miércoles, 11 de abril de 2007

LOS FISIOCRATAS, LOS CARLISTAS Y EL NEOLIBERALISMO CAPITALISTA GLOBALIZANTE







Los fisiócratas critican la corriente mercantilista por considerarla excesivamente intervensionista por parte del gobierno del rey, y por desviarse de la verdadera riqueza nacional, que para ellos son la tierra y los productos derivados de ella.
Parecía que con los mercantilistas la economía se había desviado hacia corrientes metalistas mercantilistas poniendo como objetivo primordial de riqueza al oro y a la plata por encima de todas las cosas, asociando este hecho a la creación de las compañías orientales y occidentales, donde sus inversores-empresarios-burgueses asumían un riesgo importante. Parecía que todo el mundo había vuelto la cabeza hacia otro lado sin pensar que la riqueza verdadera estaba en los productos que se extraían de la tierra. Los fisiócratas nos recordarán que la tierra es la verdadera riqueza, no la plata y el oro, estos últimos no se pueden comer. Comparándolo con la actualidad a veces pienso que nos encontramos sumergidos en una economía mundial que salvando algunas distancias presenta características mercantilistas, si bien no existen grandes monopolios coloniales y comerciales, la etapa colonial presenta características similares con la etapa actual neoliberal en cuanto a que se proyecta como verdadera riqueza nacional el hecho existente de las relaciones comerciales-financieras-dependientes que existen entre los países, sin pensar ni analizar que los productos que se extraen de la tierra son los mas importantes porque sirven para satisfacer nuestras necesidades alimentarias. En España como en otros países el mundo rural se muere, y esto no importa a muchos empresarios y economistas que consideran que el beneficio se puede obtener de otra manera. Los fisiócratas recordaron a los mercantilistas que la riqueza verdadera se encontraba en la tierra, no en inconcreciones ficticias e irreales de la que la economía mundial capitalista y neoliberal presentan actualmente.
La fisiocracia considera que el verdadero empresario es el agricultor que también asume riesgos, lo mete dentro de la clase productiva. La clase estéril incluye a artesanos comerciantes, criados, y los considera estériles en la manera de que no son capaces de extraer frutos comestibles y alimenticios. Consideran que las actividades de los comerciantes, mercaderes y sirvientes no sirven para alimentar a una nación. Los fisiócratas veían que las actividades comerciales y mercantiles solo trataban de jugar en el mercado con el producto extraído de la tierra empaquetado y elaborado. Aunque no lo reconocieran los fisiócratas muchas de las actividades mercantiles y comerciales de la burguesía empresarial si añadían riqueza y creaba excedente, pero era un excedente que debía venderse para convertirlo en líquido y poder comprar bienes agrarios extraídos de lo que luego se ha denominado sector primario. La crítica de los fisiócratas a los mercantilistas y por tanto a la burguesía financiero-comercial capitalista es su exceso de confianza en la producción de bienes que no sirven para alimentar a la población. Por ello los fisiócratas se empeñarán en reafirmar que todo el valor y riqueza proviene de la tierra, no de las monedas de oro y plata. Veo a los fisiócratas como a los críticos de la economía irreal, y por tanto a los enemigos del poder de la Banca en general, que ponen énfasis en la defensa por una economía real basada en la propiedad de la tierra donde destaca el papel del agricultor y la economía basada en el sector primario, precisamente el que está desapareciendo en casi todos los países occidentales y que se está sustituyendo por una falsa economía, una economía estrictamente monetaria y acumuladora del gran capital, eso es el neoliberalismo capitalista globalizante y la nueva economía de mercado y hacia eso tendemos cada vez más, por eso las criticas hacia la excesiva acumulación del capital por parte de los filósofos como Aristóteles o Platón. Lo que ellos decían se entiende más y mejor ahora que antaño. Porque lo que pasa actualmente es muchísimo mas exagerado y mas llamativo que lo que podía ocurrir en la edad antigua. En cuanto a la defensa de la libertad por parte de la fisiocracia, los liberales que siempre han intentado defender su corriente ideológica económica de pensamiento, se lo han querido apropiar, para en definitiva interpretar que lo que los fisiócratas querían era la libertad del mercado frente a la del estado. La fisiocracia defiende la libertad de la sociedad propugnando una fuerte disminución de la carga fiscal. No defendían como falsamente indican por todas partes los liberales que lo que querían los fisiócratas era el liberalismo que luego ellos posteriormente defenderían, porque la libertad de los liberales no es la misma que la libertad de la que hablaban los fisiócratas. La libertad de los liberales es la libertad de la Banca, y del poder Financiero-Capitalista-Burgués que campe por doquier, pisoteando la soberanía de instituciones tradicionales y populares, saltándose todo tipo de voluntad popular y democrática. Mientras que la libertad de los fisiócratas estaba asociada a la libertad que tenían o que querían que tuviesen los propietarios agrarios que fuesen al mismo tiempo agricultores, es decir los fisiócratas estaban más cerca de la repartición de tierras y de llevar a cabo una reforma agraria para los campesinos, que de defender una ideología liberal que escupe sobre el principio de la riqueza de la tierra y que no respeta la naturaleza. Los fisiócratas eran amantes de la naturaleza y veían en ella la creación y obra de Dios para llevarla al término de una explotación sostenible, ecológica y natural. Los liberales en cambio en la naturaleza veían una obra de Dios para el sometimiento y la sobreexplotación de los recursos escasos. Los fisiócratas se dieron cuenta que los verdaderos recursos escasos naturales se encontraban en la naturaleza, en la tierra y todo lo que se asociaba al sector primario, los liberales quisieron legitimar sus vindicaciones de libertad de mercado y contra el intervensionismo mercantilista, basándolas en las vindicaciones de los fisiócratas, para legitimar su ideología a lo largo de la historia, para decir que siempre hubo capitalismo liberal , que esa era la forma natural y tradicional de las relaciones económicas humanas, claro, no había ni un solo fisiócrata que pudiera negarles eso, porque ya estaban muertos. Para los liberales lo que prima es la libertad de la Banca, y de las finanzas y muy sabiamente dichos empresarios se sabrán sentar en los parlamentos supuestamente democráticos de las republicas o nuevas monarquías liberales burguesas, defendiendo los derechos monetarios y bancarios frente a los derechos de escoceses, irlandeses, y el mundo rural inglés. Con el destronamiento del Rey Jacobo II de Inglaterra, la City de Londres llamará a Guillermo III de Orange y después a los Hannover, Gran Bretaña sería gobernada no por su rey y por las gentes del campo representantes de algún modo u otro de ideas fisiocráticas y comunalistas, sino que sería gobernada por los intereses financieros y mercantiles de la Burguesía Financiera-Comercial y capitalista, es decir por el empresario. El papel del empresario en esta época fue la de atentar contra los derechos de las gentes del campo y para ello fomentó la Industrialización de Inglaterra, fue con todo, de manera egoísta, para beneficio propio de su clase, y su lucro, y para ello se valieron de un títere como Rey de Inglaterra, previamente destronando a su legitimo Rey y derrocando a la legitima dinastía de los Estuardo. Estas causas económicas van ligadas a causas políticas y por tanto a causas antiguas que defendieron una forma de ver la sociedad, véase el Carlismo Español, el Legitimismo Francés, el Miguelismo Portugués, y el Jacobitismo Británico, del que estoy comentando. El pensamiento fisiócrata estaba más cerca del pensamiento y organizaciones agrarias-campesinas, y ese desprecio que la burguesía empresarial tenía por el campesinado al que obligó a ser proletario, porque le arrebató su forma de vida, lo obtuvo como herencia de imitación de las clases aristocráticas que despreciaban en el Antiguo Régimen y en la época Platónica a la clase Campesina. Ese empresariado al que casi adoramos en las facultades de economía es el causante del pensamiento único y por tanto de la imposición fascista en lo ideológico. Fascista porque impone una forma de pensamiento utilizando las instituciones supuestamente democráticas, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Y es que donde manda el dinero, la soberanía no puede ser la del pueblo, sino la de los Burgueses-Financieros-Empresarios-Capitalistas. Que usurparon revolucionariamente el poder destronando a Reyes y aniquilando instituciones antiguas y populares diciendo que lo que querían por encima de todo era defender los derechos y la voluntad del pueblo, sentándose en parlamentos como el que estaba perfectamente controlado por la Banca Londinense. La voluntad del pueblo utilizada por la burguesía empresarial para defender supuestamente los derechos del pueblo contra los Estuardos en Inglaterra, pronto fue reorientada en la verdadera voluntad, la de la Banca Londinense y sus empresarios por controlar el gobierno y los designios del país pisoteando los derechos legítimos del pueblo de Inglaterra, y sus aspiraciones realmente democráticas. Según el libro de Luís XIV de Francia escrito por Hilaire Belloc, los ingresos de la Inglaterra metropolitana de Carlos II de Inglaterra se veían tan menguados como consecuencia de la usura de los prestamistas, en los adelantos efectuados y continuamente renovados, que el dinero que le quedaba a la Corona Inglesa apenas representaba algo más de la quinta parte de los ingresos de la Francia metropolitana. Es decir que si los préstamos financieros a Luís XIV de Francia estaban a un interés del X% propuesto por la Corona Francesa, en Inglaterra era la Corona Inglesa quien se veía obligada a pagar un interés mayor por los prestamos que le hacían los banqueros. La diferencia es clara, la Corona francesa imponía el interés del préstamo, y todo aquel que quisiera prestarle dinero sabía cuanto iba a ganar, atendiendo a ese interés, mientras que la Corona Inglesa se veía obligada a aceptar prestamos bancarios a unos intereses exagerados, pues no tenía la misma fuerza que la monarquía francesa. La Banca fue controlada en Francia, porque la monarquía francesa aplicó una política mercantilista y proteccionista con la que pudo prescindir, con la contención del gasto, de la demanda de crédito presionando a la baja el interés de los créditos. La monarquía Inglesa tenía unos gastos desorbitados, necesitaba el crédito y presionó al alza los tipos de interés, los prestamistas se convirtieron en los dueños del reino. La oposición a los prestamistas fue la monarquía y el campesinado. Así es como subió al poder el liberalismo clásico.
El neoliberalismo oligárquico-burgués-globalizante intenta legitimarse en el liberalismo defendido por la escuela fisiocrática, atendiendo a los principios liberales, asociándolos con la modernidad de libre mercado, e indicando que el resto del pensamiento económico fisiocrático es tan antiguo, tan pasado de moda que no vale la pena parar en él. Resulta que el sector primario agrícola de los países como España, está proyectado precisamente por el triunfo de la aplicación de las ideas liberales (La presencia de la maquinaria y la destreza del trabajador en el proceso productivo especializado en una tarea provoca un aumento de la producción y un abaratamiento en el precio de venta, favoreciéndose la competitividad. Por ello se debía también asegurar que los costes de producción fueran los mínimos posibles, por ello los clásicos copiarían de los mercantilistas la necesidad de que los trabajadores percibieran salarios bajísimos, para potenciar su laboriosidad y empeño en sus tareas especializadas. Con estas medidas los empresarios burgueses se enriquecieron sumiendo en condiciones lamentables a la población trabajadora que trabajaba más de doce horas y cobraba una miseria, por ello se producirá la revolución contra los liberales clásicos a través del movimiento obrero. El liberalismo clásico tendrá dos tipos de enemigos, los partidarios de la Contra-revolución los denominados por los liberales clásicos: reaccionarios partidarios del Antiguo Régimen, defensores de la restauración de las antiguas instituciones políticas, forales, gremiales, comunales, que para muchos campesinos eran su garantía laboral frente al dinamismo y la incertidumbre que defendía el nuevo orden liberal burgués, y que ni a los príncipes de la sangre (ciertos aristócratas e hidalgos rurales hacendados), ni a los hijos del campo y el mundo rural gustaba en absoluto, por la amenaza de la industrialización y el nuevo orden liberal burgués que esgrimía la defensa de la ley por encima de la defensa de la legitimidad, y por otro lado el abuso de poder y explotación llevado a cabo por la burguesía y aristocracia empresarial aliada de unas instituciones políticas que favorecieron el desarrollo del liberalismo clásico en torno al proceso de industrialización, y valores e ideas de competitividad, desarrollo, progreso, maquinización social, producción, etc. Provocaron daños serios como los de contaminación, sobreexplotación y abuso del mundo rural que estaba siendo expoliado por terratenientes burgueses que tiraban a los habitantes que vivían desde antiguo en sus tierras por leyes antiguas de vasallaje que les garantizaba la propiedad del usufructo de la tierra y vivienda, y que ahora con la nueva mentalidad liberal y el reconocimiento de la propiedad privada de la tierra a los aristócratas que pactaron con la burguesía liberal y el poder financiero, muchas familias campesinas tuvieron que abandonar el mundo rural de sus padres y se vieron forzados a una emigración a las ciudades, no porque el campo no diese fruto, sino porque los nuevos propietarios enemigos del derecho antiguo, que no permitía la compra-venta de las tierras que estaban asociadas al titulo nobiliar aristocrático, se veían con la posibilidad de llevar a cabo no sólo la venta de las tierras, sino que podían echar de ellas sin contemplaciones a todas aquellas familias que utilizaban dichas tierras como medio de vida, y que se vieron de la noche a la mañana sin medio de subsistencia, completamente arruinados. Las reformas empresariales burguesas llevadas a cabo por la nueva ley liberal heredada de los círculos de la razón, la libertad, la igualdad, y la fraternidad, y el progreso, procedían a las acometidas mas desmesuradas y descaradas de la historia, en nombre de la revolución y la civilización y el progreso, la ciencia. Y que decir de la abolición del Comunal y las formas de vida campesinas en nombre del liberalismo clásico empresarial que era la nueva ciencia, dejaron en la miseria a gran cantidad de la población, mano de obra barata, y perfecta para llevar a cabo el proceso de industrialización, forzaron al campo y a los hijos del campo a su condenada desaparición obligados a huir a la ciudad pestilente y denigrante, por la contaminación ambiental y otros valores que chocaron con los del campesinado. Campesinos que se convirtieron en proletarios, muchos de ellos suspiraban por la vuelta del antiguo orden renovado y no dudaron en levantarse en armas contra la revolución que había impuesto la ley frente a la legitimidad, ejemplos: las insurrecciones Jacobitas de Irlanda, Escocia, Inglaterra y Gales, contra el nuevo orden liberal clásico-burgués parlamentario propugnado y defendido por los protestantes ingleses asociados a la Banca Londinense. Las insurrecciones Legitimistas de Bretaña y la Vendee de los Chouans de la Rochaquelain y la Charette a favor de Luís XVII y Carlos X, y posteriormente asociadas al Chambordismo (Enrique V, Conde de Chambord). Las insurrecciones Carlistas de Navarra y los Señoríos Vascos, además de Cataluña, Aragón y el Reino de Valencia en el Maestrazgo, a favor de Carlos V, Carlos VI, Carlos VII. Son ejemplos de legitimidad del mundo antiguo que pretendía su restauración renovada en las bases del Cristianismo Católico, el Rey Legitimo y las instituciones antiguas gremiales y forales, así como las estructuras de Clanes en Escocia, proyectos donde se restaurase la propiedad comunal y se solucionara el problema social (reforma agraria; Pi i Margall líder republicano catalán haría notar: ...la falta de visión de los liberales respecto a la política agraria y la realización de la desamortización, vincularía a numerosos sectores campesinos a la causa de Don Carlos, entendida como movimiento campesino frente a la ciudad, que les oprimía con sus contribuciones en metálico, mas difíciles de soportar que los antiguos diezmos en especie.) planteado por la revolución liberal a miles de campesinos que se habían quedado sin tierras y sin representación política ( Fueros) a favor de un parlamento dominado por la Oligarquía Financiera-Mercantil, que no representaba los intereses del Campo sino de sus negocios empresariales. Por los abusos del liberalismo Clásico y del empresariado liberal burgués apoyado por el nuevo orden de la Ley, apareció el movimiento obrero marxista, previamente el socialismo utópico gracias a un romanticismo del siglo XIX que recordaba o creía recordar como vivían antiguamente las personas, destacando el idílico mundo rural antiguo. Carlos Marx dice del Carlismo: “el carlismo no es un puro movimiento dinástico y regresivo, como se empeñaron en decir y mentir los bien pagados historiadores liberales. Es un movimiento libre y popular en defensa de tradiciones mucho más liberales y regionalistas que el absorbente liberalismo oficial, plagado de papanatas que copiaban de la Revolución Francesa. Los Carlistas defendían las mejores tradiciones jurídicas españolas, las de los Fueros y las Cortes Legítimas que fueron pisoteadas por el absolutismo monárquico y el absolutismo centralista del Estado Liberal Burgués. Representaban la patria grande como suma de las patrias locales, con sus peculiaridades y tradiciones propias. No existe en Europa ningún país que no cuente con restos de antiguas poblaciones y formas populares que han sido atropelladas por el devenir de la Historia. Estos sectores son los que representan la contrarrevolución frente a la revolución que imponen las minorías dueñas del poder. En Francia lo fueron los Bretones y en España, de un modo mucho más voluminoso y nacional, los defensores de Don Carlos. El tradicionalismo carlista tenía unas bases auténticamente populares y nacionales de campesinos, pequeños hidalgos y clero, en tanto que el liberalismo estaba encarnado en el militarismo, el capitalismo (las nuevas clases de comerciantes y agiotistas), la aristocracia latifundista y los intereses secularizados, que en la mayoría de los casos pensaban con cabeza francesa o traducían, embrollando, de Alemania”. Este juicio del fundador ideólogo del comunismo es altamente revelador.

Con el pensamiento liberal económico y actualmente el neoliberal, la agricultura se caracteriza por ser una actividad completamente dependiente de otros sectores productivos, esa dependencia la ha convertido en insostenible, por tanto en no rentable, debido a la importancia de la industria química, con la incorporación de pesticidas y fertilizantes, gasóleo, y la mecanización del campo, convirtiéndose la agricultura en una actividad insostenible y dependiente de otros sectores, una agricultura que no respeta el contexto natural y ecológico en el que debiera moverse; por tanto las ideas fisiocráticas están de moda, pero no en el hincapié de la defensa del liberalismo económico, sino en la defensa del retorno a una agricultura ecológica, respetuosa con el medio ambiente, una agricultura sostenible e independiente en su desarrollo, debido a que los imputs necesarios para su desarrollo se obtendrían de la misma actividad agrícola, no de otros sectores como lo está la agricultura actual o no ecológica y por tanto no sostenible.
Ante la situación de los graves problemas medioambientales y la preocupación por la conservación del medio natural, se denuncia a través de economía ecológica, la despreocupación por los aspectos físicos de la gestión de los recursos, debido al abuso y a la sobreexplotación de dichos recursos. Nicolas Georescu-Roegen publicó en 1971 “La ley de la entropía y el proceso económico” denunciando que la cultura científica siempre ha hecho uso de la primera ley de termodinámica: la energía ni se crea ni se destruye solamente se transforma. Olvidando siempre la segunda ley de termodinámica o ley de la entropía creciente que especifica que si el sistema donde ocurre su transformación no es estanco, entonces se degradará pasando a un sistema de inferior nivel de energía, es decir: el creciente orden logrado en el sistema de producción moderno provoca un creciente desorden o degradación en el mundo en su conjunto. Por tanto el crecimiento económico indefinido de la producción material es imposible ya que en un mundo donde los recursos son limitados es imposible hablar de crecimiento económico ilimitado. Con la economía ecológica se vuelve al pensamiento tradicional de sujeción y asociación a la realidad de la economía, es decir: que la ciencia económica que estudia la asignación de los recursos escasos, debe tener unos criterios prioritarios en cuanto se refiere a la economía para destacar la importancia de los recursos naturales que existen en el medioambiente, recursos naturales, destacando el valor de la tierra y su ecosistema , previendo su explotación sostenible, alejándonos por tanto de una economía irreal, ficticia que nos han hecho tragar la burguesía y los capitalistas, que únicamente observaron en la naturaleza la posibilidad de obtener negocio. Voy a ejemplificar esto:
En un paraje natural donde se observaban árboles diversos, tierra mojada, aves, todo tipo de animales e incluso un pequeño riachuelo, se llevó a un campesino, a un aristócrata y a un burgués, con los ojos vendados. Y ante la maravilla del paisaje que contemplaban sus ojos, uno a uno fueron respondiendo por separado. El campesino maravillado por la estampa que contemplaba tenía pensado en acudir allí siempre que pudiera para disfrutar de un maravilloso día de campo en el monte, y no dudaría en cortar aquella leña que necesitara para hacer frente al invierno, e incluso se apoderaría de algunos animales para su autosuficiencia, sin dañar el medio y limitando el número de piezas para dar pie a su repoblación. El aristócrata cuando observó el paisaje quedó maravillado ante la bondad y tranquilidad que le transmitía dicha estampa, y pensó en traer allí a su familia, también cazaría pero con conocimiento de dar lugar a la repoblación del ecosistema, y no sobre-explotarlo, e incluso llevaría consigo una barquichuela para disfrutar de un paseo por el riachuelo. Motivos y percepciones parecidas tenían campesinado y aristocracia, pero ahora veamos lo que diría un burgués capitalista que es sabedor, dueño del capital y por tanto de poder efectivo, a quien la aristocracia y la monarquía le niegan poder político por miedo al uso de ese poder ficticio, irreal, y que acrecienta de una manera asombrosa a través de la maquinaria de la banca financiera, de manera que ese poder monetario acaba siendo el instrumento de la imposición al poder político, permitiendo que quien hable y tenga democracia sea el dinero y no la sociedad, sea la banca y no los campesinos y artesanos. La ascensión al poder político de esta clase burguesa fue muy fácil, mediante la utilización del golpe de estado contra las instituciones tradicionales de los antiguos reinos, las cuales usurparon y eliminaron. Desde aquel día el poder del dinero se convirtió en un autentico hecho.
La opinión del burgués al llevarlo ante la presencia de ese paraje esplendoroso, con sus dulces florecillas y la exquisitez y sensibilidad que requiere ese ecosistema que presenciaron campesinado y aristocracia, fue el siguiente: “ magnifico negocio es el que voy a montar con esos robles”, “formaré una industria maderera, pues talaré todo el bosque, construiré mi industria aquí, y por el río tiraré todos los desperdicios y restos”, “con el capital que consiga lo invertiré en ...” “me compraré un escaño en el parlamento para estar con los míos” “dominaremos al reino y al rey” “y si el rey no quiere pondremos aun rey burgués” , “y si no, pues la republica burguesa que también va muy bien”. La burguesía será la dueña del mundo y su capital acrecentado con la banca será el que corrompa a todo ser humano, lo vemos hoy en muchos ayuntamientos y alcaldías, en las constructoras como la de Ortiz. Estos son los burgueses, esos empresarios que no tienen escrúpulo alguno para llevar a cabo sus negocios financieros, serían los hijos del burgo, mercaderes, financieros, usureros, quienes en el siglo XIX alcanzarían todo el poder económico y político, impulsando la industrialización y por tanto la contaminación del medio ambiente. En “El Señor de los Anillos” que a todo el mundo le gusta, pero que pocos saben interpretar, observamos a su autor Tolkin que está profundamente consternado y disgustado al igual que Chesterton, con la era de la industrialización y el denominado desarrollo y progreso, pues destaca en su obra el idílico mundo rural, con sus gentes, sus costumbres, sus regiones, sus culturas, religiones y sus lenguas. Tolkin se refugio en la creación de un mundo fantástico y mágico para protegerse mentalmente de todo aquello que había fomentado la tiranía burguesa ( no hay mas que ir a los impuestos y a la creación del nuevo estado moderno y su hacienda publica, para darse cuenta de cual es la sujeción a la que estamos sometidos todos los ciudadanos, quienes somos un simple número y estamos controlados e identificados por el poder del estado, siendo el mercado y el estado los que gozan del verdadero poder democrático, no los habitantes, no la sociedad. El denominado estado del bienestar se ha convertido en el bienestar del estado y del mercado, por eso hay que reivindicar mas sociedad menos estado, mas sociedad menos mercado, para llegar a la verdadera democracia y a la verdadera libertad). La mente conservadora y tradicionalista de Tolkin, nos ha dejado en la actualidad una novela interesante como defensora del medio-ambiente como es el Señor de los Anillos. En este sentido Tolkin y su pensamiento desmitifican la figura del empresario-industrial, al considerarlo una figura destructora de la tradición, fomentadora de la aniquilación de las distintas formas de vida, culturas, tradiciones, formas artesanales de producción antiguas, formas de cultivo que de alguna forma el pensamiento ecológico quiere volver a resucitar porque ponen en evidencia la crisis creadora del empresario. ¿Hasta cuando va a durar la creatividad destructora del empresario, responsable de la revolución científica y por tanto de la aniquilación del mundo antiguo y formas de vida tradicionales?
El papel del empresario como figura creativa e innovadora y por tanto dinámica se debe a los nuevos descubrimientos tecnológicos y científicos y por tanto deberíamos asociar la figura del empresario a la del científico-técnico, quien para negar a Malthus y su teoría de la población y de consumo de subsistencia, se empeñan en descubrir nuevas formas de producción que llegan hasta el mas completo desvarío. Son ejemplos conocidos los intentos artificiales de engorde de los animales con perjuicio para la población (caso vacas locas, mediante proteína animal de las harinas cárnicas) o las nuevas formas de producir con transgénicos, alimentos que han sido manipulados genéticamente y sirven para fomentar un crecimiento anormal de los alimentos consiguiéndose por ejemplo sandias gigantes. La idea de manipulación genética de toda esta historia consiste en favorecer satisfactoriamente a la demanda creciente de alimentos por parte de la población mundial, y para ello Schumpeter destaca el papel del empresario: ese creador e innovador que satisfará mágicamente las demandas de la población mundial mediante proceso de destrucción creadora. La aparición de nuevas tecnologías fomenta un aumento del bienestar de la población al aumentar el número de alimentos gracias a esa tecnología descubierta por el empresario-científico-técnico. Al aumentar el bienestar atribuido a la satisfacción alimenticia de la población, se produce a corto plazo un aumento de esa población al tener mas hijos, de manera que el crecimiento de la población mundial se dispara en progresión geométrica debido a que encuentra ese bienestar descubierto por el creador, el innovador, es decir el empresario-científico que da satisfacción a las necesidades alimenticias humanas debido a ese nuevo descubrimiento en las formas del proceso de producción. La tecnología, la ciencia, el empresario quieren negar a Malthus el problema de crecimiento de la población, fomentado precisamente por las nuevas formas productivas de dar satisfacción a las necesidades alimenticias de la población. Se trata de una espiral de crecimiento de la población mundial que no tiene fin y en ese caso la teoría maltusiana es de completa actualidad de manera que entra en crisis el papel innovador del empresario quien fomenta el crecimiento ilimitado de la población mundial al creer resolver el problema con un nuevo descubrimiento que lleva a un nuevo crecimiento de la población mundial. Los problemas ecológicos de recursos naturales limitados y masificación de la población mundial, y contaminación excesiva ponen de manifiesto la crisis económica-ecológica mundial de forma que los planteamientos de un sistema económico que valore la naturaleza, el factor tierra, y la eliminación de la sobreexplotación de los recursos acompañada de ritmos de crecimientos económico cercanos a cero, puede hacer disminuir la población mundial, favoreciendo economías de producción artesanales, mas simples que favorezcan la autogestión y autosuficiencia de los recursos, pero esta forma productiva es parte del mundo antiguo. En la película de “El Señor de los Anillos” dicen resumiendo el pensamiento de Tolkin: “el mundo ha cambiado...lo siento en el alma, lo siento en el aire...” quienes forman la comunidad del anillo son los representantes de cada uno de los pueblos, culturas etnias y religiones diferentes que viven de la tierra, en un idílico mundo rural, la asociación entre el hombre y la tierra, su historia, lo que fue, es y será se ve trágicamente desgarrado por un enemigo común al que Tolkin describe perfectamente, individuos mutados por la magia oscura representantes de la industrialización y el nuevo progreso que tala los árboles, desprecia la naturaleza y a la tierra, desvía al río lo somete construyendo una presa, llega a las entrañas de la montaña para formar una mina de explotación. Tolkin describe a estos enemigos como realmente malévolos y depravados quienes no tienen escrúpulo alguno para destruir lo que el llama “la tierra media”. Esos enemigos son los amigos del denominado progreso, la industrialización, la ciencia y la tecnología, destructores del mundo antiguo, de la tierra, de los bosques, de sus pueblos, de sus aldeas, de sus campos, de los olores a tierra y sensaciones que el mundo industrial, y artificial pretende y está consiguiendo destruir, por eso Tolkin viendo aquella Inglaterra desagradecida a sus antepasados, a sus costumbres y a su antigua forma de vida, al no ver solución alguna escribió el “Señor de los Anillos” que es un grito de reivindicación en defensa del mundo rural tradicional y antiguo mucho mas respetuoso y sabio con el medio ambiente que el construido por empresarios y científicos, pues los primeros niegan a los campesinos y a su monarquía tradicional y los segundos niegan a Dios, al creerse más que Dios. Se trata de diosecillos que están diezmando la tierra, y han des-historizado a los pueblos, impulsando las agresiones cometidas, advirtiendo que lo hacía en defensa de la libertad, de la libertad del pueblo, cuando realmente se trataba de su propia libertad, su libertad egoísta, anulando la libertad de pueblos, culturas, tradiciones y formas de vida de las gentes del mundo antiguo. Por ello digo que a todo el mundo prácticamente le gusta la historia del Señor de los Anillos, pero no saben cual es el trasfondo, cual es la defensa que hace Tolkin y que reivindica. De alguna manera el pensamiento económico-ecológico reivindica esa defensa a ultranza de los valores y sentimientos que el capitalismo, sus empresarios y sus científicos siempre han despreciado, anulado, marginado y aniquilado, y como pensamiento único se han impuesto, desarrollándose un autentico fascismo en torno a ellos. Por eso en la película, resumiendo a Tolkin se dice: “el mundo ha cambiado...lo siento en el alma, lo siento en el aire” frustrado, contrariado, desilusionado por lo que le rodeaba era el único que se apercibía que el mundo dejaba de ser rural, ecologista y tradicionalista para ser burgués, capitalista y liberal. Algunos han pretendido ver en el primero a los descendientes de Esparta y por tanto herederos del fascismo, y en los segundos han pretendido ver a los descendientes de Atenas, su democracia, su comercio, su intercambio, representado y reivindicado por las democracias liberales. Las cosas son mucho mas complejas, sería muy injusto denominar fascistas y espartanos a los Campesinos, pues ellos han sido traicionados e instrumentalizados por la burguesía en sus revoluciones, que terminaría acaparando el poder político, al ser dueña del poder económico. Quien explota, y expolia el planeta no es el campesinado sino la burguesía y el comercio, por tanto si hay que denominar a algunos como fascistas, esos son los burgueses, por expoliadores, explotadores y aniquiladores del medio ambiente y la naturaleza, no a los campesinos, que gozaron de la protección de la monarquía tradicional y posteriormente del anarquismo ideológico. Recordemos que unos de los principales movimientos antiglobalización es el movimiento campesino que demanda la reforma agraria reivindicando el valor de la tierra y la tierra para quienes la trabajan.
Mientras que el Carlismo se hace eco y se hizo eco de todos estos planteamientos durante todo el siglo XIX, era de la industrialización; el carlismo era acusado como cavernícola por sus oponentes, los defensores del liberalismo económico y el capitalismo industrial. Ahora resulta que aquellas ideas consideradas como cavernícolas por los progresistas defensores de la revolución industrial, es decir liberales conservadores y progresistas, capitalistas, financieros, burgueses, empresarios hijos del orden liberal capitalista globalizante, representantes de la ciudad y el urbanismo y paladines de “lo civilizado”, pues están de moda, las ideas fisiocráticas de la economía ecológica defendidas por los defensores de las estructuras rurales agrarias. El Carlismo siempre defendió dichas estructuras, no solo porque hubiera reivindicaciones campesinas de reforma agraria en sus planteamientos muy afines a la pequeña propiedad minifundista, sino porque siempre el carlismo consideró que en el mundo rural es mucho más fuerte y más férrea la defensa a ultranza de la tradición, es decir, donde hay campo hay tradición e identidad, dónde hay urbanismo y comercio hay deshistorización y perdida de memoria colectiva, atendiendo al hecho capitalista del símbolo del ciudadano individual. El liberalismo capitalista ejemplifica ese individualismo progresivo, mientras que el carlismo ejemplifica la importancia de ese conjunto de habitantes que forman un colectivo de rasgos y entidades comunes asociados o bien a la muntanya catalana, o bien al mundo rural de pequeña propiedad campesina minifundista, o bien a las actividades ganaderas. Para el Carlismo catalán el símbolo de la muntanya catalana era el fet (hecho) del carlismo mas importante, pues era el símbolo de la montaña contra el símbolo de la fabrica industrial, a la montaña la representaban políticamente los carlistas, mientras que a la fabrica industrial la representaban los liberales, defensores hoy de una globalización aniquiladora de otras culturas, como lo fue en su día la tradición catalana de la muntanya, sus gentes y sus costumbres, ese neoliberalismo globalizante es el enemigo aniquilador de tradiciones e identidades históricas y hechos diferenciales y el responsable del empobrecimiento del Planeta Tierra, pues lo explota y lo expolia tal y conforme lo explicaría Tolkin en el Señor de los Anillos. La banca y el gran capital se convertirían en “Un anillo para gobernarlos a todos, y atarlos en las tinieblas” unas tinieblas que evitan ver la realidad de las cosas de la economía mundial: somos cada vez más seres humanos y cada vez hay menos recursos. Esos recursos no son los billetes y monedas representados por el capitalismo neoliberal internacional, sino los recursos naturales de los que hablaban los fisiócratas y los tradicionalistas carlistas, así como los ecologistas.

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