domingo, 24 de junio de 2007

LA CONSTITUCIÓN EUROPEA Y LOS INTERESES DE ESPAÑA







Existe una manía acérrima y consecutiva de imponer en Europa una Constitución, Tratado o como se quiera llamar, sin la posibilidad de referendos vinculantes y realmente democráticos en el caso de España, donde las posiciones políticas sean explicadas a los ciudadanos y no traten de engañarnos como si fuéramos borregos a través de campañas publicitarias de márketing político, como la que hizo el PSOE dirigida a los jovenes españoles para que votaran SI a la Constitución Europea, con la bebida refrescante del futuro: "referendum plus, si a tu futuro", "Vota SI a Europa".







El caso, es dejar sin soberanía política propia, sin determinación de ninguna clase a España. Se ha cedido la soberanía monetaria y nos han limitado la aplicación soberana de la política fiscal, amputando la soberanía y los intereses de España.




José Luis Rodríguez Zapatero (ZP), el PSOE y el PP promovieron el SI a la Constitución Europea, una constitución que ponía a España en una situación en la que tendría que pactar con más paises para defender sus intereses político-económicos en la UE; a diferencia del anterior acuerdo de Niza que le proporcionaba la posibilidad de aliarse con menos paises para defender los intereses de España en la UE, teniendo la posibilidad de bloquear cualquier decisión política mayoritaria del resto de socios europeos ajenos a la defensa de los intereses españoles.




Es decir, que con la aprobación de la Constitución Europea habrían salido más beneficiados paises como Francia o Alemania por su mayor peso poblacional, ya que las decisiones políticas se llevarían a cabo por las mayorías poblacionales y en este sentido España perdía completamente una buena posición en la UE, quedando practicamente al margen.




Gracias a Francia y a Holanda esa constitución que amputaba lo que le quedaba a España de soberanía, no ha salido adelante. Lo curioso, sin embargo, es ver los comportamientos de ZP y el PSOE por un lado y los del PP y Mariano Rajoy por otro, pues ambos promovieron el SI a la Constitución Europea, mermando así la soberanía política española, convirtiendo al país en un ente segundón. Ante el triunfo del NO en Francia, observamos que tiene más peso el NO francés que el SI español. ¿Es este el proceso democrático de constitución y construcción europea donde la asimetría se impone por doquier relegando a España a un tercer y cuarto puesto en las decisiones importantes de la UE que le afectan principalmente?




El señor ZP para hacerse la foto, presume de estar de acuerdo en todo lo que dicen sus socios mayoritarios de la UE sin preocuparse en defender la garantía de la soberanía política española, que España tenga la capacidad de bloquear cualquier decisión política ajena a sus intereses en la UE, aliándose con el menor número de países posible, y eso lo garantizaba el acuerdo de Niza.




Pero a ZP le da igual, porque por lo visto está más preocupado que las decisiones políticas en la UE se tomen por mayorías de peso poblacional, y esto perjudica claramente a España en la UE, al defender sus intereses.




El PP y Don Marianico, salen ahora diciendo que si los intereses de España, que si patatín y patatán, ¡no se aclaran ni ellos!. Si en Niza estábamos mejor, ¿por qué Don Marianico y el PP se posicionaron a favor de la Constitución Europea pidiendo el SI? ¿por qué ahora salen diciendo que gracias a la intransigencia polaca, España no pierde su capacidad inicial de bloqueo en las decisiones "unilaterales" de la UE?. Alegan esto simplemente porque están en la oposición al PSOE, pero el resultado hubiera sido el mismo, ya que el SI pepero a la Constitución Europea lo prueba con creces. El PP tampoco hubiera defendido entonces, los intereses de España en la UE, solo los hubieran defendido comprobando la intransigencia de terceros paises como Polonia, para no quedar manchados.




ZP, el PSOE y el PP piensan que lo mejor es hacerse la foto con sus socios y aliados europeos, antes que defender la capacidad de bloqueo de España en la UE ante las decisiones políticas mayoritarias y unilaterales de esos mismos socios y aliados que pudieran perjudicar nuestros intereses.




El neoliberalismo capitalista globalizante que inspira las actuales instituciones de la UE, el control de la burguesía capitalista de dichas institucciones, se convierte en la suerte de la derecha y su dominio parcelario capitalista que tratan de hacer de Europa la seguidilla y defensora de los EEUU de Norteamérica, y potenciar la Alianza Atlántica y todas esas americanadas importadas e impuestas a nuestros pueblos de Europa. Por otra parte la alternativa de la izquierda política Europea no es nada alentadora al potenciar un estado burocrático estatalista y funcionarial denominado EEUU de Europa, un Estado federal con capital en Bruselas, con un presidente electo por los medios de comunicación y el marketing político, con la presencia absoluta de dos grandes partidos. La historia de siempre, es aniquilar los particularismos locales y tradicionales de los diversos pueblos de Europa, incluidos los de España, reduciendola a una simple provincia europea, región dependiente que mendiga migajas a la UE.






Cualquier tratado constitucional puede perjudicar seriamente a la soberanía española, el que se ha aprobado ahora con Sarkozy y los hermanos polacos es muy parecido al acuerdo de Niza.




ZP dice sí a todo lo que le digan Sarkozy y los hermanos polacos, pues a él le da igual defender los intereses de España en la UE; hace tiempo que tiró la toalla al respecto. El objetivo principal es hacerse la foto y quedar bien con los líderes europeos, creyendo que esta actitud le valdrá la comprensión de aquellos socios que no comparten los intereses de España, ni los defienden, sino que la perjudican anulando la capacidad de bloqueo española en las instituciones europeas.




Polonia habrá quedado mal ante los lideres europeos por intransigente, pero ha sabido defender su posición, sus intereses, su identidad y entidad soberana, a pesar de su ultracapitalismo, diciendo NO a los centralistas de Bruselas y Extrasburgo. Gracias a ello la soberanía española a salido menos perjudicada, no por la defensa de la soberanía española realizada por nuestros políticos en la UE, sino por la intransigencia polaca al no permitir que le anulen sus socios la capacidad de bloqueo político ante las decisiones adversas unilaterales que se tomen desde el gobierno de la Unión. España conserva esa garantía de bloqueo, tristemente sin mérito própio.




Habría entonces que ver cuales son los intereses de España: ¿los de la burguesía capitalista derechista o los de los pueblos de España?, los que realmente se defienden en la UE. El caso es que perdemos soberanía y buena posición política con la manía de introducir una constitución asimétrica en Europa.