miércoles, 11 de abril de 2007

RELACIÓN REAL DE INTERCAMBIO, PAÍS EMPOBRECIDO, PAÍS ENRIQUECIDO.







¿Están preparados todos los pueblos del mundo para afrontar bien la globalización?, ¿quiénes o que países tienen interés en llevar a cabo la globalización?
Con la excusa de la globalización, las instituciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional, obligan a muchos países empobrecidos a levantar su proteccionismo, sus barreras arancelarias. Como los países empobrecidos necesitan dinero, lo piden prestado, al ser muy pocos los prestamistas los tipos de interés a los que prestan son muy altos, luego aparece el Fondo Monetario Internacional como una institución encargada de adelantar el capital necesario para el desarrollo de los países empobrecidos, con bajos tipos de interés. Al obligar a los países empobrecidos a levantar las barreras arancelarias, se les impide la posibilidad de desarrollarse a unos niveles semejantes a los países enriquecidos, de manera que los países empobrecidos están condenados a realizar tan solo la actividad del sector primario, se les obliga a especializarse únicamente en productos agropecuarios. Los defensores del neoliberalismo capitalista dirán que con la venta de las exportaciones agropecuarias los países empobrecidos pueden desarrollarse, ya que pueden obtener divisas e invertirlas en otros sectores. A lo que los contrarios al neoliberalismo diremos que las divisas obtenidas por las exportaciones agropecuarias no son suficientes como para obtener divisas para desarrollar a un país empobrecido. Primero porque parte de esas divisas obtenidas por la venta de productos agropecuarios, han de ir destinadas a devolver la deuda más los intereses al Fondo Monetario Internacional, y el resto de esas divisas se han de invertir según las doctrinas neoliberales en el monocultivo de especialización que significa la producción agropecuaria para favorecer la modernización y la eficiencia, de manera que las divisas obtenidas por la venta de las exportaciones agropecuarias no son suficientes para invertirlas en el desarrollo de otros sectores del país empobrecido. Es más, si observamos la relación real de intercambio a lo largo del tiempo entre los países empobrecidos y los enriquecidos, veremos que los países enriquecidos exportan productos y bienes industriales asociados a alta y media tecnología, productos que tienen un alto valor añadido y que conforme pasa el tiempo inciden negativamente en la relación real de intercambio entre los países empobrecidos y los enriquecidos, porque los empobrecidos siguen exportando productos agropecuarios asociados a un cada vez menor valor añadido, con lo cual provoca la apertura de una brecha cada vez mayor entre los países enriquecidos que cada vez se enriquecen más y los países empobrecidos que cada vez se empobrecen más. La globalización neoliberal capitalista hace aún un mayor hincapié en este despropósito, facilitando aún más las desigualdades entre los países empobrecidos y los enriquecidos.
Una de las contradicciones que presenta la globalización es la protección arancelaria a la que someten los países enriquecidos a su producción agraria, impidiendo que los productos agropecuarios de los países empobrecidos puedan introducirse en mercados como el de la UE, aunque esto perjudicaría al sector agrario europeo. Para solucionar el problema Europa y en concreto las Españas, no deberían renunciar a la producción agraria, sino cambiar la forma en la que se está desarrollando la agricultura en Europa, pues se trata de una agricultura insostenible al depender esta agricultura de unos imputs pertenecientes a sectores diferentes al agrícola. La presencia de impusts como abonos químicos, fertilizantes, desinfectantes, gasoleo, hacen de la agricultura en Europa una actividad muy cara, sin embargo podemos introducir las ideas fisiocráticas dónde se destaca el desarrollo de la actividad agraria utilizando imputs del mismo sector, no de diferentes sectores. Es decir para que la agricultura en España o en la Unión Europea tenga éxito debe canalizarse hacia una agricultura ecológica de desarrollo sostenible, que utilice y aproveche los recursos de su mismo sector, apareciendo como un sector autosuficiente en cuanto a la utilización de imputs. El lector pensará que al no renunciar los países enriquecidos al sector agropecuario, y al favorecer un incremento de la competencia en el sector, los productos agrícolas de los países empobrecidos serán productos que tengan dificultades en ser demandados por los países enriquecidos, si eliminamos las barreras arancelarias de la PAC y promovemos la agricultura ecológica en la UE. Por ello muchos economistas de la vertiente neoliberal piensan que lo mejor es que Europa renuncie totalmente a la agricultura y se concentre en otros sectores asociados a un alto mayor añadido, y que de la agricultura se encarguen los países empobrecidos. Pienso que los países empobrecidos se resisten a ser meros productores agrícolas para satisfacer a los países enriquecidos, mientras estos le venden bienes asociados a un alto valor añadido, a parte que desestructura la relación real de intercambio, establece unas relaciones económicas internacionales injustas y preestablecidas según los intereses de la globalización neoliberal capitalista, pues los países empobrecidos también tienen derecho a gozar de un desarrollo mayor asociado no únicamente a las ganancias que le pueda administrar las divisas de las exportaciones agrícolas, sino a disfrutar de un desarrollo mayor promoviendo el proteccionismo de sus países para que se desarrollen mejor, atendiendo a una diversificación sectorial productiva, que fomente y potencie la demanda interna, de forma que se de la cooperación intersectorial sostenible. El problema es que las autoridades políticas y económicas internacionales como el Fondo Monetario Internacional, obligan a los países empobrecidos a abrir sus fronteras y les impiden cualquier tipo de política proteccionista para que puedan desarrollarse, pues el propósito de la globalización neoliberal capitalista burguesa es facilitar la expoliación, el robo y el pillaje incentivados con la doctrina neoliberal para que sea mucho más fácil la extracción, expoliación y explotación de los países empobrecidos. Así éstos exportan materias primas a los países enriquecidos, mientras que los países enriquecidos les imponen sus productos elaborados, mucho más caros. El desarrollo del denominado tercer mundo con dicha globalización neoliberal capitalista, es imposible, pues sólo enriquece más a los ricos y empobrece más a los pobres. Mi premisa es que todos los pueblos y países del mundo tienen derecho legítimo a alcanzar su desarrollo económico, de forma sostenible, rechazando la sobreexplotación de los recursos, de manera que no existe, ni debe existir ninguna autoridad económica que obligue a llevar a cabo políticas económicas neoliberales a un país, cuando queda demostrado que éstas pueden provocar el hundimiento completo y estrepitoso de dicho país. Ejemplos tenemos, algunos, como fue y es el caso de Argentina, donde se aplicaron las directrices económicas del Fondo Monetario Internacional y les llevó a una crisis económica completa.