miércoles, 2 de mayo de 2007

EL SAQUEO PROPICIADO POR LA GLOBALIZACIÓN







Leo en XLSemanal, revista del 18 de marzo de 2007, en su portada: ¿Quién se va a forrar con el deshielo?; y responde: Gobiernos y Multinacionales compiten por las riquezas del Ártico.
El recalentamiento global que sufre el Planeta Tierra debido a las emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo de carbono, se convierte en el mayor aliado de las multinacionales gracias al deshielo global y en particular al deshielo del Ártico, pues tratan de explotar una tierra de nadie sin leyes que la protejan. Las riquezas de dicho territorio Ártico es Petróleo, Gas Natural, Diamantes entre otros.
Islas pesqueras como la de Melkoya, siete años después se ha convertido en una gigantesca planta de gas licuado. El 25% de las reservas de petróleo sin explotar se encuentran en el Ártico, y el deshielo convierte su extracción en un negocio fácil y rentable. Las emisiones de carbono provocadas por el uso de combustibles fósiles acaban con el hielo de los polos, y ello potencia el incentivo de las petroleras multinacionales y gobiernos por hacerse con reservas que se creían inaccesibles y que gracias al deshielo serán más accesibles; reservas que servirán para fomentar nuevas emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
Países como Noruega y EEUU se encargan de fomentar y proteger a sus petroleras para que lleven a cabo las exploraciones y prospecciones necesarias para favorecer nuevas explotaciones de plantas petrolíferas, tanto en Alaska como en las islas, posesiones de Noruega en el Ártico.
“Canadá podría explotar en poco tiempo más diamantes que Sudáfrica. El Ártico es un riquísimo filón minero. La economía de Canadá, Groedlandia, Rusia, Alaska y Noruega tiene un pilar en la extracción de zinc, plomo y níquel. El retroceso de la capa permanente de hielo permitiría encontrar nuevos yacimientos”. Minas como Ekati y Diavik son ejemplos de explotación de yacimientos mineros dónde hoy se buscan diamantes desde hace cinco años.
El deshielo fomenta la aparición de nuevas rutas marítimas y la aparición de nuevos caladeros, estos últimos no son propiedad de nadie, y esto favorecerá la sobreexplotación de los recursos. El panorama para el Ártico en el 2050 es desolador, pues encontramos un polo Norte sobreexplotado, donde se benefician económicamente una minoría lucrosa, burgueses, financieros, capitalistas, multinacionales y la banca universal, en perjuicio del resto de la humanidad al no asumir los costes ecológicos y al repercutirlos al resto de la humanidad, perjudicando con ello la salud del Planeta Tierra, fomentando el recalentamiento global que nos perjudica a todos. De nuevo este sistema capitalista y los usureros que lo dirigen nos muestran su verdadera cara, al no atender a la economía real, la de la naturaleza y la de la tierra, no atienden a la explotación sostenible de los recursos donde la tasa de explotación debe ser menor o igual a la de reposición; a ellos únicamente les conviene saber la cantidad de billetes, diamantes y metales preciosos que van acumular. Son la esencia del Capitalismo, son el devenir del Protestantismo Religioso, quienes fomentan y potencian la globalización neoliberal capitalista.
Y hablando de diamantes, una película que recomendaría es la de “Diamantes de Sangre” donde se denuncia el conflicto permanente existente en África debido al control de los recursos que pretenden ejercer los diversos gobiernos de los países occidentales, tales como, EEUU, Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Holanda, asociados a una serie de multinacionales armamentísticas y petroleras, e incluso a compañías de teléfonos móviles, pues para fabricar dichos teléfonos móviles se necesita un mineral, el mineral coltan, que al parecer es un componente clave para el funcionamiento del móvil en cuestión y este mineral se extrae también de los yacimientos mineros africanos.
La cuestión es que la población africana no es dueña de sus recursos, los cuales pertenecen a las compañías multinacionales extranjeras, las cuales fomentan las guerras de África como la de la Republica Democrática del Congo entre Mobutu Seseseko y Kabila; el primero apoyado por las potencias occidentales de Francia y Bélgica y el segundo por EEUU y Gran Bretaña, países asociados a la burguesía financiera y capitalista, dirigidos por una plutocracia interesada en respaldar los negocios de las multinacionales, que para instalarse y controlar los yacimientos de recursos minerales, petroleros, etc., necesitan de los ejércitos gubernamentales que ellos mismos comandan y dirigen, desde las instituciones políticas del país que ellos mismos controlan. Hablan en nombre del pueblo, de la libertad del pueblo, de la democracia en los países occidentales, se aseguran dejar bien claro el “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”, asegurándose finalmente el control de las instituciones y el ejercito, por parte de la plutocracia burguesa occidental que quiere controlar a toda costa los recursos y yacimientos africanos, y para ello deben promover una inestabilidad constante en África para permitir el saqueo de la globalización neoliberal capitalista ya que es más fácil el control y la sobreexplotación de los recursos de África por parte de las multinacionales y gobiernos occidentales.
Un segundo nuevo conflicto volvió a inestabilizar centro África, pues en la Republica Democrática del Congo instalado en el poder Kabila, que había sido instalado por EEUU y Gran Bretaña pues su ejercito de niños soldado fue pertrechado por ellos y sus empresas armamentísticas. Este nuevo conflicto enfrentaba a los Tutsis y sus aliados regionales del este del Congo, apoyados por Ruanda, Uganda y Burundi y por EEUU y Gran Bretaña contra el nuevo gobierno de Kabila, que ahora cambiaba de socios internacionales aliándose con Francia y Bélgica, apoyado también por Angola, Namibia, Zimbabwe, Sudan, Chad, y Republica Centroafricana, en la promesa de que saldrían claramente beneficiados, tanto unos como otros por el control de las minas de diamantes, entre otras cosas. A un Kabila asesinado por su guardia “pretoriana” de niños soldado le sucede un Joseph Kabila en la Republica Democrática del Congo. Mientras en Zimbabwe, Robert Mugabe se hace con el poder y apoya a Kabila en su guerra contra los intereses de Ruanda, Uganda y Burundi y sus aliados Tutsis apoyados por EEUU y Gran Bretaña. La idea de Mugabe es la misma que la de los intereses económicos extranjeros, hacerse con el Oro, Diamantes y Coltan para su enriquecimiento personal. África ha copiado la avaricia y el capitalismo sangriento de occidente. En la película de “Diamantes de Sangre” queda puesto de manifiesto los intereses de la Banca Holandesa y el comercio “legal” de diamantes, dirigido por mercaderes protestantes y judíos, esto último lo indican claramente, pues es consabido a lo largo de la Historia Europea, que el Capitalismo y su doctrina nacen precisamente del Calvinismo Protestante, doctrina muy influenciada por los mercaderes judíos, debido a la acumulación de dinero y a las operaciones de préstamo de usura a interés. El proceso de Kimberley que supuestamente es un compromiso para dejar de vender diamantes manchados de sangre, se pone en duda a través de dicha película debido al proceso de blanqueo de diamantes que traman los negocios de piedras preciosas en Holanda, dirigidos precisamente por protestantes y judíos, quienes se dedican a comercializarlos.
Resaltar también como determinadas resoluciones de la ONU como fue la de dejar de vender armas al régimen de apartheid en Sudáfrica facilitó el sometimiento de España y sus empresas armamentísticas hacia esa resolución, sin embargo la democrática Francia, influyó en esa resolución para ocupar el lugar de España en la venta de armas a Sudáfrica.
Seguimos con resoluciones de la ONU, que garantizaban una cobertura legal a la invasión de Irak después de que ésta se produjera, por parte de las tropas de EEUU y Gran Bretaña. Que no es para establecer ninguna democracia, ni para impedir la existencia de armas de destrucción masiva como nos dijo José María Aznar, sino para instaurar un régimen que siendo legalmente democrático es el reflejo de los intereses de la plutocracia nacional e internacional por el control del petróleo; es decir, por la burguesía capitalista internacional que expresa el modelo de globalización neoliberal capitalista, quienes hablan de la voluntad del pueblo y se instalan en el parlamento para su enriquecimiento personal. Este es otro ejemplo al que hay que “agradecer” a la globalización neoliberal capitalista. Los máximos interesados en la invasión de Oriente Medio son los EEUU y Gran Bretaña, los representantes del Capitalismo Internacional desde el nacimiento del protestantismo y su Reforma situado en la City de Londres.
Los intereses comerciales de la plutocracia internacional instalados en los gobiernos de los países occidentales, que quieren asegurarse el control de los recursos naturales de los países débiles como los de África o los de Oriente Medio, quieren imponer a través de la globalización neoliberal capitalista un oleoducto o gaseoducto que tiene que pasar por Afganistán, desde Asia Central hasta el Océano Indico. La empresa estadounidense UNLOCAL, encargada de los trapicheos petrolíferos, tenía dos opciones: hacer pasar el oleoducto o gaseoducto por Irán, o Afganistán-Pakistán. Los yankees tienen problemas con Irán, y claro no tienen más remedio que ir por la vía de Afganistán-Pakistán. No obstante hay un problema: Afganistán en los años noventa era un caos por la guerra civil entre los muyahidines que derribaron el régimen comunista afgano, apoyado en su día por el ejercito soviético. Ante este caos EEUU apoya una de las facciones en lucha, los Talibanes, para conseguir la unidad de toda Afganistán y así lograr la seguridad y estabilidad necesarias para la construcción del gaseoducto o oleoducto. Los Talibanes se hicieron con el control de la mayor parte del país pero UNLOCAL no se atrevió hacer el oleoducto o gaseoducto por la mala imagen que tenían los Talibanes en Occidente. La empresa temía verse asociada al régimen ultraintegrista islámico. EEUU tenía la necesidad de un cambio de gobierno en Afganistán para poder hacer el oleoducto-gaseoducto, cosa que aprovechó tras los atentados del 11 de septiembre 2001. Actualmente el gaseoducto y oleoducto de UNLOCAL sigue en proyecto, pero debido a la inestabilidad afgana, no ha podido hacerse. Así es como EEUU impone sus leyes en el mundo para favorecer su globalización y el control de los recursos. El cambio de régimen en Afganistán no fue ni por los derechos humanos ni por los atentados del 11 de septiembre, consabidas excusas, sino para favorecer los intereses petrolíferos de las compañías asociadas a los EEUU como es UNLOCAL. El pacto de los EEUU con los talibanes y con otros regimenes dictatoriales como el que había en Irak se deben precisamente a los intereses económicos, financieros y comerciales de los beneficios del petróleo. El ejercito norteamericano es uno de los ejemplos de instrumento coactivo en manos de la clase plutocrática que gobierna en el “democrático” occidente y que utiliza para imponer regímenes aparentemente democráticos para adueñarse de los recursos petrolíferos, siendo el caso de Irak u ejemplo de ello. La globalización neoliberal capitalista está potenciada por la plutocracia gobernante, que nos hace vivir bajo el señuelo de una democracia que solo controlan ellos, para beneficiarse y lucrarse, dejando al pueblo en la mas completa inopia y apatía en los países occidentales, dándoles pan y circo, aburguesándolos crecientemente, haciéndolos participes de una sociedad consumista y materialista que no valora realmente al ser humano en si, sino que lo utiliza como instrumento porque el objetivo último es el dinero. Mientras tanto esa burguesía capitalista globalizante somete a pueblos y culturas diversas para robarles el pan de cada día, y expropiarles sus recursos, sean petróleo o diamantes, lo hacen en nombre la globalización neoliberal capitalista que potencia la ley del mercado burgués. Los EEUU y sus gobiernos son responsables en gran medida de la situación de inestabilidad, pobreza, hambrunas y guerras existentes en muchos países del mundo, ellos y solo ellos han creado al mismo mal que los devora. Quien siembra vientos, recoge tempestades dice el refrán. EEUU creó Alqaeda y a los taliban para combatir a los soviéticos rusos, creó a Sadam Hussein y su Irak como país satélite de EEUU, que hiciera la guerra a Irán. Es el suma y sigue creado por el mercado sus agentes económicos plutocráticos y su globalización.