jueves, 28 de junio de 2007

LA TRAGEDIA DE LOS COMUNES, UN PROBLEMA GLOBAL.









Ante la lectura del artículo de Garrett Hardin sobre "La Tragedia de los Comunes", en inglés "The Tragedy of Commons" en Science, v. 162 (1968). He querido añadir algunas reflexiones:
Los recursos comunes son comparables a las tierras comunales de los municipios utilizadas por labriegos y ganaderos. Garantía de la libertad y la democracia real para los pequeños pueblos y núcleos rurales poblacionales limitados que son conscientes de la necesidad de mantener una tasa de explotación por debajo de la tasa de reposición o regeneración de los recursos para mantener viva la ley natural consuetudinaria del campo mamada de sus padres y antepasados.





Quienes vivieron del Comunal de los Municipios y del entorno natural ecológico tradicional campesino sabían perfectamente de la necesaria dependencia constante del hombre con respecto a la tierra y su entorno rural-natural. La quiebra de ese entorno, por la sobreexplotación y aniquilación de los recursos comunales supondría la eliminación y desaparición de las formas de vida campesina y comunal y por tanto del autoabastecimiento como garantía de la libertad con respecto a aquellos que eran ajenos a dicha vida campesina.






La llegada del capitalismo y la industrialización supuso la concentración de la propiedad en pocas manos, pasando el comunal de los municipios a manos privadas por orden del Estado Liberal Burgués. El continuo crecimiento de la población, las industrialización y las tecnologías causaron la falsa sensación al hombre de que ya no dependía en absoluto de la tierra, rompiendo ese vinculo, esa simbiosis con ella, llevándole a un histerismo del crecimiento económico caracterizado por la sobreexplotación y el abuso de los recursos potenciando que la tasa de extracción fuera muy superior a la tasa de reposición.






Ese continuo abuso creó una ilusión óptica revolucionaria que potenció el crecimiento poblacional y llegado el momento actual vislumbra la crisis ecológico-ambiental-energética en el que se pone de manifiesto la decreciente asignación de recursos naturales escasos per capita a nivel mundial. Las posiciones Maltusianas se ponen de moda pese al progreso técnico; vivimos muy bien en el primer mundo porque repercutimos nuestras externalidades negativas e ineficiencias al tercer mundo, aprovechándonos de sus recursos naturales.






No creo que la solución al problema de los recursos comunes sea privatizar esos recursos, sino más bien que sea el Estado quien realmente tome un compromiso de protección de dichos recursos y bienes comunes para evitar su sobreexplotación y que no recaigan en ellos las externalidades negativas de la contaminación. La economía ambiental intenta crear los medios para que se desarrollen mercados de emisiones de gases de efecto invernadero y así poder minimizar dichas emisiones, pues de lo contrario cada unidad de producto producida incurriría en un coste ecológico-ambiental reflejado en una subida del precio de dicho producto.






El problema Maltusiano vuelve estar de moda, aunque siempre lo estuvo, por muchos adelantos tecnológicos que se den será imposible albergar a una población creciente en el Planeta Tierra, pues se trata de un problema de espacio. Esto ocurre hasta en el mundo animal cuando existe un exceso de conejos en una zona concreta al final acaban muriendo o bien por enfermedades o por escasez de alimentos. Esto está relacionado con la capacidad de carga de un territorio, teniendo en cuenta ahora que el territorio a estudiar es el Planeta Tierra.






Los nuevos descubrimientos científicos asociados a las nuevas tecnologías productivas pueden incrementar la oferta alimenticia, y esto puede fomentar un incremento poblacional debido a las buenas expectativas alimenticias, por tanto no representan un futuro autocontrol en la reproducción, sino que la fomenta.




También es cierto que las sociedades capitalistas más avanzadas han incorporado controles familiares basados en los anticonceptivos, materiales mas que morales, desechando a Malthus en este aspecto, y esto ayuda a la limitación y control poblacional, muchas veces provocando abortos. Este control poblacional puede favorecer la restauración de los recursos comunes y su conservación, pero con crecimiento económico sostenible cercano a cero. Este control poblacional debería hacerse de forma humana, natural y moral, muy asociado a los planteamientos malthusianos, desechando los abominables abortos, que estan legalizados.

domingo, 24 de junio de 2007

LA CONSTITUCIÓN EUROPEA Y LOS INTERESES DE ESPAÑA







Existe una manía acérrima y consecutiva de imponer en Europa una Constitución, Tratado o como se quiera llamar, sin la posibilidad de referendos vinculantes y realmente democráticos en el caso de España, donde las posiciones políticas sean explicadas a los ciudadanos y no traten de engañarnos como si fuéramos borregos a través de campañas publicitarias de márketing político, como la que hizo el PSOE dirigida a los jovenes españoles para que votaran SI a la Constitución Europea, con la bebida refrescante del futuro: "referendum plus, si a tu futuro", "Vota SI a Europa".







El caso, es dejar sin soberanía política propia, sin determinación de ninguna clase a España. Se ha cedido la soberanía monetaria y nos han limitado la aplicación soberana de la política fiscal, amputando la soberanía y los intereses de España.




José Luis Rodríguez Zapatero (ZP), el PSOE y el PP promovieron el SI a la Constitución Europea, una constitución que ponía a España en una situación en la que tendría que pactar con más paises para defender sus intereses político-económicos en la UE; a diferencia del anterior acuerdo de Niza que le proporcionaba la posibilidad de aliarse con menos paises para defender los intereses de España en la UE, teniendo la posibilidad de bloquear cualquier decisión política mayoritaria del resto de socios europeos ajenos a la defensa de los intereses españoles.




Es decir, que con la aprobación de la Constitución Europea habrían salido más beneficiados paises como Francia o Alemania por su mayor peso poblacional, ya que las decisiones políticas se llevarían a cabo por las mayorías poblacionales y en este sentido España perdía completamente una buena posición en la UE, quedando practicamente al margen.




Gracias a Francia y a Holanda esa constitución que amputaba lo que le quedaba a España de soberanía, no ha salido adelante. Lo curioso, sin embargo, es ver los comportamientos de ZP y el PSOE por un lado y los del PP y Mariano Rajoy por otro, pues ambos promovieron el SI a la Constitución Europea, mermando así la soberanía política española, convirtiendo al país en un ente segundón. Ante el triunfo del NO en Francia, observamos que tiene más peso el NO francés que el SI español. ¿Es este el proceso democrático de constitución y construcción europea donde la asimetría se impone por doquier relegando a España a un tercer y cuarto puesto en las decisiones importantes de la UE que le afectan principalmente?




El señor ZP para hacerse la foto, presume de estar de acuerdo en todo lo que dicen sus socios mayoritarios de la UE sin preocuparse en defender la garantía de la soberanía política española, que España tenga la capacidad de bloquear cualquier decisión política ajena a sus intereses en la UE, aliándose con el menor número de países posible, y eso lo garantizaba el acuerdo de Niza.




Pero a ZP le da igual, porque por lo visto está más preocupado que las decisiones políticas en la UE se tomen por mayorías de peso poblacional, y esto perjudica claramente a España en la UE, al defender sus intereses.




El PP y Don Marianico, salen ahora diciendo que si los intereses de España, que si patatín y patatán, ¡no se aclaran ni ellos!. Si en Niza estábamos mejor, ¿por qué Don Marianico y el PP se posicionaron a favor de la Constitución Europea pidiendo el SI? ¿por qué ahora salen diciendo que gracias a la intransigencia polaca, España no pierde su capacidad inicial de bloqueo en las decisiones "unilaterales" de la UE?. Alegan esto simplemente porque están en la oposición al PSOE, pero el resultado hubiera sido el mismo, ya que el SI pepero a la Constitución Europea lo prueba con creces. El PP tampoco hubiera defendido entonces, los intereses de España en la UE, solo los hubieran defendido comprobando la intransigencia de terceros paises como Polonia, para no quedar manchados.




ZP, el PSOE y el PP piensan que lo mejor es hacerse la foto con sus socios y aliados europeos, antes que defender la capacidad de bloqueo de España en la UE ante las decisiones políticas mayoritarias y unilaterales de esos mismos socios y aliados que pudieran perjudicar nuestros intereses.




El neoliberalismo capitalista globalizante que inspira las actuales instituciones de la UE, el control de la burguesía capitalista de dichas institucciones, se convierte en la suerte de la derecha y su dominio parcelario capitalista que tratan de hacer de Europa la seguidilla y defensora de los EEUU de Norteamérica, y potenciar la Alianza Atlántica y todas esas americanadas importadas e impuestas a nuestros pueblos de Europa. Por otra parte la alternativa de la izquierda política Europea no es nada alentadora al potenciar un estado burocrático estatalista y funcionarial denominado EEUU de Europa, un Estado federal con capital en Bruselas, con un presidente electo por los medios de comunicación y el marketing político, con la presencia absoluta de dos grandes partidos. La historia de siempre, es aniquilar los particularismos locales y tradicionales de los diversos pueblos de Europa, incluidos los de España, reduciendola a una simple provincia europea, región dependiente que mendiga migajas a la UE.






Cualquier tratado constitucional puede perjudicar seriamente a la soberanía española, el que se ha aprobado ahora con Sarkozy y los hermanos polacos es muy parecido al acuerdo de Niza.




ZP dice sí a todo lo que le digan Sarkozy y los hermanos polacos, pues a él le da igual defender los intereses de España en la UE; hace tiempo que tiró la toalla al respecto. El objetivo principal es hacerse la foto y quedar bien con los líderes europeos, creyendo que esta actitud le valdrá la comprensión de aquellos socios que no comparten los intereses de España, ni los defienden, sino que la perjudican anulando la capacidad de bloqueo española en las instituciones europeas.




Polonia habrá quedado mal ante los lideres europeos por intransigente, pero ha sabido defender su posición, sus intereses, su identidad y entidad soberana, a pesar de su ultracapitalismo, diciendo NO a los centralistas de Bruselas y Extrasburgo. Gracias a ello la soberanía española a salido menos perjudicada, no por la defensa de la soberanía española realizada por nuestros políticos en la UE, sino por la intransigencia polaca al no permitir que le anulen sus socios la capacidad de bloqueo político ante las decisiones adversas unilaterales que se tomen desde el gobierno de la Unión. España conserva esa garantía de bloqueo, tristemente sin mérito própio.




Habría entonces que ver cuales son los intereses de España: ¿los de la burguesía capitalista derechista o los de los pueblos de España?, los que realmente se defienden en la UE. El caso es que perdemos soberanía y buena posición política con la manía de introducir una constitución asimétrica en Europa.
















jueves, 21 de junio de 2007

"EL CARLISMO SE CURA LEYENDO Y EL NACIONALISMO VIAJANDO"








Un profesor de la politécnica de la Universidad de Alicante que da clases en varias ingenierías asociadas a la "maravillosa obra" que es la construcción en el levante español, quien dice haber sido intimo de Alvarez Cascos y se enfada muchísimo porque España se rompe, solía hablar en clase sobre política, y lo seguirá haciendo, y esta vez habló de carlismo.


Para él igual que para mucha gente fue un conflicto estrictamente dinástico; decía que los españoles nos enfrascamos en tres guerras civiles por culpa del fundamentalismo legitimista de los carlistas, por un simple problema dinástico, que se podía haber resuelto si los liberales a Don Carlos de Borbón le hubieran ofrecido el trono, de la misma manera que se lo ofrecieron la burguesía financiera y partidocrática inglesa a Guillermo III de Orange, cuando vivía en Holanda y conspiraba contra Jacobo II Estuardo.








La cuestión es que por mucho ofrecimiento que los liberales hubieran hecho a los sucesivos Don Carlos de Borbón en la genealogía carlista, para que ocuparan el trono español, dichos reyes legítimos se hubieran negado consecuentemente, pues los reyes carlistas no estaban de acuerdo con ser simples figurillas sujetas a caciquismos y despotismos plutocráticos, partidocráticos y militares que suponía la constitución del legalismo burgués partidocrático español y lógicamente se hubieran negado a ocupar el trono español para pactar finalmente con una burguesía capitalista que escupía no solo a la voluntad real sino a la voluntad popular de los diferentes pueblos de España, expresada en sus reivindicaciones foralistas.








No es por tanto como dice este profesor, que sabrá mucho de ingeniería de la construcción pero poco de carlismo, al expresar que "el carlismo se cura leyendo y el nacionalismo viajando". Cuando mi hermano me lo dijo, me quedé realmente sorprendido, pues no entendía a que venía a cuento lo de los carlistas en medio de clase, al hablar dicho profesor del nacionalismo independentista catalán, diciendo algo así como: "es que todo lo del nacionalismo independentista catalán viene del carlismo".








Como buen liberal que es expresaría una frase, que parece mas bien un dicho liberal, pero que muy liberal: "el carlismo se cura leyendo y el nacionalismo viajando".







Si el carlismo se cura leyendo, por más que leo sigo enfermo de carlismo, me encanta pues esta enfermedad que no se cura leyendo, pues cuanto más leo, más me reafirmo en mis convicciones carlistas.






Dicho profesor como otros consabidos liberales ignoran que el nacionalismo es hijo legítimo del liberalismo burgués egoísta capitalista y materialista inventado por las huestes plutocráticas dueñas del poder económico y político alcanzado mediante el golpe de estado que supuso las diferentes revoluciones liberales burguesas en las Españas y en el continente Europeo. Por tanto el nacionalismo no se cura viajando, porque puedes viajar y ser todavía más nacionalista. Además fué el liberalismo político-económico del constitucionalismo español el que profundizó en el centralismo más absurdo y aberrante anulando los Fueros y el derecho consuetudinario tradicional de los diferentes pueblos de España. Por tanto el nacionalismo heredó ese centralismo absurdo en la forma localista que el liberalismo económico-político había imprimido en la primera hora, aplicado al denominado estado-nación de los liberales.







¡Y el liberalismo!; ¿cómo se cura el liberalismo económico-político? esto por lo que observo a día de hoy no se cura leyendo ni sin leer, porque todo va a base de mercantilismo individualista materialista y capitalismo egoísta de mercado, tristemente no tiene cura. Pero al fin y al cabo el carlismo sigue ahí como mosca cojonera para hacer frente a los envites de ese liberalismo que la sociedad mundial parece haber asumido a través de las directrices de los grupos plutocráticos dominantes que detentan el poder de los Estados y mercados.

miércoles, 20 de junio de 2007

EL VALOR DE LOS BIENES EN LA ECONOMÍA








El valor de los bienes, de las cosas en la economía viene determinado estrictamente, tanto a priori, como a posteriori, y según la doctrina capitalista, por la oferta y la demanda de bienes, de manera que cuando hay escaséz de un bien porque la oferta de ese bien no satisface la demanda creciente de mercado, el precio del bien deseado aumenta. Si la oferta del bien es creciente y la demanda es menor, porque los individuos de la economía no necesitan de ese bien, entonces el precio del bien disminuye.










Esta regla de la oferta y la demanda que determina el valor de los bienes materiales producidos por el hombre y de los bienes materiales existentes en el planeta se cumple de una manera clara, porque atiende a la masificación de la producción, y a la impersonalidad de lo producido en las estructuras del modelo capitalista, entre otras cosas porque no es el trabajador-artesano quien realiza las labores productivas , ya que este no es más que una pieza más del engranaje del sistema productivo, que ayuda a masificar la producción, y a acrecentar la oferta de un determinado bien, pues la especialización, la producción y sobre todo la productividad fomentará la mayor competencia de dicha empresa, pero los trabajadores de dicha empresa no son mas que meros engranajes del proceso productivo.










A dichos trabajadores se les puede hacer creer desde la empresa que sus labores y tareas, sus inquietudes y conocimientos compartidos serán estudiados y llevados a cabo en la dirección de la empresa, en sus iniciativas, en la ejecución de los proyectos, de manera que los trabajadores pueden sentirse formar parte de una nueva familia, que es su empresa, para la que trabajan, y así van olvidando, o ni se les pasa por la cabeza su situación de alienación en el trabajo.










El artesano medieval era dueño de los medios de producción, y sentía satisfacción a la hora de realizar su trabajo, de manera que el valor de las cosas, el valor del bien que ese artesano realiza, viene determinado a priori por la satisfacción y realización del bien, el hecho de como lo elavora, como lo hace, como lo trabaja, nos puede reflejar la idea de que a priori el valor de ese bien en construcción, no viene determinado por la oferta y la demanda, sino por el trabajo empleado, tiempo empleado, sacrificio empleado, utensilios y la aplicación de estos en el proceso de construcción y fabricación del bien, que aun no ha sido terminado.










En el sistema capitalista, los medios de producción pertenecen a una minoría empresarial burguesa, a los capitalistas, representado en sus acciones, y en la creación de socieadades anonimas, siendo una forma de evitar su responsabilidad final en el acto económico de producción. Los capitalistas burgueses producen de una manera indirecta, porque quien realmente produce son los trabajadores.










Cuando el bien producido por el trabajador-artesano, dueño de los medios de producción, quien no depende de los capitalistas para realizar su trabajo, cuando dicho bien sale a la venta entonces no solo entra en el precio de venta el valor del trabajo asociado a la satisfacción moral del trabajador, sino que ese bien esta sujeto en la venta al juicio público de los individuos que aspiran a adquirirlo, de forma que es a posteriori cuando entra en funcionamiento la regla de la oferta y la demanda de mercado, pues a pesar que el trabajador-artesano, a priori, le ha puesto al bien un precio de venta conforme a lo que ha creído personalmente referido al trabajo realizado; a posteriori puede verse obligado a tener que aceptar la ley de la oferta y la demanda, con lo cual dependiendo de la mayor o menor escaséz de ese bien, venderá el bien trabajado por un precio de mercado superior al valor del trabajo o inferior al valor del trabajo. Si el precio de mercado es superior al valor del trabajo, el trabajador-artesano habrá ganado en beneficio económico, el cual es integramente para su persona, por el trabajo y sacrificio realizado. Si el precio de mercado es inferior al valor del trabajo, el trabajador-artesano habrá perdido en cuanto a beneficio económico esperado se refiere.










Sólo el pequeño trabajador, el artesano que es dueño de los medios de producción es realmente libre a la hora de tomar las iniciativas del proceso productivo, no está sujeto al chantaje del prestamo de los medios de producción por parte del capitalista quien pretende resarcirse con la venta de la producción de los bienes realizada por el trabajador, arrebatandole lo que el capitalista considera el interés por los adelantos salariales y por el alquiler de los medios de producción; lo que Carlos Marx denomina la plusvalía.










El "pequeño trabajador", que es el artesano, en las sociedades pequeñas, en las aldeas y pueblos limitados puede exponer a juicio público su "obra" o trabajo realizado y como posiblemente no habrán muchas iguales, se aprovechará de la escaséz para vender el bien realizado por él, por un precio de mercado estimado muy cercano al valor del trabajo que había considerado a priori.










El valor de las cosas,en realidad, viene determinado a priori, por el trabajador-artesano dueño de los medios de producción, que posteriormente al exponer a juicio público su labor, obra, bien realizado por él, se expone a la ley de la oferta y la demanda, la cual determinará a posteriori el precio de los bienes, que no tiene porque ser el mismo que el valor de las cosas.

viernes, 15 de junio de 2007

HACE 30 AÑOS DE LAS PRIMERAS ELECCIONES "DEMOCRÁTICAS"






"30 años de partidocracia y plutocracia capitalista neoliberal"

En la tele y diversos medios de comunicación ultimamente nos vienen vendiendo lo maravilloso que fue la transición española, lo rebien que se hizo, y como aquello desembocó en las primeras elecciones democráticas donde todos los partidos políticos tenían ya reconocidos sus derechos políticos para presentarse a las primeras elecciones "democráticas" del día 15 de junio de 1977.






A finales de los años 60, el Carlismo había comenzado a manifestar de manera clara su antifranquismo; lo hizo recien terminada la guerra civil, que había contribuido a ganar para el denominado bando nacional, ayudando al golpe de Estado contra la II Republica, pero se situó en la oposición antifranquista al vislumbrar el estado fascista y totalitario que estaba fraguando el dictador Franco con la ayuda de Falange; de forma que siempre se ha considerado a los Carlistas vencedores de la guerra civil española de 1936-1939, pero los vencidos dentro del denominado bando nacional, ya que las reivindicaciones de los Carlistas, terminada la guerra civil española, no fueron tenidas en cuenta por el autoritarismo creciente y totalitario del dictador Franco.






Al terminar la guerra civil española el Carlismo estaba desmantelado, pues su prensa, sus circulos, sus militantes fueron perseguidos, cerrados, fusilados respectivamente, de forma que el Carlismo había sido manipulado por la derecha conservadora oligarquico burguesa tradicional para ganar la guerra civil y así poder conservar el poder político, económico que detentaban antes de la llegada de la II República Española. Mientras tanto las reivindicaciones carlistas, por lo que habían combatido en el campo de batalla, caían en saco roto: Dios-Patria-Fueros-Rey.






El dictador Franco uniformizó, homogeneizó y centralizó España imponiendo el modelo de la burguesía castellana latifundista terrateniente y oligarquica de los antiguos caciques liberales del XIX. Franco no hizo nada por restaurar los Fueros, ni por respetar los particularismos históricos de los hechos diferenciales de los territorios Forales, aniquilando lo que pudo, las patrias chicas o locales que defendían los carlistas. Tampoco defendió Franco al Rey Legítimo de las Españas, Don Javier I de Borbón, pues cuando pudo lo dejó a merced de los Nazis, quienes lo metieron en el campo de concentración de Dachau, de esa forma Franco eliminaba a quienes podían hacerle sombra en el poder, desterrando también a los lideres carlistas como Manuel Fal Conde. El caso es que el dictador Franco traicionó a los carlistas, sirviendose de ellos para ganar la guerra civil española.






Una vez liberado Don Javier I de Borbón, Rey de las Españas, presentó a su hijo Don Carlos Hugo de Borbón en Montejurra 1957 comenzando a mantener una posición cada vez más crítica con el régimen fascista del dictador Franco y así las concentraciones de Montejurra de finales de los 60 y los años 70 estaban plagadas de carlistas y de gentes de izquierda que pedían amnistía y libertad y la apertura democrática para España y los españoles.






Los carlistas, "¡quienes habían estado con Franco!", estaban ahora en la oposición radical al régimen franquista, formando parte y alianzas con los partidos de la oposición al franquismo en el exilio. Republicanos, Socialistas, Nacionalistas y Comunistas serían los nuevos compañeros del Carlismo en la oposición radical antifranquista, pues los Carlistas y su Rey Don Carlos Hugo de Borbón, consideraban que no era la Iglesia Católica la que estaba en peligro, sino los derechos y libertades elementales de los españoles, los cuales se estaban vulnerando permanentemente, de manos de la plutocracia fascista, y el poder aniquilador del ejercito gubernamental.
El dictador Franco y el "principe de España", Juan Carlos de Borbón, aparecían como los representantes políticos de los opresores torturadores tiranos, ante el pueblo español y los carlistas, pues habían mandado sucesivamente al exilio a la familia real legítima de los Borbón Parma, expulsando fuera de España a Don Javier I de Borbón, Rey Legítimo de las Españas, a su hijo Don Carlos Hugo de Borbón, y a sus hermanas las infantas, viéndose dicha familia real legítima sin el reconocimiento oficial de la nacionalidad española, aún incluso después de la muerte del dictador Franco.






Muerto el dictador, comienzan las maniobras gubernamentales y de los servicios secretos para que el Carlismo no sea una fuerza política importante en la sociedad española. Y de manos de Arias Navarro y Fraga Iribarne tendremos la impunidad de los comandos de la extrema derecha franquista y los sucesos terribles y criminales de Montejurra 1976, donde mueren asesinados dos carlistas de manos de los agentes de la extrema derecha que el gobierno de España de aquel entonces manda a través de los servicios de inteligencia para dividir al carlismo y confundir a la opinión pública española, para que dejen de tener en cuenta a los carlistas como una opción seria y democrática y la asocien al pasado de la guerra civil española.






El Partido Carlista denunció los hechos asesinos que fueron reconocidos por el gobierno español como actos de terrorismo en el 2006; hasta ese momento se había considerado a los sucesos y crimenes de Montejurra 76 como una pelea entre hermanos, pues las deprorables actuaciones asesinas de Sixto Enrique de Borbón, instrumentalizado por el régimen postfranquista, fomentaron un enfrentamiento falso e inexistente entre carlistas, pues quienes iban con Sixto Enrique de Borbón eran pistoleros ultraderechistas de Argentina, Chile, y Francia, los mismos que luego serían reclutados por el gobierno del PSOE de Felipe Gonzalez Marquez para formar los comandos ilegales y terroristas de los GAL para matar etarras. Así la primera maniobra gubernamental para aniquilar al carlismo sociológico fue bastante fructífera, y todo hay que "agradecerselo" a Fraga Iribarne, a Suarez y a Arias Navarro, por colaborar con la extrema derecha para acabar y destruir al Carlismo.






El Partido Carlista no era un partido corriente para el gobierno y la oligarquía financiera amiga de las reformas, no de las revoluciones. El Capitalismo Español veía en el Carlismo a su enemigo político, y más aun cuando este partido estaba dirigido por un principe de sangre real heredero reclamante legítimo del Trono Español, al ser descendiente del tio de Isabel "II", Don Carlos María Isidro de Borbón, Carlos V, Rey de las Españas.



Este príncipe de la sangre era y es Don Carlos Hugo de Borbón, Carlos Hugo I, Rey de las Españas para sus partidarios. El gobierno español no podía consentirlo pues el franquismo ya había determinado quien tendría que ser el Rey de España. Franco lo había determinado así. Nunca, nunca la monarquía española se había basado en el nombramiento de un Rey, determinado por un dictador, siendo la "legitimidad" de esta monarquía actual por la gracia del dictador Franco. Juan Carlos I de España se había convertido en Rey por la gracia de Franco.






El Carlismo de manos de Don Carlos Hugo de Borbón venía a convertirse en una amalgama revolucionaria con respecto a la dictadura franquista y al postfranquismo de antes de la transición. Esa amalgama revolucionaria que defendía el lema tradicional del Carlismo Dios-Patria-Fueros-Rey, pero que venía a concretar sus actuaciones políticas en base al Federalismo, al Socialismo y a la Autogestión fueron la causa de la alarma gubernamental al temerse las adhesiones de los grupos de la izquierda política hacia el carlismo, en detrimento de la rama liberal y su capitalismo.






Los partidos de la oposición antifranquista que habían acordado una alianza política ante la cual no consentirían su legalización hasta que no fueran legalizados todos los partidos políticos de la oposición, siendo así por ejemplo que no reconocerían ningún tipo de democracia real en España si no era legalizado el Partido Comunista de España, de la misma forma, la oposición antifranquista había llegado al acuerdo con los Carlistas para que todos fueran legalizados ante el panorama de la llegada de las primeras elecciones democráticas que se celebraban en España hoy hace 30 años, el día 15 de junio de 1977.






Finalmente fueron legalizados todos los partidos políticos por parte del gobierno excepto el Partido Carlista, de manera que los carlistas no pudieron presentarse a las primeras elecciones "democráticas", yendo sus votos a otras fuerzas políticas como mal menor ante la inmoralidad e ilegitimidad gubernamental de impedir la presencia de los Carlistas en las primeras elecciones, de manera que el Partido Carlista se había convertido ante las puertas de la democracia en España en un partido ilegal, ante la impasibilidad y connivencia del resto de fuerzas de la oposición antifranquista, quienes se presentaron a las primeras elecciones democraticas olvidando la frase de "todos o nadie", "o se presentan todos los partidos o no nos presentamos ninguno" y es que para el resto de fuerzas de la oposición antifranquista tampoco contaban los carlistas.






Despreciados por el bando nacional franquista y la derecha neoliberal burguesa,y por los otros, por la izquierda antifranquista, de una forma y de otra al carlismo se le impediría presentarse a las primeras elecciones democraticas en la España de hace 30 años.
Xavier Ferrer Bonet nos lo cuenta así:



"I es que l´actual sistema de partits polítics, que la Constitució en l ´article sisé definix com a expressió del pluralisme polític, que concurrixen a la formació i manifestació de la voluntat popular i que són instruments fonamentals per a la participació popular, no deixa de ser una utopía, dit amb tots els respectes al text constitucional, quan des de el moment que s´autorítzen, uns obtingueren la legalització inmediatament PC, PSOE, UCD, AP, etc, i el Partit Carlista, entre altres, que presentá la petició de legalització l´11 de febrer de 1977, va vore que els seus Estatuts, per sí havien índices de matéria delictiva, varen passar al Tribunal Suprem, que el 2 d´abril va emetre informe favorable, pero el Govern no el va legalitzar fins el 12 de juliol, quan ja havien tingut lloc les primeres eleccions democrátiques, el que li va impedir pendre part amb el seu nom tradicional í per tant amb moltes dificultats. Alló de la igualtat d´oportunitats, tan consustancial amb tot régim que es précie de democrátic, no es doná en aquell cas. No es necessari dír quin partit estava en el poder en aquell moment. Es necessita molt poca membria per a recordar-ho, veritat senyor Suarez?."


Xavier Ferrer Bonet; En torno a una ideología: el Carlismo. Magalia Ediciones. Biblioteca Popular Carlista.






martes, 5 de junio de 2007

¡GOOGLE LO QUIERE TODO!







La dinámica de la empresa Google es mejorar los servicios a sus clientes y para ello no se contenta con haber obtenido Youtube o Blogger, sino que ahora ha adquirido de dos jóvenes alicantinos Joaquín Cuenca y Eduardo Manchón, de Callosa de Segura y Cox, la página web Panoramio, que permite a los usuarios de Internet colocar sus fotografías en el mapa de Google Earth, esta última se trata de una aplicación para ver imágenes obtenidas desde los satélites de Google. Sobrevolando una población, aparecen lugares en los que los asiduos a Panoramio han hecho las fotografías, pudiéndose ver clickando. “Estamos muy, pero que muy contentos, por la noticia” decía Manchón; ¡hombre claro después de los siete millones que os paga Google no me extrañaría nada, y encima les contrata para trabajar en Zúrich!. Lo curioso de Google es que está actuando como un gran gigante monopolizador y captador de la concentración de servicios variados de Internet y además es un cazatalentos al contratar a quienes ve que le pueden hacer competencia. Google es un ejemplo de globalización como captador monopolizador de servicios y talentos, que por mucho que compita con Microsoft, su objetivo final es hacerse con todo el mercado de Internet. La idea de Panoramio permite cartografiar y fotografiar lugares de todo tipo desde una ruta en bicicleta a ilustrar un determinado paisaje.

Me parece muy bien que Google tenga a sus trabajadores en tan alta consideración al dejarles disfrutar de unas determinadas horas pagadas para relanzar la creatividad de los trabajadores, incluso para desarrollar la cooperación entre ellos, pues favorece el rendimiento de la empresa, pudiendo competir con Microsoft, bajo el lema utilizado: “el crecimiento que se comparte crece”. Pero la empresa, trata de hacerle creer al trabajador que ésta es muy importante en su vida y por tanto tiene que llegar el trabajador a dar la vida por la empresa, es decir, llegado el momento el trabajador sin darse cuenta convierte a la empresa en un miembro de su familia, de manera que puede llegar a descuidar a su verdadera familia para estar más tiempo trabajando para Google, porque si además Google le paga por ello, cualquier excusa será valida para preferir trabajar en Google que quedarse en casa con la verdadera familia.

Muchas empresas tratan de favorecer buenas condiciones laborales, pero estas son meramente ficticias pues nos pretenden hacer creer que se trata de unas condiciones laborales inmejorables cuando podrían ser mejorables; para que el trabajador no se preocupe de sus reivindicaciones colectivas, la empresa trata de hacerle creer a cada uno individualmente lo importante que es como pieza clave de la empresa. Esta les hace creer que son imprescindibles y así el trabajador individual sin darse cuenta queda atrapado por la red de la empresa sin ningún tipo de critica hacia la dirección, proyecta esas criticas hacia proyectos “creativos” dibujados en pizarras como si se trataran de “lluvia de ideas” que podrán comentar con sus compañeros de trabajo, su nueva familia, con la que preferirá estar.

viernes, 1 de junio de 2007

¿VUELOS BARATOS O VUELOS CAROS?







Los vuelos baratos son la máxima expresión de los bajos costes asumidos por las diferentes empresas y compañías aéreas que se están especializando en la atracción de nuevos clientes en base a captar el poder adquisitivo marginal de las familias aprovechando las ofertas turísticas existentes. La oferta turística y el marketing asociado a él potencia el deseo de las familias a viajar y por tanto incentiva la demanda de turismo. Los intermediarios que ponen en relación objetivo turístico y familias o individuos son las compañías de transporte y en este caso la de vuelos baratos. Estas compañías se caracterizaban por atender toda la demanda de clientes y al ponerse el avión en funcionamiento iba de parada en parada como si se tratara de un autobús de línea que tiene que parar en cada sitio.

Las compañías de vuelos baratos quieren canalizar la demanda turística hacia los destinos turísticos sin necesidad de tener que parar en cada parada y para ello se aprovecharán de las diferentes temporadas y promociones turísticas para ofrecer finalmente unos vuelos de bajos costes porque prescinden de personal de servicios en la atención al cliente, porque insertan nuevos métodos de autoservicio como puede ser el “abróchense los cinturones por favor, que vamos a despegar” pronunciado por una voz femenina que viene de una máquina. El caso es ahorrar costes y prescindir de personal, así obtenemos vuelos baratos. Es posible que el mobiliario del avión lo quieran adecentar para sorprender a los clientes y no defraudarlos, al hacerles creer que han viajado en primera categoría. Pero vuelos tan baratos se obtienen reduciendo costes y aprovechando temporadas bajas, pero también descuidando en la seguridad del avión; “¿Y el motor, como está el motor? No lo sé, creo que bien, la última vez que lo revisé fue hace dos años”. En fin los vuelos baratos tienen sus costes traducidos en accidentes de aviación. "¿Cómo está el piloto? ¿lo explotan mucho? ¿hace muchas horas y está a base de cafés? ¡Vamos hombre, un día de estos se la pega!". Si todas las compañías aéreas comienzan un proceso de especialización de vuelos baratos entonces habrá más afluencia de tráfico aéreo con lo cual generará mayores retrasos al haber problema en las preferencias de a que aparato le toca volar antes.

Por otro lado tenemos los costes ecológicos de transporte; ¿están internalizados esos costes en los precios de los billetes o no? ¡Ah claro, por eso son tan sumamente baratos, porque externalizamos los costes ecológicos al resto del mundo!. Si se internalizaran los costes ecológicos en los billetes de avión u otra clase de transportes, éste dejaría de ser tan barato y ya veríamos cual sería el éxito de las empresas de vuelos baratos, serían quizás ¡compañías de vuelos caros!.
El éxito del capitalismo neoliberal burgués y su globalización consiste precisamente en la afluencia del tráfico en general para facilitar los transportes de mercancías y personas. Estos transportes son ecológicamente ineficientes y despilfarradores de energía cosa que el capitalismo neoliberal burgués no quiere entender ni mejorar. Al mismo tiempo se fuerza la máquina para tratar de ahorrar costes, se prescinde de servicios tanto de atención al cliente como de contratación de nuevos pilotos, y se explotan a los que quedan en la compañía. Esto es lo que tiene volar barato que al final podemos preguntarnos si realmente estamos volando barato por el precio de billete que hemos pagado pero que a lo mejor esas baraturas son repercutibles a otras cuestiones como la seguridad o la contaminación, el despilfarro y las ineficiencias de los bajos costes de transportes que no reflejan la realidad económica ecológica y social.

LA NANOTECNOLOGÍA EN LA GLOBALIZACIÓN







La nanotecnología es la pequeña tecnología aplicada a las actuales técnicas productivas, científicas, sanitarias, educacionales-informáticas e incluso agrarias en la aplicación del riego de parcelas. En el campo de la robótica para ampliar la base de las cadenas productivas de ordenadores, coches, electrodomésticos tenemos ejemplos de la pequeña tecnología. Se trata de pequeños chips o microchips que son como la cadena de nervios de las neuronas cerebrales artificiales de la ciencia. En el campo sanitario es la reconstrucción artificial microcientifica de la biología y la química aplicada a los pacientes, introduciendo el lenguaje de las modificaciones genéticas, la creación de órganos humanos, es decir jugando a ser "Dios", con los peligros que entraña. Con la nanotecnología se pueden llevar a cabo procesos quirúrgicos que un cirujano con sus manos no podría hacer por si solo, debido a la necesidad de un instrumental especializado. Esto parece ciencia ficción y en su día lo fue. Los nuevos descubrimientos informáticos de nuevos programas y sistemas relacionados con las comunicaciones audiovisuales y robótica son ejemplos del avance de la ciencia en la pequeña escala. La pequeña tecnología en la robótica de los ordenadores y sus funcionamiento ha sido el ejemplo principal de la aplicación de la nanotecnología puesta al servicio de las empresas y de muchos ciudadanos de los países enriquecidos. Dicha nanotecnología que prospera y se especializa constantemente provoca un aumento en la brecha de pobreza entre los países enriquecidos y los países empobrecidos en detrimento de estos últimos pues si bien los nuevos avances técnicos provocan un abaratamiento de los precios de los productos derivados de las nuevas tecnologías, los frutos de la tierra es decir el precio de los productos agrarios sigue estando por los suelos en el precio de mercado a nivel mundial, siendo la conclusión que la relación real de intercambio entre los productos derivados de tecnología avanzada y nanotecnología en comparación con el valor añadido de los productos agrarios sigue siendo decreciente en perjuicio del mundo rural mundial y los hijos del campo. Esta presencia de la nanotecnología y las nuevas tecnologías acrecienta la brecha de pobreza entre los países enriquecidos y los países empobrecidos. La adquisición de nuevas formulas tecnológicas y de la nanotecnología para los países empobrecidos es un reto inalcanzable tal y conforme está planteado el sistema, pues los países empobrecidos tan solo se quedan con las migajas de las antiguas tecnologías que los países enriquecidos ya no quieren y pueden prescindir de ellas sin importarles que los países empobrecidos las utilicen porque saben sobremanera que no serán competitivos con esas formas productivas anticuadas que supone la aplicación de antigua tecnología. La utilización de la nanotecnología a nivel mundial y cotidiano se refleja en la utilización del ordenador y más en los ordenadores portátiles mucho más estilizados. Sin embargo los continentes como África y sus habitantes no tienen acceso a Internet ni a las nuevas tecnologías, y mucho menos a la nanotecnología. Y el posible interés de que continentes como África tengan acceso a Internet es para imponerles por falsa necesidad las estructuras capitalistas y neoliberales globalizantes que exige el libre mercado y la plutocracia internacional, no tanto para compartir tecnologías avanzadas que los puedan sacar de la pobreza permanente en la que están sumidos.
Por otro lado recordemos que la incorporación de las nuevas tecnologías en los sistemas productivos y por tanto de la nanotecnología, nos retrotrae salvando las distancias al proceso intensivo de capital llevado a cabo en el siglo XIX por la burguesía capitalista, y ello supuso prescindir de mano de obra trabajadora especializada, por otra minoritaria cualificada. La introducción en el proceso productivo de la nanotecnología impone la necesidad de dejar de lado la economía fisiocrática para adoptar otra forma económica basada en los microchips y la robótica de los ordenadores y computadores aplicables a todos los campos económicos inimaginables pero con el coste de oportunidad de renuncia de la economía real ecológica natural tradicional. Y no solo esto sino que dicha introducción tecnológica impone un conocimiento exhaustivo y permanente para muchos trabajadores que se cualifican en este tipo de mano de obra asociada a la nanotecnología y su aplicación, ello elimina y margina a la mayor parte de la sociedad al acceder a puestos de trabajo, que por mucho que tenga acceso a Internet desconoce estas nuevas tecnologías, quedando sin trabajo por estar acostumbrados a un tipo de trabajo especializado. Es decir, por un lado tenemos un grupito de trabajadores minoritarios altamente cualificados por su conocimiento sobre las nuevas tecnologías y la nanotecnología, y por otro lado tenemos un gran grupo de trabajadores que no tienen esos conocimientos científicos, siendo en su mayoría trabajadores con puestos de trabajo que van desde la especialización hasta un bajo grado de cualificación asociado a tecnologías obsoletas, quedando finalmente dos grupos bien definidos uno perteneciente al G-8 asociado a las nuevas tecnologías y a la nanotecnología y al proceso cualificador de parte de sus trabajadores más capacitados y avanzados que son una minoría privilegiada, y por otro lado trabajadores de los países empobrecidos que tienen puestos de trabajo muy especializados. La innovación constante y permanente que supone la globalización económica internacional para estar al día en la locomotora del liderazgo económico impone unos altos grados de competitividad, la asunción del riesgo y la introducción de nuevas tecnologías en el proceso productivo y de marketing publicitario y la máxima expresión de ello es Internet. No es de extrañar que la reacción de muchos trabajadores en el siglo XIX fuera la destrucción de las máquinas que les dejaban sin trabajo, y por tanto sin ingresos para alimentarse. La invención de las máquinas y las tecnologías y las nuevas tecnologías y ahora las nanotecnologías estaban basadas en la supuesta intención de hacer trabajar a las máquinas para que el ser humano se dedicara a la vida contemplativa y ociosa, sin embargo desde el siglo XIX hasta la actualidad observamos que la incorporación de maquinaria y nuevas tecnologías han servido para masificar la producción y concentrar la actividad económica empresarial en pocas manos recurriendo a la alienación del trabajador, prescindiendo al final del mismo a favor de la intensificación de capital y ahora de tecnología. ¿habrá que cualificar la mano de obra de todos los habitantes del Planeta Tierra para que tengan las mismas oportunidades? ¿Abandonarán los seres humanos la actividad agraria? ¿Inventaremos robots con la nanotecnología para que nos trabajen la tierra y luego reclamen además su “derechos roboticos” para tratarlos dignamente? ¿ Se sublevará la máquina contra el hombre? ¿hasta que punto el ser humano controla las tecnologías? ¿hasta que punto el ser humano juega a ser Dios? ¿ por qué el ser humano se empeña en transformar todo lo que le rodea queriendo perder su antigua relación con el Planeta Tierra sumergiéndose en la “capsula científica” jugando a ser Dios?
Podemos hacernos todas estas preguntas y muchas más al vislumbrar la rapidez de acción de un mal denominado progreso que puede convertirse a los efectos reales en un autentico retroceso. Como dice Al-Gore en su película: antiguos hábitos, refiriéndose a los hábitos liberales y capitalistas propios de la sociedad de consumo + nuevas tecnologías = destrucción del Planeta.
Hemos estudiado la globalización actual atendiendo a ejemplos y casos puntuales de los denominados “triunfadores y beneficiarios de la globalización” siendo estos empresas y elites privilegiadas, obviando los efectos negativos y perniciosos de la globalización; la brecha tecnológica de la pobreza es un efecto negativo y por tanto la nanotecnología se convierte en muy discutible para el Carlismo y los pequeños entes particulares y diferenciales amenazados por el proceso económico centralizador globalizador.

LAS IGLESIAS PROFANADAS POR EL CAPITALISMO NEOLIBERAL BURGUÉS







Pedro J Ramírez desde el MAGACINE de su periódico EL MUNDO del domingo 22 de abril de 2007, me llama a la calma ante la malísima noticia que contemplo con estupefacción y asombro que lleva hasta la más absoluta indignación, diciéndome:

“No se asusten. Las escenas que van a contemplar no pertenecen a ningún artista con intención de frivolizar sobre lo más sagrado. Se trata más bien de todo lo contrario, de conservar para la posterioridad el arte y la estructura de los que durante siglos han sido templos cristianos. Su mal estado de conservación, que amenazaba incluso con la ruina, animó a la Iglesia a venderlos o alquilarlos a empresarios privados. El resultado, a la vista está: restaurantes, cafeterías e incluso bares de copas ocupan ahora el espacio dedicado hasta entonces a la oración”.

No me asusto Pedro J Ramírez, ni de usted ni de los que toleran semejante espectáculo, simplemente me indigno, como diría el humorista Luís Piedrahita, si me quedara un mínimo de humor después de tan semejante noticia. Vamos hombre! Ni los Comunistas hubieran dedicado las Iglesias como restaurantes, cafeterías, bares de copas; ellos las habrían dedicado como centros de museos y escuelas, a parte de almacenes y cuadras, todo menos para la oración y el hecho de compartir la casa de Dios entre Cristianos.

Durante los años de la Segunda República Española los dirigentes de la derecha liberal conservadora y de la extrema derecha nos hablaban de la importancia de las fabricas y la producción, de la propiedad privada y de la familia así como de la cuestión y la defensa de la Religión Cristiana Católica. Ante el anticlericalismo creciente que mostraban las huestes izquierdistas del denominado Frente Popular, un anticlericalismo izquierdista heredado por los partidos de derechas como el Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux y el movimiento Blasquista de Blasco Ibáñez, que además era en parte explicable por la actitud que mostraba la jerarquía Católica Española de sometimiento a las estructuras de capitalismo liberal burgués que la oligarquía financiera burguesa venía imponiendo a los pueblos de España desde el año 1833 con la ayuda del golpismo y militarismo del ejercito gubernamental instrumentalizando a lo que tradicionalmente había venido uniendo a los Españoles desde antaño: Religión y Monarquía.
Los lamentables acontecimientos que supuso la guerra civil española, una perdida moral, material, social, etc. irreparable donde se enfrentaron dos bandos uno denominado por la historiografía oficial como bando nacional y el otro como bando republicano. Ambos bandos representaban concepciones ideológicas, económicas y políticas distintas. Las estructuras económicas defendidas por el bando nacional eran sobre todo capitalistas, porque se apoyaban en el latifundismo terrateniente oligárquico para propulsar el capitalismo mercantil y posteriormente el financiero. Representaba a los herederos de quienes desde 1833 se habían venido adueñando ilegítimamente del Comunal de los Municipios y de las tierras de la Iglesia, a través de la dominación de las estructuras del Estado Burgués Español, que nacionalizaría las tierras para venderlas al mejor postor, de manera que propiciaría una reforma agraria liberal que beneficiaría únicamente a los nuevos ricos, comerciantes, agiotistas, especuladores, financieros, capitalistas, dueños de las tierras robadas injustamente. La Iglesia Católica en principio parecía oponerse a la imposición liberal burguesa, al percibir la expropiación y robo de sus tierras por las huestes liberales capitalistas, pero posteriormente un reconocimiento oficial por parte de los gobiernos liberales burgueses del mantenimiento de la Iglesia Católica mediante presupuesto de culto y clero y posteriormente mediante los sucesivos concordatos y financiación estatal de la Iglesia Católica hicieron posible la postración de la jerarquía Católica ante el poder político-económico que representaba la revolución liberal burguesa, que era la de los herederos conservadores de la misma, es decir la derecha política española, por ello burgueses, financieros, capitalistas, usureros, banca nacional e internacional, multinacionales, transnacionales, etc, interesados en su conservación. Todos ellos representan a la derecha política conservadora y liberal defensora de los intereses del comercio de las ciudades y de las industrias. Esta derecha nacionalista esgrimía la defensa de la Religión y la Monarquía instrumentalizadas ambas por ellos, para defender realmente sus verdaderos intereses de lucro y beneficio propiciados por el capitalismo que representaban. Mientras que el bando republicano defendido por el Frente Popular era un cúmulo de agrupaciones izquierdistas desde las más moderadas a las más radicales que señalaba la importancia de lograr una verdadera reforma agraria de repartición de tierras que se había hecho mal durante el siglo XIX, y que solo había beneficiado a los nuevos ricos comerciantes burgueses convertidos en terratenientes quienes impedirían a toda costa el proceso de reparto de tierras para los campesinos.
El anarquismo era una de las ideologías más importantes entre el pensamiento de numerosos campesinos que tenían hambre de tierras, y que observaban desde el inicio de la II Republica que no se favorecía su situación, a pesar de las diversas expropiaciones que había llevado a cabo el gobierno republicano a favor de dicha clase jornalera y campesina de reconocimiento de la titularidad de la tierra, en perjuicio de los herederos de quienes habían usurpado la tierra en el siglo XIX al pueblo y a la Iglesia. Las políticas del Frente Popular estaban encaminadas en pretender solucionar numerosos problemas económicos y políticos que había por aquel entonces en España, aunque lo peor fue el no centrarse en solucionar principalmente los verdaderos problemas y males que aquejaban a la población española de aquella época: el hambre, la desnutrición y la pobreza asociada a la no titularidad y no reconocimiento oficial de la propiedad de la tierra. La rama más anticlerical y liberal de la izquierda pretendía la disolución que consiguió de la Orden de los Jesuitas y prácticamente su destierro, se empeñaron en terminar de expropiarle a la Iglesia Católica la posibilidad de realizar sus tareas y labores sociales asociadas a los valores cristianos, encargada de las leproserías, hospitales, orfanatos y numerosas obras sociales y caritativas que la Iglesia venía realizando para desempeñar su labor social cristiana. Algunos liberales anticlericales influenciados desde posiciones Lerrouxistas y Blasquistas, veían mal la influencia de la Iglesia Católica en la sociedad española y para ello era menester apartarla del pueblo y por tanto de sus labores sociales asociadas al mantenimiento de hospitales, orfanatos, etc., que el Estado no podía mantener porque no tenía los suficientes ingresos; no obstante el anticlericalismo político de la II Republica tuvo gran fuerza y presionó para apartar a la Iglesia del pueblo, en lugar de haber mantenido una actitud a favor de la integración didáctica y cooperativa, pues la enseñanza pública que pretendía el Estado Republicano no tenía porque haber ido en contra de aquellos maestros que eran los curas, no tenía el gobierno de la II Republica Española porque haber disuelto la Orden de los Jesuitas, porque aquello realmente no formaba parte del verdadero problema social a resolver, el cual era el hambre de tierras. Es posible que la II Republica tuviera buena voluntad, pero es evidente que fueron demasiados problemas los que quisieron resolver, para quien mucho abarca poco aprieta, y que verdad fue porque la II Republica comenzó a tener enemigos por todas partes. Parte de los militares por la disolución de una o dos de sus academias más prestigiosas y porque consideraban que España se rompía al abrazar el mismo pensamiento político que el de la derecha conservadora y liberal de la España del siglo XIX; gran parte de la Jerarquía Católica que veía peligrar su influencia en la enseñanza y en los sectores donde desempeñaba su labor social cristiana; los terratenientes latifundistas y la oligarquía capitalista burguesa que veía peligrar sus monopolios económicos. Estos grupos fueron los que realmente formaron parte del bando nacional.
Los Carlistas eran gentes pertenecientes a los distintos pueblos de España y tuvieron que decantarse entre uno de los dos bandos. El Carlismo nunca había sido republicano aunque se había sublevado alguna vez junto a los republicanos durante el siglo XIX en Catalunya, tampoco era precisamente anticlerical al considerar beneficioso la labor evangélica y social desempeñada por la Iglesia; de forma que el Carlismo se puso del lado del bando nacional, al considerar que desde el bando republicano se atacaba a su Fe Cristiana Católica y se desmembraba las Españas. La derecha política española había aireado los valores de patriotismo, la defensa de la religión, la propiedad y la familia, muy propios de ellos, que coincidían con los Carlistas salvando algunas distancias en cuanto al concepto de propiedad, y el concepto a lo que equivaldría lo de patria. Para la derecha la propiedad privada era algo heredado por la revolución liberal burguesa que sus antepasados habían protagonizado, de forma que consideraban la propiedad privada como algo absoluto y acumulativo en lo referente al capital financiero, ya que habían adoptado el capitalismo como sistema de organización económico, heredero históricamente del Calvinismo Protestante por dicho factor de acumulación de capital. Mientras que la propiedad privada para el Carlismo equivaldría a la defensa de la restauración de las propiedades comunales de los municipios, la pequeña propiedad minifundista y la enarbolación del principio de justicia social por el que se defendía el derecho de los campesinos a tener una parcela agrícola minifundista, es decir la propiedad bien repartida de forma equitativa tomando como ejemplo de propiedad las zonas del minifundismo agrícola del norte Vasco-Navarro. La derecha conservadora y liberal entendía la propiedad privada de forma absoluta y la basaba en el latifundismo agrícola y terrateniente de las grandes propiedades de la meseta y el sur peninsular. Mientras que la derecha política española defendía la propiedad privada absoluta latifundista terrateniente, el carlismo defendía la propiedad privada agrícola minifundista y la restauración del comunal de los municipios. La propiedad privada absoluta para el carlismo era ininteligible, porque fuera como fuere el mercado, fuera cual fuere la situación del contexto social era aceptado por la derecha legalista pero no por el carlismo legitimista, ya que mientras que el legalismo se preocupaba por el buen funcionamiento de las instituciones políticas liberales, el legitimismo carlista se preocupaba por la justicia social. Es decir si existían imperfecciones en el contexto social que rechazaban el principio de la justicia social, para los legalistas conservadores y liberales constitucionalistas todo funcionaba correctamente, mientras que para los carlistas se vulneraba el principio de justicia social, de ahí que legalidad no sea lo mismo que legitimidad. Sin embargo tristemente estas diferencias entre el carlismo y la derecha no se pusieron encima de la mesa cuando la cuestión era defender el tesoro de la Fe, así el Carlismo dejaba de defender algo propio, por algo que consideraba también propio: la defensa de Dios, la Religión, sus templos y manifestaciones libres religiosas.
El otro punto es el de Patria; para la derecha la patria era España, uniformada, centralizada, donde el Español se confunde con el Castellano. Que Catalunya presentara su proyecto estatutario (Estatuto de Nuria), o que los Vasco-Navarros hicieran lo propio con el Estatuto de Estella, para los militares esto era traición a la nación, que para ellos y la derecha política española es España. El problema de la derecha política española es que confunde España con el Estado Español y en este hecho de cosas piensan en la imposición de la uniformización y la centralización política. Los Carlistas participaron en la formulación y constitución de los proyectos estatutarios Vasco-Navarro (Estatuto de Estella) y Catalán (Estatuto de Nuria); para los Carlistas España no es el Estado Español, porque España no es ningún coto cerrado de ninguna clase social, que implique la denominación Estado o Estamento Burgués de dominación de España por dicha clase. Así la patria Española para los Carlistas aparecería como la Confederación de Nacionalidades Históricas expresada en la restauración de los diversos Reinos, Señoríos y Principados Españoles, sus Fueros, buenos usos y costumbres, mientras que para la derecha legalista conservadora y liberal España era el Estado Burgués Español.
Ante los ataques a los edificios religiosos y a las manifestaciones religiosas por parte de las huestes anticlericales el Carlismo se puso del lado de los que supuestamente defendían la Fe Católica, es decir del lado de la derecha legalista constitucionalista conservadora centralista oligárquica burguesa, que había sido enemiga del Carlismo en las anteriores tres guerras carlistas. La derecha legalista conservadora oligárquica burguesa española acusaba a los comunistas de pretender la aniquilación de la Fe Cristiana Católica, siguiendo el empeño de dicha afirmación al constatarse los hechos históricos que supusieron el conflicto civil de 1936 a 1939, donde se presentaba a las huestes izquierdistas anticlericales como enemigas de las manifestaciones libres religiosas y los edificios religiosos. El Comunismo sirvió de excusa a las huestes defensoras del capitalismo oligárquico burgués, para apercibir a los carlistas, de que el verdadero enemigo era aquel que profanaba los templos religiosos en nombre del comunismo, utilizándolos como almacenes, museos, escuelas, talleres, en lugar de utilizar dichos templos como centro de oración, pues las manifestaciones religiosas públicas estaban prohibidas por los comunistas. La verdadera intención de la derecha política española al apercibir a los carlistas de dicha observación era la defensa de los intereses económicos y políticos de la derecha legalista conservadora oligárquica burguesa, la defensa del sistema capitalista y su mercado. Los Carlistas, son gentes nobles que creen en principios, y creyeron en los principios por los que se luchaba en el campo de batalla; lograr la libertad de poder llevar a cabo las manifestaciones públicas religiosas y la protección de los templos religiosos que habían sido atacados por las huestes anticlericales.
Tristemente hoy me encuentro con que los herederos de aquella derecha política legalista oligárquica burguesa, instalada en la Unión Europea y en España, que señalaba a las huestes izquierdistas anticlericales y al sistema comunista como enemigo materialista profanador de la Fe Cristiana Católica, de sus templos y manifestaciones religiosas para defender sus intereses económicos burgueses capitalistas; son hoy los mayores profanadores de Templos religiosos desde la agresión anticlerical que supuso el comunismo, pues lo hacen desde el legalismo y el constitucionalismo oficial al instituir la libertad de mercado que implica los derechos de dicha burguesía capitalista oligárquica sobre los Templos Cristianos que están siendo profanados al abolir legalmente del Templo la oración. El neoliberalismo capitalista globalizante se ha creído que puede imponerle a los Cristianos la ley del mercado, y que no diremos nada ante dicha profanación mercantil de los templos cristianos, por el simple hecho de acatar la propiedad privada y la defensa legal del mejor postor, impuesta por el sistema. Entiendo la dificultad creciente de la Iglesia Católica para la conservación y mantenimiento de los edificios religiosos, pero lo que no puedo comprender es que dichos templos alberguen ahora restaurantes, cafeterías, bares de copas que ocupan el espacio que antes se dedicaba a la oración. Esta falta de respeto a los templos religiosos cristianos por parte de la civilización occidental heredera directa de la revolución liberal burguesa y sus conservadores herederos hoy representados en los partidos conservadores y progresistas liberales los cuales nos ofrecen una sociedad de consumo y materialista sin principio alguno, es consecuencia de la introducción del modelo y sistema de mercado del que nuestra sociedad está imbuida, como consecuencia de haber defendido en España al bando nacional, un bando capitalista, mercantilista, que no luchaba por principios sino por intereses económicos capitalistas burgueses y liberales, pues si bien en el campo de batalla se mataban los idealistas y los defensores de ese Don Quijote de la Mancha, en la retaguardia se preparaba la instauración del régimen capitalista de mercado de la oligarquía burguesa y capitalista. Esto es lo que tenemos hoy; la profanación de Templos Cristianos en Europa por parte de las huestes conservadoras liberales burguesas que decían defender la Fe Cristiana Católica, cuando lo que defienden es el interés y beneficio lucroso económico del capitalismo materialista y consumista. El patrimonio histórico y cultural lo debe conservar el Estado. La Corona Legitimista para los Carlistas será la institución subsidiaria que mantenga la conservación de los edificios y templos religiosos, no solo por el motivo religioso y la importancia que tiene para nosotros los Cristianos Católicos, sino por el deber de la Corona en su caso, o el Estado del mantenimiento del patrimonio histórico y cultural de un país, de manera que no puede ser posible la conversión de los centros religiosos en bares de copas, cafeterías y restaurantes. Los defensores de la propiedad privada absoluta como son los neoliberales capitalistas no lo tienen claro, pues su proyecto es la privatización y la mercantilización de todas las cosas, incluida la Religión y la Fe Cristiana representada en la entrada en los Templos Cristianos de los mismos mercaderes que Jesús se vio obligado a expulsar a latigazos por la profanación consentida de la Casa de Dios por el pueblo Judío, que utilizaba el Templo para la comercialización de bienes ajenos a la oración y al templo religioso. Por mi parte mi rechazo total a este tipo de profanación realizada y tolerada desde las estructuras capitalistas de mercado y sus defensores quienes no nos engañarán más a los nosotros los Carlistas. Quedando entonces claro, que no es la Iglesia quien domina a la Banca y a las Multinacionales, sino todo lo contrario.