lunes, 24 de noviembre de 2008

SITUACIÓN ACTUAL DEL CARLISMO POLÍTICO


El Carlismo es tradicionalista, pero no todos los tradicionalistas son carlistas, a pesar del empeño de algunos carlistas a lo largo de los siglos XIX y XX. Dentro del carlismo, siempre tradicionalista, existen dos corrientes importantes, la integrista, representada por la CTC (Comunión Tradicionalista Carlista), fundamentada principalmente en el Catolicismo social y popular de tintes autoritarios; y la socialista, representada por el PC (Partido Carlista), fundamentada en la defensa de los Fueros y el Comunal, la sociedad comunitaria y cooperativista, de contexto y valores cristianos.


El intento de los carlistas y el carlismo de agrupar en torno suyo a todo el tradicionalismo español fue y ha sido un fracaso debido a dos puntos:




-el tradicionalismo carlista está basado en un cristianismo popular y foralista de los pequeños propietarios agricolas, en defensa del comunal de los municipios, vinculados a la aristocracia hidalga y al bajo clero que comparte la vida campesina cooperativista y comunitaria de la sociedad tradicional, destacando estas características y particularismos del tradicionalismo carlista.


-el nacimiento de otras fuerzas políticas declaradamente tradicionalistas como aquellas herederas del franquismo político, falangistas, nacionalistas españolistas, la derecha política conservadora, respaldados siempre por los grandes propietarios y la oligarquía capitalista.




Se trata de dos tipos de tradicionalismos distintistos, pues el carlista viene de la tradición católica y foral, heredera del pensamiento de los Austrias, asumido por la Casa de Borbón Carlista, mientras que el otro tradicionalismo proviene del centralismo borbónico francés incorporado al despotismo ilustrado y posteriormente asumido por las doctrinas liberales conservadoras que nos llevarán al concepto jacobino de patria y nación, muy diferentes del ser y entender del carlismo.