miércoles, 11 de abril de 2007

LA PUBLICIDAD EN INTERNET







Google es uno de los buscadores mas importantes que tiene Internet; sus servicios han hecho de él casi un monopolio, ya que gran cantidad de personas lo utilizan. Google compra servicios y utilidades como blogger para absorber ese potencial de crecimiento atractivo que posee al ser el buscador más solicitado. Pero cuando Google compra Blogger, y cuando Blogger puede ser utilizado por infinidad de individuos en el mundo de forma gratuita, es cuando nos llama la atención el por que Google ha decidido comprar Blogger. ¿Para no ganar absolutamente nada? Se preguntará el lector. Pues no, pues Google piensa en el negocio por eso es un buscador importante, ya que se hace con nuevos servicios y utilidades como Blogger para potenciar ese monopolio de marca al que somete a la población mediante la red de Internet. Google espera resarcirse de la compra de Blogger y de la utilización gratuita de los servicios y utilidades que presta Google a través de Blogger; ¿Cómo? Con la publicidad en Internet y en este caso asociada a los Blogs creados por gente como yo. Google espera que las diferentes empresas de todo el mundo, multinacionales, transnacionales, empresas nacionales, la Banca Universal a través de entidades de crédito y financieras concretas se den cita en las paginas y pots de nuestros blogs, las cuales pagarán sus buenas sumas dinerarias a Google por permitirles hacer publicidad en Internet, a través de nuestros blogs. Es decir que si queremos ser socios de Google, podemos hacer un blog de lo que sea a través de Blogger y le insertamos publicidad de todo tipo que normalmente ronda por Internet, sobre todo de empresas y entidades de crédito, y así finalmente los creadores de un blog que inserten publicidad en su blog, podrán cobrar por haber insertado publicidad, convirtiéndose en socios de Google.
La dinámica neoliberal capitalista globalizante internacional a través de los excesos de la competencia, y el hecho de pretender estar a la altura de las circunstancias económicas internacionales provocan casi una obligatoriedad en las empresas grandes y pequeñas de darse a conocer, no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional. En este hecho de darse a conocer observamos empíricamente y a través de Internet los innumerables anuncios de todo tipo existentes en la red y que podemos insertar en nuestro blog. Para las empresas y el capitalismo universal internacional el darse a conocer implica posibles incrementos de beneficios empresariales porque el darse a conocer significa tener futuros y potenciales clientes, que al entrar en Internet y consultando Google, pueden adentrarse a mi blog y en mi blog, pueden ser carne de cañón de todos los anuncios publicitarios que a mi me ha dado la gana poner, o que Google ha pretendido imponerme con mi consentimiento de socio asociado.
La globalización neoliberal capitalista no nos tiene a los seres humanos como personas sino como potenciales clientes, y las empresas son conscientes de ello. Para ser potenciales clientes se ha de fomentar la publicidad y la demanda consumista propiciada por ese marketing neoliberal. La publicidad solo fomenta el consumismo, la demanda ilimitada, la competencia desmesurada, por ello las empresas encuentran necesario que les conozcan, no solo a nivel reducido o local, sino a nivel global. Esa expansión del conocimiento global debida a la publicidad de la empresa en Internet, facilita la quiebra de los ámbitos locales de otras empresas, que si no tienen la posibilidad de hacer publicidad porque no tienen acceso a Internet, entonces se podrán ver desplazadas, expulsadas y marginadas hasta de su propio ámbito local que tradicionalmente venían controlando. Las empresas de ámbito local, solían ser pequeñas empresas, familiares, cooperativas, más aferradas al nivel local, las cuales tenían la convicción de que el resto de empresas existentes en otros ámbitos territoriales, respetarían su presencia en su zona determinada, atendiendo a una competencia moderada, modesta, que ante un abuso de la competencia exterior, la pequeña empresa local y la cooperativa familiar pudieran adoptar medidas que les protegiera del abuso y la competencia desleal, a través de la publicidad en Internet, pues el bombardeo publicitario que sufren todos los días los seres humanos, los reduce a simples potenciales clientes, tendentes, debido a esa presión publicitario, por la curiosidad de la novedad, a renunciar a un ámbito local estable, que les puede llevar a perder completamente ese pequeño desarrollo local de pequeño comercio y cooperativa familiar. Ante ese hundimiento del ámbito local del pequeño comercio que no quiso contar con publicidad en Internet, al considerar seguro su ámbito local, tenemos una invasión de empresas extranjeras de capital de no se sabe quien que se convierte en dueña y señora del ámbito local que pertenecía anteriormente al pequeño comercio tradicional y a las cooperativas familiares. En definitiva que si la publicidad en Internet, bien puede considerarse como una autentica oportunidad de darse a conocer, donde las empresas tienen que hallar los medios para darse a conocer y facilitar la distribución de sus nuevos productos a nivel global, entenderemos que si tiene éxito, acaparará un mercado prácticamente monopolístico, donde las redes distribuidoras y el transporte son el eje central para facilitar el conocimiento final del producto. Para todas las empresas que juegan a capitalismo neoliberal globalizante y que deciden insertarse en dicho sistema, y para aquellas que no quieran jugar a dicho sistema, que se ven obligadas a adoptar criterios de competencia salvaje donde entra la estrategia publicitaria, siendo uno de los instrumentos no sólo la televisión y la radio, sino Internet, encontramos una triste decepción de amenaza creciente debida al resultado de la competencia salvaje existente en el incremento del boom publicitario en Internet. Ya no es solo hacer publicidad, sino satisfacer a la clientela creciente y global de potenciales clientes, y esto propicia una escalada de gastos, que los neoliberales llaman inversión en publicidad y transporte. El resultado de la amenaza de Internet que abre el mercado a una competencia salvaje y trata a los seres humanos como números de potenciales clientes, tiene el efecto de hundimiento de las estructuras locales tradicionales de pequeño comercio y cooperativa, pues la globalización del comercio internacional ha reducido los costes económicos de transporte, porque no ha internalizado los costes ecológicos de transporte, siendo el transporte a nivel global uno de los máximos responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero. El triunfo y el éxito de una empresa que utiliza la publicidad en Internet convirtiéndola en amenaza para las demás empresas, está en su marketing, producción, transporte y distribución. Este mero hecho de cosas contribuye al despilfarro a pesar de su creencia en la eficiencia que los neoliberales perciben como eficiencia económica pero no ecológica, ya que habría que examinar con lupa las formas de los procesos productivos de los triunfalistas que tienen éxito a nivel global, derivados de costes salariales esclavistas, o de no internalización de los costes ecológicos, que son costes sociales al afectar al medio-ambiente.
Utilizando Internet, las empresas se dan a conocer, pues serán cada vez mas las empresas que se vean obligadas a adoptar la publicidad en Internet, ya no solo en la televisión, porque el hecho de no hacerlo les va a llevar a la marginación y expulsión del mercado, y es una pena. Pues de algún modo la publicidad global obliga a la empresa, a la pequeña empresa, a la cooperativa familiar, no solo a satisfacer la demanda local tradicional, sino a satisfacer también la demanda global, y esto último es muy difícil y complicado, pues si todas las empresas quisieran y pudieran estar a la altura de las circunstancias, le estarían robando los ámbitos locales y tradicionales a las demás empresas que hasta hace poco controlaban con el beneplácito del publico local. Soy de los que piensa que las empresas debían tener un tamaño limitado, que se debía favorecer la empresa democrática, participativa y autogestionaria, donde los trabajadores locales son los dueños de dicha empresa, encargados de autosatisfacer sus necesidades con unas estructuras productivas ecológicas y sostenibles a nivel local, pero la globalización destruye estos ámbitos locales, porque la empresa ajena a ese ámbito local posee un poder económico e influencia mucho mayor que las pequeñas empresas autogestionarias de ese ámbito local. Si existe liberalización fronteriza, si existe libertad de comercio global, no será posible la existencia futura de las empresas pequeñas y cooperativas familiares autogestionarias de ámbito local, porque el neoliberal capitalismo globalizante se las habrá zampado, comido, haciéndolas desaparecer del mapa. La publicidad en Internet, sirve para eso, para incentivar la destrucción de las pequeñas empresas, el pequeño comercio, las cooperativas familiares, que al estar situadas en el ámbito local, no solo no existen costes de transporte económicos sino que tampoco existen los costes ecológicos de emisiones de gases de efecto invernadero derivados de ello. Al destruir el ámbito local tradicional, y la posibilidad de éste de asumir los costes ecológicos, debido a la facilidad local del autoabastecimiento, o autosatisfacción de demanda local, contribuye a una economía, mercado y competencia limitada, y ello favorece un crecimiento económico limitado y sostenible, porque a esas pequeñas empresas solo se les conoce en un ámbito reducido de forma que no se favorece las emisiones de gases de efecto invernadero que potencia el transporte, cuando se ha destruido el ámbito local tradicional, y se ha potenciado desde la televisión e Internet un consumismo materialista salvaje y desmesurado, que ha llevado a las empresas a satisfacer una demanda cada vez más creciente, debida a esa publicidad en TV e Internet, acaparando nuevos mercados, robados a otros, porque en el sistema neoliberal capitalista globalizante cuando uno gana es porque otro pierde, y en este caso pierden los ámbitos locales tradicionales y su posibilidad de control democrática de la pequeña empresa local y cooperativa familiar a través de la autogestión de la empresa. Pierden porque la presencia de la nueva empresa les viene dada desde fuera, pues es ajena a la territorialidad del ámbito local, y aunque las personas de ese ámbito local territorial trabajaran en ella, jamás controlarían la empresa de forma cooperativa, ni autogestionaria, y por supuesto incurrirían en altos costes ecológicos de transporte, que si se internalizaran en el producto ofertado por las empresas servidoras del sistema capitalista globalizante, encarecerían dicho producto, el cual ya no sería competitivo, y dejaría de tener sentido la publicidad por Internet. La publicidad por Internet esta asociada a una oferta global de productos y bienes competitivos, porque no se ha reflejado en ellos los altos costes ecológicos de producción y de transporte, ya que no se ha internalizado dichos costes, costes salariales ( salarios dignos no esclavistas), costes transporte, costes de producción, costes de marketing y publicidad; son demasiados costes para resultar los productos de una empresa tan competitivos y tan económicos monetariamente, esto es porque el mercado capitalista juega sucio, al no internalizar costes ecológicos en su proceso productivo y en los transportes.

El crecimiento que se comparte crece, dice mi profesor. Cuanto más se comparte ese crecimiento, puede crecer más o menos, dependiendo de la temática de conocimiento concreta; ante el pensamiento filosofico por ejemplo observamos que unos a otros se contradicen a través de la tesis y la antitesis, que da lugar a la sintesis, y así se va avanzando en el crecimiento de las ideas y de las cosas. Partiendo de la premisa de los rendimientos decrecientes de escala de las ideas, las nuevas ideas a descubrir son cada vez menos, porque la mayor parte de las ideas ya han sido descubiertas, y lo que se hace es perfeccionarlas, pero no descubrir nuevas ideas. Quiere decirse que el acceso de la humanidad a nuevas ideas tiene la dificultad de los rendimientos decrecientes de las nuevas ideas, pues conforme descubrimos nuevas ideas más dificultad existe de encontrar futuras ideas porque la mayor parte de las ideas ya han sido descubiertas. Por tanto ese crecimiento por muy compartido que esté crece cada vez menos, y esto nos puede venir a plantear si realmente nos interesa o no renunciar a unos planteamientos históricos de producción, autogestión y democracia que la Economía Ecológica resalta por todo lo alto, que ya lo defendía la Fisiocracia y que el Carlismo se hace eco de ello, frente a los planteamientos neoliberales capitalistas globalizantes, que tienen la esperanza de seguir sacando nuevas ideas, con el coste mayor que ello implica, debido a los rendimientos decrecientes de sacar una nueva idea, manteniendo los niveles de explotación y expoliación de los recursos actuales, confiando en que todo ello favorecerá a la humanidad, cuando lo que observamos empíricamente es el enriquecimiento de unas pocas empresas que han monopolizado el mercado en nombre del liberalismo capitalista y su mercado, el hundimiento de las estructuras productivas locales, que en lugar de transformarse en entes democráticos de decisión y autogestión manteniendo sus compromisos con el modelo ecológico de crecimiento, los vemos arrumbados por culpa de esas estructuras neoliberales capitalistas, fomentadas por el marketing, y la publicidad en Internet, que apoyan las transnacionales, las multinacionales y la Banca Universal.Por ello, públicamente desde mi blog, cuando se me ofrece la posibilidad de colaborar y ser socio de Google, pudiendo anunciar publicidad en mi blog, del tipo que sea, solo porque pueda ser recompensado, al contribuir positivamente con el sistema neoliberal capitalista burgués globalizante; he de decir ante semejante oferta, que NO. Que NO voy a poner publicidad en mi blog, porque precisamente el Carlismo va contra ese fomento y potencialidad de la globalización, porque está favorece el consumismo materialista salvaje, altos niveles de despilfarro y contaminación, acabando y destrozando los ámbitos productivos locales tradicionales de pequeña empresa y cooperativa familiar, los cuales podrían ser los ejes del nuevo modelo de crecimiento económico sostenible, al renunciar al transporte, por tanto a las emisiones de gases de efecto invernadero, y a internalizar costes ecológicos con la ayuda subsidiaria de la más alta institución del país. Porque la globalización está ayudando con la ley liberal internacional en la mano a que una serie de empresas monopolicen el mercado global, y esto lo fomenta la publicidad, no solo en TV, sino también en Internet. La publicidad en Internet es una amenaza para los pequeños ámbitos locales territorializados concretos, y para el medio ambiente del Planeta Tierra; y es una oportunidad para los agentes económicos poderosos que se aprovechan de la libre circulación de capitales y bienes para destruir el pequeño comercio local y tradicional, imponiendo su monopolio mundial de productos, con la ley liberal burguesa en la mano.