sábado, 22 de noviembre de 2008

INTERVENCIONISMO PÚBLICO DE LOS GOBIERNOS


Todos, con la crisis que nos está cayendo reivindicamos ayudas de los gobiernos, en concreto la banca y las automovilisticas, a pesar que se diera anteriormente en otros sectores. Parece que sólo se actúa o se interviene cuando lo exigen las grandes corporaciones, porque cuando lo piden los pequeños, los políticos pasan totalmente, pero cuando lo piden los grandes estan dispuestos a entregarles dinero y lo que haga falta.

La crisis la han incentivado las ansias de lucro de la plutocracia neoliberal burguesa, mediante paquetes de acciones claramente especulativos que sobrevaloraban los bienes de forma irreal y ficticia. Quienes la han cagado, piden ahora la intervención del Estado, un cheque en blanco para salvar el problema, y después continuar igual, defendiendo el libre mercado, y la ley liberal desreguladora del dejar hacer, dejar pasar.

La sociedad a través del instrumento actual del estado, no puede permitir, ni consentir que los gobiernos plutocráticos neoliberales burgueses se dediquen a satisfacer las necesidades financieras de quienes han jugado con los ahorros de la gente con afán de lucro, de manera que el estado debe exigir una clara contraprestación pública y social a la banca nacional e internacional que opera en su territorio, como respuesta de la entrega del capital que se le ofrece desde el gobierno. No se trata de dar dinero a la banca para que después todo siga igual y se fomente la especulación que se traslada a los bienes de la economía real debido a la reproducción anormal y exponencial del capital frente a la existencia de bienes reales de la economía, y así se vuelva a dar la fatidica crisis, sino de lo que se trata aquí es que los agentes sociales públicos aprovechen la debilidad de la plutocracia burguesa, para exigirles las garantías debidas como contraprestación social y pública que redunde en beneficios sociales de bienes y servicios, no financieros con afán de lucro, y ahí está la posibilidad de creación de una banca socialista fomentando las cooperativas de crédito con interés de promoción de desarrollo social, para todos.

Las automovilísticas norteamericanas, seguramente seguidas por el resto, proponen que el Estado les entregue financiación para hacer frente a la crisis. La respuesta debida por parte de los Estados debe ser positiva, pero con condiciones, no puede ser un cheque en blanco para que todo siga igual. Los gobiernos deben condicionar la ayuda financiera tratando de plantear nuevos tipos de vehículos ecológicos, que no funcionen con petróleo, coches eléctricos, por ejemplo. Debido al fracaso venido de las manos privadas en cuanto a la gestión y desregulación del mercado obligada y propiciada por ellos, es necesario el liderazgo de los estados y cuerpos intermedios sensibilizados con la ecología y el medio-ambiente, para tratar de incidir e intervenir en las decisiones políticas y económicas de las compañías automovilísticas ya que de otra manera, utilizarían el dinero público, de todos, para beneficio própio, y los gobiernos estarían lejos de cumplir Kioto y los acuerdos internacionales ecológicos y medio-ambientales, en favor de un desarrollo ecológico sostenible.

1 comentario:

detchart dijo...

Desde hace un cierto tiempo estoy siguiendo los contenidos de tu blog y me congratulo de encontrar gente que coincide con mis posturas y, sobre todo, que entiendo yo, ayuda a navegar entre las espesas nieblas del presente del carlismo. Pienso que deberíamos fortalecer contactos todos los que pensemos así. Saludos carlistas.
DPFR/LSFA