viernes, 24 de agosto de 2007

¡VIVA EUSKALHERRIA LIBRE, Y EL RESTO DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA TAMBIÉN!







Desgraciadamente ETA vuelve atentar, reflexionemos que detrás de ETA hay gente, no son solo cuatro locos, ya que las reivindicaciones de la banda coinciden con las proposiciones políticas de Herri Batasuna-Acción Nacionalista Vasca, y es la independencia territorial y soberana de Euskalherria, que quienes decidirán el futuro de Euskalherria serán los vascos, nadie más, rechazando por tanto cualquier tipo de injerencias extranjeras y ajenas a la personalidad cultural, política tradicional de Euskalherria.








Para ello se propone la desmilitarización del conflicto, es decir, ni ETA, ni cuerpos de seguridad del Estado Español, concretamente ejercito español. Los cuerpos de seguridad del Estado Español en la mente de muchos vascos son el ente opresor coaccionador, instrumento de la burguesía financiera, representante del centralismo político de Madrid, quienes imponen sus decisiones plutocráticas y lucrativas al pueblo vasco, además vienen personificando la represión política-ciudadana de los vascos, simplemente porque ellos son más levantiscos y reivindicativos que el resto de los pueblos de España. Los Vascos siempre fueron muy recelosos guardianes de sus FUEROS, al tratarse de sus más preciados derechos historicos, al preservarse sus particularismos historicos locales tradicionales y culturales. Así que el ejercito Español de la masonería burguesa centralista, de los generales golpistas ya fueran conservadores o progresistas, representaban la tiranía, la opresión y represión burguesa venida de Madrid y su capitalismo.








Para que ETA deje de existir, tiene que desaparecer el ente opresor que la hace persistir a lo largo del tiempo, es decir el Estado Español y su instrumento-fuerza coactiva: el Ejercito Español.








Este planteamiento a muchos les escandaliza porque cuando piensan en España, la asocian irremediablemente al Estado Español y su constitución liberal burguesa plutocrática partidocrática y al ejercito que la guarda, sin pensar que España es mucho más que una simple administración burguesa y estatal, es la riqueza cultural tradicional y política de los diferentes pueblos de España que están siendo alienados por el capitalismo, el egoismo materialista y consumista, por el pijoterismo del tener y la superficialidad materialista de la sociedad de consumo. Ante esa alienación burguesa en la cual nos aseguran los liberales que llegaremos a ser todos tan importantes como los lideres financieros nacionales e internacionales, es una mera ilusión óptica, ya que se trata de hacer que los individuos-ciudadanos respeten la jerarquía del sistema capitalista, porque ellos mismos forman parte de esa jerarquía, muy conveniente a la elite capitalista, ya que la invención de esta elite burguesa es convencer a la opinión pública de que todos absolutamente todos podremos llegar a ser tan importantes como ellos, que podremos llegar a tener su mismo nivel de vida, a lo que digo: ¡mentiraaa!.








Ante la opresión capitalista surgen los pueblos levantiscos, aquellos que quieren desquitarse el yugo capitalista, y al ver la alienación de la sociedad y la imposibilidad de movilizar a las masas obreras actuales que estan hipnotizadas por el capitalismo, no existe otro remedio que el de echarse al monte. Hay muchas formas de echarse al monte, yo personalmente prefiero la vía política y pacífica de la manifestación.








ETA y el mundo arbertxale no se irán de rositas en mi articulo, porque estan ensuciando el nombre del pueblo vasco con sus acciones, así que les diría que reflexionaran, pues la cuestión final no es la secesión política para formar un ente republica-estado independiente, para que este sea más restrictivo y centralista que el anterior al que pertenecían. Los Señoríos Vascos y el Reino de Navarra, cada uno de ellos independientemente tenían Fueros y Cortes distintas y diferenciadas unas de otras. No parece posible que se vengan a razones aquellos que quieren acabar con el hecho histórico confederal de Esuskalherria, es decir el PNV y Herri Batasuna, que pretenden imponer su nacionalismo para disolver la personalidad histórica de Eskalherria basada en la Confederación de los distintos Señoríos Vascos y el Reyno de Navarra, pues si bien todos los territorios son culturalmente de lengua Vasca, no significa que deba imponerse un centralismo político basado en el nacionalismo y así disolver la confederación histórica que siempre existió en Euskalherria. Aquí de lo que se trata finalmente es que las armas se silencien, que se defienda la personalidad histórica y cultural de Euskalherria con respeto a la Confederación de Señoríos Vascos y Reyno de Navarra, que se defienda la lengua Vasca en su plenitud en dichos territorios, y no plantear ningún tipo de secesión territorial que puede desviarnos de las autenticas reivindicaciones para la persistencia del pueblo vasco, no de la banda ETA. En Irlanda se insistió historicamente en la independencia de la isla con respecto a Inglaterra, que actualmente los Irlandeses son quienes mejor hablan la lengua Inglesa. Este hecho es muy triste al percibir la lengua céltica irlandesa en vías de extinción, al haber sido la causa de la secesión independentista mucho más importante que el mantenimiento y la defensa de las instituciones históricas que habían mantenido la cultura y lengua céltica tradicional de Irlanda. En otras palabras, se debería hacer más hincapié en la defensa de la lengua vasca y los particularismos locales e historicos de los vascos, en lugar de insistir tanto en la independencia y la secesión política.








Es posible ver a Euskalherria libre, del mismo modo que lo merecen el resto de los pueblos de España, sin necesidad de insistir en la independencia y la secesión. Libertad y Soberanía no significan independencia y secesión. Euskalherria puede seguir siendo una España más pero sin la menor posibilidad de injerencias extranjeras y ajenas a la personalidad de Euskalherria, ni de Madrid, ni de ningún sitio.

miércoles, 15 de agosto de 2007

LA CONFEDERACIÓN DE LAS NACIONALIDADES HISTÓRICAS IBERICAS EN EL CARLISMO







"Las Españas, unidad en la variedad territorializada", no mezclada, ni desperdigada y por tanto diluída en el olvido de la historia, dando comienzo a la extinción de los pueblos de España, por ello el carlismo no se conforma con un simple respeto institucional de los diversos hechos diferenciales y particularismos locales, sino que demanda un respeto y cumplimiento inmediato por el derecho a la territorialidad de los pueblos, sus culturas, tradiciones e instituciones y derechos consuetudinarios.



El termino Confederación parece resultar sorprendente en boca de los Carlistas, quienes siempre la defendieron para defender mejor la unidad de las Españas. El liberalismo político-económico de la burguesía conservadora que había impuesto el centralismo y la uniformización homogeneizante destruía la personalidad particular de los hechos diferenciales de las Españas aniquilando sus Fueros, destruyendo la histórica confederación que había existido en torno a la Monarquía Hispánica y posteriormente a la Monarquía Española Legitimista Carlista en el exilio.


Repasando la historia observamos la España de los Reyes Católicos, que nada tiene que ver con las posiciones políticas del Dictador Franco y su régimen despótico y tiránico al que se intentaba asociar la España de los Reyes Católicos, una España que era mucho más descentralizada que la actual de las autonomías, pues cada territorio tenía sus propias leyes y usos tradicionales heredados del pasado, por derecho Foral y derecho consuetudinario.



Expongo una serie de textos de varios carlistas que corroboran la defensa que hace el carlismo de la descentralización expresada en el derecho Foral y la Confederación de Nacionalidades Históricas Ibéricas.




Carlos VI de Borbón, Rey de las Españas decía en 1860: “ha llegado el momento de buscar en la historia de nuestras antiguas libertades, de esas libertades cuyo origen se pierde en la oscuridad de los tiempos, en Navarra y en las Provincias Vascongadas y que en la Coronilla de Aragón y Castilla regían muchos siglos antes que naciera en Inglaterra”.




"No hay catalanismo, ni regionalismo que pueda competir con las libertades tradicionales, esto es, con los fueros, franquicias y privilegios de nuestros antiguos reinos, y los carlistas todos, con nuestro augusto Jefe a la cabeza, somos fueristas a macha martillo. Mas de 30 años hace que lo venimos predicando a los cuatro vientos"


Manuel Polo y Peyrolón, "Los carlistas, no", Las Noticias (Barcelona), 26 de marzo de 1900, pág 1.


"El dia en què Carlos VII es declarés centralista; el dia en què es borrés del programa carlí les hermoses paraules: autonomia i llibertat; el dia en què per a ser carlí s´hagués de renunciar a la llibertat de la Pàtria, jo i tots los carlins en pes, abandonaríem ¡per què no dir-ho? el que avui nos té disposats a obeir-lo sens objeccions de cap mena".

Joan Bardina.




"Don Carlos, des de fa 30 anys, quan no existia cap catalanista, quan tothom era rabiosament centralista, prometia ja reconèixer a Catalunya Corts Catalanes, Diputació o Ministeri, ús oficial del català, autonomia universitària i judicial. Quan ¡24 anys després! s´escrivien les Bases de Manresa, els catalanistes copiaven ad pedem litterae el programa carlí".

Joan Bardina, Catalunya i els Carlins, Barcelona, Biblioteca Regional, 1900.


"el Regionalisme carlí és tant o més radical que les Bases de Manresa. Té per garantia la història sempre regionalista del partit carlí, el qual considera a l´autonomia com cosa natural, jurídica, indiscutible per les mateixes Corts, puix lo natural, l´anterior a l´Estat, no pot discutir-se ni mudar-se per la voluntat dels homes ni per la posterior de l´Estat".


Joan Bardina, Catalunya Autónoma, en el marco de la "unidad federal ibérica".



“Amb semblants disposicions, se comprèn que les doctrines proclamades per l´Aparisi i sa escola venien a omplir un buit de mon esperit, i la carta, programa de D. Carlos a son germà, seguida del decret de restauració dels Furs havia d´aparèixer a mos ulls com lo verb de la nova idea. Era la doctrina regionalista que em seduïa. Encara que no la comprenia pas bé, portat per un intens amor a les coses de casa, presentia la reconstitució de la nostra antiga nacionalitat i la resurrecció d´una federació espanyola com a única reparació de punyents injustícies i desastrosos erros polítics. Així concebia jo el carlisme, i així vaig acceptar-lo”.

Marià Vayreda, Records de la Darrera Carlinada, 1898.



Cuenta Josep Carles Clemente, en su libro Crónica de los Carlistas:


"Para darnos una idea de los esquemas autonomistas de los carlistas catalanes, citaremos unos párrafos de un artículo de Tomás Caylà Grau, publicado el 12 de abril de 1930 en la revista Joventut, de Valls, Tarragona":


"La cuestión catalana, y la de las demás nacionalidades, ha de ser afrontada y solucionada si el gobierno actual y los venideros quieren paz y tranquilidad.
Acabar de una vez con esta "parodia" que se llama "unidad española" e ir a una confederación en la que las diferentes nacionalidades puedan entrar libremente y por vía de pacto, es lo único que puede traer la pacificación de los espíritus...

Después de dos siglos de esclavitud, el alma del pueblo catalán reclama su libertad. Catalunya quiere gobernarse con Cortes propias y conocedoras de sus problemas y de sus necesidades, quiere hablar sus lengua, regirse con su Derecho y hacer ondear a todos los vientos la bandera de las cuatro barras, (traducido del original catalán)."








martes, 14 de agosto de 2007

DETRÁS DE LOS INCENDIOS FORESTALES SE ESCONDEN LOS INTERESES DE LAS CONSTRUCTORAS...







... la especulación urbanistica, la proliferación del capital.




La llegada del verano refleja muchas veces, tristemente la proliferación de los incendios forestales, debido en parte al descuido de los bosques que estan sin desbrozar, y a que algunos de quienes los cuidan en las tareas de extinción de incendios, se dedican a potenciar la quema de bosques para garantizarse un puestecito de trabajo en verano de extinción de incendios, y al observar que no lo va encontrar, entonces dicho individuo decide quemar el bosque.










Antiguamente los bosques estaban al cuidado de los aldeanos, y de aquellas antiguas comunidades rurales que sabían de la importancia vital de la existencia del bosque, el cual se cuidaba más, al desbrozarse. La existencia del bosque garantizaba la caza, y por tanto el autoabastecimiento alimenticio. El bosque delimitaba los terrenos y parcelas agrarias minifundistas y comunales de los habitantes de los pueblos, de forma que un exceso de parcelas sería erroneo al dejarles marginalmente sin bosques, y por tanto sin caza, y sin autoabastecimiento alimenticio, y sin el acceso a las plantas curativas medicinales existentes en los bosques.










Así nos encontramos con la absoluta despreocupación por los bosques, porque ya no son rentables, ni prácticos a los individuos-ciudadanos de los masificados burgos. El abandono de las comunidades rurales, de los pueblos y el mundo rural, fomenta la desprotección del bosque, y por tanto el interés de una minoría de hacerlos rentables, quemandolos, para unos determinados fines siempre lucrativos o mal entendidamente laborales, el caso es que todos los veranos, por más o por menos, tenemos a un bosque como protagonista, pasto de las llamas de los intereses de la especulación urbanistica, del sistema capitalista, que solo ve rentabilidades en materialismos ficticios, condenando a la desaparición bochornosa y cruel de los bosques.










El materialismo, el egoismo capitalista burgués, la sociedad individualista de consumo masificada en las ciudades, vuelven a ser complices una vez más de esta triste realidad veraniega, contribuyendo al cambio climático, al alejar la humedad de los ambitos territoriales contextuales, al contribuir con la desaparición de los bosques, en favor de las urbanizaciones de lujo, del turismo mal entendido, del abuso y despilfarro de los recursos, que fomenta el capitalismo neoliberal burgués y su globalización, que al potenciar el comercio internacional fomenta que no veamos la importancia de la existencia de los bosques, porque ahora, todos los bienes los podemos adquirir facilmente y a bajo precio, por muy lejos que esten, de manera que la existencia del bosque ya no se considera necesaria por las huestes capitalistas neoliberales globalizadoras. El propio sistema neoliberal capitalista y la sociedad individualista y egoísta que ha creado y potenciado es la máxima destructora y complice de la destrucción y la quema de los bosques, pero los principales enemigos, quienes son los que potencian y fomentan la quema de los bosques son los intereses comerciales y financieros de las constructoras, de la derecha política, en definitiva los agentes financieros y el poder plutocrático del neoliberalismo capitalista, al que hay que combatir.