viernes, 30 de mayo de 2008

29-05-1453 LA CAÍDA DE CONSTANTINOPLA





Constantino XI Paleologo, último emperador de Bizancio






Justo hace 555 años que cayó la ciudad de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, la segunda Roma, en poder de los Turcos Otomanos. Sir Steven Runciman en su libro de "La Caída de Constantinopla" nos cuenta lo sucedido en aquel fatídico día de la madrugada del 29 de mayo de 1453:







"Mientras hablaba con Giustiniani, el gran capitán experto en contra-asedios, al emperador Constantino XI Dragases Paleologo, se le informó de la entrada de los turcos por el portón de Kylókerkos. Acudió allí en el acto en su caballo, pero ya era tarde. Había cundido el pánico entre los genoveses. En medio de la confusión resultaba imposible cerrar la puerta. Los turcos se precipitaban en masa y los hombres de Bocchiardi eran demasiado pocos para rechazarlos. Constantino hizo volver a su caballo y galopó al valle del Lycus y a las brechas de la barricada. Le acompañaban el arrogante español que pretendía ser su primo, don Francisco de Toledo; su verdadero primo, Teófilo Paleólogo, y su fiel compañero de armas, Juan Dálmata. Juntos trataron de reunir a los griegos en vano; la matanza había sido demasiado grande. Desmontaron y durante unos minutos los cuatro lograron aproximarse a la puerta por donde había sido trasladado herido Giustiniani. Pero la defensa había quedado desarticulada. Por la puerta se apretujaban soldados cristianos, tratando de escapar, mientras que más y más jenízaros la tomaban al asalto. Teófilo gritó que valía más morir que vivir y desaparecer entre las hordas que se acercaban. En este momento comprendió Constantino que el Imperio Romano de Oriente estaba perdido y no deseaba sobrevivir a él. Arrojó las insignias imperiales y acompañado de don Francisco de Toledo y Juan Dálmata, todavía a su lado, siguió a Teófilo. Nunca más se supo de él."







jueves, 29 de mayo de 2008

CÓNCLAVE EN EL PARTIDO POPULAR: CRISIS EN EL PARTIDO POPULAR







Mientras era presidente de la Conferencia Episcopal Monseñor Blazquez, Rouco Varela jaleaba, montaba ruido y escándalo; no por convicción, sino por acaparamiento y avaricia de detentación del poder. Ya le gustaría ser a Rouco Varela el máximo representante de la Jerarquía Eclesiástica, y como no lo ve posible, envidia la posición de determinados obispos en las iglesias protestantes. Es el poder, la detentación de poder lo que le mueve a este hombre. Su problema, la hipocresía que refleja, pues por un lado tiene a un familiar suyo dentro de las drogas, en lugar de ayudarle, predica con hipocresía, por otro lado mantiene a Federico Jimienez Losantos en La COPE, para que nos quede claro el proyecto de los obispos para con España: liberalismo conservador. Los carlistas tenemos otro: el tradicionalismo, que lo podríamos definir como "socialismo conservador". Mantener a Federico Jiménez Losantos en la cadena de radio, es eficiente y rentable económicamente para los obispos y la COPE, sin embargo muy ineficiente para la moral cristiana que reclaman, y que dicen predicar. Rouco Varela jaleaba, se quejaba, puso al borde de la excisión a la Conferencia Episcopal, en verdadero aprieto, pero todo acabó cuando fue nombrado nuevo presidente de la Conferencia Episcopal. Algún que otro comentario a los que está acostumbrado hacer a la ligera contra el gobierno, pero su actitud se relajó mucho cuando consiguió el alto poder de la Jerarquía Española.



En el Partido Popular pasa lo mismo, hace nada casi todos respaldaban a Don Mariano Rajoy, que comienza a darme lástima, sobre todo después de ver toda esa satrapía que le aparece como auténticos traidores, salvando las distancias, pero me recuerda un poco a Jacobo II de Inglaterra, cuando le sorprendió la traición de todos aquellos que él pensaba iguales a él en lealtad y fidelidad.



Acebes, Zaplana, Aguirre, Federico Jimenez Losantos, en fin, todos de la COPE, todos a una, el afán desmesurado de conseguir el poder a cualquier precio, fisurando y desmantelando hasta su propio partido, el PP, de la misma forma autocrática y despótica utilizada por Rouco Varela. ¡Ay Dios mío, que son todos lo mismo!. Utilizan el nombre de la Fe en Cristo, y no son Cristianos, sino mercaderes hipócritas, fariseos y otras lindezas. No merecen denominarse Cristianos Católicos, no lo son, porque creen en el dios capital, y en su falso profeta: Federico Jimenez Losantos.



Pedro J. Ramirez, Federico Losantos, y todos aquellos que estaban en la misma línea ideológica y que dominaban la cúpula del PP, ahora que han visto perder el dominio de la cúpula, ahora que han pasado a segundones, ahora que sirven de sector engrose del PP y que no deciden ni determinan nada; es ahora cuando caen en la cuenta de celebrar unas primarias, un cónclave. Y en esto, por lo menos los curas y la Iglesia Católica han sido algo más democráticos, que los intereses plutocráticos del Partido Popular y la derecha en general. Ellos que presumían de no ir a ninguna manifestación y llamaban pancarteros a los que no estabamos con ellos, por ser heterodoxos, por ir contra la guerra de Iraq. Ellos que presumían de ser un partido cohesionado, sin fisuras, bajo un "brillante" liderazgo, el del Chikilicuatre Aznar perreando bajo los EEUU y George Bush. Ellos que siempre se rieron y se jactaron de ser un ente homogeneo, y que al mismo tiempo cabíamos todos bajo las pretenciosas siglas peperas. Resulta que ellos al mismo tiempo descubren que no son nada de eso que pretendían ser, y que como han perdido la detentación de poder político de la cupula del PP, ahora han comenzado una operación de acoso y derribo, ataque preventivo sin paleativos, fuego "amigo", destrucción masiva. Siempre brillantes en el asunto de acaparamiento y detentación del poder. Cuando lo consiguen se tranquilizan, y van de moderados, incluso de "progresistas", pero son lo que son, liberales conservadores, nunca jamás carlistas. Los carlistas somos cristianos Católicos, siempre tradicionalistas, y de programa político en su concreción socialista conservador, para diferenciarlo del liberal conservador. Socialista, Confederalista, Cristiano Católico y Monárquico Legitimista, esto es ser tradicionalista carlista hoy día.



Estos liberales que nos quieren gobernar, conforme avanza la legislatura, y ellos en el poder y con mayoría absoluta, son más que Franco y Carmen Polo. Ante atentados de ETA, no se considera a la víctima del terrorismo por si misma, sino que se considera a la víctima siempre que se la asocie, se la vincule a España, al Estado Español y a su bandera roja y gualda, entonces los entierros se convierten igual de igualitos que los de las gentes de ETA, Jarrai, y HBatasuna.



Estos liberales conservadores manipuladores ideológicos, quienes se aprovechan del cuasi monopolio informativo de los medios de comunicación e información, dicen lo que se les antoja sin hacer ni una sola reflexión, ni una sola autocrítica. Lógico, tienen que esperar hasta el final como Carlos Arias Navarro, a que les den el dos, el cese, el cierre, el gracias por los servicios prestados. ¿A que esperaban Zaplana y Acebes? pues a que les dijeran adios, a que les cesaran. Porque la culpa en el PP de perder las elecciones, no la tienen los que formaban la cúpula: Acebes, Zaplana, Aguirre, ¡No que va!, ¡estos son los jovenes!, ¡las nuevas generaciones!, que en comparación con Fraga Iribarne, pues si son jovenes. La culpa en el PP de haber perdido las elecciones ha sido de Don Mariano Rajoy, ¡pobre Mariano!, esa es la determinación de quienes han perdido dominio político en la cúpula de poder del PPopular; estos que no quieren hacer autocrítica, porque cuando el PP triunfa sus logros pertenecen a Aznar y a sus secuaces: Acebes, Zaplana, Mayor Oreja, Alvarez Cascos, Aguirre, pero cuando el PP pierde, esto es culpa de Rajoy, en lugar del secretario de comunicaciones Gabriel Elorriaga, ¿A quién se le ocurrió lo de la niña de Rajoy? A Rajoy desde luego que no, el fue quien pronunció esa penosa frase, ese ridículo discurso, pero, ¿quién lo asesoró?, ¿quién le convenció para que dijera esas bobadas?



Acoso y derribo masivo propiciado desde la COPE y EL MUNDO, a eso es lo que está acostumbrada la derecha española, cuando no les gusta una cosa: golpe de estado, golpe de mano e Isabel "II" de España al poder, la niña, a lo mejor la niña, era Esperanza Aguirre, la nueva Isabel "II" de España, y a Don Mariano Rajoy le tocó afirmar el mensaje sutil de la camarilla liberal: presentar sutilmente a Esperanza Aguirre, la niña de Rajoy. La camarilla liberal y la plutocracia del reino celebrarían con ansias y triunfos la subida al trono de la niña, porque al fin, permanecerán los intereses ecómicos de los de siempre: "Todo por España, todo por nuestros bolsillos, viva la burguesía, viva la plutocracia, ejército contra el pueblo, porque se rompe España, y tu Monarquía juancarlista harás lo que la plutocracia burguesa te mande, haz subir a la niña porque Isabel Esperanza Aguirre de España te necesita". Rajoy ha quedado con la bofetada de Carlomarde, y aunque manos blancas no ofenden señora, el Carlismo sigue ahí para resistir, para denunciar, para señalar, porque nos compadecemos también de las víctimas políticas, de las operaciones de acoso y derribo, de la doblez losantina, y la cobardía miriñaquil de Aznar y los suyos.

lunes, 26 de mayo de 2008

LEY SÁLICA DE FELIPE V, DUQUE DE ANJOU Y REY DE LAS ESPAÑAS







Felipe V de Borbón, Duque de Anjou era el familiar más cercano al difunto y último rey de España de la Casa de Austria, Carlos II, de quien heredó los derechos legítimos para ocupar el trono español, confirmados en textamento.
Felipe V, juró los diversos Fueros de los distintos reinos, señoríos y principados españoles y aun a pesar de la formación del partido austriaco y la puesta en escena de los hipotéticos derechos sucesorios del Archiduque Carlos, Felipe de Borbón hubo de enfrentarse en guerra civil contra los partidarios Carlistas defensores de los Fueros.
Así es como Felipe V subió al Trono Español, instaurando la Dinastía Borbónica heredera directa de la Dinastía Austriaca del difunto rey Carlos II de las Españas.
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La Ley Sálica era una ley secular de la monarquía española introducida por Felipe V, de acuerdo con las Cortes Generales, para apartar del trono español los posibles derechos de los descendientes del Archiduque Carlos de Austria y sus hipotéticos derechos a ocupar y encarnar la Corona de España.
Su funcionamiento en realidad, aplicado en España, había sido semisálico, porque las mujeres transmitían los derechos sucesorios a sus hijos y además a falta de hijos varones podían llegar a reinar las mujeres.
Los liberales conservadores y progresistas partidarios de Isabel "II" de España y de su madre María Cristina de Borbón influenciaron en la camarilla real de Fernando VII para que este, derogara la Ley Sálica, en perjuicio de su hermano Don Carlos María Isidro de Borbón y en favor de la hija Fernando VII, Isabel "II".
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La derogación de la Ley Sálica no podía hacerse por decreto real, ni por camarilla interesada, sino mediante acuerdo, reunión y convocatoria de las Cortes Generales de todos los Reinos, Señoríos y Principados Hispánicos, al tratarse de una ley interna fundamental y secular de la Monarquía Hispánica, y siempre que no existiera perjuicio a principe alguno, que tuviera derechos adquiridos a ocupar el Trono Español por la existencia y plena vigencia de dicha Ley Sálica, y Don Carlos María Isidro de Borbón los tenía.
Cuando la hipotética y farsa derogación de la Ley Sálica por parte de los intereses liberales y de la plutocracia del reino, Don Carlos María Isidro de Borbón ya tenía una familia establecida y legitimada en la tradición que respaldaba esta ley, y por tanto tenía unos derechos adquiridos, él y sus descendientes, sus hijos, que ya habían nacido, mientras que Fernando VII había sido incapaz de dar varones como hijos sucesores, las normas, así, quedaban bien claras.
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La camarilla liberal presionó a Fernando VII, quien derogó la Ley Sálica de forma unilateral, afirmando que con la derogación se restablecería la Ley de Sucesión de Partidas de Alfonso X el Sabio, que permitía reinar a las mujeres, incluso existiendo hijos varones. Sin embargo no eran precisamente los liberales amigos acerrimos defensores de la tradición española y curiosamente pretendían legitimar la sucesión de Isabel "II" en la Ley de Partidas de Alfonso X, ignorando completamente el error que cometían en su supuesto hecho, al poder considerar de nuevo los partidarios de los Austrias, los derechos de la Casa de Austria de recuperar hipotéticamente el Trono español, ya que la Ley Sálica había sido introducida para terminar de concretar el apartar del Trono español a la Casa de Austria, exactamente a los descendientes del Archiduque Carlos.
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Los liberales enemigos de la tradición española, esgrimieron la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio y la anulación de la Ley Sálica para perjudicar a Don Carlos María Isidro de Borbón y hacer subir al Trono a Isabel "II". Afirmaban los liberales, que era mucho más tradicional defender la Ley de Partidas de Alfonso X, y que era mucho más nacional, acusando de extranjera a la Ley Sálica de Felipe V, que gracias a ella los dominios territoriales españoles permanecieron bajo un mismo cetro real, mientras que yendo en contra de ella se favorece la dispersión territorial de los distintos reinos, señoríos y principados en favor de otros príncipes.
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Por otro lado los liberales pretendían ignorar la existencia tradicional de distinta normativa sucesoria al Trono en la Corona de Aragón, donde jamás existió la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio, y por tanto no podían legitimamente imponer a Isabel "II" en el Trono de la Corona de Aragón, por mucha Ley de Partidas que intentaran evidenciar, siendo además los liberales enemigos de la tradición española.
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Cuando los Carlistas, partidarios de Don Carlos María Isidro de Borbón, Carlos V Rey Legítimo de las Españas, gritaban en favor de la defensa de los Fueros, reivindicaban al mismo tiempo la restauración particular del modo y forma de sucesión al Trono en cada uno de los Reinos, Señoríos y Principados Españoles, que habían sido ajenos tradicionalmente a la Ley de Partidas de Alfonso X el Sabio, que solo circunscribía al reino de Castilla, al ser una ley de sucesión castellana, pero jamás Catalana, Valenciana, Mallorquina, ni Aragonesa, pretendiendo incluso restaurar el ordinal de los reyes.
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La Causa Carlista no es la defensa machista de la Ley Sálica que los liberales intentaron atribuirle para desprestigiarla, ni es justo simplificarla a una simple causa dinástica, como si no existieran otras cuestiones políticas, sociales y económicas de arraigo en la masa carlista. El Carlismo, los carlistas, tradicionalmente siempre vinieron defendiendo la Ley Sálica, no por machismo, sino porque estaba vigente, cuando a Don Carlos María Isidro de Borbón se le intentaba y se le consiguió injustamente arrebatar su legítimo derecho a ocupar el Trono de España. El liberalismo político constitucionalista oligárquico y la plutocrácia del reino estaban detrás de la supuesta causa progresista que defendía el derecho al trono para una mujer como fue Isabel "II", sin embargo la defensa de los diversos Fueros territoriales, el Comunal de los Municipios, el mantenimiento eclesiástico de Leproserías, Horfanatos, Hospitales y Hospicios, que garantizaban en aquel tiempo unos derechos sanitarios y sociales vinculados a los curas rurales y a la religiosidad popular, ponen de manifiesto que la causa carlista fue y es una causa social, que defiende al pueblo, al campesinado frente a los ricos hombres y la plutocracia cortesana de palacio. Genealogicamente Don Carlos María Isidro de Borbón tenía más y mejores derechos legítimos de ocupar el Trono Español al haber estado plenamente vigente la Ley Sálica de Felipe V, ley que la camarilla liberal de Isabel "II" y María Cristina de Borbón quisieron abolir.

Se les acusa historiográficamente a los carlistas de ser los instigadores y principales responsables de azuzar al país, de llevarlo a la guerra civil, de ser los culpables y responsables de las tres guerras carlistas. Mas bien diría yo, que los principales responsables de que hubiera insurgencia carlista casi permanente, fue en todo caso de las arbitrariedades e irresponsabilidades políticas llevadas a cabo por los gobiernos golpistas de conservadores y progresistas liberales. Medidas antisociales como la abolición del Comunal o la derogación foral, pusieron a gran parte del campesinado de parte del bando carlista. Esos campesinos hicieron causa común con Don Carlos de Borbón, porque a ellos la revolución liberal burguesa les usurpaba la propiedad de la tierra, la cual pasaba a los grandes propietarios y ricos burgueses, quienes se la compraron a un gobierno, el liberal, que las vendía en pública subasta. Al mismo tiempo los campesinos se comprometieron en apoyar los derechos legítimos al Trono Español, que tenía Don Carlos de Borbón, siempre que este jurase los Fueros y restaurara el Comunal de los Municipios, devolviéndoles a los campesinos sus legítimas tierras robadas y usurpadas por los liberales.



























viernes, 16 de mayo de 2008

HISPANOAMÉRICA O LATINOAMÉRICA SIEMPRE CARLISTA





"Dos Jefes militares destacaron en las guerras civiles de Hispanoamerica, el General José Tomás Boves Rodríguez y Simón Bolivar. El primero fue defensor militar de la Causa Realista Hispanoamericana, el segundo fue defensor de la Causa Independentista Latinoamericana"





Debemos prestar atención a los países latinoamericanos o hispanoamericanos. Para empezar quiero decirles a nuestros hermanos que el anglosajonismo liberal burgués capitalista que representaba el imperio británico con capital en la City de los negocios de Londres, consiguió finalmente dividirnos a través del apoyo que supuso las denominadas "guerras de independencia", que yo denominaría mas bien guerras de futura dependencia.







España a principos del siglo XIX se encontró en situación de guerra de invasión napoleónica, pues Francia intentó someter a los reinos, señoríos y principados Hispánicos y obtener incluso el beneficio mercantil del mercado colonial. Los Ingleses y su imperio detentado por la burguesía protestante del partido liberal o wigh decidió declararle la guerra a España a nivel mundial, apoyando las rebeliones independentistas de la burguesía criolla.


Esta burguesía criolla soñaba con su pleno dominio mercantilista-capitalista de sus negocios y quería romper con la débil metrópoli peninsular, y para ello tomaron como ejemplo las rebeliones independentistas de la revolución Americana.

A los pueblos hispanoamericanos o latinoamericanos se les ha vendido la historia desde el punto de vista del bando vencedor, es decir, de la burguesía criolla, quienes convencieron a parte del pueblo y clases humildes más desfavorecidas para que lucharan por la causa de la independencia contra la Corona de la Monarquía Hispánica. No todas las clases humildes y desfavorecidas de latinoamerica apoyaron los levantamientos contra la monarquía hispánica, formandose así juntas proclives a la formación de diversos partidos realistas de los diferentes antiguos Virreinatos Hispanoamericanos.



La causa de Bolivar, San Martin, y el resto de los denominados historiograficamente como libertadores, no fueron mas que cómplices de la futura opresión de sus diversos pueblos, porque solo favorecieron con la secesión independentista el lucro y los intereses comerciales y financieros de la burguesía criolla, encantada de recibir cuantiosos y numerosos prestamos ingleses y del mundo anglosajón, que sirvieron para hipotecar a los pueblos hispanoamericanos de manos de sus propios "libertadores" que pasaban formalmente a ser aliados de la metrópoli inglesa y posteriormente a lo largo de los años de las diversas administraciones Norteamericanas de los EEUU.


Los nuevos ricos, los criollos burgueses, quienes se basaron en el constitucionalismo liberal y en la defensa de los postulados económicos capitalistas aplastaron la voluntad popular, y han tenido a lo largo de los años a los pueblos de Latinoamerica oprimidos y a su merced capitalista, por eso hemos visto a los dirigentes Sudamericanos siendo complices de los golpes de Estados militares, propuestos e impuestos por los liberales británicos desde la City de Londres y posteriormente desde los EEUU. Quienes fueron aupados por la revolución liberal burguesa y su constitucionalismo no fueron más que los denominados falsamente como "libertadores" de los pueblos americanos, que lo único que hicieron fue someter a sus propios conciudadanos a quienes decían defender, para salvaguardar sus intereses económicos plutocráticos burgueses.



No es de extrañar, vislumbrar en la formación de los partidos realistas de los pueblos hispanoamericanos a las gentes de clase humilde, y a los diversos pueblos indígenas quienes no mantenían intereses plutocráticos burgueses que defender. La avaricia de la burguesía criolla, dirigida por los caciques "libertadores" pusieron latinoamerica a merced del capitalismo mundial e internacional dirigido por el Imperio Británico y los EEUU. Estos últimos, acompañados de sus respectivas burguesías, cómplices de la perdida de los territorios de ultramar que formaban la Monarquía Hispánica.

La derecha española no puede hacernos creer que, los españoles, los habitantes de los pueblos de España, de las Españas, y los habitantes hispanoamericanos de las tierras de ultramar, hemos sido siempre amigos y aliados de Gran Bretaña y de los EEUU, porque no ha sido así. Quienes han sido aliados de estos países han sido todas y cada una de las burguesías capitalistas plutocráticas y partidocráticas de cada uno de los países del mundo, pero no sus pueblos. Ya lo hemos visto explicando la causa realista o Jacobita de apoyo a la dinastía de los Estuardo en Inglaterra contra la City plutocrática de Londres, o a la realista o carlista de apoyo a la dinastía carlista de los Borbones Legítimos.



Las mal denominadas guerras de Independencia Latinoamericanas, no son más que una red de ampliación del capitalismo plutocrático internacional proyectado por la banca y las multinacionales, quienes lo hacen efectivo. El paralelismo real entre la Causa Carlista en la Península Ibérica y la Causa Realista en el Continente Hispano-americano fue una realidad que hoy muchos pretenden ignorar, al intentar hacer aparecer a las figuras de los "caudillos libertadores" como lo que nunca fueron, con el objetivo de tachar a España y a sus reinos como responsables máximos de todas las penalidades vinculadas a Latinoamerica o Hispanoamerica.


Debemos dejar claro una cosa y es que la situación actual de Hispanoamérica o Latinoamérica no depende de los excesos cometidos por los conquistadores españoles, porque esta acción achacable y atribuible a España, a las Españas, tuvo su razón de ser en un momento determinado en cuanto al intento de sometimiento y explotación por parte de la tiranía burguesa capitalista que había pactado con la monarquía la explotación colonial. Sin embargo la relación entre las maldenominadas colonias y la metrópoli españolas era una relación débil en comparación con la relación colonias-metropoli de Inglaterra o Francia, y esto daba manga ancha a los criollos explotadores pertenecientes a las grandes burguesías locales de ultramar.


Hablar de Simón Bolivar y del resto de "caudillos libertadores", como libertadores para la causa del pueblo, de los pueblos hispanoamericanos es un tremendo error histórico, pues la causa de la independencia latinoamericana solo favoreció a una burguesía criolla capitalista, plutocrática, partidocrática y caciquil, que decía hablar, defender y luchar por la causa del pueblo, al pretender hacer ver en esta causa del pueblo, la causa de la independencia, una causa que favoreció la explotación y la imposición del gran capital al hacer dueña del mundo al anglosajonismo protestante de la City de Londres y a los EEUU.


Las guerras de independencia latinoamericanas, fueron guerras civiles entre Españoles, entre Españoles del continente Americano, descendientes del mestizaje, e incluso entre pueblos indigenas que se resistieron a la imposición liberal burguesa y capitalista, que no dudaron en aliarse y defender la institución de la Corona de España, para que les defendiera de la usurpación y de los intereses de la oligarquía criolla, que pretendía desquitarse la monarquía española para hacer lo que le viniera en gana, como finalmente demostró y ha venido demostrando, al aliarse dicha oligarquía con los intereses financieros y económicos de la banca internacional y las multinacionales petroleras y alimenticias.


Vemos así a los grandes bancos, que dominan latinoamerica, se trata de las burguesías, de la plutocracia mercantilista que domina, es un nuevo colonialismo impulsado por las estructuras capitalistas provenientes de la revolución liberal burguesa y que hoy queda perfectamente concretado por la Globalización Neoliberal Burguesa.

Aquella burguesía histórica que se alió con la monarquía absoluta, que cuando esta perdió el control y dominio de ultramar, no dudo en potenciar el golpe de estado contra su soberano, deponiéndolo, imponiendo finalmente una republica burguesa o una monarquía burguesa que sustituyese a la monarquía tradicional. Esa burguesía traidora, que manipuló a parte de la fuerza y masa popular para que reivindicara sus peticiones revolucionarias, para que finalmente se reconociese al capitalismo y a liberalismo económico que potenciara su lucro y beneficio por la vertebración del mercado liberal capitalista a nivel nacional. Esa burguesía ha encontrado con la globalización la posibilidad de volver a ultramar, de volver a Hispanoamérica, a Latinoamérica para someterla de nuevo al yugo del capital.

Las protestas populares en Argentina contra el corralito, y en general de toda Hispanoamerica contra el Capitalismo burgués internacional, contra la opresión de la oligarquía aliada con las burguesías e intereses mercantiles y financieros, fomentaró la propuesta y organización comunista y socialista, y por ello surgieron movimientos de izquierda que fueron aplastados por la fuerza del capital representada por los EEUU y la City de los Negocios de Londres. Ese imperialismo protestante, ese anglosajonismo burgués, son los culpables de la división de Hispanoamérica, y de Hispanoamérica con la Península Ibérica. Son los culpables del empobrecimiento creciente de Latinoamerica.


Las burguesías capitalistas fomentaron las guerras de independencia, por su avaricia y codicia se enfrentaron a la Corona Legitimista, al contemplar en ella una institución popular que se enfrentaba a la oligarquía y a la clase burguesa criolla dominante.


El arrumbamiento del poder del Estado protegido por la izquierda, para que les defendiera del neoliberalismo capitalista burgués que propugna la soberanía del mercado, tuvo su máxima expresión en el enfrentamiento comunismo-capitalismo. El comunismo propugna la soberanía del Estado, mientras que el capitalismo propugna la soberanía del Mercado. Detrás de ese comunismo se ha escondido la defensa de los intereses populares, de la masa campesina y jornalera. Detrás de ese capitalismo se ha escondido la defensa de los intereses plutocráticos burgueses. El Carlismo, como heredero directo del movimiento realista, que tuvo lugar también en Hispanoamerica o Latinoamerica, con la formación de juntas de defensa populares que se identificaron con el partido realista, tienen hoy en el carlismo hispanoamericano una verdadera proyección de futuro al resaltar la defensa e interés legítimo que debe tener la sociedad frente a los intereses del Estado y del Mercado. Mas Sociedad, menos Estado. Mas Sociedad menos Mercado.




El Carlismo propugna la libre voluntad de los pueblos de la Península Ibérica y de los pueblos Hispanoamericanos para la formación desde abajo a arriba de la construcción de la Confederación de Nacionalidades Históricas que en su día estuvo representada por la institución de la Monarquía Tradicional Española, institución que fue usurpada por la burguesía capitalista y la oligarquía plutocrática caciquil, dando lugar al exilio de la Corona Legitimista Carlista.


Las burguesías nacionales quisieron dividirnos en el siglo XIX, ahora que han encontrado la globalización neoliberal capitalista pretenden internacionalizar el yugo opresor del capital aplastando las garantías y derechos legítimos de los pueblos del mundo, y en concreto de los pueblos de España y de los pueblos de Hispanoamerica, amparándose en la desregularización creciente del mercado internacional y en la libre circulación de capitales que fomenta el capital golondrina y las sucesivas crisis financieras que repercuten finalmente en la economía de un país. Su acción máxima viene representada por la aniquilación del poder del Estado y sus competencias, porque así encuentran mejores posibilidades de crecimiento económico e interés lucrativo contaminando, agrediendo al medio ambiente, pagando miseros salarios, aprovechándose de la mano de obra barata. Ese poder del Estado, esas competencias estan desapareciendo haciendo favorable el poder de la mano invisible del mercado, y son los liberales capitalistas quienes estan ganando la batalla. La Corona Legitimista Carlista que representa en el exilio la Legítima Monarquía Tradicional Española será la garante de los derechos de los pueblos hispanoamericanos frente a los grupos poderosos oligarquicos burgueses y terratenientes. Los enemigos de la monarquía carlista son la plutocracia, la banca, las multinacionales como Novartis y Monsantos, como el BBVA, SCH, es decir la monarquía neoliberal capitalista y los grandes de España.

jueves, 1 de mayo de 2008

2 DE MAYO DE 1808:GUERRA DE DESOCUPACIÓN Y LIBERACIÓN HISPÁNICA





"Ni siquiera el "gloriosísimo" ejército español fue capaz de defender al pueblo español, a los pueblos de España de la ocupación y barbarie francesa napoleónica, porque estaban combatiendo para Napoleón en Dinamarca y en centro Europa"

Por la liberación de las Españas luchó el pueblo español, los pueblos de España: Vascos, Gallegos,Catalanes, Castellanos, Leoneses, Extremeños, Andaluces, Valencianos, Mallorquines, Astures, Cantabros, en fin. Simplemente que la historiografía liberal ha querido centrar el tema en la rebelión de independencia contra los ocupantes franceses ocurrida en Mostoles en 1808, y extendida por Madrid, como si todo hubiera sido obra exclusiva de ellos.



Se puso de manifiesto la incompetencia e ineptitud de las clases altas y dominantes de la época: Jerarquía Eclesiástica y Grandes de España quienes se aliaron a la nueva coyuntura de forma acomodaticia para no perder sus pingües beneficios representada por los intereses del hermano de Napoleón José Bonaparte o lo que es lo mismo Pepe Botella, aliado de ilustrados, tardoilustrados, burgueses y liberales, quienes proclamaron la constitución liberal burguesa centralista que Bonaparte traía bajo el brazo como si se tratara de la gran panacea.

La crisis institucional de la monarquía española quedó concretada con el secuestro de la familia real española llavada a Francia. Napoleón hizo abdicar a Fernando VII en su padre Carlos IV, quienes habían disputado por la ineptitud de Manuel Godoy Primer Ministro o Valido, amante de la Reina María Luisa de Parma. Este Godoy había firmado el tratado de Fontaineableau, permitiéndo de hecho y sin quererlo la ocupación francesa de España. A su vez Carlos IV se vió obligado a abdicar por fuerza de Napoleón Bonaparte en su hermano José Bonaparte, conocido popularmente como Pepe Botella.

La protesta social contra la ocupación francesa no se hizo esperar debido en parte a los excesos llevados a cabo por los soldados napoleónicos: robos, pillajes, violaciones; consiguieron que el orgullo de los pueblos de España salieran a la luz y que los curas rurales, hidalgos aristócratas, campesinado, pequeño y mediano artesanado, pequeño y mediano comerciante, salieran en la defensa del honor de Hispania, de las Españas, y se seblevasen contra el invasor francés.

La masa popular española formó juntas de defensa y de gobierno local, provincial y comarcal, muchas veces de forma y manera cantonal e independiente unas de otras debido al vacio legal existente, pero con el común denominador de jurar lealtad y fidelidad al Rey Legítimo Fernando VII "el Deseado". Los territorios de ultramar tomaron ejemplo y constituyeron también juntas locales de gobierno y de defensa contra el invasor francés las cuales juraron lealtad y fidelidad a la Corona Legítima Española encarnada en la persona de Fernando VII. Este príncipe acomodaticio, mentiroso y traidor agasajó y alabó a Napoleón Bonaparte felicitándole por cada triunfo y victoria militar que este tenía contra los pueblos de España, contra el pueblo español en tierras españolas siendo favorable a la invasión Napoleónica, traicionando a su própio pueblo, pueblo español que le era fiel. Mientras Fernando VII se divertía con las putas que le ofrecía Napoleón en su cautiverio francés, su hermano Don Carlos María Isidro de Borbón no felicitaba a Napoleón por semejantes "triunfos" y además pedía constantemente en oración a Nuestro Señor Jesucristo nuestro Dios y a Nuestra Señora la Virgen María y a todos los Santos que ayudara, salvara y protegiera a España de la barbarie, ocupación y usurpación francesa establecida por las fuerzas legales de Pepe Botella o lo que es lo mismo José Bonaparte, "rey" ilegitimo y usurpador de España. Se trató de un "rey" centralista que otorgó a España una constitución liberal semejante a las concedidas por Napoleón en su imperio Bonapartista.

Napoleón quería imitar a Carlomagno, se inspiraba en él, sin embargo no le llegaba a la suela de los zapatos porque Carlomagno había heredado la Corona Legítima Imperial de Roma instituyendo el Sacro Imperio Romano Germánico mientras que Napoleón no heredó nunca, en ningún momento dicha Corona Imperial que ostentaba la Casa de Austria que gobernaba el Sacro Imperio Romano Germánico, el Ducado de Austria, el Reino de Hungría, el Milanesado, además de otros estados centro europeos y los Países Bajos excepto Holanda.

La ilegitimidad de la Constitución del Imperio Napoleónico era pues evidente, además este se había fraguado en el militarismo dictatorial de la convención republicana jacobina de la revolución francesa y su periodo de represión consecutiva contra los diversos pueblos del Reino de Francia.

La Constitución Liberal Burguesa y Centralista (que otorgó Pepe Botella a los ilustrados, liberales, Grandes de España, Jerarquía Eclesiastica y Burgueses, es decir a los afrancesados enemigos de las Españas y sus tradiciones consuetudinarias) era una nimiez en comparación con los Fueros o Constituciones Históricas existentes en los diversos Reinos, Señoríos y Principados Españoles que luego defenderían los Realistas y posteriormente los Carlistas con tanto ahínco e insistencia.

Los Vasco-Navarros mandaron una comisión de representantes a Pepe Botella para tantear al monarca usurpador Bonaparte recién instaurado por los Grandes del Capitalismo y la fuerza militar a su servicio. Le expusieron los Fueros de los Señoríos Vascos y la manera consuetudinaria de funcionamiento y ejecución. Jose Bonaparte no iba a ser menos que su hermano Napoleón, y si este se reía y se mofaba de las tradiciones medievales, pompa que de hecho utilizaba, Pepe Botella les hizo saber que eso era cosa y asunto del medievo y que ahora trataría de homogenizar y uniformizar España bajo un unico idioma: el Castellano denominándolo Español, y la constitución liberal burguesa, abandonándo y haciendo tabla rasa de las distintas tradiciones de los pueblos de España, su monarquía Histórica, su religión y sus Fueros, Cortes propias, cultura y lenguas propias. Los Vasco-Navarros supieron entonces que Bonaparte representaba a la bestia negra que traía la revolución francesa a España bajo la forma constitucional unitaria, el militarismo y el capitalismo burgués.


Parte de la mediana burguesía y parte del pueblo español creyó en esta nueva forma política constitucionalista y procedieron en redactar la primera constitución liberal centralista y uniformizadora de España a imitación de la importada por Pepe Botella, porque sabían los liberales, las clases altas, comerciantes y aggiotistas que la inmensa mayoría del pueblo español no aceptaría una constitución liberal centralista extranjera impuesta por el gobierno napoleónico francés y sus fuerzas militarres de ocupación, así trataron de conformar la constitución liberal de 1812.

La derecha política española se dice heredera de esa constitución liberal de 1812, hace bien en recordarnoslo a todos, aunque nosotros los carlistas ya lo sabíamos, para ellos, los liberales España empieza su historia en esa fecha.

La contestación y respuesta española a la invasión francesa napoleónica ha sido denominada por la historiografía oficial liberal como Guerra de la Independencia, como si España hubiera sido históricamente una provincia o región francesa, cuando jamás lo fue. Hispanoamerica por mediación de la burguesía criolla esgrimió el independentismo de España frente a Francia, engañando a parte de la población Latinoamericana para favorecer el "independentismo de los ricos" y la futura dependencia de Hispanoamerica ante la burguesía de la City de los negocios de Londres y de los EEUU y su capitalismo globalizante explotador y alienador.

PRIMERO DE MAYO: "BECARIO PRECARIO"







Celebramos el Primero de Mayo con la reivindicación del Día del Trabajador. Van los de siempre ( UGT, CCOO... incluso últimamente los de la CGT), pero queda un problema evidente por resolver del que nadie parece querer ocuparse : los becarios.

¿Qué pasa con los becarios? Se trata de trabajadores “inexistentes” por cuanto su labor, mal pagada, ni cotiza para la Seguridad Social, ni es puntuable curricularmente. Así es : todo su trabajo no cuenta para ninguna oposición ni curriculum serio. Solo se pone cuando no hay nada más que poner. Es como si todo su trabajo no hubiera existido. Pero lo ha hecho, vaya que si lo ha hecho. Porque la empresa, en lugar de pagar un sueldo adecuado a un trabajador con contrato, ha pagado la mitad, o menos todavía, a un becario para que se ocupe de la misma faena que hubiera hecho el primero. Se habla de los mileuristas, pero...¿qué hay de los que ni llegan siquiera a los ochocientos?¿o a los seiscientos?

No hay reivindicación para el becario. El convenio, si existe, es ignorado con pasmosa frecuencia. Cualquier derecho queda sujeto a la caprichosa voluntad de los supervisores, de cuyo ánimo y generosidad dependerán la suerte del becario. Horario, vacaciones, bajas por enfermedad... todo se deja al libre albedrío de los jefes, que, lógicamente, trataran de extraer el mayor beneficio posible exprimiendo al precario becario.

Esta descomunal injusticia tiene el visto bueno de la empresa privada y, lo que es más grave, de la pública. Sabemos que un primer empleo debe ser formativo. Es algo que se ha dado siempre, y es en principio asumible. Ya los gremios contaban con aprendices en sus talleres. Pero también es de dominio público, aunque no lo parece a raíz de la nula legislación al respecto, que se abusa y mucho de esta situación : los contratos de aprendizaje se prolongan en el tiempo, los solicitantes son obligados a elegir entre el paro o la beca, y eso cuando no optan directamente por prescindir de sus servicios una vez finalizado el contrato de beca (si es que lo hay).

La juventud española se encuentra alienada dentro de este sistema conformista. Con tal de verse con un puñado de euros en el bolsillo todos los fines de semana, los jóvenes se dejan engañar por una jerarquía que les ignora y explota a placer. Se dejan imbuir por el Capitalismo, que les hace creer que pertenecen a los mandos intermedios de la jerarquía económico-social, cuando la realidad es bien distinta, su capacidad de independencia pertenece a los extractos socio-económicos más bajos. Puede que provengan de clases sociales media-alta o media-baja, pero, ¿cuál es la capacidad de independencia real socio-económica de los jóvenes si decidieran irse de casa o formar una familia?

Tenemos al Joven becario, individuo-cliente consumista de la sociedad capitalista. Se dedica a demandar bienes y servicios superficiales, que no han de servirle para alcanzar bienes y objetivos reales: una casa, un trabajo estable, una familia digna, la independencia real.... La realidad es que mientras los jóvenes viven con sus padres, amigos y tal vez sus respectivas parejas, bien cerca del apoyo económico familiar no generado por ellos, sin poder pensar en independizarse ni por lo más remoto; el consumismo y el autoengaño les hace pensar que son “libres” porque los fines de semana pueden divertirse con cuatro duros y llegar tarde a casa.

Es tal su engaño que no protesta, ni se queja. Se calla, sometido y amaestrado. En lugar de exigir sus derechos, solo sonríe ilusionado cuando el jefe le deja salir antes de las ocho cuando su contrato era hasta las seis.

Los jóvenes no se preocupan, no quieren o no pueden hacerlo. ¿Quién lo hace por ellos? Los sindicatos no, porque aun no son trabajadores “auténticos”. Tampoco el sistema educativo, pues ya no son estudiantes. Ya que el Papa quitó para los niños no bautizados el limbo celestial, bien podrían los políticos seguir su ejemplo y sacar a los becarios de su limbo laboral terrenal, que más bien parece purgatorio en vida.

Tenemos a la vuelta de la esquina la celebración, como digo del primero de mayo, pero el asunto de los becarios sigue sin resolverse. ZP, el PP y la resta de sindicatos y partidos políticos aún no han tomado cartas en el asunto, porque vislumbran que los jóvenes no estamos unidos para “armar la gorda”, una auténtica protesta laboral portadora de la voz de la juventud, que permita el cambio real, ante esta gran injusticia. El Carlismo se hace eco de esta protesta, de manera que los jóvenes podemos contar con dicha causa para canalizar nuestras legítimas reivindicaciones laborales que otros olvidan.