jueves, 20 de noviembre de 2008

HOMOGENIZACIÓN EDUCATIVA DE LA UNIÓN EUROPEA: PROCESO DE BOLONIA


Claramente vergonzoso es este proceso, que no nace del sentir estudiantil y del profesorado, desde abajo, sino que viene impuesto desde arriba, desde una UE plutocrática que quiere mercantilizar el saber de las Universidades, tanto públicas como privadas.

El hecho de adaptar la Universidad a la realidad laboral y capitalista impone prescindir de ciertas carreras y estudios que son también muy válidos para la sabiduría, el conocimiento, la sensibilidad y el aprendizaje humano, pero como la doctrina neoliberal capitalista exige un pragmatismo economicista y utilitarista tenemos que tragar todos los estudiantes con los designios político-económicos que se han propuesto las castas políticas de la Unión Europea en el llamado proceso de Bolonia.

Este proceso intenta homogenizar la educación y enseñanza a todos los niveles en los territorios y países de la UE, y esto es una forma de eliminar los particularismos locales educativos y culturales basados en la sabiduría y el conocimiento. Cada país, cada territorio, sus própios habitantes dependiendo de sus condiciones geográficas e históricas tienen una forma concreta y particular de entender la vida y la forma de funcionar de todas las cosas. Bolonia quiere desterritorializar la educación particularista, y hacerla común a todos los estados de la UE, con la consiguiente flexibilidad y movilidad estudiantil, que quiere ser para los neoliberales un reflejo de la gran masa de futuros trabajadores de la que pueden disponer al no existir trabas geográficas. Esto lo que fomenta es la desvinculación de los individuos de sus respectivos territorios y lugares de nacimiento. Se rompen los lazos familiares por capricho economicista, y los estudiantes se ven obligados a ir de un sitio a otro sin tener nada fijo, nada estable. El liberalismo capitalista y su neoliberalismo globalizante son la excusa de quienes manejan el cotarro para marear a las masas estudiantiles, futuras masas obreras, a las que se le ofrece pan y circo los fines de semana, para infundirles una falsa sensación de bienestar, cuando la realidad es que no tienen nada, y sus conocimientos y sus posibles cualificaciones educativas vienen determinadas por las exigencias del libre mercado, con la eliminación de ciertas carreras, aquellas que tienen una mayor sensibilidad humanística y artística, que para el capitalismo no sirven de nada pero para la formación de la persona humana sirve de mucho.

Bolonia menoscaba nuestra soberanía y capacidad educativa, nuestra determinación de lo que queremos estudiar a nivel local, propuesto desde abajo a arriba, no como se está haciendo siguiendo las directrices del mercado neoliberal. Me parece increible que la izquierda progresista haya abrazado con tantísimo entusiasmo un proyecto uniformizador y homogenizante educativo que aniquila la posibilidad y enriquecimiento de la pluralidad educacional, eliminando para el futuro la posibilidad de hacer contrastes entre los diversos territorios de la UE.

Fomenta además una competencia desmesurada pues los estudiantes nos vemos como competidores y más si flexibilizan el mercado estudiantil, cuando se supone que cada estudiante que ha estudiado tradicionalmenmte en un territorio determinado debe tener unos derechos que otro que viene de nuevas no puede tener, eliminar esto fomentaría una competitividad en el llamado espacio educativo europeo.

Bolonia es la mercantilización del saber de la educación, trata de determinar e imponer lo que hay que estudiar de manera pragmática y utilitarista, es mirar a un futuro renunciando a nuestro pasado, el desconocimiento histórico de lo que somos y hemos sido para tratar de encajar al ser humano en la maquinaria mecanicista capitalista. El humanismo cristiano no está con Bolonia, porque Bolonia es la determinación homogenizante de un solo conocimiento y sabiduría y la eliminación del resto y sus particularismos y formas de hacer locales y humanas.

1 comentario:

tesfrigg dijo...

Sin saber exactamente de qué va el mencionado pacto, lo único que te puedo decir es que sí, que lo más lamentable de este mundo es que la élite "cultural" de este mundo siga la premisa "tanto tienes tanto vales". E independientemente de los pactos, procesos, etc. que se propongan o lleven a cabo: Qué pena que el saber y el conocimiento estén tan infravalorados; qué lamentable mundo materialista,...