lunes, 21 de mayo de 2007

LA TEMÁTICA DE MI BLOG







Mas bien este blog debería llamarse: "La globalización contra los particularismos locales y tradicionales establecidos en el planeta Tierra, representados por los diferentes pueblos del mundo, incluidos los pueblos de España", de manera que podría resumirse como: "La globalización contra el Carlismo", pues en realidad el ente agresor y opresor que intenta acabar con los particularismos históricos locales es la globalización, por ello el Carlismo como representante de los diferentes pueblos de España, intenta defenderse de dicha agresión deshistoricista, e imposición del individualismo egoista capitalista y materialista.
La creencia errónea de muchas personas al defender un modelo económico les imprime una falsa sensación de pensar que no están ideologizados con frases como: "dejando de lado la ideología...". En realidad un determinado modelo económico implica la defensa de un modelo político, de forma que resulta imposible dejar de lado la política, cuando se defienden planteamientos económicos. Por tanto defender el neoliberalismo capitalista implica defender unas estructuras dictatoriales o de democracia formal donde la plutocracia es la dueña del poder político-económico impulsando una tendencia de derechización de la sociedad caracterizada por el individualismo egoista capitalista, la sociedad de consumo y del poder adquisitivo, el materialismo consumista y el capitalismo de mercado, perdida de valores culturales y tradicionales de los diversos pueblos a los cuales se les arrebata sus tradiciones y se les impone el capitalismo neoliberal de mercado, destruyendo sus lazos y ámbitos colectivos para promoverles el individualismo egoista y materialista de la sociedad capitalista de consumo, deshistorizando a los pueblos para convertir a los habitantes en individuos-ciudadanos.









El Carlismo nació como un fenomeno dinástico expresado en un partido político que reivindicaba una serie de derechos para los pueblos de España como eran los Fueros, su fisonomía antiliberal y anticapitalista eran caracteristicos en las reivindicaciones populares de rechazo a la liberalización y privatización de las tierras y a la reforma agraria liberal, y de rechazo al capitalismo liberal burgués que promocionaba la concentración de la propiedad de la tierra en pocas manos. El Carlismo defendía la pequeña propiedad minifundista, el pequeño comercio, las pequeñas estructuras locales tradicionales que se vieron sorprendidas por la introducción del capitalismo liberal burgues en el XIX, y ahora en el XXI por la globalización neoliberal capitalista heredera de aquel capitalismo. La protesta carlista sigue siendo la misma que antes, primero como rechazo del capitalismo y sus estructuras individualistas tendentes a la concentración de tierra y capital en pocas manos, en manos de latifundistas terratenientes, o como es el caso hoy en manos de las multinacionales, las transnacionales y la banca universal.








a) La globalización es la fase máxima a la que el Capitalismo Liberal Burgués ha llegado, desarrollandose con la ayuda de las nuevas tecnologías de la información, la nueva economía, y la nanotecnología.













b) La globalización fomenta la concentración de empresas apareciendo las transnacionales y las grandes entidades financieras.













c) El Carlismo nació precisamente como rechazo por parte de los pueblos de España a ese capitalismo incipiente imprimido por las revoluciones burguesas a lo largo de la historia, hoy también se opone a esta última fase capitalista que representa la globalización neoliberal de concentración empresarial e imperio de las grandes superficies.













d) El rechazo viene por diferentes motivos mostrados por la agresión propiciada por la globalización a los siguientes niveles:














1.- Ecológico-Ambiental-Tradicional: obción fisiocrática antiliberal expresado por un socialismo comunalista.













2.- Soberanía política, cultural e identitaria de la diversidad de pueblos agredidos por la globalización.













3.- Defensa y respeto de los hechos históricos diferenciales particulares locales y territoriales, frente a la deshistorización de los pueblos, y la inmersión de éstos en la sociedad individualista, materialista y consumista capitalista.













4.- Rechazo de la abolición Foral por ser ejemplo de entromisión foranea e impulso de la deshistorización de los pueblos que permite la integración mercantil de la globalización y la alienación de los ciudadanos en la sociedad materialista capitalista de consumo, con la consiguiente perdida de valores culturales, religiosos, etc.













5.- Globalización que vulnera los Fueros, la Soberanía, y la Autogestión de los Pueblos y que favorece el gobierno económico y político de las transnacionales, las multinacionales, la banca financiera universal, fomentando la ocupación de la plutocracia liberal en el poder político-económico.













6.- Incrementa la brecha entre ricos y pobres valorada por la teoría de la Relación Real de Intercambio, debido a las asimetrías del Valor Añadido Bruto, por un lado de la producción agraria y por otro de la industrial-servicios; resultando ser también un enfrentamiento entre mundo rural y orden industrial, siendo el ganador este último expresado con el desmatelamiento del mundo rural.













7.- La globalización propicia un desorden mundial provocando guerras por parte de compañías y grandes empresas comerciales por querer adueñarse de recursos de países empobrecidos como el mineral coltan, diamantes, petróleo. Ese desorden provoca inestabilidades territoriales fomentando los desplazamientos emigratorios. La liberalización, la competitividad, la asimetria del poder adquisitivo, se convierten en la ley de la selva del salvese quien pueda













8.- A todo esto le sumamos la insostenibilidad del crecimiento económico y la falta de reglas del juego, muchas veces impuestas por las entidades economicas con gran poder son las que finalmente hacen y deshacen su globalización.












La globalización es una amenaza para los entes pequeños y particulares diferenciales, para el pequeño comercio, para los particularismos locales tradicionales y culturales y es una gran oportunidad para las grandes superficies y corporaciones económico-financieras, las cuales quieren alienar a la población sometiendolas en la sociedad materialista y capitalista de consumo.













La soberanía política popular está en regresión, solo la plutocracia y sus grandes capitales aprovecharán la globalización para imponer su monopolio mundial, de forma que la globalización se convierte en reto y oportunidad para los grandes, mientras que para los pequeños resulta una amenaza aniquiladora.













+ INVERSIÓN + DESARROLLO + INNOVACIÓN + COOPERACIÓN pueden paliar efectos negativos de la globalización que tiende a la concentración de tierras, empresas y capital en tan solo unas pocas manos, esas pocas manos son la plutocracia internacional universal. La globalización fomenta el monopolio porque juega con los agentes que tienen un mayor poder adquisitivo, agentes juridicos impersonales a los que resulta muy dificil imputarles injusticias cometidas por ellos.




Por ello frente a la GLOBALIZACIÓN: AUTOGESTIÓN, donde la Corona Carlista Subsidiaria proteja a los entes particulares y diferenciales del proceso uniformizador, globalizador y centralizador denominado globalización tendente a la concentración de la propiedad en pocas manos. La Corona Carlista tendrá que garantizar la existencia de la pequeña propiedad minifundista, el pequeño comercio, las pequeñas superficies en consonancia con el medio ambiente y la fisiocracia económica, así como garantizar la existencia del Comunal de los Municipios y del Socialismo que frene el proceso de liberalización, privatización y concentración, que fomenta la globalización neoliberal capitalista.