martes, 18 de diciembre de 2007

"VENIMOS A RETIRAR LOS "DINEROS" DE DON CARLOS"







"Don Carlos de Borbón no había invertido ni un duro en el sistema liberal capitalista que había instaurado la oligarquía burguesa, ya que esta clase dominante había robado, expropiado y a rrebatado las tierras a los campesinos carlistas y demás clases humildes".

La llegada de la revolución liberal burguesa de 1833 en España, significó el triunfo de la usurpación del poder político de la clase burguesa oligarquica capitalista y la implantación de la vertebración de un mercado nacional con la instauración de la banca y las relaciones superficiales y materialistas comerciales y financieras de las grandes compañías y bancos. La perdida de las colonias de ultramar significó para la burguesía capitalista y financiera española la puesta en marcha del golpe de estado que serviría de catapultación para la entronización de la clase liberal burguesa en el nuevo dominio del Estado que controlaban, haciendo suyos los resortes del poder político y economico, apoyando la causa liberal de Isabel "II" de España.


Las medidas político-económicas liberalizadoras trajeron el empobrecimiento de numerosos campesinos con la disolución de los gremios, los Fueros, las Cortes Territoriales Tradicionales, las Tierras Comunales de los Municipios, instituciones, estructuras y poderes que impedían la vertebración del mercado nacional burgués. Las tierras comunales de los municipios, la tierra de hecho de los campesinos durante el Antiguo Regimen, los bienes de usufructo, los bienes de la Iglesia que servían al bien común de interés social como los Hospicios, Leproserías, Horfanatos, Hospitales, Escuelas, quedaron sin manuntención, sin capacidad de autogestión, ni autoabastecimiento, a merced del estado liberal burgués mediante el concordato impuesto de la mendicidad hacia ese estado capitalista, un estado que había apoyado y promocionado los intereses de la banca y el comercio en lugar de los intereses cristianos que correspondieran legitimamente al pueblo.














Así fue como apareció la reacción carlista que no se hizo esperar. La cantidad de la gran masa popular empobrecida que la revolución liberal burguesa había ayudado a aparecer, fomentó el apoyo de gran parte del pueblo hacia la causa carlista, apareciendo entonces las figuras de guerrilleros, bandoleros, salteadores, trabucaires, latrofacciosos, atracadores, portadores en lucha de los ideales de una causa "perdida", que era la causa del pueblo, la causa carlista, un pueblo al que la revolución liberal burguesa con sus intereses financieros y comerciales había robado, desvalijado, expropiado, ultrajado y desamortizado a todos los pueblos de España.


Durante las Guerras carlistas y después de ellas, aquellos guerrilleros legendarios del pueblo, que aún continuan en nuestra memoria colectiva, bravos carlistas, no dudaron nunca en asaltar comisarias y bancos para dar golpes de efecto a la recien instaurada legalidad liberal financiera, partidocratica y capitalista representada por el trono de Isabel "II" de España y sus descendientes.




Cuando llegaban a los bancos con sus boinas puestas se dirigían al banquero custodio del dinero con el trabuco en la mano, diciendo: "Buenos, días, venimos a retirar los dineros de Don Carlos de Borbón, ni se moleste en mirar su número de cuenta, porque se trata de la defensa de la causa legítima de los pueblos de España en su nombre". Haciendo referencia al compromiso que Don Carlos de Borbón tenía con el pueblo que había perdido sus derechos y libertades legítimas y tradicionales a causa de la instauración del capitalismo liberal burgués y su mercado que pisoteaban dichos derechos del pueblo.


Don Carlos de Borbón permitió, consintió la utilización de su nombre para la reivindicación legítima de las libertades y derechos populares tradicionales que el pueblo reclamaba en su nombre, y así fue como, cuando entraban en los bancos aquellas gentes humildes y sin un duro, aquellos carlistas o aquellos que se apoyaban en la causa carlista porque defendían los derechos del pueblo, decían: en nombre del rey legítimo de las Españas venimos a reclamar lo que es nuestro, lo que nos robaron las huestes liberales con la ley instaurada en la mano, venimos todos juntos en unión a retirar los dineros de Don Carlos, a retirar lo que la oligarquía liberal burguesa capitalista nos robó, nos expropió, nos desamortizó, venimos a retirar aquello que nos pertenece, lo que pertenece a la causa del pueblo en nombre del rey legítimo Don Carlos de Borbón. De este modo se explica la alianza de facto existente en la memoria popular del campesinado partidario de la causa carlista. Esa alianza entre el rey legitimo y el pueblo es lo que explica el carlismo.




En España se considera el Carlismo como una ideología y fenomeno de extrema derecha, defensor de los intereses de la clase burguesa oligarquica dominante, es todo lo contrario. La prueba historica de las sublevaciones populares carlistas, su arraigo popular, su rechazo a la injusticia monopolista de la clase dominante burguesa a la que Karl Marx denunció fue y es la prueba que el carlismo es un movimiento libre y popular de reivindicación campesina que defiende las legítimas libertades históricas tradicionales expresando un particular socialismo carlista que muchos en España parecen haber olvidado.














martes, 4 de diciembre de 2007

EL OPIO DEL PUEBLO







Su Santidad el Papa Benedicto XVI anda muy preocupado estos días reflexionando sobre los males acaecidos sobre el Cristianismo, resaltando los hechos revolucionarios como la Revolución Francesa y el pensamiento marxista.
Si bien es cierta dicha crítica a la Revolución Francesa, revolución masónica que dio el poder al capitalismo burgués, que tuvo como beneficio el reparto de las tierras a los campesinos dando comienzo a la creación de una clase campesina propietaria minifundista, aboliendo el régimen feudal que explotaba al campesinado. La revolución Francesa tuvo efectos negativos sobre una mayor confianza de las masas en el falso progreso denominado ciencia. No digo que la ciencia y los adelantos científicos sean malos o negativos todos ellos, sino que como pone en evidencia la Iglesia existe una negación en la idea de Dios y el Cristianismo en general cuando se venera a ultranza la Ciencia del modo en que la laica Europa lo expresa, dejando de lado los valores cristianos, que debiera defender. Si la Revolución Francesa dio el poder a la clase burguesa, una clase que sometió y abolió otras instituciones que había en el Antiguo Régimen Tradicional que les limitaba el posible monopolio y ostentación del poder burgués, Cortes Locales, Agrupaciones Gremiales, trabas mercantiles, etc. Dicha clase burguesa tomó el poder mediante la maniobra de la revolución liberal burguesa, y lo mas humillante de todo es que utilizó a la masa popular como ariete de carga para posteriormente defender sus propios intereses de clase, y esto lo observó muy bien Karl Marx.

El pensamiento marxista derivado como una de las corrientes socialistas predominantes de la época, apareció como reacción popular a los abusos que cometía la clase burguesa en aquellos estados de los que se había adueñado. El Comunismo Socialista fue la esperanza de millones de personas de la masa popular para frenar el fascismo de la clase liberal burguesa y oligárquica que había impuesto las democracias censitarias, y posteriormente las democracias formales. Marx hablaría de la alienación en el trabajo, en el sistema económico-social y político en el que estaba insertado el obrero a través de una jerarquía que lo convertía en cómplice de un sistema que explotaba a sus compañeros, a sus semejantes, así llegaba Marx a denunciar el Capitalismo Liberal Burgués. Sin embargo llegaría hasta el punto de criticar el papel de la Iglesia al observar que esta es cómplice de la situación negativa y avasalladora que padecen los obreros ante el abuso de la clase burguesa y capitalista, así Marx llega a decir que la religión es el opio del pueblo porque le ayuda a mantenerse dentro del sistema capitalista, alienado, sobreexplotado.

La Iglesia Católica critica al Marxismo y hace bien, pero no debiera perder de vista la critica que hace el pensamiento marxista al sistema liberal capitalista y a su heredero de hoy el sistema neoliberal capitalista de libre mercado. Que no se equivoque la Iglesia Católica ni Su Santidad el Papa, al menos con respecto a este punto que voy a sobresaltar, no hay ideología más materialista y más negadora de Dios y el Cristianismo Católico que el Sistema Neoliberal Capitalista Burgués que propugna y defiende la Globalización Liberal, imponiendo con ello la soberanía incesante y tiránica que supone el poder absoluto del Dinero, del Capital, siendo los actores principales la Banca y las Multinacionales, no la soberanía democrática de la Sociedad, ni los Principios Cristianos. Marx se equivocaba entonces, y más ahora, pues el opio del pueblo no es la religión, sino el capital, y la sociedad capitalista que mantiene al hombre alienado dentro de la jerarquía del sistema. Este sistema capitalista es ultramaterialista y por tanto anticristiano, porque es consumista, superficial y egoísta, imprime los “valores” de Babilonia y su comercio. La Iglesia Católica debería valorar si realmente le interesa estar al lado de los defensores de dicho sistema capitalista que niega la idea de Dios en todo momento, y no solo eso, sino que en caso de muchos utilizan la idea de Dios para defender incluso dicho sistema, sobre todo si se hace contra el comunismo socialista, porque esta ideología hace peligrar la propiedad privada que interesa su existencia a la clase neoliberal burguesa para seguir acumulando capital y más capital para enriquecer su lucro y beneficio egoísta y particular, oprimiendo y empobreciendo a millones de seres humanos en el mundo. El Comunismo Socialista ha interpretado desde la perspectiva marxista un materialismo negador de la idea de Dios, pero nosotros los Carlistas nos negamos a defender este materialismo porque niega a Dios. Ni Capitalismo, ni Marxismo, entonces, pero si es necesario observar y tener en cuenta la critica Marxista al sistema neoliberal capitalista para proyectar un modelo de sociedad más justo y coherente, y esto lo podremos encontrar en el carlismo, pues la propiedad privada de la gran superficie quedaría supeditada al interés democrático y popular, sin necesidad de que no pueda existir la propiedad privada minifundista o pequeña propiedad. Una mezcla de Comunalismo y pequeña propiedad, ideas defendidas por el Carlismo desde su comienzo en 1833.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

DON QUIJOTE DE LA MANCHA







Me gustaría hacer referencia al libro de Don Miguel de Cervantes Saavedra, en el cual nos narra las andanzas del caballero de la triste figura, e invitar al lector de mi blog a la reflexión sobre el personaje de Don Quijote de la Mancha, Don Alonso Quijano, un aristocrata hidalgo castellano. La reflexión la quiero llevar a la similitud de dicho personaje con la Causa Carlista, pues pienso que en Don Quijote de la Mancha se reclama el idealismo, el honor, la verdad y la justicia desde el tradicionalismo medieval y como debieran los caballeros comportarse aplicando el codigo del honor, por tanto observamos un cierto parecido entre la Causa Tradicionalista del Carlismo y la defensa de los valores de Don Quijote de la Mancha que quiere hacer cumplir la justicia bajo el ideal de la caballería.



El señor Don Alonso Quijano era un aristocrata hidalgo por tanto apercibiremos que en el carlismo hubo muchos de su condición. El carlista es aquel aristocrata hidalgo, aquel campesino, aquel cura rural que se resiste a que la revolución liberal burguesa les robe sus tierras y sus creencias. La ley hecha por los capitalistas y la clase burguesa, fue el instrumento de imposición para eliminar la libertad, la tradición y el romanticismo legitimista, e imponer así el mercantilismo y el capitalismo de la plutocracia, el materialismo, el consumismo y el egoismo desenfrenado, es decir la injusticia de los que tienen frente a los que no tienen, de manera que el carlismo aparece como ideología quijotesca. Don Quijote lucha contra la realidad de la injusticia de los poderosos, de aquellos que aprovechan su posición para favorecer el robo de las tierras comunales de los municipios y de la pequeña propiedad minifundista. Don Quijote imagina un mundo mejor, es idealista porque defiende la justicia basada en la aplicación del codigo de la caballería medieval, de ahí por tanto la defensa que hace del legitimismo tradicionalista. No es por tanto como interpretaron las gentes del PSOE que Don Quijote de la Mancha era progresista porque defendía un mundo mejor, más justo, esto es cierto, pero solo si alcanzamos a comprobar que el objetivo de Don quijote de la Mancha era el de obtener y hacer justicia aplicando el codigo de la caballería, codigo tradicionalista, obviamente los progresistas olvidan esto, y se quedan solo con la interpretación tendenciosa del progresismo que pudiera tener el Quijote, olvidando cualquier noción y recuerdo que el personaje y el libro pudiera tener para con el pasado idilico medieval leído por él en los libros de caballerías, donde el honor, la verdad y la justicia campaban triunfantes, porque los caballeros del rey se apresuraban a cumplir con dicha justicia; en ello se basa el legitimismo tradicionalista del carlismo. Por ello decido explicar dichas observaciones ya que fue su centenario, cuando todavía no había nacido este blog. Desde luego las gentes de la derecha tampoco han querido desaprovechar la ocasión para atribuirse al personaje, en cuanto a que finalmente en el lecho de su muerte Don Quijote decide volver a ser realista, haciendo hincapié en el realismo de Sancho Panza, como queriendo justificar los posicionamientos derechistas de la economía capitalista, queriendo justificar la realidad de la legalidad injusta.




Los políticos nacionalistas también aprovecharon al observar que en El Quijote se respetaba la vida del libro de caballerías de Tirant lo Blanc, para aseverar la pluralidad lingüistica y cultural de las Españas, que más bien se diría punto de vista carlista mas que nacionalista, pero bueno.



Como todos de alguna manera quisieron atribuirse al caballero de la triste figura Don Quijote de la Mancha, pensé que dicho personaje unificaba los sentimientos de la mayoría de los españoles en cuanto a que todos querían atribuirle tendenciosamente una posición política, cosa que estoy haciendo e incluso justificando con muchisimo más rigor y razonamiento que los ensayos y directrices progresistas, derechistas, y nacionalistas.



Don Quijote de la Mancha era un caballero hidalgo aristocrata rural, defensor del idilico mundo del pasado feudal basado en el Codigo de la Caballería, por lo tanto los ideales del honor, la verdad y la justicia, la piedad, la compasión, el perdón, la protección al debil, al necesitado, en fin son valores cristianos que perfectamente serían atribuibles a los Carlistas y a su Causa, en la defensa de la legitimidad de ese pasado tradicional basado en el derecho consuetudinario, y no en la ley del capital y ni la plutocracia, ni de los gobiernos del tanto por cien. El mundo de Don Quijote era el romanticismo de la caballería, lo mismo que para el carlista, el romanticismo de la justicia y la aplicación de su puro idealismo, he aquí la formación en parte del ideal Platónico, no solo en el amor que siente por Dulcinea del Toboso, un amor no correspondido, sino que además se trata de un romanticismo que abarca muchas fases la política, la social, etc. Don Quijote es un romantico, y la derecha nunca jamás podrá atribuirse su figura, porque la derecha no es idealista, ni romantica, porque nos impone la triste realidad de los intercambios mercantiles y el hecho del interes de los contratos legales e injustos. La derecha jamás podrá ser justa, porque con ella va asociada la más triste de las injusticias, porque atenta precisamente contra los ideales de don Quijote de la Mancha, y por tanto contra la Causa Carlista. El paisaje Manchego, su olor a tierra, lo recuerdo constantemente, pues cuando era niño me encantaba pasar el tiempo en aquella tierra, en aquellos pueblos, con sus huertas, etc. Un mundo rural que la derecha plutocratica legalista liberal burguesa y mercantilista desprecia y siempre despreció. La izquierda progresista se acerca al pensamiento idealista de Don Quijote de la Mancha pero su confianza en la realidad, y la solución a los problemas actuales no lo llevan a cabo aplicando en Codigo de la Caballería y su Tradición, sino que más bien se ponen a copiar de sistemas liberales de modelos extranjeros y se dejan engañar por la plutocratica socialdemocracia, así aquel idealismo y romanticismo quijotesco que decían defender queda diluido completamente para formar parte del derechismo legalista de la sociedad consumista y materialista. Por último quedan los Carlistas, y en su ideología si es posible observar ese idealismo romántico quijotesco, sus ideales y sus andanzas por el mundo rural son prueba de ello. Don Quijote y la Causa Carlista tienen mucho en común, pues basan su criterio en la solución idealista y romantica de una tradición idilica del antiguo mundo rural, donde el apretón de manos y la lealtad de buenos amigos sustituirían a la falsedad de las relaciones mercantilistas, a la falsedad y la hipocresía del pijoterismo del tener. Don Quijote es cristiano y creyente, en su cama hay un crucifijo, sus valores son cristianos, su defensa es la justicia, y así nos demuestra que es un verdadero legitimista, un buen carlista. El carlismo nos demuestra que es quijotesco, y para aquellos que no tengan muy claro la quijotada de la carlistada y del hecho carlista, les diré simplemente una cosa, prueba de ello es que no gobernamos en España, porque en la realidad de la mayoría de los casos se comprueba que el carlista es un romantico idealista como Don Quijote, que al final se pega la torta, con ese gusto agridulce que nos desprende la triste realidad de la vida en la que vivimos, es como el amor de Don Quijote por Dulcinea, un amor triste por no haber sido correspondido. La vida real parece no estar con nosotros los carlistas, pero si tenemos con nosotros la legitimidad de la providencia, tenemos nuestras creencias y nuestros valores quijotescos, lo cual nos hacen grandes, por muy humildes que seamos. Otros se basan en la ostentación, en el capitalismo babilonico, en la realidad bulliciosa y contaminante del mercado. Así que pretendo recordar con la canción de Rocío Durcal al caballero de la Triste Figura, al Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, el aristocrata Hidalgo Don Alonso Quijano.

martes, 27 de noviembre de 2007

MERCANTILIZACIÓN DE LA NAVIDAD







Se acerca la Navidad, y asistimos de nuevo a su mercantilización por parte de la burguesía capitalista y financiera que domina al Estado y a la Sociedad. Alejada de su verdadero significado donde la Familia debiera tomar el papel principal y primordial asociado a la religión Cristiana. En fin, que los capitalistas utilizan el hecho religioso para promover su mercantilización como verdaderos mercaderes fariseos. Han convertido la fiesta del nacimiento de Cristo y su entorno familiar, en una mera mercantilización del gran negocio de las grandes superficies, dando lugar a la superficialidad, al consumismo materialista, al egoismo capitalista, imprimiendo una vez más los "valores" del capitalismo salvaje. Eso no es la Navidad. La culpa de esto la tienen aquellos que mercantilizan la fiesta navideña, y esos son precisamente la burguesía capitalista y financiera, ellos que nos han traido Babilonia y su superficialidad, sus vicios y sus negocios usureros, han convertido la Navidad en un templo lleno de mercaderes. "¡Ay, si Cristo levantara la cabeza!", volvería a azotar a estos liberales capitalistas que han utilizado la religión cristiana católica para enfrentarse al comunismo y al socialismo, ideologías que hacían peligrar el capitalismo liberal burgués, de la misma forma que el carlismo. El primer enemigo del liberalismo capitalista burgués fue el carlismo, ideología que no estaba por la mercantilización de la Navidad, ni de la Sociedad. Por ello quiero desde mi blog denunciar la mercantilización de la Navidad, que es la festividad sacrosanta de la Familia y su entorno cristiano. El capitalismo neoliberal anglosajón que impulsó la globalización capitalista es el principal sistema culpable de la mercantilización de la Navidad, de la misma forma que de otras festividades religiosas. Lo curioso es que estos derechistas que se dicen cristianos no dudan en dejar sin vacaciones de navidad a miles de trabajadores que forman parte de las campañas navideñas y el consumismo materialista egoista exacerbado.Trabajadores que se ven sujetos a una flexibilidad laboral brutal, incluido el trabajo los domingos y fiestas de guardar. En fin la hipocresía del capitalismo derechizante anglosajón pone en evidencia que los intereses de la derecha fue siempre servir a la burguesía y a sus intereses plutocraticos y partidocráticos de su clase. Así que no nos engañen señores de la derecha, no nos engañais con vuestras mentiras y falsedades mercantilistas en favor de una supuesta defensa de la Fe Católica. Hasta los marxistas serían mucho más coherentes y cercanos a los cristianos que los capitalistas que se dicen cristianos, pues son mucho más materialistas los capitalistas y su neoliberalismo globalizante, que los marxistas y su comunismo socialista.

lunes, 26 de noviembre de 2007

ALIENACIÓN Y EXPLOTACIÓN LABORAL







Al no existir el bloque soviético comunista, los capitalistas tienen la posibilidad de la explotación laboral, imponiendo a los trabajadores la flexibilidad laboral incluso en la cuestión horaria, violando con ello las fiestas de guardar, domingos y festivos. Y ellos, los capitalistas, considerados como buenos cristianos y buenos católicos, nos encontramos, con que con la flexibilidad horaria y laboral, que imprime la vertiente liberal capitalista globalizadora, destruye a la familia, porque no posibilita su integración, ni el desarrollo de los padres para con sus hijos. Son ejemplos trabajadores de banca que han ido alcanzando nuevas posiciones de responsabilidad y se encuentran alejados de sus hogares y de sus familias, porque para la empresa liberal capitalista globalizadora es mucho mejor alcanzar la eficiencia productiva y cultural de la empresa siempre que se mantenga al trabajador alejado de su hogar, de su mujer de su familia,de sus amigos, porque así ese trabajador no tendrá mas remedio que implicarse todavía aún más en la cuestión laboral de su trabajo, de la política y objetivos que le han marcado una élite jerarquizada del alto mando burgués empresarial, si no quiere verse en la calle. Así el trabajador para los liberales capitalistas será más eficiente en la empresa cuando se los mande cuanto más lejos mejor, lejos de su mujer, de sus amigos, de su hogar, de su entorno cultural y tradicional, para desarraigarlos, y alienarlos más facilmente en la maquinaría capitalista de la sobreexplotación laboral. Por otra parte se fomenta que los trabajadores desconfíen de los sindicatos, y así la no afiliación sindical se convierte en el máximo aliado de los sobreexplotadores capitalistas y su modelo neoliberal burgués, pues su globalización no solamente desarraiga a los trabajadores y les hace abandonar su hogar y la tierra donde nacieron, sino que los aliena en el sistema de explotación actual, hasta el punto que deben aceptar todas y cada una de las condiciones laborales flexibles que solo benefician a los sindicatos verticales de la patronal. Esto en banca se da mucho, al igual que en otro tipo de empresas privadas que no tienen sindicatos horizontales. Y que luego muchos de esos capitalistas se las den de Católicos, por Dios que eso es renegar de su religión, pues simplemente son unos usureros, unos explotadores, que prefieren eliminar los domingos y fiestas de guardar, flexibilizando así el horario comercial, dándole la puñalada trapera al trabajador.




La gravisima hipocresía de los dirigentes capitostes para con su lealtad a su supuesta religión cristiana católica, queda en entredicho al concluir que prefieren la destrucción de la familia, ampliando el horario laboral, flexibilizando las condiciones laborales, y en definitiva "puteando" más al trabajador. Por ello, finalmente podría llegar afirmar que es mucho mejor ser rojo y decente que facha hipocrita y sinvergüenza, pues la doctrina marxista esta mucho más próxima a las ideas y enseñanzas de Jesucristo y el Catolicismo Tradicional, que las imposiciones fascistas de la clase dirigente que es la Burguesía Capitalista que impone su modelo neoliberal globalizador.

viernes, 9 de noviembre de 2007

CEUTA Y MELILLA PERTENECEN A LA MONARQUÍA HISPÁNICA, A HISPANIA, ES DECIR A ESPAÑA







Antes de la creación del reino de Marruecos, las ciudades de Ceuta y Melilla fueron tomadas a los musulmanes para impedir a toda costa otra nueva invasión islámica, como las protagonizadas por Almorávides, Benimerines y Almohades. Precisamente fue en tiempos de los Reyes Católicos y de la reina Juana de Castilla y Felipe el Hermoso de Austria Duque de Borgoña y por tanto rey de las Españas, quienes consiguieron por la fuerza de las armas el mantenimiento de las plazas en la costa africana. Así Ceuta era una plaza de vanguardia y vigilancia para el reino de Portugal que la utilizaba como una marca ante una posible invasión musulmana, del mismo modo que Melilla se convirtió en una plaza de vanguardia y vigilancia en Africa para el reino de Castilla y por tanto para la Monarquía Hispánica, la cual no volvería a consentir nuevas invasiones musulmanas como las ocurridas a partir del 711, con la caída del reino visigodo de Hispania, o las sucesivas de los Almorávides, Benimerines y Almohades. Ceuta se convirtió en territorio del Reino de Portugal en 1415, y Melilla se convirtió en territorio de la Corona de Castilla en 1497. Por estas fechas no existía en absoluto el Reino de Marruecos, pero si la Monarquía Hispánica legítima heredera del Imperio Romano en la Peninsula Iberica, por tanto cuando algunos musulmanes o no musulmanes afirman que Ceuta y Melilla no son Españolas, les recuerdo estos hechos y acontecimientos históricos los cuales confirman como legítima la situación actual.






No se trata de respaldar totalmente al gobierno de ZP, y menos aún al actual jefe de Estado, pues los carlistas no estamos de acuerdo en la gestión partidocratica y plutocratica del neoliberalismo imperante en las Españas, pero si que era necesaria la legítima expresión de las Españas con grandilocuente gesto de respaldo a las cuidades españolas de Ceuta y Melilla, ciudades que no son para nada Marroquíes, porque la Historia lo legitima, lo respalda.






El caso de Gibraltar es distinto, al ser arrebatado por Inglaterra en la Guerra de Sucesión Española de 1700-1714 (guerra civil en las españas), fue tomada esa plaza por Inglaterra en nombre del Rey Legítimo de las Españas Carlos de Austria, conocido como el Archiduque Carlos de Austria o Carlos III de España. En un acto de piratería por parte de Inglaterra, aprovechandose de la debilidad del bando Austracista y de la Causa Maulet para sostener los derechos de este rey de las Españas, que se comprometió con hacer guardar y jurar los Fueros, Inglaterra y su reina protestante Ana Estuardo se quedaban con el Peñón de Gibraltar, esto se acordaba en Utrecht y posteriormente en Rastatt se confirmaban los derechos al trono de la Casa de Borbón en el trono de España, con la consecuencia que España perdía Gibraltar y que los territorios de la Corona de Aragón perdían definitivamente sus Fueros, sus derechos legítimos Históricos. Por tanto se trató de una Guerra Civil en la que el Carlismo se posicionaría en favor de los defensores de la Causa Maulet.






Aclarando esto finalmente concluyo en que los Marroquíes y su parlamento instrumentalizado por un rey tiránico enemigo de la libertad y de la democracia como es el rey de Marruecos, no tienen ninguna justificación en decir que Ceuta y Melilla son Marroquíes, por tanto que quede clara la posición del Carlismo para con estas dos ciudades que historicamente siempre pertenecieron a la Monarquía Hispánica perteneciendo a lo que se denominaba como Corona de Castilla integrada esta por varios reinos confederados en los que estaba incluido el reino de Castilla.

PROBLEMÁTICA EXISTENCIA DE PRODUCCIÓN DE LOS BIOCOMBUSTIBLES







Ante la situación gravísima que presenta la salud medio-ambiental del planeta Tierra, por las sucesivas emisiones de gases de efecto invernadero acumulativos en la superficie de la atmosfera, los cuales provocan la subida de temperatura, y por tanto el deshielo polar, algunos países y empresas han apostado por los biocombustibles, algo menos contaminantes, pero que son los causantes de que gran parte de la superficie de tierra se dedique a la producción de biocombustibles, producción de soja transgénica, en lugar de utilizar dicha superficie para la producción de alimentos, como los diversos cereales, etc. Esta situación que introduce un coste de oportunidades representa una subida en los precios de los productos agricolas y por tanto de los alimentos, fomentando que estos no sean accesibles a la población mundial, sobre todo a los habitantes de los países empobrecidos. Si dedicamos parte de la tierra para la fabricación de biocombustibles, fomentaremos un encarecimiento de los alimentos, haciendolos menos accesibles a la población mundial, y por otro lado se forzará a la tierra a una producción imposible derivada de la utilización de pesticidas y diversos agrotoxicos que solo sirven para empobrecerla, ya que la utilización de agrotoxicos disminuye el rendimiento productivo de los bienes agrarios, al ser de menor calidad, al estar intervenidos químicamente. Las empresas como Novartis y Monsanto que son multinacionales agrotóxicas, quieren fomentar y contribuir a la existencia de esta situación para lucrarse en perjuicio de la alimentación de la población mundial, y en perjuicio del empobrecimiento anual de la calidad de la tierra en la que se cultiva. Todo ello se complica con la exintencia del proceso de cambio climático y la avaricia de las multinacionales y la banca universal por controlar los recursos petrolíferos y mineros de los polos.
El monocultivo expansivo e intensivo de la soja transgénica está degradando y empobreciendo el suelo llevandolo a obtener rendimientos decrecientes de escala, hasta el punto en que los terrenos y suelos donde se cultiva soja han quedado desérticos. Como presiona la demanda de biocombustibles, se presiona la demanda de soja, esto favorece la expansión de la soja y la aniquilación de los cultivos tradicionales, sobre todo en los países hispano-americanos. Muchos pequeños y medianos agricultores se ven obligados a vender sus tierras, debido a las presiones de los grandes productores de soja que tienen practicamente monopolizado el suelo, y otros influenciados por los crecientes beneficios económico-comerciales, adoptan también el cultivo de soja.






martes, 16 de octubre de 2007

NOU D´OCTUBRE: EL DIA DEL NOSTRE REGNE DE VALÈNCIA







Celebramos con alegría la conmemoración de la reconquista de lo Regne de València, por parte de Jaume I el Conqueridor, un rey que nació en Montpellier y que hablaba Catalán, y que entró con población Catalana y Aragonesa para repoblar lo Regne de València, otorgandole FURS y CORTS propias para dicho territorio que hoy conocemos por la falsa denominación de Comunidad Valenciana. La existencia de lo Regne de València se debió a la confirmación de la existencia de Fueros y Cortes propias, sin su existencia, lo regne sería reducido a una simple provincia castellana como ocurrió a partir de 1707, por la perdida de Fueros y Cortes propias.





Muchos valencianos creen erroneamente que la lengua valenciana es una lengua completamente diferenciada del Catalán, se niegan a reconocer que el Catalán fue la lengua madre del Valenciano, se niegan a reconocer que el Valenciano surgió a partir de una derivación del Catalán. Negando a los lingüistas y estudiosos experimentados en el tema. Afirman que la lengua valenciana ya existía mucho antes de que llegaran los repobladores catalanes y aragoneses, cosa que no es cierta, pues la minoría mozarabe había asimilado los dialectos arabes, dialectos que no tienen nada que ver con el Valenciano.






La lengua que traía Jaume I el Conqueridor era la lengua Catalana. Los repobladores que llevaba con él eran Catalanes y Aragoneses, siendo la mayoría idiomática presencial la del Catalán. Al otorgar Fueros y Cortes propias dotó al Regne de València con personalidad política propia y diferenciada del resto de los territorios que componían la Corona de Aragón, es decir: que lo Regne de València se convirtió en un territorio con personalidad política propia, diferente del Principat de Catalunya que tenía otros Fueros y Cortes diferentes, de la misma manera que el Reino de Aragón que tenía sus propias Cortes y Fueros, o el Reino de Mallorca que tenía sus propias Cortes y Fueros. Significa por tanto que la unidad de la Corona de Aragón estaba fundamentada en una Confederación basada en la unidad personal monárquica pues el Principe de Catalunya era al mismo tiempo Rei de València, Rey de Aragón y Rei de Mallorca. Un monarca cristiano católico, influenciado por el proceso de reconquista. La lengua que los repobladores cristianos parlaban era Catalán y en algunas zonas Castellano por la repoblación Aragonesa. La lengua de los repobladores aragoneses era el castellano, de la misma forma que la lengua de los repobladores Catalanes era el Catalán. La lengua de los repobladores Catalanes asentados ya en territorio y delimitación de lo Regne de València era y es la lengua Catalana que fue evolucionando de una forma particular en nuestro Regne de València, pero eso no significa que se trate de una lengua diferente del Catalán, todo lo contrario. El Valenciano y el Catalán son la misma lengua, lo que pasa que existe una imposición politica derechizante que advierte que son distintas para luchar políticamente contra Esquerra Republicana de Catalunya y Carod Rovira. Este partido político tiene razón al aseverar que la lengua hablada en el territorio valenciano y en el territorio Catalán y Mallorquín es la misma lengua, se trata de la misma lengua repito, pero no se trata de la misma entidad política que ellos tratan de inventar, imponiendo la capitalidad de Barcelona. He de recordarles a els maulets que cada uno de los territorios históricos que formaron la Corona de Aragón tenían su propia capital y que lo Regne de València aunque la lengua y el idioma que hable sea el Catalán, tiene su propia Capital que es València y su propia administración histórica comarcal, no provincial, que se trata de una entidad territorial y política propia porque sus habitantes tienen el derecho legítimo de reclamar Fueros y Cortes propias, que son los dos pilares fundamentales para la consecución, constitución y construcción de lo Regne de València.




Hay una canción política reivindicativa que cantan els maulets:





No volem ser una regió d´Espanya



No volem ser un país ocupat.



Volem volem volem



volem l´independencia



Volem volem volem Païssos Catalans.






Se trata de una canción que las juventudes independentistas y nacionalistas cantan de manera erronea, pues la implicación de Païssos Catalans es abolir la entidad política y territorial propia de lo Regne de València, porque se pretende desde esta entidad imponer la capitalidad centralista en Barcelona.






Desde el Carlismo reescribiríamos la canción, manteniendo su melodía de esta manera:




No volem ser provincia castellana



No volem ser un país ocupat.



Volem, volem, volem lo Regne de València.



Volem, volem, volem



Volem la llibertat. O Els Furs Valencians





Desde el carlismo queremos afirmar que el territorio histórico valenciano no es una simple región española, y menos aún una provincia castellana como lo fue con la imposición de los Decretos de Nueva Planta a partir de 1707 por parte del primer Borbón, que dejó sin Cortes y sin Fueros al territorio Valenciano, pasando de ser Regne a ser una simple región y provincia castellana, dependiendo de la administración central, destruyendo nuestro autogobierno, nuestra hacienda propia, nuestras instituciones como la Generalitat y nuestro derecho a Cupo, basado en el derecho histórico Foral. Desde el carlismo pretendemos reivindicar la personalidad historica de nuestro Regne, nuestra entidad política y nuestras instituciones historicas, sin renegar de que Valenciano y Catalán son la misma lengua, y que tenemos el deber de defender también este patrimonio histórico cultural.

lunes, 8 de octubre de 2007

JOSÉ MARÍA AZNAR Y EL PARTIDO POPULAR PROPONEN LETRA PARA EL HIMNO ESPAÑOL







Don Mariano Rajoy títere de Aznar y el PP, proponen letra para el himno español, porque según ellos se estan desprestigiando instituciones y simbolos que ya estaban desprestigiados por parte de sus portadores. Les preocupa ahora la institución de la Corona Española y la mala salud de la monarquía juancarlista, para ello Aznar ha propuesto revitalizar el himno, para que se cante en todas partes, para librarnos del peligro separatista, y de los revolucionarios, etc. Para ello el señor Ansar amigo íntimo de Bush, propone la siguiente letra como himno español:






Nota: imaginese el lector al señor Aznar cantando dicho himno, con su soniquete de voz tan personal que le caracteriza.






Dice así:

España, España,
España, España, España, España
soy yo,
José María Aznar.

España, España, España
soy yo.
Yo soy vuestro rey,
yo soy vuestra nación.

LA INSTITUCIÓN MONÁRQUICA, INSTRUMENTO DE LA CLASE DOMINANTE







"Gora gure bidezko errege Don Carlos Hugo de Borbón eta karlista alderdia"




"Desde la ruptura del Antiguo Régimen y el nacimiento del sistema capitalista dentro de las fronteras del Estado español, tras la primera guerra carlista se inicia el pacto de la clase dominante, oligarquía económica, con aquellas instituciones que representan los poderes fácticos o cobertura adecuada para garantizar el desarrollo político de intereses económicos y de clase de esta oligarquía.

Este pacto se ve renovado constantemente ante la presencia de fuerzas "subversivas" que intentan producir la ruptura para liberar al pueblo de su permanente sumisión y alienación a que la clase dominante le tiene sometido. Guerras carlistas, revoluciones, repúblicas, intentos de democratización, ensayos de libertad, inicios de revolución cultural e intelectual. Todo se estrella ante una fuerte barrera constituida por las fuerzas de la reacción, las fuerzas económicas, las instituciones controladas y mantenidas por la clase dominante, todas presididas por la monarquía liberal-capitalista.

En cada intento democratizador o liberalizador del pueblo y de los pueblos del Estado Español surge el pacto de todas estas fuerzas para dar la batalla violenta, de fuerza, que siempre acaba con la restauración de la monarquía, instrumento de la clase dominante.

El poder de la fuerza real de las instituciones gravita siempre en torno a esta clase. Dicha clase cuida esmeradamente este poder creando una conciencia patriótica junto a los valores inmutables de la derecha, para mantener el control material y espiritual de estas fuerzas. El desplazamiento de este centro de gravedad de fuerza, hacia la izquierda, hacia la causa del pueblo, resulta sumamente difícil, una vez conquistadas estas parcelas se transforman en instituciones del pueblo como ha ocurrido en muchos países socialistas. Es el arma definitiva que necesita la oligarquía para mantener un sistema concreto y factible que proteja sus intereses. Ese sistema es la monarquía liberal actual.

¿Puede algún día, en España, ser la institución republicana el instrumento útil de esta clase?


Un régimen democrático, es muy peligroso para los intereses de la clase dominante porque representa dejar al descubierto las estructuras totalitarias y de dominio.




El pacto que el general Franco realizó con la oligarquía capitalista en 1936 confirmó esta dinámica histórica de la clase monopolista. Franco recibió el poder absoluto con carácter vitalicio siempre que respetase las estructuras socioeconómicas capitalistas y garantizase la restauración monárquica en la dinastía que dicha clase mantiene. No se explica de otra forma la victoria de Franco.




La clase dominante actual, heredera de aquella otra liberal y capitalista, ha planificado todo el proceso de reforma para una vez desaparecida la figura del dictador y con ello hubiera concluido el pacto que con el mismo había formulado.




La reforma y su marco donde se desarrolla es un nuevo pacto de esta oligarquía con los poderes institucionales y los sectores seudodemocráticos de la España actual. La monarquía no puede ser cuestionada. Este es el pacto. Por esto el futuro de la actual monarquía va ligado al de esta clase que representa el régimen franquista en su expresión continuista.








Año 1976, escrito de José María de Zavala.






La actual monarquía española es una institución que no tiene vínculo popular alguno,(heredera directa del franquismo, impuesta por un dictador, asociada por narices a la constitución del 78), al estar asociada a la clase dominante, a la plutocracia y partidocracia. Una institución títere del capitalismo neoliberal burgués y de sus estructuras derechizantes. La monarquía de Juan Carlos es la heredera de la revolución liberal burguesa, y es hoy instrumento y símbolo de la oligarquía capitalista. Esta institución presidida por Juan Carlos no tiene mas que la simpatía de la burguesía capitalista y la clase empresarial y los medios masa de comunicación, no por el pueblo.



Juan Carlos indica que la monarquía ha sido un "factor de estabilidad y prosperidad" para España. Mas bien diría yo que esa institución ha sido un factor de estabilidad para la oligarquía neoliberal burguesa, que favorece día a día el capitalismo de mercado. Una institución instrumento de la clase dominante, de la clase capitalista, en definitiva de la plutocracia.
La monarquía carlista si es realmente una institución historica vinculada a los pueblos de España por presidir esta el pacto confederal que significaban los FUEROS de cada uno de los territorios historicos españoles. El rey legítimo antes de ser reconocido, tenía que jurar los mismos.
Juan Carlos juró la Constitución del 78, porque esta le defiende ante cualquier ataque político legítimo, sin embargo dicha constitución, por ejemplo no atiende al cumplimiento que dice defender sobre el derecho a la vivienda de los españoles. Los jueces y tribunales se ponen inmediatamente a trabajar para defender al jefe del Estado, porque lo dice la Constitución del 78, sin embargo no se ponen manos a la obra para defender el derecho a la vivienda y el trabajo digno de los españoles, (mira como no detienen a los especuladores, a los ladrones de guante blanco, etc). Y es que esta Constitución del 78 como todas las que ha habido en las Españas ha significado el triunfo de la plutocracia y partidocracia dueñas del poder.

viernes, 24 de agosto de 2007

¡VIVA EUSKALHERRIA LIBRE, Y EL RESTO DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA TAMBIÉN!







Desgraciadamente ETA vuelve atentar, reflexionemos que detrás de ETA hay gente, no son solo cuatro locos, ya que las reivindicaciones de la banda coinciden con las proposiciones políticas de Herri Batasuna-Acción Nacionalista Vasca, y es la independencia territorial y soberana de Euskalherria, que quienes decidirán el futuro de Euskalherria serán los vascos, nadie más, rechazando por tanto cualquier tipo de injerencias extranjeras y ajenas a la personalidad cultural, política tradicional de Euskalherria.








Para ello se propone la desmilitarización del conflicto, es decir, ni ETA, ni cuerpos de seguridad del Estado Español, concretamente ejercito español. Los cuerpos de seguridad del Estado Español en la mente de muchos vascos son el ente opresor coaccionador, instrumento de la burguesía financiera, representante del centralismo político de Madrid, quienes imponen sus decisiones plutocráticas y lucrativas al pueblo vasco, además vienen personificando la represión política-ciudadana de los vascos, simplemente porque ellos son más levantiscos y reivindicativos que el resto de los pueblos de España. Los Vascos siempre fueron muy recelosos guardianes de sus FUEROS, al tratarse de sus más preciados derechos historicos, al preservarse sus particularismos historicos locales tradicionales y culturales. Así que el ejercito Español de la masonería burguesa centralista, de los generales golpistas ya fueran conservadores o progresistas, representaban la tiranía, la opresión y represión burguesa venida de Madrid y su capitalismo.








Para que ETA deje de existir, tiene que desaparecer el ente opresor que la hace persistir a lo largo del tiempo, es decir el Estado Español y su instrumento-fuerza coactiva: el Ejercito Español.








Este planteamiento a muchos les escandaliza porque cuando piensan en España, la asocian irremediablemente al Estado Español y su constitución liberal burguesa plutocrática partidocrática y al ejercito que la guarda, sin pensar que España es mucho más que una simple administración burguesa y estatal, es la riqueza cultural tradicional y política de los diferentes pueblos de España que están siendo alienados por el capitalismo, el egoismo materialista y consumista, por el pijoterismo del tener y la superficialidad materialista de la sociedad de consumo. Ante esa alienación burguesa en la cual nos aseguran los liberales que llegaremos a ser todos tan importantes como los lideres financieros nacionales e internacionales, es una mera ilusión óptica, ya que se trata de hacer que los individuos-ciudadanos respeten la jerarquía del sistema capitalista, porque ellos mismos forman parte de esa jerarquía, muy conveniente a la elite capitalista, ya que la invención de esta elite burguesa es convencer a la opinión pública de que todos absolutamente todos podremos llegar a ser tan importantes como ellos, que podremos llegar a tener su mismo nivel de vida, a lo que digo: ¡mentiraaa!.








Ante la opresión capitalista surgen los pueblos levantiscos, aquellos que quieren desquitarse el yugo capitalista, y al ver la alienación de la sociedad y la imposibilidad de movilizar a las masas obreras actuales que estan hipnotizadas por el capitalismo, no existe otro remedio que el de echarse al monte. Hay muchas formas de echarse al monte, yo personalmente prefiero la vía política y pacífica de la manifestación.








ETA y el mundo arbertxale no se irán de rositas en mi articulo, porque estan ensuciando el nombre del pueblo vasco con sus acciones, así que les diría que reflexionaran, pues la cuestión final no es la secesión política para formar un ente republica-estado independiente, para que este sea más restrictivo y centralista que el anterior al que pertenecían. Los Señoríos Vascos y el Reino de Navarra, cada uno de ellos independientemente tenían Fueros y Cortes distintas y diferenciadas unas de otras. No parece posible que se vengan a razones aquellos que quieren acabar con el hecho histórico confederal de Esuskalherria, es decir el PNV y Herri Batasuna, que pretenden imponer su nacionalismo para disolver la personalidad histórica de Eskalherria basada en la Confederación de los distintos Señoríos Vascos y el Reyno de Navarra, pues si bien todos los territorios son culturalmente de lengua Vasca, no significa que deba imponerse un centralismo político basado en el nacionalismo y así disolver la confederación histórica que siempre existió en Euskalherria. Aquí de lo que se trata finalmente es que las armas se silencien, que se defienda la personalidad histórica y cultural de Euskalherria con respeto a la Confederación de Señoríos Vascos y Reyno de Navarra, que se defienda la lengua Vasca en su plenitud en dichos territorios, y no plantear ningún tipo de secesión territorial que puede desviarnos de las autenticas reivindicaciones para la persistencia del pueblo vasco, no de la banda ETA. En Irlanda se insistió historicamente en la independencia de la isla con respecto a Inglaterra, que actualmente los Irlandeses son quienes mejor hablan la lengua Inglesa. Este hecho es muy triste al percibir la lengua céltica irlandesa en vías de extinción, al haber sido la causa de la secesión independentista mucho más importante que el mantenimiento y la defensa de las instituciones históricas que habían mantenido la cultura y lengua céltica tradicional de Irlanda. En otras palabras, se debería hacer más hincapié en la defensa de la lengua vasca y los particularismos locales e historicos de los vascos, en lugar de insistir tanto en la independencia y la secesión política.








Es posible ver a Euskalherria libre, del mismo modo que lo merecen el resto de los pueblos de España, sin necesidad de insistir en la independencia y la secesión. Libertad y Soberanía no significan independencia y secesión. Euskalherria puede seguir siendo una España más pero sin la menor posibilidad de injerencias extranjeras y ajenas a la personalidad de Euskalherria, ni de Madrid, ni de ningún sitio.

miércoles, 15 de agosto de 2007

LA CONFEDERACIÓN DE LAS NACIONALIDADES HISTÓRICAS IBERICAS EN EL CARLISMO







"Las Españas, unidad en la variedad territorializada", no mezclada, ni desperdigada y por tanto diluída en el olvido de la historia, dando comienzo a la extinción de los pueblos de España, por ello el carlismo no se conforma con un simple respeto institucional de los diversos hechos diferenciales y particularismos locales, sino que demanda un respeto y cumplimiento inmediato por el derecho a la territorialidad de los pueblos, sus culturas, tradiciones e instituciones y derechos consuetudinarios.



El termino Confederación parece resultar sorprendente en boca de los Carlistas, quienes siempre la defendieron para defender mejor la unidad de las Españas. El liberalismo político-económico de la burguesía conservadora que había impuesto el centralismo y la uniformización homogeneizante destruía la personalidad particular de los hechos diferenciales de las Españas aniquilando sus Fueros, destruyendo la histórica confederación que había existido en torno a la Monarquía Hispánica y posteriormente a la Monarquía Española Legitimista Carlista en el exilio.


Repasando la historia observamos la España de los Reyes Católicos, que nada tiene que ver con las posiciones políticas del Dictador Franco y su régimen despótico y tiránico al que se intentaba asociar la España de los Reyes Católicos, una España que era mucho más descentralizada que la actual de las autonomías, pues cada territorio tenía sus propias leyes y usos tradicionales heredados del pasado, por derecho Foral y derecho consuetudinario.



Expongo una serie de textos de varios carlistas que corroboran la defensa que hace el carlismo de la descentralización expresada en el derecho Foral y la Confederación de Nacionalidades Históricas Ibéricas.




Carlos VI de Borbón, Rey de las Españas decía en 1860: “ha llegado el momento de buscar en la historia de nuestras antiguas libertades, de esas libertades cuyo origen se pierde en la oscuridad de los tiempos, en Navarra y en las Provincias Vascongadas y que en la Coronilla de Aragón y Castilla regían muchos siglos antes que naciera en Inglaterra”.




"No hay catalanismo, ni regionalismo que pueda competir con las libertades tradicionales, esto es, con los fueros, franquicias y privilegios de nuestros antiguos reinos, y los carlistas todos, con nuestro augusto Jefe a la cabeza, somos fueristas a macha martillo. Mas de 30 años hace que lo venimos predicando a los cuatro vientos"


Manuel Polo y Peyrolón, "Los carlistas, no", Las Noticias (Barcelona), 26 de marzo de 1900, pág 1.


"El dia en què Carlos VII es declarés centralista; el dia en què es borrés del programa carlí les hermoses paraules: autonomia i llibertat; el dia en què per a ser carlí s´hagués de renunciar a la llibertat de la Pàtria, jo i tots los carlins en pes, abandonaríem ¡per què no dir-ho? el que avui nos té disposats a obeir-lo sens objeccions de cap mena".

Joan Bardina.




"Don Carlos, des de fa 30 anys, quan no existia cap catalanista, quan tothom era rabiosament centralista, prometia ja reconèixer a Catalunya Corts Catalanes, Diputació o Ministeri, ús oficial del català, autonomia universitària i judicial. Quan ¡24 anys després! s´escrivien les Bases de Manresa, els catalanistes copiaven ad pedem litterae el programa carlí".

Joan Bardina, Catalunya i els Carlins, Barcelona, Biblioteca Regional, 1900.


"el Regionalisme carlí és tant o més radical que les Bases de Manresa. Té per garantia la història sempre regionalista del partit carlí, el qual considera a l´autonomia com cosa natural, jurídica, indiscutible per les mateixes Corts, puix lo natural, l´anterior a l´Estat, no pot discutir-se ni mudar-se per la voluntat dels homes ni per la posterior de l´Estat".


Joan Bardina, Catalunya Autónoma, en el marco de la "unidad federal ibérica".



“Amb semblants disposicions, se comprèn que les doctrines proclamades per l´Aparisi i sa escola venien a omplir un buit de mon esperit, i la carta, programa de D. Carlos a son germà, seguida del decret de restauració dels Furs havia d´aparèixer a mos ulls com lo verb de la nova idea. Era la doctrina regionalista que em seduïa. Encara que no la comprenia pas bé, portat per un intens amor a les coses de casa, presentia la reconstitució de la nostra antiga nacionalitat i la resurrecció d´una federació espanyola com a única reparació de punyents injustícies i desastrosos erros polítics. Així concebia jo el carlisme, i així vaig acceptar-lo”.

Marià Vayreda, Records de la Darrera Carlinada, 1898.



Cuenta Josep Carles Clemente, en su libro Crónica de los Carlistas:


"Para darnos una idea de los esquemas autonomistas de los carlistas catalanes, citaremos unos párrafos de un artículo de Tomás Caylà Grau, publicado el 12 de abril de 1930 en la revista Joventut, de Valls, Tarragona":


"La cuestión catalana, y la de las demás nacionalidades, ha de ser afrontada y solucionada si el gobierno actual y los venideros quieren paz y tranquilidad.
Acabar de una vez con esta "parodia" que se llama "unidad española" e ir a una confederación en la que las diferentes nacionalidades puedan entrar libremente y por vía de pacto, es lo único que puede traer la pacificación de los espíritus...

Después de dos siglos de esclavitud, el alma del pueblo catalán reclama su libertad. Catalunya quiere gobernarse con Cortes propias y conocedoras de sus problemas y de sus necesidades, quiere hablar sus lengua, regirse con su Derecho y hacer ondear a todos los vientos la bandera de las cuatro barras, (traducido del original catalán)."








martes, 14 de agosto de 2007

DETRÁS DE LOS INCENDIOS FORESTALES SE ESCONDEN LOS INTERESES DE LAS CONSTRUCTORAS...







... la especulación urbanistica, la proliferación del capital.




La llegada del verano refleja muchas veces, tristemente la proliferación de los incendios forestales, debido en parte al descuido de los bosques que estan sin desbrozar, y a que algunos de quienes los cuidan en las tareas de extinción de incendios, se dedican a potenciar la quema de bosques para garantizarse un puestecito de trabajo en verano de extinción de incendios, y al observar que no lo va encontrar, entonces dicho individuo decide quemar el bosque.










Antiguamente los bosques estaban al cuidado de los aldeanos, y de aquellas antiguas comunidades rurales que sabían de la importancia vital de la existencia del bosque, el cual se cuidaba más, al desbrozarse. La existencia del bosque garantizaba la caza, y por tanto el autoabastecimiento alimenticio. El bosque delimitaba los terrenos y parcelas agrarias minifundistas y comunales de los habitantes de los pueblos, de forma que un exceso de parcelas sería erroneo al dejarles marginalmente sin bosques, y por tanto sin caza, y sin autoabastecimiento alimenticio, y sin el acceso a las plantas curativas medicinales existentes en los bosques.










Así nos encontramos con la absoluta despreocupación por los bosques, porque ya no son rentables, ni prácticos a los individuos-ciudadanos de los masificados burgos. El abandono de las comunidades rurales, de los pueblos y el mundo rural, fomenta la desprotección del bosque, y por tanto el interés de una minoría de hacerlos rentables, quemandolos, para unos determinados fines siempre lucrativos o mal entendidamente laborales, el caso es que todos los veranos, por más o por menos, tenemos a un bosque como protagonista, pasto de las llamas de los intereses de la especulación urbanistica, del sistema capitalista, que solo ve rentabilidades en materialismos ficticios, condenando a la desaparición bochornosa y cruel de los bosques.










El materialismo, el egoismo capitalista burgués, la sociedad individualista de consumo masificada en las ciudades, vuelven a ser complices una vez más de esta triste realidad veraniega, contribuyendo al cambio climático, al alejar la humedad de los ambitos territoriales contextuales, al contribuir con la desaparición de los bosques, en favor de las urbanizaciones de lujo, del turismo mal entendido, del abuso y despilfarro de los recursos, que fomenta el capitalismo neoliberal burgués y su globalización, que al potenciar el comercio internacional fomenta que no veamos la importancia de la existencia de los bosques, porque ahora, todos los bienes los podemos adquirir facilmente y a bajo precio, por muy lejos que esten, de manera que la existencia del bosque ya no se considera necesaria por las huestes capitalistas neoliberales globalizadoras. El propio sistema neoliberal capitalista y la sociedad individualista y egoísta que ha creado y potenciado es la máxima destructora y complice de la destrucción y la quema de los bosques, pero los principales enemigos, quienes son los que potencian y fomentan la quema de los bosques son los intereses comerciales y financieros de las constructoras, de la derecha política, en definitiva los agentes financieros y el poder plutocrático del neoliberalismo capitalista, al que hay que combatir.

sábado, 28 de julio de 2007

LA TRAGEDIA DEL CHAPAPOTE






Asistimos con la actividad capitalista globalizadora a la necesidad de la obtención de energía, y hoy el petróleo es el centro de dicha actividad, sin él parece no ser posible el funcionamiento productivo de nuestras estructuras actuales productivas. Su transporte trata de no verse implicado en el precio final del barril de petróleo, siendo finalmente dicho transporte la causa de una desgracia al hundirse los buques monocascos de las compañías petroleras, sean quienes sean.


El transporte petrolífero se convierte en la artimaña de los capitostes y financieros del mundo jugando a los monocascos con banderas de países "bananeros", irresponsabilizando a las compañías petroleras que utilizan este sistema para ahorrarse determinados costes económicos de transporte que no quieren asumir, así utilizan para el transporte de petróleo los ilegales monocascos, y finalmente quienes sufren las consecuencias son los propios seres humanos, los pescadores por ejemplo, y ni que decir tiene los efectos negativos sobre la fauna marina.



Además resulta vergonzosa la actitud de aquellos que utilizan las catastrofes petrolíferas del chapapote para tirar más residuos contaminantes por la borda en alta mar, esto está ocurriendo en las aguas de lo regne de Mallorca.




Parece que las normativas internacionales no se cumplen, no se aplican y sin embargo el tráfico petrolífero sigue existiendo amenazando convertirse en futuro chapapote. Los estados actuales y los partidos políticos se ven encadenados de pies y manos sin saber muy bien a quien imputar la catastrofe ecológica que supone la presencia del chapapote en las aguas y su repercusión en la contaminación de un medio que disfrutamos todos en verano, como es la playa. Parece que la gente solo percibe el mal cuando le afecta directamente, cuando se han quedado sin su turismo de sol y playa, ya que no se percatan de los efectos ecológicos negativos de la tragedia marina.




Viendo la irresponsabilidad de las acciones de las compañías petrolíferas que se amparan en buques monocascos con banderas "bananeras" para transportar petróleo y así evadir costes economicos al no asumir los costes ecológicos del transporte, quiero lanzar las siguientes acciones directas que debían llevar a cabo los gobiernos de los países sin contemplaciones, y en concreto el gobierno de España:




1.- Barco Monocasco que la armada española encuentre en aguas nacionales e internacionales será apresado con el cargamento de petróleo confiscado. Aunque la acción de apresamiento y confiscación son ilegales, esta acción da pie a que el gobierno de España denuncie internacionalmente a aquellos que demanden la devolución del barco y cargamento, al poder imputarles los hechos contextuales y especificos ilegales en los que incurrían; ¡Ya está bien del dejar hacer, dejar pasar!, legalidad no es legitimidad, es la artimaña capitalista plutocrática burguesa que impone su tiranía, para permitir un comercio tiránico internacional.



2.-La confiscación del barco y su cargamento petrólifero por parte del gobierno de España vulnera las leyes y reglas del comercio internacional, pero es que las leyes y reglas capitalistas globalizadoras del comercio internacional vulneran la soberanía ecológica española y por "lessa ecología" sus cargamentos quedarán confiscados.





Es la unica manera para que los capitostes de la burguesía nacional e internacional se vengan a razones. El problema es que los gobiernos plutocráticos neoliberales no quieren hacer nada por solucionar los problemas reales como los del chapapote, no quieren ponerse serios con el capital, no quieren decir las verdades y juegan a ser unos hipócritas con el pueblo. Porque tener de enemigos a la plutocracia capitalista neoliberal que se ha adueñado del mundo y que está aprovechando la globalización para imponer sus reglas y leyes que van contra la ecología, y por tanto contra el hombre, resulta peligroso ya que las economías de los países se encuentran tan interrelacionadas unas con otras y dependen tantísimo del petróleo que la burguesía capitalista neoliberal puede poner en serios aprietos a los distintos países y pueblos del mundo si no se atienen a sus deseos lucrosos y egoistas.

martes, 17 de julio de 2007

EL SOCIALISMO BLANCO EN EL SENO DEL TRADICIONALISMO CARLISTA









"La subida al trono de Isabel "II", en lugar de su tío Don Carlos, significa también el nuevo imperio de una burguesía que va a controlar el proceso industrial, como en el resto de Europa y que, para esto, organiza la vida colectiva a nivel socio-económico, según la lógica de opresión de clase, y a nivel político según el esquema de democracia formal, totalmente ficticio e importado de Europa".



En el seno del tradicionalismo Español que defendía y defiende el Carlismo se encontraba y se encuentra la doctrina socialista blanca del carlismo, que ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, desde sus inicios como un socialismo “feudal” como lo clasificaría Marx, hasta el actual socialismo autogestionario.





Como diría Don Carlos Hugo de Borbón en su libro de La Gaya Ciencia S.A. ¿Qué es el Carlismo? En un párrafo:

“La realidad del Carlismo es otra muy distinta a como los historiadores liberales la han intentado presentar. No es el Carlismo “una fuerza que ha aplacado” con manifiesta ausencia de capacidad analítica la categoría “fuerza represiva” en contraposición a la “fuerza progresiva” de los llamados “liberales”. Son otros historiadores y políticos, no carlistas, los que mejor han definido el Carlismo como fuerza popular y el primer socialismo organizado de Europa porque era el “socialismo de alpargata” como lo definiera Unamuno, Costa, Baroja, Marx y otros muchos”.

Ese socialismo blanco situado en el seno de la doctrina tradicionalista defendida por los Carlistas evoluciona desde el socialismo “feudal” al socialismo “autogestionario” pasando por el socialismo “comunalista” en la defensa del Comunal de los Municipios, de la propiedad minifundista campesina y de las tierras de la Iglesia para la manutención de hospicios, leproserías, hospitales y horfanatos. Continuaría el socialismo “colectivista-foralista” con Carlos VII a través del Acta de Loredán y las acusaciones de revolucionario imputadas por los integristas hacia su persona, queda reflejado en una frase: “si el País está pobre, vivan pobremente hasta los ministros, hasta el mismo rey”. Seguiría posteriormente por la defensa de un socialismo “sindicalista” de la etapa Jaimista cuando el Carlismo era consciente de la constante despoblación del mundo rural y la proletarización del campesinado carlista. En el libro de José Carles Clemente, “Crónicas de los Carlistas, la causa de los legitimistas españoles” afirma: El Carlista vizcaíno Pedro Ulaortua, mas conocido como Perico “el marmolista” fue uno de los fundadores de los sindicatos libres vascos, nos ha dejado escrito cómo se crearon:

“Las primeras reuniones las tuvimos en el Circulo Carlista de la calle Jardines, de Bilbao, en el cual nos veníamos reuniendo varios carlistas para crear una organización obrera que defendiera claramente a los trabajadores. Fue sin embargo en 1910 cuando se creó la primera comisión del que se denominó Sindicato Profesional, en el Círculo de la calle Astarloa de Bilbao. En esta comisión estábamos García Álvarez, Oyarzabal, Bonilla, Amurria, Los Arcos, Martínez, Ojenola... todos ellos difuntos.
Nosotros posteriormente convocamos en el círculo del Ensanche de Bilbao una reunión más amplia en la que se crearon los Sindicatos de Oficios Varios, Ferroviarios, etc, ya como Sindicatos Libres. El cambio de nombre fue debido a que los elementos paternalistas organizaron otro Sindicato Profesional de
tendencia amarilla (Católica y Patronal), además de que el nuevo nombre concordaba mejor con nuestra idea”.

Dice más el libro de Clemente:

“El primer programa lo propusieron Casado, Payuelo y Ulaortua en la Asamblea de Huesca de 1919. el Estatuto que se aprobó fue: transformación del sistema capitalista en sistema colectivo; por la unidad de la clase obrera; autonomía del sindicato respecto a la patronal, los partidos y la Iglesia. En palabras de Ulaortua: “La unidad de los trabajadores contra el sistema capitalista, en total autonomía”.


Así mediante el sindicalismo socialista defendido por los Jaimistas se profundiza en un socialismo “cooperativista y colectivista” que rechaza como hemos visto la doctrina capitalista y su pensamiento liberal burgués por egoísta, materialista y suntuoso. Con Juan María Roma se concreta hasta un socialismo "autárquico", al hablarnos de las autarquías regionales y la capacidad de autoabastecimiento y autogobierno de los diferentes territorios españoles.





Ante el “peligro revolucionario” por fuerzas de signo anticristiano, se refugian en el seno del Carlismo elementos integristas que se hacen sus portadores y responsables en momentos determinados oportunistas, intentando llevar hacia objetivos políticos completamente ajenos al carlismo al pretender apoyar los planteamientos de la derecha conservadora burguesa capitalista por la cuestión de la defensa estricta de la religión Cristiana Católica, atendiendo únicamente a Dios y descuidando el resto del lema tradicional Carlista. Siendo la “atención” a Dios, la utilización de la religión Cristiana Católica como elemento de excusa para defender los intereses materiales, plutocráticos conservadores de la derecha liberal burguesa asociada a la CEDA, y así defender más fácilmente el sistema capitalista explotador y expoliador que vende al hombre por el hombre egoístamente utilizando la supuesta defensa de la religión que posteriormente se ha venido viendo el falso interés de la derecha burguesa por la defensa de la Fe, ahora que no es elemento aglutinador, no la defienden, porque nunca la defendieron, solo defendieron sus bolsillos y la detención del poder político-económico que sostienen.


He incorporado distinta documentación para confirmar la presencia histórica del socialismo blanco en el seno del tradicionalismo carlista, su evolución y desarrollo, de forma que la cuestión socialista del carlismo no es una invención ni de Don Jaime III de Borbón, ni de Don Carlos Hugo I de Borbón, sino que se trata de una cuestión, la CUESTIÓN SOCIAL, que venía preocupando a las bases populares carlistas desde el principio del nacimiento del movimiento carlista expresado en el Partido Carlista y el Pueblo Carlista, pues el Carlismo desde el punto de vista estrictamente económico nació como rechazo a la concentración y acumulación de tierra y capital en pocas manos que representaba el conservadurismo capitalista de la revolución liberal burguesa, rechazando la alienación en el trabajo, la estatalización y mercantilización de la sociedad, y la sobreexplotación laboral, esgrimiendo la defensa del Comunal y la defensa de los Fueros y por tanto del Socialismo Blanco, distinto del rojo caracterizado este último por ser ateo y anticlerical al asegurar intelectualmente, influenciado por la doctrina marxista, la alienación del hombre en la religión y por tanto el rechazo de ésta; al tender al estatalismo y centralismo económico y a la negación de los particularismos locales populares.



Según Fontana: “el liberalismo moderado ...que apoyaban la burguesía de las ciudades del litoral y los hombres de negocio que empezaban a surgir en Madrid al compás del incipiente desarrollo de la economía nacional [...] La proclamación de Isabel como heredera de la Corona no fue, pues el resultado de un mero cabildeo cortesano. La burguesía festejó en todas partes el acontecimiento con singular aplauso”.


Según Fontana: “...los intereses del campesinado fueron sacrificados y amplias capas de labriegos españoles, que anteriormente vivían en una relativa prosperidad y vieron ahora afectada sus situación por el doble juego de la liquidación del régimen señorial en beneficio de los señores, y del aumento de los impuestos, se levantarían en armas contra la revolución burguesa y una reforma agraria que se hacían a sus expensas, y se encontrarían, lógicamente, del lado de los enemigos de estos cambios: del lado del carlismo”.

Pi y Margall, haría notar: “...la falta de visión de los liberales respecto a la política agraria y la realización de la desamortización, vincularía a numerosos sectores campesinos a la Causa de don Carlos, entendida como movimiento campesino frente a la “ciudad”, que les oprimía con sus contribuciones en metálico, más difíciles de soportar que los antiguos diezmos en especie”.

Los carlistas critican el lujo escandaloso que invade España y que sólo puede exasperar al obrero. No por casualidad, por otra parte, los partidarios carlistas queman el tren privado del financiero de Salamanca, símbolo de la nueva riqueza. Para ellos, el liberalismo es en realidad el poder de los plutócratas. Valbuena escribe sin rodeos:

“Es una verdad en que se piensa poco o nada, pero evidente para todo hombre observador y reflexivo: en estos tiempos en que tanto se habla de libertad, de igualdad, y sobre todo de democracia, no hay sin embargo nada de esto. Lo que hay desde que se abrió la era de las revoluciones es una verdadera plutocracia, es decir el gobierno de la gente del tanto por ciento, el peor de todos los gobiernos posibles”.


El Semanario Católico Vasco-Navarro, 2 de junio de 1871, art. “Debilidad y crueldad”.



El diputado carlista Múzquiz se pregunta por el devenir de las sociedades que poco a poco se apartan de la idea de la caridad afirmando:

“Hay que pensar sobre todo en que a la raza latina, eminentemente socialista, se le ha arrancado la idea de Dios; y hay que pensar, en fin, en el inmenso peligro que amenaza a la sociedad española el día en que las masas carlistas, que son socialistas, lleguen a perder toda esperanza de restauración”.

J. M. Múzquiz, Consulta a los electores de Estella, pág 65.


“El Carlismo es opinión radicalmente democrática, con puntos y ribetes socialistas”.

Según Arturo Campión, en su novela Blancos y Negros, pág 337.


Un propietario liberal analiza el levantamiento carlista:

“Son estas causas ni más ni menos que de origen socialista, predominando el odio del campesino contra el bilbaíno, como símbolo de ataque del colono al propietario. Los inquilinos vascongados disfrutan generalmente de padres a hijos de sus tierras , y concluyen por creer que tienen más derecho sobre ellas que su legítimo propietario, gracias al cariño y trabajo que las ofrecen”.

Sobre el mismo fenómeno en el Oeste de Francia, ver P. Bois, Paysans de l´Ouest, pág 611.

“Este socialismo está sostenido por el clero, reclutado casi exclusivamente entre las clases más pobres de las Provincias Vascongadas y no muy ilustrado.
Este carácter domina en el fuero y la existencia de bienes comunes dando a los pueblos la propiedad de las minas, montes, marismas, etc., le sostiene”.

El Sitio de Bilbao en 1874, pág 144.

Los medios conservadores liberales denuncian con maligno placer esta tendencia anti-ricos que existe innegablemente en las filas carlistas. Se habla de “socialismo blanco”, y un periódico favorable al Duque de Montpensier, El niño Terso, facilita una información según la cual: “nos dicen de varias provincias que no hay “carlismo” sino “comunismo”.

Para El Diario de San Sebastián, los “socialistas blancos”, que son los carlistas, son mucho más peligrosos para la propiedad que los “rojos”. El periódico La Época confirma la existencia de esta tendencia “socialista” en el carlismo vizcaíno.



Un propietario navarro que se dice partidario de una libertad tan alejada del “socialismo rojo” como del “socialismo blanco”, critica así los sermones sediciosos de algunos sacerdotes carlistas:

“No hace mucho que el párroco de uno de los pueblos importantes de Navarra, furibundo carlista por más señas, predicaba a sus feligreses sirviéndole de texto aquellas palabras del Evangelio “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que se salve un rico”. ¿Y qué dirá el doctor si nosotros, que oímos por desgracia el sermón, le decimos que fue de un color socialista del más subido rojo? ¿Será sabio el referido párroco? Pues como éste hay muchos en Navarra, y por desgracia en el mundo”

Cartas de un labriego navarro, Madrid, 1872, pág 73.








Cuando el levantamiento de los Matiners, las autoridades liberales hacían acusaciones parecidas contra las partidas carlistas del conde de Montemolín, Carlos VI en la genealogía carlista:

...lo que no pretende restablecer Montemolín es el absolutismo y si en cambio un gobierno constitucional. Pero no para aquí el engaño que padece nuestra credulidad. Tampoco es monarquía constitucional, como la que tenemos, ni a don Carlos lo que se pretende, no, montañeses: es el fatal comunismo en toda su extensión y horror, es este sistema desorganizador del mismo; es, en fin, el terrible combate del que no tiene contra el que tiene: en una palabra, la destrucción de la religión; es decir, “que los bienes sean comunes”, esto es, de todos en general, y de ninguno en particular: que los padres no tendrán dominio sobre sus hijos; ni éstos sujeción respecto a sus padres; que los templos y sus ministros serán abolidos... tal es el comunismo".

“Manifest del poble de la Garriga”, 25 de enero de 1849 citado por J.C. Clemente y C. S. Costa en Montejurra 1976, Barcelona 1976, pág 13.






Y dicen más los liberales catalanes:






"Y que estos sean los intentos no podemos dudar. Prescindiremos de aquella monstruosa hermandad que se ha hecho con los republicanos, por más que ahora quieran hacernos ver lo contrario; y nos atendremos solamente a las ideas manifestadas, a los discursos pronunciados en diferentes pueblos y reuniones por el propio general en jefe de las tropas carlistas; ideas y discursos que, siendo declaradamente democráticos y desorganizadores, en una palabra “comunistas”, no han podido menos que alarmarnos y hacernos poner sobre aviso, mayormente que desde presentadas y sometidas a la Reina varias brigadas y partidas de “matiners”, y no existiendo ya la de los republicanos, se continúa con más prisa y rigor que nunca exigiéndose las contribuciones, las cuales importan mucho más de lo que pensamos, y no son muy superiores a lo que se puede necesitar para sostener cuatro mil hombres que escasamente tendrán entre todas las partidas carlistas que quedan".







Manterola critica a la Inglaterra industrial que domina y explota al hombre como no había sucedido jamás. El canónigo de Vitoria nos hace pensar en León de Arroyal cuando condena las tristes consecuencias de la prosperidad inglesa para el proletariado del país:


"¿No es allí mismo a la vez el hombre esclavo envilecido de la industria moderna, explotable como un producto cualquiera, una máquina más, de mayor o menor fuerza, que vale cuanto produce, en razón de la resistencia que ofrece al rozamiento incesante de un trabajo abrumador?
Y esos hombres, y esas mujeres, y aun esos niños, que pasan su vida enterrados en las glaciales entrañas de húmedas y negras minas, sin Dios, ni familia, ni patria; sin un rayo de luz para sus almas, sin un consuelo para su espíritu; esos seres embrutecidos, que tienen como enmohecida su inteligencia y paralizados los resortes del corazón, condenados a morir prematuramente, sin haber logrado su desarrollo físico y moral, deberán estar muy agradecidos a la civilización de la Gran Bretaña? Esos infelices son indudablemente más desgraciados que lo fueron jamás los esclavos en nuestras colonias de Ultramar...
Inglaterra se preocupa mucho de un minuto, de un segundo, porque ese segundo, ese minuto son tiempo, y el tiempo es allí dinero, como lo es en toda sociedad condenada al servilismo rutinario del “tanto por ciento”. Un segundo en el mundo mercantil puede significar la solución de una crisis monetaria; puede ser la fabulosa ganancia de una exorbitante jugada; puede determinar el aplazamiento del descrédito y de la ruina, y sostener el principio de una inmensa fortuna. Pero un hombre que nada tiene y nada puede adquirir ¿qué valor representa en Inglaterra?".

V. Manterola, Don Carlos es la civilización, pág 5. Sobre León de Arroyal, ver el artículo de F. López, “León de Arroyal auteur des Cartas Político-Económicas al Conde de Lerena”, Bull. Hisp. T. LXIX, 1967, núm. 1-2, pág 49.







El periódico La Reconquista subraya el abismo cada vez mayor que la sociedad moderna abre entre obreros y ricos, y comprende el auge del socialismo:

“El obrero de la fábrica, verdadero esclavo convertido por el liberalismo en una máquina, buena sólo para producir, pero indigna de todo cuidado moral; ese obrero a quien se encierra en una especie de lóbrega cueva, donde ni penetra apenas la luz del sol, ni el aire de los campos; ese obrero a quien no se le deja ni tiempo para pensar en Dios, ni descanso para que repose en el seno de su familia y dirija una mirada a sus hijos; ese obrero que al salir de su prisión llevando aún los pulmones llenos de nauseabunda atmósfera de la fábrica, y los ojos fatigados por la luz artificial, y los oídos estremeciéndose todavía con el atronador y monótono chirrido de las máquinas, se encuentra en medio del alegre bullicio de una gran ciudad y ve pasar a su lado un sibarita cuya fortuna sabe que está formada con bienes que arrebató a la Iglesia o que ganó en el juego de la política, el más inmoral de todos los juegos; ese obrero que al volver a su casa, si por acaso es tan venturoso que la tiene, ve por todas partes el refinamiento de una civilización sensual y materialista; ve palacios suntuosos en las calles, manjares delicadísimos en las fondas, molicie y afeminación en todas partes; ese obrero a quien le han enseñado que el clero es su enemigo y la Iglesia su verdugo arrancándole así el sentimiento de la Religión, único asilo de paz y dulce sosiego en donde podía encontrar inagotables consuelos y fortaleza inextinguible, ese obrero escucha una voz que le promete hacerle dueño de toda esa riqueza material,...”

La Reconquista, 4 de abril de 1872, art. “La cuestión social”.







Los publicistas carlistas hablan con desprecio de los explotadores, hombres de negocios que produce el capitalismo, y frente a los cuales sólo están los hombres de fe. Se denuncia a las clases ricas por la practica tendente al monopolio, terrible novedad capitalista, al aumentar la pobreza de los desheredados. Según Feliú de la Figuera

“Las clases ricas... como el espíritu de monopolio o de mercantilismo lo ha invadido todo, se han hecho... especuladoras, siendo lo peor cuando el monopolio o tráfico recae en los artículos de primera necesidad, como sucede ahora con las fábricas de harinas recientemente construidas, cuyos dueños, acopiando el grano de lejanas provincias, hacen que todas las clases de la sociedad coman caro el pan aunque la cosecha haya sido abundante”.

Feliú de la Figuera, Reflexiones sobre el liberalismo, pág 264.







En los escritos carlistas de la época, todos los términos que pueden guardar relación con las finanzas, la banca, el comercio o el accionariado, están teñidos de las connotaciones más negativas:

“Está visto: no tenemos que habérnoslas con verdaderos soldados sino con verdaderos mercaderes; no con un ejercito que maneja la espada en noble lid sino con una como sociedad anónima de banqueros, que va buscando el filón de una mina de debilidades humanas para explotarla”.

El Cuartel Real, 25 de diciembre de 1875, art. “Mercaderes”. Pensamos en el inglés Burcke, que escribía: “Pasó la edad de la caballerosidad. Le ha sucedido la de los sofistas, economistas y calculadores, y la gloria de Europa se ha extinguido para siempre”. Citado por R. Aron en Espoir et peur du siècle”, París, 1957, pág 11.






En el programa que propone Don Carlos es “privilegiar” a la pequeña propiedad:

“Que la pequeña propiedad quede dispensada de todo tributo, de todo gasto de inscripción y de toda clase de costas, mediante un recargo en progresión creciente sobre la gran propiedad. Hacen falta modestas industrias; más obreros fabricantes y más fabricantes obreros para que los capitalistas desciendan y los trabajadores se eleven al bienestar sin lujo y sin miseria, ideal a que debe aspirar la política del trabajo”.

I. Caso, op. Cit., pág 444.






Los carlistas critican las iniciativas que refuerzan el poder de la burguesía de banqueros, industriales, grandes terratenientes afirmando:

“La desamortización eclesiástica y civil, tanto por su forma cuanto por su fondo y sus resultados ha sido en España un acto de rapiña abominable, una detención escandalosa de la fortuna pública, un golpe de estado liberticida”.

L. Herrero, El gobierno carlista, pág 80.






Artiñano y Zuricalday precisa las modalidades de esta expoliación:

“Las leyes desamortizadoras han arrancado a las Comunidades y pueblos los bienes adquiridos legítimamente, ofreciéndoles en cambio un papel que no acaban de recibir y cuyos intereses se pagan tarde o nunca”.

Artiñano y Zuricalday, Jaungoicoa eta Foruac. La causa vascongada ante la revolución española, Vitoria, 1869, pág. 58.







Don Jaime III de Borbón, Rey Legítimo de las Españas basó su línea política en los sectores obreros y juveniles del carlismo, quien no dudó en proclamarse socialista:

“Cuando se ha tratado de mejorar las condiciones sociales del obrero, me han parecido siempre tibias todas las reformas e insuficientes todos los esfuerzos; me considero y me he considerado siempre como un socialista sincero, en el sentido exacto de la palabra, y nadie podrá negarme que en todo momento he hecho cuanto he podido para conocer las necesidades verdaderas del pueblo y procurar que se considerara la cuestión social como el problema esencial para todos los hombres de gobierno”.






O este otro:






"Es verdaderamente intolerable que en España y fuera de España se mendigue como una merced lo que es un derecho para el necesitado y una obligación para el gobernante".





Juan Vázquez de Mella llegaría a decir: “El Carlismo ha sido, ante todo y sobre todo, una fuerza social; y las muchedumbres carlistas, en caso de quedar sin rey, pueden irse a su casa o a engrosar el socialismo”. O esta otra frase atribuida a su persona: "mas sociedad, menos estado" queriendo afirmar: "mas sociedad, menos estado, menos mercado", ante la fuerte presencia del mercantilismo capitalista y del estatalismo comunista.







Ignacio Romero Osborne, Marqués de Marchelina, en noviembre de 1972 diría:





"Nuestro socialismo está lejos de designar un sistema que destruya la persona humana o la comunidad, y lo qué si queremos designar es una sociedad o régimen al servicio de esa comunidad y por consiguiente del hombre".







Don Carlos Hugo de Borbón, en mayo de 1974 diría:





"La opción socialista del carlismo es la de un socialismo en libertad. Y el socialismo en libertad, supone la gestión democrática de la sociedad. El socialismo en libertad supone, además una concepción de autogestión global, de toda la sociedad. Nuestro planteamiento político se contrapone a las concepciones capitalistas dictatoriales, a las democracias formales y al socialismo de estado, porque busca, en una intensa participación, liberar la capacidad creadora del hombre y las comunidades".








Don Javier de Borbón, en mayo de 1974 diría:





"En nuestro afán superador perseguimos alcanzar la construcción de un estado socialista de autogestión que responde a un viejo anhelo cristiano del carlismo: devolver al pueblo su soberanía".







José María de Zavala, año 1977:





"Todo cristiano es socialista. Cualquier forma apologética del cristianismo que se oriente en otras direcciones puede conducir al conflicto de la lucha de clases... creo que es muy dificil ser cristiano y no ser socialista".







Doña María Teresa de Borbón, noviembre de 1997:





"El Carlismo es una experiencia histórica muy arraigada en el presupuesto federalista de libertad colectiva y de aunar la esperanza cristiana y socialista. Y eso no ha muerto. Eso tiene futuro en España y en la sociedad europea".





Podemos resumir la evolución del pensamiento socialista blanco en el carlismo de la siguiente manera:


SOCIALISMO FEUDAL-CAMPESINO DE ALPARGATA asociado a la época del rey legítimo español Don Carlos V de Borbón.


SOCIALISMO REGIONALISTA-COMUNALISTA asociado a la época del rey legítimo español Don Carlos VI de Borbón.


SOCIALISMO COLECTIVISTA-FORALISTA asociado a la época del rey legítimo español Don Carlos VII de Borbón.


SOCIALISMO SINDICALISTA-FEDERALISTA asociado a la época del rey legítimo español Don Jaime III de Borbón.


SOCIALISMO AUTÁRQUICO-FEDERATIVISTA asociado a la época del rey legítimo español Don Alfonso Carlos I de Borbón.


SOCIALISMO FEDERALISTA-COOPERATIVISTA asociado a la época del rey legítimo español Don Javier I de Borbón.


SOCIALISMO CONFEDERALISTA-AUTOGESTIONARIO asociado a la actualidad carlista, defendida por el rey legítimo español Don Carlos Hugo I de Borbón.
El Socialismo Blanco del carlismo es originario del movimiento campesino de resistencia contra el nuevo orden liberal legal oligárquico burgués, dirigido por aristócratas rurales hidalgos y curas rurales asociados a un socialismo comunitario y comunalista muy particular, defensor de las tradiciones de los pueblos de España, sus Cortes Locales y Fueros, un socialismo que nada tiene que ver con el movimiento obrero proletario rojo y ateo, originario de las fábricas y la industrialización, de los cuales se derivan los pensamientos marxistas socialistas, comunistas y anarquistas, también como contestación al orden opresor oligárquico burgués.


Mas información en: "Los cristianos ante el socialismo autogestionario", Adolfo Goñi. Cuadernos de Historia del Carlismo nº 6 junio 1998.



"La Ideología Carlista (1868-1876), en los orígenes del nacionalismo vasco. Autor: Vicente Garmendia.