viernes, 19 de septiembre de 2008

REFLEXIONES SOBRE LA MONARQUÍA CARLISTA


Dos cuestiones son necesarias para revitalizar el papel de la Familia Real Carlista dentro del Partido Carlista, a mi juicio:
1ª.-Reconocer la plena vigencia y vigor del Pacto-Pueblo-Dinastía; para ello es necesario dos cuestiones:
A.- Inmediata entrega de la Presidencia de Honor del Partido Carlista de manera Vitalicia y Hereditaria al representante de la Corona Legitimista, en este caso: Don Carlos Hugo de Borbón y sus descendientes legítimos, de acuerdo con las normas seculares de la sucesión a la Corona de las Españas. Significa que le reconocemos dicha presidencia porque se trata del Rey Legítimo de las Españas, porque tiene derechos sobre el trono de España.
B.- Revitalizar el papel de la Corona Carlista como poder político SUBSIDIARIO, encargado de ADMINISTRAR JUSTICIA.
C.-Recomposición de nuestra Monarquía Socialista y Confederal heredera de la Tradición Política y Consuetudinaria, que ha venido vertebrando a los Pueblos de España.
MONARQUÍA CARLISTA: SOCIALISTA Y CONFEDERAL HEREDERA DE LA TRADICIÓN DE LOS PUEBLOS DE LAS ESPAÑAS
Ante la disolución de los Estados por el Mercado y su Globalización Neoliberal Capitalista que se impone a la soberanía de los Pueblos de España y a la Sociedad, dejándolos desprotegidos y a merced de la ley salvaje del mercado, la Corona Legitimista Carlista, por sus principios Subsidiario, Confederalista y Cristiano, es la única institución monárquica garante y capaz de salvaguardar los derechos del Pueblo, el cual no consentirá que la monarquía vuelva a ser guarida de un sistema capitalista. La monarquía carlista fue, es y será siempre la garantía del débil frente al poderoso.
EL PACTO PUEBLO-DINASTÍA
El absolutismo monárquico es una degeneración de la institución monárquica, es el acaparamiento y la detentación monopolista y unilateral del poder político en la persona de un Rey. Ese absolutismo equivale a la autodestrucción de la monarquía porque pierde su esencia tradicional de ser uno de los entes institucionales que favorecen la contrapesación interinstitucional, para convertirse en la única institución del reino. Además pasa de ser una institución subsidiaria que encarna la Confederación de las Nacionalidades para ser una institución de ordeno y mando al servicio de la oligarquía burguesa y los grandes propietarios.
Históricamente el Carlismo ha defendido la Monarquía Confederal y Popular frente a la monarquía liberal burguesa, de la clase dominante y de poder de la oligarquía. El Partido Carlista ha utilizado el pleito dinástico como arma de lucha política, en cuanto a la Monarquía Carlista asumía y defendía sus planteamientos sociales y políticos.El Partido Carlista está planteando una lucha política entre el pueblo, en su manifestación socialista y confederal, contra un estado centralista y burgués en su manifestación de democracia liberal formal oligárquica.El Partido Carlista conserva y ratifica internamente su Pacto con la Dinastía Carlista personificada en Don Carlos Hugo de Borbón.El Partido Carlista se reserva el presentar en el futuro, cara a una sociedad socialista, esta fórmula jurídica de Pacto como solución al problema de la forma de gobierno.Será la sociedad española, los pueblos de las Españas quienes decidan libremente la forma de gobierno que pueda presidir el Estado Socialista-Autogestionario y Confederal, cuando goce de su plena soberanía a través de un proceso democrático. Serán las repúblicas socialistas confederales las que, mediante Pacto con la Corona Carlista, decidan la forma de gobierno a través de lo que llamamos Pacto Confederal con la Corona.
"La Monarquía, es el sistema político creado por el pueblo para defenderse contra los abusos de los poderosos, de ahí que la principal misión del Rey es hacer justicia. ¿Que tiene la Monarquía para que el pueblo haya visto en ella una garantía de justicia?: La forma de sucesión, pues al estar basada en la legitimidad familiar hace que el Rey deba su poder a todo el pueblo, no a un grupo poderoso. ¿Que fuerza tienen entonces los argumentos antimonárquicos de "por qué ha de gobernar el hijo" o "si el heredero es tonto"? Son alegatos burgueses que quieren ocultar que el que suceda precisamente el hijo es la garantía del pueblo frente a los poderosos, y que si el heredero es "tonto" no gobierna, como ya ha ocurrido en la historia, y el derecho pasa al designio en la Ley de Sucesión, fijada con intervención del pueblo". Entonces ¿el Rey, reina y gobierna?: Claro; si sólo reinase sería una figura decorativa, y de lo que se trata es de que administre justicia".




(El Rey Don Carlos Hugo con el Príncipe de Asturias -Don Carlos Javier- y el Infante Don Jaime)