lunes, 5 de enero de 2009

EPIFANÍA: ADORACIÓN DE LOS REYES MAGOS DE ORIENTE AL NIÑO DIOS; DE MONARQUÍA PAGANA A MONARQUÍA CRISTINA Y TRADICIONAL


Los días 5 y 6 de enero los carlistas celebramos el día de la Epifanía o el día de la monarquía tradicional y esto tiene que ver con el acontecimiento del encuentro entre los Reyes Magos de Oriente y el niño Jesús, cuyos papás serían San José y la Virgen María. Los Reyes Magos de Oriente que siguieron la estrella camino de Belén siempre se les ha denominado magos por sus conocimientos astrológicos, sin embargo olvidamos otra cuestión al respecto, pues fueron también magos, no por hacer trucos de magia, no, sino porque fueron los primeros reyes o monarcas cristianos, que se convirtieron y se hicieron cristianos sin necesidad de tener que ver a Jesús en la Cruz, ni percatarse que subiría posteriormente a los cielos. Los Reyes Magos de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltasar, a quienes les he escrito la carta tradicional pidiéndoles justicia y paz para este mundo cruel y desenfrenado lleno de intereses económicos plutocráticos y financieros, esos mismos Reyes reconocieron sin dilación, sin una sola duda, al niño Jesús de Belén como el hijo de Dios, y como prueba de ese reconocimiento previo que les llevó a ser los primeros Príncipes Cristianos de la faz de la tierra, entregaron al niño Dios: Oro, Incienso y Mirra respectivamente. El niño Jesús les estaba dando un auténtico ejemplo al haber nacido en un pobre pesebre. Los distintos presentes que entregaron al niño Dios fue símbolo del reconocimiento de los Reyes Magos de Oriente hacia ese niño, pues vieron en él al hijo de Dios antes que nadie sobre la faz de la tierra. Muchos de los primeros cristianos, lo serían posteriormente, una vez ese niño se hiciese hombre y se enfrentara en la Cruz, convirtiéndose en Cristo-Jesús. Antes de que los sucesivos acontecimientos ocurriesen a lo largo de 33 años después del nacimiento del niño Dios, nuestros queridos Reyes Magos de Oriente supieron desde ese mismo instante en que nació aquel niño que se trataba del niño-Rey, de un rey de reyes, del salvador de los hombres en el Amor, la Paz, la Fraternidad, y la Justicia entre los hombres. Ese fue el mérito de los Reyes Magos de Oriente: Melchor, Gaspar y Baltasar, que no necesitaron ver para creer, pues antes de que aquel niño demostrara quien era ellos decidieron creer en él y convertirse con aquel ejemplo de entrega de dichos presentes, en los primeros reyes cristianos de la tierra, dejando el paganismo atrás.