sábado, 3 de enero de 2009

EL GRAN DUCADO DE BORGOÑA O ANTIGUO REINO DE LOTHARINGIA DE CARLOS EL TEMERARIO
























En la Alta Edad Media después de la desaparición del Imperio Carolingio, los herederos de Luis el Piadoso : Carlos el Calvo, Lothario y Luís el Germánico se repartieron el Imperio de Carlomagno en el tratado de Verdún. Dando lugar a la aparición de los estados medievales. Francia y Germania, son países ambos que continuaron existiendo mientras que Lotharingia desapareció ya que fue tomada indistintamente a lo largo de la história por franceses y alemanes, siendo muy significativo los territorios del Ducado de Lorena y el Langraviato de Alsacia, ya que por ellos siempre se enfrentarían en sucesivas guerras Francia y Alemania.





El tema se debe al recuerdo de un príncipe Borgoñón Carlos el Atrevido de Valois, Duque de Borgoña y Marqués de Romanos, hijo de Felipe el Bueno de Borgoña, ya que el día 5 de enero de 1477 moriría asesinado en una sangrienta batalla en la cual intentaba al mismo tiempo tomar la ciudad de Nancy, capital del Ducado de Lorena, y enfrentarse a las tropas del Duque Renato de Anjou compuestas por Suizos, Alsacianos y Loreneses, pagadas por el Rey de Francia Luís XI, a quien Juan II de Aragón apodó como la Araña Universal, porque precisamente se comportaba como tal, haciendo que sus enemigos cayesen sin necesidad de tener que enfrentarse directamente a ellos, quedando atrapados en su peculiar tela de araña representada por la política internacional y los intereses económicos mercantiles y comerciales de la Baja Edad Media en el Occidente Europeo.





Y es que Carlos de Valois, a quien después de muerto se le apodó como Carlos el Temerario de Borgoña, estuvo a punto de reconstruir el Antiguo Reino de Borgoña-Lotharingia en el siglo XV, pues era gobernante y soberano de catorce estados independientes, que estaban confederados y eran la máxima expresión política de aquella Gran Corona Ducal. Cada estado tenía sus propias leyes, lengua y gobiernos. Precisamente lo que hoy conocemos como Países Bajos: Holanda, Bélgica y Luxemburgo pertenecían al gobierno y poder Borgoñón. Cada territorio reunía a sus Estados Generales o Parlamentos de manera independiente unos de otros, aunque reconocían, eso si, la soberanía política de los duques de Borgoña quienes fueron Felipe el Atrevido, Juan Sin Miedo, Felipe el Bueno y Carlos el Temerario. Como existían distintas capitales políticas y distintas lenguas, el Duque Felipe el Bueno inventó la famosa Orden del Toison de Oro una especie de imitación inicial de la Orden Inglesa de la Jarretera, que pronto tendría su autenticidad mezclada en el estricto protocolo Borgoñés. Así, los duques de Borgoña vertebraron su Ducado en una especie de Confederación que recordaba los maravillosos días del antiguo explendor medieval y las míticas leyendas del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda, fieles servidores de su Rey en defensa de los ideales de la Verdad, el Honor y la Justicia. Los Caballeros de la Orden del Toison de Oro representaban una institución multiestatal y plurinacional, pues reflejaban la Unidad Política del Gran Ducado de Borgoña.











Los Soberanos de las Españas heredarían practicamente toda la cultura borgoñona, desde el protocolo hasta banderas y estandartes. La famosa Cruz de Borgoña o San Andrés que portamos los Carlistas y que llevaron en sus guerras durante el siglo XIX son herencia Borgoñona. Muchos no recuerdan, pero los reyes Católicos tenían una hija llamada Juana, denominada la Loca, y el último duque soberano de Borgoña propiamente dicho, al morir asesinado, al ser traspasado por una alabarda suiza, dejó una hija María de Borgoña que contrajo matrimonio con Maximiliano de Austria, hijo del Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Federico III, de esta unión nacería Felipe el Hermoso, quien caso con Juana la Loca, hija de los reyes Católicos, Isabel y Fernando. La unión dinástica entre Felipe el Hermoso y Juana la Loca dio lugar al nacimiento de Carlos I de las Españas y V de Germania o Alemania. El Toison de Oro sería una condecoración prestigiosa en el gobierno de la Casa de Austria, símbolo de la unidad política del Ducado de Borgoña. El influjo y herencia Borgoñona llevó siempre a un comportamiento político por parte de sus duques y soberanos, los Reyes de las Españas a estampar un papel Confederal de la Monarquía Universal de las Españas, que respetaba la unidad en la variedad y la diversidad de los distintos Estados Territoriales Borgoñones y los distintos Reinos, Señoríos y Principados de las Españas. El papel desempeñado por la monarquía plurinacional y multiestatal que representaba la Casa de Autria fue heredado por la Casa de Borbón con Felipe V duque de Anjou, y Rey de las Españas. El centralismo político francés había hecho mella en este príncipe y la tradición de la monarquía confederal y universal de los Austrias se rompió. No obstante en el siglo XIX unicamente los Borbones Carlistas serían quienes se comprometerían en rescatar ese papel de monarquía multiestatal y plurinacional que significaba la monarquía hispánica de los Austrias heredera de las influencias de lo que había sido el ducado glorioso de los auténticos caballeros medievales: ¡Borgoña!

"...Los capitanes del duque de Borgoña rogaron a éste que el ejército borgoñón se retirase a Luxemburgo a procurarse refuerzos y suministros. El duque montó en cólera y les llamó cobardes, no estaba dispuesto a pasar por una nueva derrota como las anteriores infligidas por sus enemigos. Llevaba consigo unos 6000 hombres, con los que había puesto sitio a la Ciudad de Nancy, la capital de su ansiada reconquista Lotharingia. Al enterarse de la proximidad del ejército enemigo, compuesto por Suizos, Alsacianos, Loreneses, algunos Alemanes y Franceses, y maldiciendo al jefe de aquella hueste Renato II, duque de Lorena, que llegaba con unos 22000 hombres, Carlos de Borgoña desplegó sus fuerzas en una meseta al sudeste de Nancy y cerró el camino por donde sus enemigos avanzaban. Mientras unos tres mil hombres seguían poniendo sitio a Nancy, cuyos ataques eran rechazados sucesivamente. El duque Carlos los retiró del cerco de Nancy, pasándo revista a sus hombres, que estaban ateridos de frío, flacos, sin pagas, mal armados y enfermos en su mayor parte. El domingo 5 de enero de 1477, el ejército de Renato II de Lorena avanzó en dos falanges contra los flancos de la posición borgoñona, aplastó a la débil fuerza del duque al primer envite. Centenares de fugitivos borgoñones fueron pasados a cuchillo. A la mañana siguiente, el rey de Francia supo concretamente que su poderoso adversario había muerto en el campo de batalla. Dos días despues de la lucha, un paje italiano descubrió el cadáver del duque de Borgoña. El vengativo y furioso devoto de Marte, que había demostrado poseer las cualidades de un gran general, excepto en el ministerio del generalato, y todas las argucias y picardías de un conquistador, excepto para alcanzar la victoria, yacía en una charca helada, boca abajo y desnudo. La cabeza había sido atravesada del occipucio a la barba por una alabarda suiza; el cuerpo estaba acribillado a golpes de pica; no se le podía identificar por el sangriento despojo de su rostro. Varios de sus criados, que habían sido hechos prisioneros por los suizos, lo reconocieron por las largas uñas, la falta de dientes en los maxilares superiores y por diversas cicatrices"...

"...Cuentan que en su intento de huida uno de los mercenarios italianos a sueldo de Carlos, duque de Borgoña llamado Nicolas de Monforte Conde de Campobasso le traicionó, cortándole la retirada para que al final los suizos rodearan al duque y lo asesinaran en plena batalla..."



Os dejo con unas estrofas de una canción inventada por mi en recuerdo de aquel Reino-Ducado que significó la Borgoña-Lotharingia como entidad política situada entre Francia y Alemania:




"Borgoña, Ducado, del Alto Rin



Que acechas sin cuidado, las tierras del Rin.



Que al grito de San Jorge, y Notredame.



Ya van tus caballeros por el horizonte.







Borgoña, Ducado de gran valor



Que acechas sin cuidado los territorios.



Que al grito de San Jorge y de Borgoña.



Ya van tus caballeros, conquistandola.



Señor Don Carlos, no lucheis mas,

retiraros de Nancy, hacia Luxemburgo.

Que vienen ya los Suizos, dejad la plaza.

Que aún podremos dar nuestra gran venganza.


Pero Carlos dijo no,

había que sitiar Nancy.

No quería otra derrota.

Quería su venganza al fin.


Y la historia que es cruel,

cuenta como murieron,

todos Borgoñones si,

pasados a espada al fin.

Gran Duque de Occidente



Gran Marqués de Romanos



No mueras en el lugar



Tu que eres conquistador.






Campobasso fue traidor



Hundió el sueño Borgoñon



Corto la retirada



Al gran duque que perdió o en Nancy al conquistador.






















Y la historia que es cruel

cuenta como murieron


Todos Borgoñones, si



pasados a espada al fin.





Y la historia que, ya tenrminó,


cuenta este triste final:

Lección que quedó



por aprender a la casa de Valois.



En concreto si, a los Sin Miedo si,


Y al gran duque que perdió


La temeridad de su gran acción



la que le hizo de perder".


Gran duque de Occidente,

Gran Marqués de Romanos,

no mueras en el lugar

tu que eres conquistador.


Toison de Oro,

que llevas gran nombre,

grandes caballeros,sois los borgoñones.


Gran Caballería, protege a Borgoña,

no la dejes nunca, sola en esta historia.





Ante dicho fracaso ante las puertas de Nancy, la liga de la Baja Unión, alida con los Suizos, Alsacianos, Loreneses y el Rey de Francia Luís XI capitaneados por Renato II de Lorena aniquilaban al ejército de Carlos el Temerario de Borgoña el día 5 de enero de 1477, pereciendo dicho duque y dejando una heredera. Como podreís figuraros el Rey Luís estaba preparando la conquista del Ducado de Borgoña, aprovechando la muerte de aquel gran furioso devoto de Marte que fue Carlos de Borgoña, quien creyó en todo momento que sus victorias políticas y militares se debían a su sagacidad y perspicacia y todos sus fracasos se debían a los incompetentes que le rodeaban y a sus enemigos.