miércoles, 18 de marzo de 2009

PROBLEMAS DE FUCIONAMIENTO EN EL PODER JUDICIAL


Antiguamente el poder judicial estaba ligado a la justicia del Rey Legítimo mediante las "sabias" decisiones salomónicas correspondientes al poder monárquico. Al mismo tiempo y con la llegada del feudalismo y el antiguo régimen, aunque no se citara, uno de los primeros principios judiciales era la llamada Presunción de Culpabilidad. Puede que no lo denominaran así, pero cualquier individuo que era detenido arbitrariamente por decisión de acusación de algun estamento o individuo contra la persona concreta ante el poder real, esta resultaba detenida y encarcelada sin más por el brazo de la justicia, hasta que se demostrase lo contrario.

Este tipo de decisiones arbitrarias contra los miembros del Parlamento Inglés, antes de su guerra civil y posteriormente con la Revolución Gloriosa de 1688, los parlamentarios redactaron y aprobaron la Petición de Derechos por la cual ningun miembro del Parlamento podría estar detenido durante más de 72 horas. Este hecho determinó el comienzo en la historia de la Presunción de Inocencia de los individuos que eran acusados y encerrados en la carcel, pues había que probar su culpabilidad.

Así fue como el liberalismo político cambió la Presunción de Culpabilidad por la de Inocencia de todos los individuos ante una acusación y encarcelamiento arbitrario. Y esto es lógico pensarlo, cuando sabemos que el absolutismo defendido por Hobbes nos cuenta que el hombre es un lobo para el hombre y por tanto todos, absolutamente todos los hombres son culpables hasta que no se demuestre lo contrario. En cambio los principios liberales de Locke nos hablarían mas o menos diciendo que todos los hombres son inocentes hasta que no se demuestre lo contrario, correspondiente a la presunción de Inocencia.

Si en parte podemos reconocer en este hecho un avance sereno de la Justicia, encontramos otros que no lo son tanto, así que cada cual piense a su manera la cuestión. El caso, es que el liberalismo político burgués quiso encontrar la manera de acabar con el absolutismo y el despotismo de reyes y príncipes basandose en los discursos de la Ilustración, queriendo reinterpretar a Montesquieu sobre el tema de la división de poderes. Nadie quiere saber que lo dicho por Montesquieu tenía razón de ser en la sociedad estamental de antiguo régimen, pues Montesquieu criticaba el absorvente protagonismo del poder político que retenía la institución de la Corona. Muchos nobles y aristócratas consideraban que se había llegado a un punto inaceptable, porque la dignidad de los hombres estaba en juego y quedaba patente en aquel Despotismo Ilustrado Monárquico. La cuestión pues, trataba de reabilitar aquellas instituciones estamentales que habían perdido poder político y también poner en duda el hecho que el poder judicial tuviera que estar de forma absoluta en manos del Rey, la Corona y su Consejo Real.

La respuesta, obviamente, resultaba negativa, ya que los poderes tenían que estar divididos y separados de la misma forma que lo estaba aquella sociedad estamental, según Montesquieu, quien atribuiría el poder de administrar justicia en nombre del Rey a los nobles aristócratas. Para él, la nobleza, la aristocracia, debería elegirse entre ellos, por el conocimiento que tenían sobre las leyes fundamentales del País y así administrar justicia. La aristocracia comenzó a protestar contra el absolutismo monárquico y proponía como solución al problema de la concentración de poderes la aparición del poder judicial en manos de la aristocracia del Reino.

Pero llegó la revolución francesa y comenzaron a rodar cabezas aristocráticas. Sin embargo la nueva interpretación del liberalismo político burgués establecería la necesidad de la separación de poderes y la determinación como diría Montesquieu de hacer aparecer como independiente el brazo de la Justicia. La justicia dejaba de ser, la justicia del Rey para ser la justicia interpretada por unos señores que no tenían porque ser aristócratas sino especialistas en derecho. Aparecería el cuerpo intocable de la Justicia, que heredaría de la pretensión nobiliar, de ser un cuerpo aristocrático elegido entre sus propios miembros sin intervención del gobierno, ni de ningún otro cuerpo, estado, estamento y grupo sociales.

¿Qué es lo que pasa? Para empezar, supuestamente ya no existe la sociedad estamental, porque para estos liberales, demócratas, burgueses, etc. la sociedad es un cuerpo social único, cosa que no es verdad. Si ya no existen cuerpos y grupos sociales, no tendría ningún sentido la división de poderes, pero esto nos llevaría al estado totalitario que le gusta tanto a los señores de la extrema derecha y a los radicales de la extrema izquierda ya que su objetivo es la homogenización social en un solo cuerpo y grupo social, para que precisamente tenga sentido la concentración de poderes en manos del líder.

Por otro lado, debemos aceptar como el hecho menos malo, que la división de poderes es un acierto, y que la decisión que los Jueces se elijan entre ellos también. Pero si los dejamos ahí, esta casta de intocables se van a creer que son más que los aristócratas de antiguo régimen y para ello debemos promocionar una rectificación del propio funcionamiento de la justicia y el poder que representa.

La interpretación de la Ley por un Juez, por mucho que intente ser lo más objetiva posible resulta en realidad subjetiva, así que debemos olvidar que estamos tratando con máquinas y debemos prescindir del derecho positivo, para convertirlo en normativo y en el sentir popular de como piensa la gran mayoría de la población ante un delito que interpreta un Juez.

¿Por qué hay que aceptar la decisión de un juez ante un determinado delito que si hubiera sido juzgado por otro juez tendría diferente resolución? ¿por qué no se considera antidemocrático las decisiones judiciales tomadas por los mismos?

Es hora de pensar en estas cosas en lugar de hacerse la foto como hacen ciertos políticos ante determinados casos ocurridos desgraciadamente recientemente en España. No es admisible responder que "nuestra constitución" y "nuestro ordenamiento jurídico" no nos permite incluir tal cosa o tal otra.

La Justicia, para que sea justicia, debe ser acorde al sentir popular en lo que tenemos los ciudadanos por Justicia, por Legitimidad. No se trata de poner la Cadena Perpetua, y menos la de sin revisión, en todo caso poner unicamente la Cadena Perpetua con revisión. Pero, volvamos a los Jueces. Se eligen entre ellos y tenemos todos que aceptar sus decisiones absolutistas porque dicen haber interpretado la Ley. Bien, como esto es así, ¡ahora!. Propongo, que las decisiones Judiciales y las elaboraciones de las sentencias no recaigan exclusivamente en un único Juez, que los casos enjuiciados y estudiados por delitos tengan que ser llevados a cabo siempre por una comisión de varios Jueces, es decir, deben Juzgar varios, no solo uno. También propongo, que ante las decisiones judiciales y sus sentencias, si no se corresponden con el sentir poblacional, que exista la posibilidad socialista de elevar una queja a la institución de la Corona, respaldada por un número determinado de firmas ciudadanas, que permita la deposición, la revisión y la reinterpretación de las leyes por otro Juez o Jueces, para que los casos puedan volver a ser Juzgados segun principio de Legitimidad y no de Legalidad. Pero señorías, para que esto sea una realidad no es posible hacerlo con el actual marco neoliberal pseudodemocrático. Antiguamente la Justicia, era la justicia del Rey, y para ello se había de elevar una protesta y queja formal popular para permitir la intervención de la Corona sobre el poder Judicial, que si bien debe ser independiente, debe actuar conforme y de acorde al pueblo, no en su contra, tragándonos todos decisiones judiciales que son legalmente justas, pero no van de acorde con la Legitimidad Socialista del Pueblo.

Es muy positivo, y se ha de valorar que el actual marco formal y legal existente en España, tenga por objetivo la reinserción de los presos. Pero señorías, no nos engañemos, existen casos diversos y cada uno debe ser personalizado, porque no todos los delitos son igualmente aceptados por la sociedad. Y muchas veces se olvida la premisa: "para que exista reinserción del reo en la sociedad, debe de haber un castigo personaizado ejemplar, y de ello el reo debe sacar un auténtico aprendizaje para con él y para con la sociedad". Si no ha existido un verdadero aprendizaje, si aquellos que trabajan con los reos no se toman en serio su profesión y se dejan engañar por falsos buenos comportamientos; este hecho reducirá la pena de prisión, y los pondrán en libertad en menos que canta un gallo.

Un amigo mio tiene una nueva propuesta para los jueces, a mi no me gusta porque politizaríamos la justicia, pero he de reconocer que cualquier decisión nueva puede ser mejor, que seguir aceptando un poder absoluto de un cuerpo social, que reivindica sin decirlo nobleza y aparenta más que aristocracia, en el que sus miembros se eligen entre ellos mismos sin que exista intervención de la Corona. La decisión de este amigo mío explica que los jueces sean elegidos directamente por el pueblo a través de sufragio universal. Seguramente y ante esto, los actuales jueces no querrán perder su posición privilegiada y espabilarán un poco ante la discusión social y la crítica que no debe pasar de los problemas sociales, porque esta casta se ha creido como muchas otras, que las gentes de a pie no pensamos en nada. Y eso es lo que quieren, gentes no críticas que acepten todo lo existente sin cuestionarlo.