jueves, 5 de marzo de 2009

EL "GOLPE INSTITUCIONAL" DE IÑIGO URKULLU: LA PATALETA DEL P.N.V.

¿Qué se creían las gentes y dirigentes del PNV? ¿que esto de la democracia les serviría de instrumento para monopolizar la vida política de Euskalherria y tenerla bajo patrimonio absoluto y exclusivo del Partido Nacionalista Vasco? Con lo republicanos que dicen ser, y tienen un sentido patrimonial del País Vasco, que ni los Reyes y Monarcas del Antiguo Régimen tenían para si.

Y es que este Covenant o Convenio Nacionalista que es el Partido Nacionalista Vasco (P.N.V.) a imitación histórica del que fue aquel Covenant Presbiteriano Nacionalista Escocés dirigido por los calvinistas puritanos de Escocia que se levantaron en armas contra el Rey Carlos I de Inglaterra en torno al año 1638 y que posteriormente se aliaron a la rebelión parlamentaria y al ejército triunfante del que Oliver Cromwell era uno de sus máximos líderes.



Archibald Campbell Duque de Argyll, jefe del Covenant Nacionalista Escocés

Estos peneuvistas se creían que por estar aliados al bando parlamentario, igual que lo estuvieron los escoceses del Covenant Nacionalista Escocés en los años de la Guerra Civil Inglesa de 1642 con los rebeldes parlamentarios londinenses, pensaban, se creían que surtiría efectos permanentes en torno a la sujección patrimonial de Euskalherria por parte del P.N.V. del mismo modo que lo pensaron los miembros del Covenant Nacionalista Escocés dirigidos por el Duque de Argyll. Este duque demandaba la jura del Convenio Nacionalista Escocés al Rey Carlos I de Inglaterra, que era también rey de Escocia, y claro, Carlos Estuardo, que se llamaba, se negaba porque pensaba que igual que él, otra parte de sus subditos escoceses estaban en contra de dicha invención nacionalista presbiteriana burguesa.



Sin embargo los peneuvistas siguieron adelante y en 1978 decidieron sus alianzas parlamentarias con los parlamentarios de la City de Londres, digo de Madrid, para quedar bien instaurados en el poder en Euzkadi, y así fue mientras duró su idilio, en el caso del Covenant escocés, mientras duró la guerra civil inglesa, en el caso del P.N.V. mientras Xiqui Benegas ganaba las elecciones en Euzkadi en torno al año 1986 y sin embargo se solidarizaba con la segunda fuerza política, el P.N.V. que había sacado menos votos que el PSOE y sin embargo los socialistas lo apoyaron para formar gobierno nacionalista, y así el Covenant Nacionalista Vasco peneuvista llegaría a establecerse prontamente como gobierno en Euskalherria.



Pero esto no duraría mucho, unos 29 años de monopolio, en el caso de sus homólogos del siglo XVII durarían mucho menos ante las imparables fuerzas gubernamentales del ejército parlamentario de Oliver Cromwell, con el que habían pactado años antes para hacerle la guerra al Rey Carlos. La existencia patrimonial sobre Escocia del Covenant Nacionalista escocés peligraba, del mismo modo que peligra hoy la existencia patrimonial sobre el País Vasco por parte del P.N.V. que como Urkullu ve que se le escapa de las manos, acusando de golpe institucional a quienes tradicionalmente habían sido sus aliados, los del PSOE. Imaginamos todos al Duque de Argyll y a su homologo Ibarretxe acusando de "Golpe Institucional" a los Parlamentarios Ingleses dirigidos por Fairfax y Oliver Cromwell, pero claro, ante el imparable avance del "Bloque Constitucionalista" parece imposible hacerles frente. Estos ilusos que pegan pataletas, y muy cabreados consideran que el poder patrimonial de Euzcadi se les va de las manos ante fuerzas extranjeras y ajenas a la realidad política del País, antes no pensaron que aliarse con ellos significaba exactamente lo mismo que piensan ahora, sin embargo antes no lo pensaron porque tendrían asegurado ilusoriamente el patrimonio exclusivo de Euzcadi en sus manos.



El Covenant Nacionalista escocés entonces pensó en el hijo del Rey Carlos I de Inglaterra, en Carlos II Estuardo para hacerle llamar, con la intención que Jurara el Convenio Nacionalista Escocés y así quizá pensarían ellos, de nuevo con un rey propiamente escocés, los parlamentarios de Oliver Cromwell, se verían obligados a abandonar el Reino de Escocia. Sin embargo no fue así. Los escoceses fueron derrotados por Oliver Cromwell y el Covenant, disuelto de facto. Estos me recuerdan lo que está pasando ahora mismo en Euzcadi, quizá adivinaríamos la pérdida de papeles por parte del P.N.V. al vislumbrar nerviosismo esquizofrénico frente al avance imparable de las fuerzas del Bloque Constitucionalista de Patxi (Thomas Fairfax) y el líder vasco del PP y Rosa Diez (Oliver Cromwell). Podemos imaginar que como los hechos son consustancialmente parecidos, el P.N.V. decidiera llamar, ¡ahora!, al Rey Carlos Hugo de Borbón Parma para que jurara el Covenant Nacionalista. Y es que estos nacionalistas vascos siempre se acuerdan de nosotros los carlistas despues de haberla cagado pero bien cagada emponzoñando, y llenando de mierda la história de los Vascos y sus instituciones políticas contaminándola de Nacionalismo egoísta burgués e independentismo secesionista.



No pensaron estos peneuvistas que echarse en brazos de los parlamentarios del bloque constitucionalista traería estos lodos y fin de su monopolio nacionalista, del mismo modo que no pensaron, ni quisieron pensar estos nacionalistas que el día 15 de Junio de 1977 fueron las primeras elecciones "democráticas" y no se permitió al Partido Carlista presetarse a las mismas. Y ellos, los nacionalistas, para que ningún carlista, ni el Rey Legítimo, les hiciera sombra, continuaron con el apoyo contumaz a la comparsa arlequín echandose en brazos del bloque constitucionalista, porque pensaban que así el monopolio eficaz de la vida política de Euzcadi, de Euskalherria, sería unicamente y exclusivamente para ellos. Ahora sin embargo y por justicia les toca vivir, lo que al Covenant Nacionalista escocés le tocó vivir en el Reino de Escocia: pasar a la oposición frente a Cromwell y el bloque Constitucionalista y ser minimamente leal, por coherencia histórica, no a proyectos independentistas y secesionistas, sino, minimamente leal al Rey Carlos y al Partido Carlista que cree en la vertebración Confederal de las Españas, pues en parte eso hicieron varios miembros del Covenant, que como el Marqués de Montrouse se pasaron por lealtad a las filas del Partido Realista escocés.