sábado, 23 de agosto de 2008

VUELOS MUERTE

Ante el terrible accidente de aviación que ha habido en Madrid, me gustaría recordar uno de los debates que tuvimos en clase el año pasado en la asignatura de 4º curso de Económicas, Economía de la Globalización sobre los accidentes de aviación y la potenciación de los viajes aereos como principal reflejo de la globalización internacional.
El profesor de dicha asignatura aseguraba y así quedó patente en el debate que se exigen las suficientes medidas de seguridad en las diversas flotas aereas; que los accidentes de aviación son mínimos en comparación con otros medios. Sin embargo se les exige más. Mas seguridad.
Cuando alguien decide coger el coche y decide dirigirse a un sitio comprueba el estado de su vehículo, la persona se hace responsable inmediata de su coche y de su situación psiquica, vamos, uno sabe si está o no en condiciones de conducir. En los accidentes de trenes y autobuses la cosa suele parecerse más a la de los aviones. Sin embargo un accidente de aviación es mucho más espectacular e impactante, y lo que es peor, cuando estás subido en el avión y percibes que algo no va bien, antes de despegar, no te dejan abandonar el avión. Es en esto último donde se incumple la libertad de decisión individual de los clientes, que no quieren verse con la muerte cara a cara.
Si el chofer del bus, no se encuentra bien, puede parar, si detecta un fallo en el motor, parará, lo avisará por megafono, no trasladará el autobus al garage para mandarlo reparar con los pasajeros en su interior.
Si el piloto del avión accidentado detectó un fallo en el motor o recalentamiento del mismo, y traslada el avión al angar para su reparación, lo que se debería de hacer es obligar a todos los pasajeros por ley bajar del avión y coger otro proporcionado por la misma compañía o por otra, y no obligar a despegar a un avión averiado, porque ante un fallo del motor no te deja tirado en la calle como un coche, como el autobus o el tren, sino que te vas al suelo provocando el estallido del avión con sus consecutivas muertes de personas.
La compañía Sueca que tiene la mayor parte de las acciones de Spain Air, está de recorte de plantilla para superar la posición económica de la empresa. Lo triste es que aún hoy se de más importancia al recorte económico, al minimizar costes, dejando de lado las medidas de seguridad. Cualquier medida de seguridad es poca, todas deberían ser bienbenidas y consideradas en cuenta y más en la aviación.
Un accidente de estas características da la impresión que nos encontremos en un país en vías de desarrollo, mentalmente lo estamos, al dar más importancia al recorte económico, en lugar de tener en cuenta las medidas de seguridad, porque se trata de vidas humanas en juego, que no pueden estar a merded de las acciones y los desequilibrios internos que pueda tener una empresa como Spain Air ante el Capitalismo Salvaje que estamos sufriendo con tal de ahorrar y minimizar costes.
Despues de todo, lo increíble ya no es esto, sino que no permitan abandonar el avión a los pasajeros descontentos y que temen por su seguridad, a quienes obligan a permanecer sentados en el avión viendo como sus vidas desaparecen del mapa para siempre. Eso señores es un atentado terrorista a gran escala proporcionado por el mismísimo capitalismo, es una consecuencia del mismo.

No hay comentarios: