era que reinara la Paz, Amor, y Fraternidad para todos los hombres de este mundo.


Sigamos con la Ley Natural. Por supuesto, que la unión entre un hombre y una mujer es lo esencial para que prosiga y procree la especie humana. Solo de la unión entre un hombre y una mujer puede nacer descendencia, y esto nadie lo discute. Esa unión bendecida por Dios, representada por la Iglesia Católica es denominada Matrimonio.


El laicismo radical para ser asimilado como progresista y de izquierdas ha tratado de confrontar al Cristianismo Católico con los homosexuales y algunos miembros de la Iglesia Católica y del Opus Dei han pretendido atisbar ese enfrentamiento, con el que no estoy para nada de acuerdo.


Ese enfrentamiento radica en los fundamentos de la Ley Natural y hago hincapié en el resultado propio y sesgado que algunos hacen de su interpretación. Sesgado digo, porque únicamente atribuyen como natural la procreación, cosa cierta, pero no se preguntan, algunos lo hacemos, ¿por que nacemos heterosexuales? ¿por qué nacen homosexuales?. Si como dice la profesora, no sabemos cual es el misterio de que nazcan personas con tendencias homosexuales, pero están ahí como nosotros los heterosexuales, deberíamos saber que existen también comportamientos homosexuales en el mundo animal. Y esto nos lleva a una nueva interpretación de la Ley Natural, no de forma sesgada sino mucho más amplia. Me refiero a que es posible que la propia naturaleza regule los niveles poblacionales crecientes de una determindada especie, que ha procreado en extremo, de manera que su pervivencia sería realmente problemática de continuar creciendo a los niveles poblacionales que lo haría si todas las especies fuesen heterosexuales, y no existieran homosexuales, debido a que no existen suficientes recursos para autoabastecer a generaciones venideras manteniendo los actuales niveles poblacionales y puede que en cierto modo la propia naturaleza, la propia ley Natural regule este hecho feaciente, para evitar una catástrofe natural de innumerables proporciones, y quizá por ello la propia ley Natural ha provisto a las especies de la existencia de población homosexual para evitar el crecimiento poblacional desproporcionado ante la insuficiencia y escasez de recursos.


Pero esto no lo han pensado ciertos portavoces de la Iglesia Católica, los Kikos y los miembros del Opus Dei, porque siguen en la misma idea, y creo que antes de posicionarse a ultranza a favor de una idea hay que estudiarla desde diferentes perspectivas. A sus formas me remito, porque están dando a entender que los homosexuales no tienen sitio en el Cristianismo, ni en el Reino de Dios, porque estan condenados. Responden que es una enfermedad, ¿que raro, verdad? Los padres no enfermos tienen un hijo enfermo y lo sabrán con el trascurso de los años, cuando llegue a la pubertad, no tiene mucho sentido esto, ¿no?. Y yo la verdad es que intento empatizar con ellos, ponerme en su lugar, pues sería para mi como si todo el mundo me dijera que tengo que casarme con un hombre y mantener relaciones. ¡Dios no lo quiera, y no lo permita!. Y por qué digo esto? porque a mi me gusta el sexo femenino, porque soy heterosexual. A los homosexuales les pasa identicamente lo mismo, pues para ellos estar con una persona de distinto sexo es igual de repugnante que para mi estar con una persona del mismo sexo. Imaginemos la hipotesis teórica de que los homosexuales fueran mayoría y los heterosexuales fuésemos minoría, y estuviéramos discriminados por los homosexuales a todos los niveles de la sociedad. Quizá empatizando lleguemos a comprender la situación del otro y así en todos los temas.


Pero volvamos a nuestra profresora del Opus que se parapetó en la Iglesia Católica y en la Infabilidad del Papa y la Doctrina Católica para defender argumentos que atacaban especialmente a las personas homosexuales, aunque posteriormente, durante la prosecución de la conferencia, dicha profesora pidió perdón a todos aquellos que se hubieran sentido ofendidos por sus palabras. La Iglesia Católica y sus organizaciones, sus profesores, Jerarquía y representantes no se pueden permitir el lujo, no podemos permitirnos el lujo de hacer argumentos en cierto modo ofensivos contra un determinado colectivo en nombre de la interpretación sesgada de la Ley Natural, para posteriormente pedir perdón por dichas palabras y afirmaciones como ha hecho esta profesora, porque para meter la pata y luego retractarse mejor que no hubiera hablado.


Porque si hacemos un análisis exhaustivo, encontraremos que a lo largo de la historia han existido muchos comportamientos homosexuales en las diferentes sociedades donde imperaba en la práctica los comportamientos heterosexuales y se percibían como algo que estaba ahí, y punto. Incluso a lo largo de la historia de la Iglesia Católica, y bien es sabido que muchos de sus miembros son homosexuales aunque no lo sean declarados en público. Resultando ser mucho más penoso la represión de homosexuales por otros homosexuales que han venido ocupando cargos importantes en la Jerarquía Católica. Esta represión ha sido en parte vinculada a la falta de crítica interna y frustración por parte de ciertos miembros de la Iglesia en sus discursos y sobretodo porque se han sentido incapaces de defender lo que han considerado un gran pecado, llevando a los mismos, a curas, a ciertos miembros de la Jerarquía Católica a tener comportamientos homosexuales con niños a lo largo del tiempo, y luego han aparecido casos que los padres de las víctimas obviamente han denunciado.

La respuesta del Vaticano, de la Santa Sede hubiera debido ser menos condescendiente, pues miembros importantes de la Iglesia Católica han desprestigiado a la misma con sus comportamientos (quebranto del Voto de Castidad), debido a la agresión física, abusos y violación de niños y niñas. Si yo hubiera sido Papa, los habría excomulgado, porque yo no puedo tolerar en mis filas a aquellas personas que hayan abusado y violado niños. Ahora bien, no quiere decir que todos los curas que hay en la Iglesia Católica y sean homosexuales, sean unos monstruos, no señor!, sino que trato de destacar las hipocresías e incoherencias de los mensajes y ordenanzas de cierta jerarquía, que intenta imponer, perdonando después comportamientos que agreden los derechos de los niños, ellos que tanto hablan de familia y de los derechos de los niños, resulta, que no son reconocidos, al no haber sabido preservados de las garras de los pederastas, que siguen tristemente siendo miembros de la Iglesia Católica, en lugar de excomulgarlos.

Se presupone que muchos homosexuales han visto en el mundo clerical una salida profesional y religiosa y al no poder juntarse con personas del mismo sexo, de la forma que lo hacían los heterosexuales, es decir, el resto de la población; muchos curas se aferraban al pecado y a la condenación de las almas, lo que suponía y reflejaba su propia frustración, al no ver alcanzado la cúspide de su plenitud en su vida, de verse junto a la persona que querían, ya fuera mujer, ya fuera hombre, quedaban amargados para la eternidad por el Voto de Castidad, de manera que jamás fue necesario saber si un cura era heterosexual o homosexual, porque estaba casado con Dios. Sin embargo para algunos curas, esto era realmente una infelicidad muy grande, y se dedicaban a dar sermones, no de Paz y Amor entre los hombres, no a favor del pueblo, criticando las injusticias, sino todo lo contrario, hablaban de prohibiciones, de pecados y venganzas divinas, de un Dios enemigo del hombre, y por eso se dedicaban a decir cuantos centímetros debía medir una falda de mujer, o si era pecado bailar con una mujer, en fin, un montón de chorradas que desprendían la frustración total de aquellos curas que en sus sermones eran totalmente improductivos. No fueron todos los curas, ni toda la Jerarquía Católica, a la que me adhiero y respeto, pero lo cortes no quita lo valiente y sobretodo en la vida hay que ser crítico.

Mientras que algunos en sus sermones hablaban de cuantos centímetros tenían que medir faldas y escotes, se olvidaban de los malos tratos que muchas mujeres recibían de sus maridos, y lo sabían, vamos que si lo sabían, por secreto de confesión, sabían de los malos tratos, y los ciertos curas en lugar de tratar de dar un sermón para proteger a las mujeres de las bestialidades de los hombres, muchas veces derivadas del alcohol y de las interminables horas de trabajo como esclavo en las fábricas de los burgueses capitalistas, que por cierto, la Iglesia y sus Clérigos amparaban por aquello de que había que servir bien al amo que te da de comer, y encima dar gracias por unas migajas y muchos malos tratos.

Estas injusticias que estoy citando no se han querido valorar, y yo creo que ha llegado el momento de decirles a estos señores, a estas nuevas ordenes y congregaciones religiosas antitradicionales, porque son de reciente creación, que no, que a Capitalismo, que no se juega, porque es usura antisocial, que tampoco se juega con los sentimientos y las creencias religiosas de las personas, porque a pesar que la jerarquía católica pueda expresar sus opiniones y creencias, estas quedan patentes en modo de la conducta que a posteriori los individuos podemos seguir o no seguir en función de nuestras convicciones y por tanto no obligan a nadie, porque son guía, no imposición; que respeten a las personas humanas, por el hecho de ser seres humanos, ni mas ni menos y que ayuden a la gente que lo necesita, que para eso estan, que condenen y denuncien todas las injusticicias para que hagan gala de ser auténticos cristianos y no fariseos hipócritas, que por un lado tiran la piedra y esconden la mano. De esta manera la Iglesia Católica se fortificará y muchos más jóvenes la apoyarán, no como empresa, sino como pilar terrenal fundamental de nuestra Fe, de lo contrario, las incoherencias, las hipocresías y los sectarismos minoritarios marginarán la Religión.


3 comentarios:

carles dijo...

Como siempre, me ha encantado tu artículo. Es impresionante leer algo y pensar que hubiera podido escribirlo yo; las mismas reflexiones, los mismos argumentos.

Des de Catalunya: Endavant! (aurreá que, según tengo entendido, decís en Euskadi).

Kabeltz dijo...

Sinceramente me parece que te dejas arrastrar por ciertos tópicazos de los comecuras. Solo te ha faltado el de "que vendan el Vaticano para dar de comer a los niños de Africa". Te recomiendo que te suscribas a Zenit y vayas leyendo de primera mano lo que desde Roma dicen. Buen blog. Un Saludo.

M. Fernández dijo...

Ante todo Feliz día de Resurrección de Nuestro Señor Jesús, porque hoy estamos alegres y contentos debido a la resurrección, a la vida eterna prometida, y por su encuentro con su Madre, la Virgen María. Quiero contestarte que ni con la venta de los bienes del Vaticano se podría solucionar el problema y dilema del hambre en el mundo, porque se trata de un problema de redistribución de alimentos, de riqueza vinculada a los bienes agropecuarios, principalmente, y solucionar así la crisis alimentaria a partir de la capacidad autogestionaria redistributiva. Lo único que harían los bienes del Vaticano, de ser tenidos en cuenta para alimentar a la población mundial sería tristemente acrecentar los precios de los productos agropecuarios de una manera brutal tendente a la inflación, de manera que como he indicado, lo más importante en una economía socialista y fisiocrática es la abundancia de alimentos, no de plata y oro o de billetes y monedas, así que es por eso que no he dicho nada de vender el Vaticano, porque se perfectamente que no solucionaría el problema. Por otro lado, no son topicazos de comecuras, sino el sentido común que puede dar la suficiente fuerza moral a todos, cristianos y no cristianos, para ver en la Iglesia Católica coherencia, dignidad y libertad, y así de manera más eficaz defenderemos todos el mensaje de Cristo en el Mundo. Y desde luego no se consigue nada marginando y arrinconando a la gente. Dios, Cristo-Jesus nos quiere a todos por igual, luego no tenemos ningun derecho en apartar a nadie del camino de la Fe, y desde luego la Fe Cristiana Católica no es discriminar a nadie, y menos aun insultarla y ofenderla.
Saludos y gracias a los dos por vuestra intervención.
Viva la Causa Carlista!
Carlos Hugo, Libertad!